Todos juntos
Un espacio propuesto por EQUIPO ECUMÉNICO SABIÑÁNIGO

martes, 18 de diciembre de 2018

MARÍA, LA GRAN FIGURA DEL ADVIENTO


MARÍA, LA GRAN FIGURA DEL ADVIENTO 

por Carmen Herrero

Adviento, tiempo de espera y esperanza; porque en el seno de María crece el fermento de una vida nueva: el Hijo del Dios encarnado en su seno toma nuestra propia humanidad. “Dios se hace hombre para que el hombre se convierta en Dios” (San Irineo). “He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, que se llamará Emanuel” (Isaías 7,14)

María vivió el Adviento más profundo y real: la espera esperanzada de una madre encita que espera impaciente el momento del parto, el momento de dar a luz al esperado de los pueblos, al anunciado por los profetas, al Emanuel, al Dios hecho hombre. 

En María culmina la espera de Israel, porque en ella se encarna el anunciado de parte de Dios por los profetas. María abrió su corazón y sus entrañas a la acción del Espíritu Santo en ella. María fue la llena de gracia para vivir intensamente la intimidad divina. “El Señor está contigo”, le dirá el ángel Gabriel (Lc 1,28). La presencia de Dios en ella es su propia identidad. Dios está en ella y con ella. María, siendo una creatura, está tan unida a su Creador que es una misma cosa con él. Ella antes que Pablo pudo exclamar: “No soy yo es Cristo quien vive en mí” (Gal 2,20). Cristo vive en María y María vive sumergida en Dios. Si los místicos hablan del matrimonio espiritual, la primera creatura que lo vivió en toda su plenitud fue María. María es la mística por excelencia, el arquetipo de la vida contemplativa. Ella no solamente fue Madre de Jesús en la carne, sino que es la esposa amada del Verbo. 

María nos enseña a vivir el verdadero sentido del Adviento desde una dimensión de sencillez, asombro, gratitud, admiración, silencio y contemplación en el niño que lleva en su seno. Aquel que viene, que está a la puerta y llama queriendo nacer en tu corazón, en el mío, en el de todos. San Agustín afirma que María “concibió a Dios en su corazón antes que en su cuerpo.” 

María es la acogedora fiel de la Palabra hecha carne. Su propia sangre fue la sangre de Cristo. Por las venas de Cristo corre la sangre de María, Jesús se encarna, por obra del Espíritu Santo, en el seno de una doncella virgen. María hizo posible la primera Navidad. María, la joven maman, fue la primera en acoger el llanto del recién nacido, junto con su esposo José, de sentir el latido de su tierno corazón y de estrecharlo en su regazo maternal con entrañas de madre y virgen. Años más tarde, también María será quien acoja el último suspiro de su Hijo muriendo en una cruz como un mal hechor. Ella estará al pie de la cruz con la misma fe, firmeza, fortaleza y amor que cuando al ángel Gabriel le anunció: “No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios. Y he aquí, concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de su padre David (Lc 1,30-32). Ante la evidencia de la muerte de su Hijo, ¿cómo seguir creyendo en las promesas del Ángel? ¡Profunda fe la de María! Pero la cruz, que se presentaba como el final de toda esperanza; para ella apareció como el árbol de la Vida. El cumplimiento del plan salvífico por parte de Dios. En la cruz es donde realmente este Niño nacido en Belén, llamado Emmanuel, Jesús, se manifiesta como el Mesías y el Salvador. En la bajeza de un malhechor, Jesús manifiesta su poder salvífico para toda la Humanidad. 

María nos enseña el camino para que Jesús nazca en nuestro proprio seno: fe incondicional en las Promesa de Dios, confianza, entrega y fidelidad al plan de Dios. Pues, Dios para cada uno de sus hijos tiene un plan, un proyecto. María nos enseña a hacer la voluntad del Padre, a ser fiel al plan de Dios. “Hágase en mí según tu palabra” (Lc 1,38). Esta podía ser una oración de Adviento. Una oración repetida continuamente para que ella baje a nuestro corazón y anide en él. 

