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Un espacio propuesto por EQUIPO ECUMÉNICO SABIÑÁNIGO

domingo, 2 de diciembre de 2018

CARTA DE ADVIENTO 2018



ADVIENTO – 2018

Caminando hacia el Esperado

Querido amigo:

Con el Adviento recibimos una invitación a ponernos en camino. Un camino que hacemos para fijarnos en el futuro, para vivir el misterio de Cristo en la historia. Qué fuerza tienen estas palabras: “Cristo es el mismo ayer, hoy y siempre” (Cf. Hb 13,8). En cambio, la historia cambia y necesita ser evangelizada constantemente, necesita renovarse desde dentro y la única novedad es Cristo. Porque en Cristo está la realización plena y el futuro luminoso del hombre y del mundo.

Te invito a que entres de lleno a descubrir cómo el Adviento es, fundamentalmente, un camino. En el cual, encontramos a Dios que quiere entrar en tu vida y quiere dirigirse a ti, quiere entrar en tu historia y en la vida de todos los hombres.

En el camino de este tiempo de Adviento llevarás la mochila sobre tus hombros. Habrá días que te pesará, otros te apetecerá sentarte y abandonar el peso que llevas…no te desanimes. Lleva sólo una cosa en tu mochila: la alegría que es la puerta de la Navidad.

Amigo, necesitamos tener esperanza en el futuro, no teniendo miedo a los fallos ni vivir constantemente preocupados por lo que vendrá. Como cristianos debemos vivir alegres en el día de hoy, sabiendo que no podemos cambiar el pasado, ni programar el futuro según nuestros intereses; pero sí podemos encontrarnos con el “Esperado”, cuando en la mochila de las obras buenas llevamos una sonrisa para el triste, una mano que se estrecha con el que está sólo, unos pies endurecidos por las piedras del camino cuando acompañamos al necesitado y un corazón fatigado, pero que no se rinde, cuando ama generosamente a aquel que vive la enfermedad, la soledad o el abandono.

En este nuestro camino podemos tener tantos problemas, tantas dificultades, pero cuando nos encontramos con un niño, un anciano, un joven despistado, nos surge dentro una sonrisa, la simplicidad, porque nos encontramos ante la esperanza: ¡un niño¡ 

Quizás, en este tiempo de Adviento, descubras la adhesión incondicional a un Dios que te ama entrañablemente. Sintetiza en tu corazón la espera de toda la humanidad, ofrece una respuesta confiada a Dios y acoge y canta el don recibido. Ábrete a la experiencia del encuentro de Aquel que esperas, sólo así harás de tu camino un proceso hacia el Esperado: “Dios hecho Hombre”, en la ternura de un niño que se llama Jesús.

Un abrazo

Fernando Jordán Pemán

Sacerdote católico romano

Parroquia Inmaculado Corazón de María – JACA -






2 comentarios:

  1. Dios justo, entre lo líquido y lo rápido


    Dinámica liberadora del adviento

    Una dinámica liberadora que genera vuelos del verdadero amor mutuo y universal, pero que requiere un proceso de esperanza germinada que tiene un “ya” en tensión con un “todavía no”, una única venida de Dios que se abre trifásicamente para que nos encontremos radicalmente con su amor definitivo y caminemos a la plenitud en lo hondo de su trinidad junto a toda la humanidad y toda la creación. Un proceso que viene marcado por sus venidas y encuentros:

    - Venida histórica: Decrecer para crecer. El Jesús del Belén y el calvario nos muestran el camino de la venida radical del amor de Dios hecho carne en Jesús, por la acción del Espíritu. Amor que permanece para siempre y que nunca se ha marchado de entre nosotros. Nuestro Dios no nos ha dejado, a veces, puede parecer que no está entre nosotros. Eso ocurre cuando nos embotamos con el vicio de la ceguera de nosotros mismos, nos llenamos de lo que es vacío, y entramos en el agobio de querer guardar lo que se ha de dar, generando divisiones, desigualdades, sufrimientos, pobrezas, que nos hacen mal a todos y no salvan a nadie. Pero él permanece identificado con el olvido en los pequeños y sufrientes de la historia.

    - Venida sacramental y resucitada: Cuando yo me vaya os enviaré mi Espíritu y todo lo que pidáis en mi nombre os lo concederé. Ahora estás glorioso entre nosotros, sacramentalmente. Nos invitas a ser Iglesia en medio del mundo y sólo nos da como misión, para alimentar nuestra esperanza, que sepamos señalar todos los signos de presencia y acción de tu Espíritu en medio del mundo. No hay día, lugar, historia en la que tu espíritu resucitado no esté cumpliendo su promesa, y no esté siendo y haciendo su justicia. El mundo está lleno de la gloria de Dios, de las acciones y signos del reino de Dios que no tiene vuelta atrás. Sólo el pecado de la seguridad y el éxito nos puede hacer ciegos para no verlo, encerrándonos en una soledad y vacío existencial con nosotros mismos. Cómo necesitamos ser hoy iglesia “en salida” para encontrarnos con el Espíritu del resucitado que cada mañana nos visita y vive con nosotros.

    - Venida en plenitud: Estad siempre despiertos, vivid en pie. Hay sentido y horizonte, cumplirá su promesa definitiva y lo que pudo parecer tentación se convertirá en regalo y en don: “Seréis como Dios”, el será nuestro padre y nosotros seremos sus hijos en el HIJO, por la acción del Espíritu. Y lo seremos con toda la creación que está gimiendo con dolores de parto ante la nueva creación que se avecina. Y ahí en esa plenitud, nuestro amor colmado, se hará grito de toda la humanidad y de toda la naturaleza, en una armonía viva y definitiva, que cantará para siempre sin fisura alguna: LAUDATO SI.
    o Un nuevo adviento para reconocer y amar su Venida a nosotros y acoger su liberación.

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  2. Preciosa Carta de Don Fernando, como nos tiene acostumbrado
    Feliz Adviento y Buena Navidad

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