En Navidad nace el Emmanuel el Dios con nosotros, un niño, pobre, pequeño y necesitado de cuidados, como todo niño. Numerosos son los hombres y mujeres con los que nos encontramos diariamente, necesitados de pan y de hogar, de cariño y amistad, viviendo sin techo ni esperanza, para quienes el Adviento no tiene ningún sentido; porque tampoco lo tiene la Navidad. Al ejemplo de María, y con su ayuda, sepamos acoger a tantos hermanos nuestro necesitado de los cuidados de un niño, y sepamos arroparlos con nuestra comprensión y amor maternal. 

Seamos hombres y mujeres de fe y confianza que transmiten al mundo el júbilo del nacimiento de Jesús, el Mesías, el Salvador. Solamente él puede erradicar tantas y tantas carencias, injusticias y necesidades de todo tipo como hay en el mundo, tanto y tanto llanto y sufrimiento. Ante la realidad concreta de la sociedad que vivimos, sembremos semillas de esperanza y amor para que la Navidad sea una realidad en todos los corazones. Y con María digamos a Dios encarnado: “no tienen vino”, es decir, “no tienen esperanza”. “Viven en la pobreza absoluta”. Dios encarnado, sé tú mismo su esperanza y su gozo, acógelos en tu regazo y arrópalos con la ternura de tu amor. 

Vivir el Adviento a la luz de María conlleva ser personas interiorizadas, silenciosas, orantes y generosas, dándose del todo al Todo, para que él pueda encarnarse en nuestro interior y vivamos en su intimidad, en comunión con nuestros hermanos y hermanas en humanidad, para que seamos hombres y mujeres de paz y concordia. Si así vivimos el Adviento, la Navidad será una realidad en nuestro corazón, en las familias y en nuestra sociedad. 

Que María la llena de gracia, la elegida del Padre, para que en ella se cumpla la Promesa, la encarnación del Verbo, nos ayude a vivir el Adviento con los ojos y el corazón puestos en Aquel que llega y nos trae la paz, la justicia y la unidad entre todas las razas y naciones. Nuestra Señora del Adviento, ruega por tus hijos e hijas que a tu protección se acogen. 

Sor Carmen Herrero Martínez
Fraternidad Monástica de Jerusalén


lunes, 17 de diciembre de 2018

VI ENCUENTRO ISLAMO CRISTIANO EN MADRID

6º ENCUENTRO ISLAMO-CRISTIANO: LA VIRGEN MARÍA EN EL CRISTIANISMO Y EN EL ISLAM


Organizado por la Delegación de Relaciones Interconfesionales del Arzobispado de Madrid y la Fundación Alulbeyt se celebró el pasado jueves día 13 de Diciembre a las 19'00 horas el 6º Encuentro Islamo-Católico en la sede del Centro Fundación Alulbeyt en la calle Florencio Sanz, 1 de Madrid.


Los dos organizadores promovieron una Mesa redonda con el tema: "La Virgen María en el Cristianismo y en el Islam", este encuentro entre cristianos y musulmanes que ya hace el sexto tiene la finalidad decompartir juntos, en esta ocasión la visión de la Virgen María. 


La Mesa redonda tuvo distintas intervenciones con ponentes de ambas religiones, como ponentes cristianos, el profesor Juan Pablo García Maestro, religioso de la Orden Trinitaria, profesor de Teología en el Instituto Superior de Pastoral de la Universidad Pontificia de Salamanca en Madrid y Mª José Delgado, Misionera de la Unidad. Por parte musulmana intervinieron Sheij Mahammed Ali al Musaly, Hausa de Nayaf (Iraq) y Sheij Ibrahim Amal, responsable de temas religiosos de la Fundación Alulbeyt. Moderó Manuel Barrios Prieto, Director de Relaciones Interconfesionales en la Conferencia Episcopal Española y Delegado e Relaciones Interconfesionales del Arzobispado de Madrid.


Después de las intervenciones se suscitó un interesante diálogo entre los ponentes y el público aistente, con buena participación por parte de la comunidad musulmana, concluyó el encuentro con una cena compartida que ayudó a estrechar más las relaciones y el diálogo fraterno entre ambas comunidades.

ORGANIZAN:

Fundacion alulbeyt
Fotografías gentileza de 
Fundación Alulbeyt España




domingo, 16 de diciembre de 2018

LA VERDAD OS HARÁ LIBRES - MENSAJE DE NAVIDAD


MENSAJE DE NAVIDAD DEL PASTOR ALFREDO ABAD, PRESIDENTE DE LA COMISIÓN PERMANENTE DE LA IGLESIA EVANGÉLICA ESPAÑOLA 

“La verdad os hará libres” 
(Juan 8, 32) 

Pastor Alfredo Abad 

Es tiempo de Navidad y nos alegramos de celebrarla y de los encuentros, también nos alegramos de los recuerdos y alimentamos nuestra esperanza con sueños renovados. No somos ilusos, las mujeres y los hombres cristianos hemos peleado suficientes batallas como para aceptar que la fe es algo decorativo en nuestra vida. Lo que si somos es militantes de un mensaje, de una Palabra. 

Cuando Jesús se dirige a quienes habían creído en él, según el Evangelio de Juan, les está invitando a permanecer en su Palabra. Esta perseverancia será la que les de a conocer la verdad y en la verdad se hace su libertad. Juan Calvino en su comentario de Juan señala que este camino esta vinculado a la fe: “La regeneración viene de la fe”. Esta es precisamente la parte que no entienden los discípulos que replican que nunca han sido esclavos y se reclaman de la paternidad de Abraham. La Verdad en la que creemos es la que nos hace libres. 

Este desconcierto que provoca Jesús es saludable, como dice José María Castillo sobre nuestro tiempo: “Es inevitable, es bueno, es incluso necesario el desconcierto en que vivimos. Porque solo así será posible que todos sintamos la sacudida que necesitamos para despertar de esta especie de letargo que es la indiferencia” (La ética de Cristo). La afirmación de Jesús nos provoca sobre la verdad para que aceptemos un compromiso de fe, de esperanza, de seguir trabajando sin conformarnos, para que lo que proclamamos en Navidad sea posible para cada ser humano. 

Una de las amenazas de nuestro tiempo es la señalada por el profesor granadino, la indiferencia, condimento indispensable de todos los fundamentalismos. El desarrollo y la amplitud de la contaminación de los discursos excluyentes está plagado de medias verdades mediocres que se instalan como absolutas. No necesitan preguntarse por la verdad, no les interesa, ya la poseen, se la han apropiado, la han robado a la realidad y siguen pretendiendo construirla como una nueva torre de Babel. La indiferencia es idolatría, la exclusión es idolatría, el desprecio es idolatría, el odio es idolatría. 

En una reflexión de las iglesias protestantes latinas de Europa sobre el ascenso de los integrismos la teóloga Isabelle Grellier llamaba a una afirmación de la Gracia en primer lugar, como camino de conversión. Una gracia que sea más fuerte que nuestras carencias morales, doctrinales y espirituales para salir de nuestros miedo y aceptar las incertidumbres de nuestro tiempo y de nuestras vidas. El fundamentalismo político, social o religioso es una respuesta distinta a nuestros miedos, no basada en la Gracia, pero tampoco en la verdad y sobre todo muy alejado de la justicia. 

Necesitamos celebrar la verdad de Dios, la buena noticia de la Navidad, el modo en que Dios viene a nuestro encuentro para renovarnos, regenerarnos y sacarnos de la indiferencia que mira a otro lado ante la injusticia y la desigualdad. Y necesitamos celebrarla en modo militante y comprometido con una fe perseverante y tozuda en el seguimiento de Jesús que nos saque de todos los alienamientos contagiosos de nuestro tiempo. 



Pastor Alfredo Abad
Presidente de la Comisión Permanente de la Iglesia Evangélica Española 

viernes, 14 de diciembre de 2018

ZARAGOZA: VÍSPERAS ECUMÉNICAS DE ADVIENTO


Vísperas Ecuménicas de Adviento

El pasado miércoles, día 12 de diciembre, a las 19'30 horas,  se celebraron las Vísperas Ecuménicas de Adviento, organizadas por la Delegación Episcopal de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso de la diócesis de Zaragoza, el lugar elegido fue el Convento de Santa Catalina de las MM. Clarisas, en la calle Arquitecto Magdalena nº 1-3, esquina con calle San Miguel, Siendo una verdadera oración ecumenica interconfesional.


Con la participación de pastores y fieles de la Iglesia católica romana, la reformada de Aragón (Iglesia Evangélica Española), la Iglesia ortodoxa del patriarcado ecuménico de Constantinopla, la Iglesia  cristiana Adventista del séptimo día y la Iglesia Española Reformada Episcopal (Comunión Anglicana)



Se vivió un momento de espiritualidad y de compartir la fé en algo común que tenemos todas estas iglesias, la espera de la feliz esperanza y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo. (Tito 2,13)

D. Fernando Fernández de Heredia, del Grupo Ecuménico de San Miguel de los Navarros.
Salmo 66

D. Augusto Milián, partor de la Iglesia Reformada de Aragón (IEE).  
Apocalipsis 3,20

D. Jesús Jaime, sacerdote de la Iglesia católica romana. Delegado episcopal de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso de la diócesis de Zaragoza. 
Predicación

P. Emilio Lobera, Iglesia Ortodoxa del patriarcado ecuménico de Constantinopla. 
Salmo 104

 D. Juan Carretero, pastor de la Iglesia cristiana Adventista del séptimo Día. 
Evangelio y predicación.

D. Augusto Milián, partor de la Iglesia Reformada de Aragón (IEE). 
Preces

D. Noel Díaz, presbítero de la IERE (Comunión Anglicana)
Oración de la liturgia Anglicana durante el Adviento

Iglesia del Monasterio de Santa Catalina de las MM. Clarisas. Zaragoza

Imágenes e información gentileza de:
  • Federico Isábal
  • Iglesia Reformada de Aragón (IEE)



jueves, 13 de diciembre de 2018

CENA DE NAVIDAD Y JÁNUCA EN MADRID



Este pasado lunes, 10 de diciembre se celebró una cena en la Casa Turca de Madrid en la calle de Manuel Ferrero, 13, organizada por Foro Abraham y Arco Forum “fue muy especial para Foro Abraham porque, como venimos haciendo desde hace algunos años, junto Arco Forum celebramos nuestra tradicional cena de Navidad y Jánuca” (para celebrar el final de la Fiesta Jánuca de la religion Judia. Dicha Fiesta había comenzado el día 2 de diciembre y finalizó el día 10 de diciembre en la tarde.) 



JÁNUCA, JANUCA, JANUCÁ o HANUKKAH, llamada también la Fiesta de las Luces o Luminarias, es una festividad judaica. Celebrada durante ocho días, la festividad de la Januca data desde la época de la hegemonía helénica en Israel, que comienza con las conquistas de Alejandro Magno el año 332. 

La fiesta de Jánuca, en el judaísmo, es una fiesta histórica, no una fiesta religiosa en sí misma : la primera fiesta que conmemora la independencia del Pueblo de Israel, entonces bajo el mandato del Imperio Seléucida. Para comprender su sentido tenemos que comprender su historia.

Sentamos juntos a personas de diferentes religiones y aseguramos un espacio relajado y en confianza para poder establecer lazos. Este año contamos con dos ponentes, María Jesús Hernando (católica) y Julia Nieto (judía), que nos hablaron de la respectivas fiestas y el significado de la luz en ambas tradiciones” 

Participaron Julia Nieto, mujer judía con gran preparación en sus raíces, ue explicó la fiesta con tanta profundidad que hizo vivir a todos los presentes fuertemente lo que representa la Jánuca para los judios. También María Jesús Hernando, mujer cristiana (de la iglesia católica romana) introdujo el sentido profundo de la Navidad visto como la Luz del Mundo que esperaba el pueblo de Israel. Para ello se basó en textos del Antiguo y Nuevo Testamento hasta la llegada del Mesías. Dichas intervenciones ilustraron ampliamente los conocimientos de los presentes: diez hermanos judios, diez musulmanes y diez cristianos. 

Tras la cena tuvimos ocasión de intercambiar puntos de vista y todos coincidimos en la importancia de seguir trabajando en el diálogo interreligioso y en aprender del otro”. 


Fue una experiencia de esas que van más allá de toda razón humana. Después de la cena se compartió como una sola familia, las preocupaciones más urgentes de cada uno de nuestras creencias en este mundo tan revuelto. Y se terminó como no podía ser de otra forma con una foto de familia para inmortalizar el momento histórico que estábamos viviendo.

IMÁGENES:














VÍDEO:


Enlace: 


Informantes y Fotografías:
Mª José Delgado - Misionera de la Unidad
 Foro Abraham
Arco Forum


miércoles, 12 de diciembre de 2018

JESÚS, EL GRAN LIBERTADOR.


JESÚS, EL GRAN LIBERTADOR. 

Estamos en el tiempo de  Adviento, por eso en la última etapa del Tiempo Ordinario la Palabra de Dios que se nos presentó era una Palabra liberadora, en la que nos marca el ritmo del creyente, en la que Jesús de Nazaret hace múltiples milagros y se mezcla entre la gente para hablarles desde la realidad en la que vive cada uno: enfermedad, pobreza, fariseísmo… Jesús es el «gran libertador» y en este contexto escuchamos el Evangelio según San Lucas: 

«Estaba un sábado enseñando en una sinagoga. y había una mujer a la que un espíritu tenía enferma hacía dieciocho años; estaba encorvada y no podía en modo alguno enderezarse. Al verla Jesús, la llamó y le dijo: "Mujer, quedas libre de tu enfermedad". Y le impuso las manos. Y al instante, se enderezó y glorificaba a Dios.» 

La mujer toma el centro de este Evangelio; la mujer es la despreciada, la ninguneada, la que es una mula de carga y un paridera, relegada al rincón de la casa. En esta mujer encorvada del pasaje evangélico podemos descubrir a tantas mujeres maltratadas, violadas, cargadas como acémilas, vejadas en su honor, humilladas constantemente en el trabajo, en su casa, en el barrio, ¿cuántas mujeres conocemos que viven situaciones así? Mujeres que no son tratadas con cariño por sus maridos, que son olvidadas por sus hijos o que son despreciadas por los vecinos que las rodean; cuantas niñas y chicas jóvenes perdidas por caminos que no conducen a ninguna parte, que son carne de carretera o las últimas en sobrevivir en una patera; mujeres utilizadas como arma de guerra en tantas guerras que hay en el mundo. 

[Hagamos un ejercicio de reflexión. Pongámonos de pie y tomemos de las manos a la mujer que tenemos a nuestro lado. Mirémosla a los ojos un segundo y cerrando los nuestros pensemos «Estoy a tu lado, contigo, junto a ti, no temas, en Jesús puedes descansar». Sentémonos nuevamente y prosigamos con el relato evangélico.] Sí, la mujer encorvada representa a tantas mujeres maltratadas o que sufren. 

Y tú, ¿cuántas veces te has visto doblegada por el peso de las cargas que soportas, por tus enfermedades, por tu soledad? Id con vuestra mente al momento de este pasaje evangélico, es día de fiesta, Jesús está en el templo predicando y va a hablarles del grano de mostaza como respuesta a la queja de los fariseos por haber curado a esta mujer enferma. ¿En qué papel te sitúas tú en este relato? ¿Eres la mujer encorvada, uno de los discípulos que está allí sentado escuchando al Maestro, eres de los fariseos, eres de los que no creen en Jesús y en su poder…? 

Miremos un momento al Cristo de nuestro altar, pronto será su fiesta, la de Cristo Rey del Universo, la de ese Cristo que nos dice «Yo soy el camino, la verdad y la vida», la de ese Cristo que nos promete «mi reino es un reino de justicia, de verdad, de paz», es la fiesta de ese Cristo que nos dice «quien quiera seguir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame». 

Es el mismo Cristo que ha curado a la mujer encorvada. Es el mismo Cristo que ha tomado tu mano para decirte que te ama y que está a tu lado y que te dice «nadie te ama como yo», ¿por qué no le pides en este momento que te mire, que te enderece, que obre en ti con su poder? Él solo nos pide que tengamos una fe como un granito de mostaza, con ese poquito Él ya puede obrar el milagro en ti y en mí. 

Muchas veces digo que para mí, el gran milagro de Lourdes, de Medjugore, de Fátima es salir con el corazón transformado; ese es el milagro que yo le pido al Señor que obre en mí cada día, es el más difícil, «transformar mi corazón, cambiar mi duro corazón por un corazón nuevo que viva como Él quiere». 

En otra traducción de este evangelio dice que la «mujer estaba encorvada por un espíritu inmundo», es decir, necesitaba sanar su alma, su corazón, y cuando Jesús le liberó de la carga que oprimía a su alma, ella recobró la salud física; pues, en muchas ocasiones, algunas enfermedades vienen como consecuencia de nuestro estado de ánimo, de nuestra forma de vivir. Al igual que la mujer encorvada del evangelio, nosotros podemos encontrar en nuestra enfermedad o en la situación de nuestra vida una ocasión para que Dios obre el milagro en nosotros, en vez de decir ¡qué he hecho yo para merecer esto! o ¡lo mío no hay Dios que lo arregle! podemos decir ¡gracias, Señor, porque te has servido de mi situación para encontrarte conmigo! Y, como la mujer encorvada, alabarle y glorificarle. 

Ya por último, quiero volver a una frase del texto de hoy «al verla, Jesús la llamó». El Señor sale al encuentro, a veces espera a que nosotros demos un primer paso, en esta ocasión se apiada de una mujer que –como nosotros- está en el templo rezando a Dios, pero su oración le permite oír a Dios y, por lo tanto a Jesús cuando la llama, no es una oración ensimismada, ni es una oración tan llena de palabras que no da lugar a que Dios le pueda responder (a veces Dios quiere respondernos y como estamos tan ocupados en decirle cosas se encuentra con la línea ocupada), su oración es una atenta escucha de Dios, la mujer con su sencilla oración contempla al mismo Dios en Jesucristo y porque entabla ese diálogo silencioso con Dios puede percibir su voz y su gesto «¡Mujer!» y la liberó, porque aunque nuestro pecado sea tan grande podemos rezarle humildemente «lávame, Señor, de mi pecado, purifícame de toda culpa» y Él nos dirá «levántate, estás libre de tu enfermedad, estás libre de ti, de tu egoísmo, de tu error…»; esa es la gran maravilla de su amor y de su misericordia «venid a Mí los que estáis cansados y agobiados, que yo os aliviaré». Y no olvidéis ese poquito de silencio que os permite escucharle a Él. 

Victor José Viciano 
Comunidad Ecuménica Horeb Carlos de Foucauld






lunes, 10 de diciembre de 2018

"LOS JÓVENES QUE VIENEN A TAIZÉ BUSCAN SILENCIO Y SENCILLEZ" HERMANO JOHN, TAIZÉ

Hermano John: "Los jóvenes que vienen a Taizé buscan silencio y sencillez"
  • La Comunidad de Taizé celebrará en Madrid el 28 de diciembre hasta el 1 de enero un Encuentro Europeo de Jóvenes. 
  • Se calcula que llegarán a Madrid unos 15.000 jóvenes de todo el mundo, además de otros 5.000 de España
Por Jesús Bastante, Religión Digital

La comunidad Taozé va a celebrar en Madrid su próximo Encuentro Europeo. Esta comunidad, fundada por el hermano Roger justo al iniciarse la Segunda Guerra Mundial, tiene como objetivo "vivir el Evangelio de una manera muy sencilla a través del trabajo, la oración y la acogida".

Nos lo dice el hermano John, americano, que se encuentra en Madrid para organizar el encuentro y que pertenece a la comunidad desde hace 44 años. Hablamos con él de esta comunidad ecuménica y de cómo, de forma "sorprendente", acabó siendo un lugar de acogida a donde llegan jóvenes de todo el mundo que buscan dar un sentido a su vida y donde encuentran dos cosas importantes: silencio y sencillez, espacios poco habituales en el mundo actual.

Nos comenta que el Encuentro va a ser en plena Navidad y que el desafío que tiene la comunidad es encontrar familias que acojan a los jóvenes durante su estancia en Madrid esos días. También que estiman que llegarán unos 15.000 jóvenes de todo el mundo.

Por otro lado, hablamos sobre "Con las manos en la tierra", editado porKhaf, del hermano Daniel, uno de los primeros hermanos de la Comunidad Taizé, que a sus 97 años "trabaja como un joven", y que reflexiona sobre la necesidad de "estar en contacto con la tierra y con las cosas sencillas".

Bienvenido a España, hermano. ¿Cómo te llamamos? ¿Hermano John? ¿John?

Sí, John.

¿De dónde eres?

De los Estados Unidos, de Filadelfia.

¿Cuántos años llevas en Taizé?

Muchísimos años, desde 1974.

Hace 44 años... ¿Que lleva a un norteamericano a acabar perdido en Borgoña?

Oí hablar de Taizé en el colegio, en una clase de religión. Después tuve la posibilidad de venir a Europa tras mis estudios y me interesé por esta comunidad ecuménica monástica. Estuve una semana y me gustó mucho, así que volví después, para quedarme.

Con John vamos a hablar de dos cosas, fundamentalmente; de un libro que acaba de editar en Khaf, del grupo Edelvives: “Con las manos en la tierra” de Daniel de Montmollin. Daniel es un hermano a quien supongo conocerás.

Por otro lado, hablaremos del próximo Encuentro Europeo que va a tener lugar en Madrid, del 28 de diciembre al 1 de enero, gracias a la colaboración del arzobispado de Madrid.

Pero, primero me gustaría que me comentaras qué es Taizé.

Somos una comunidad de hombres de tradición monástica que queremos vivir el Evangelio de manera muy sencilla a través del trabajo, la oración y la acogida.

A Taizé van, anualmente, miles y miles de jóvenes a pasar semanas, días, encuentros...

Normalmente vienen una semana. Pero este no es el motivo de la fundación de la comunidad por el hermano Roger; él quiso crear una pequeña comunidad, como una señal del Evangelio a través del trabajo, la oración y la acogida.

Era la II Segunda Guerra Mundial, no hay que olvidarlo.

Sí. Y después, en los años 60, de forma sorprendente empezaron a venir muchos jóvenes. Y todavía siguen viniendo.

¿Eso altera la vida de los hermanos, o es parte sustancial de ella?

Al principio no fue siempre fácil acoger a estos jóvenes; tuvimos que aprender. Ahora estamos acostumbrados.

Hay comunidades de reflexión y de oración de Taizé repartidas por todo el mundo. Yo mismo formo parte de una. Cuéntanos cómo es la oración de Taizé, el estilo de orar y de reflexionar.

Por una parte es muy tradicional: las oraciones de las horas, los salmos, lectura bíblica, cantos. Es casi todo cantado pero es muy accesible: con la llegada de todos estos jóvenes de diferentes países y distintos idiomas tuvimos que buscar maneras muy sencillas de rezar juntos. Descubrimos estos cantos, muy cortos, que se cantan muchas veces y que todos conocen ahora como los “cantos de Taizé”.

¿Qué aporta Taizé a la Iglesia y a la sociedad de hoy en este mundo rodeado de prisas, urgencias y ruidos? Porque sois una comunidad que también apuesta por la oración, por el silencio y el recogimiento.

Sí, dos cosas. Primero, un lugar de silencio. Esto es muy interesante, porque muchos de los jóvenes que vienen a Taizé es lo que buscan, aunque parezca extraño.

La segunda cosa que aportamos es la sencillez. Y también resulta sorprendente que cuando preguntamos a los jóvenes qué es lo que les ha gustado de Taizé, muchas veces responden que la sencillez. Acogemos a miles de jóvenes y tiene que ser sencillo. Supongo que les gusta porque vienen de una sociedad de la abundancia y ellos buscan otra cosa.

Estamos al final del Sínodo de los Jóvenes en el que ha estado nuestro prior, el hermano Alois. En cierta medida Taizé es un laboratorio de cómo son los jóvenes de todo el mundo, porque allí convergen jóvenes de muchos países. ¿Qué retos tiene y qué cosas busca la juventud?

Son muy distintos entre ellos, pero creo que lo que todos buscan es el sentido de su vida. La sociedad de hoy habla de dinero y de poder, pero no ofrece un sentido que pueda interesar y por eso ellos están en búsqueda. También coinciden en que todos quieren una sociedad de paz y de justicia.

La solidaridad y la lucha por la justicia sí que es una constante que conecta a los jóvenes con el Evangelio. Tal vez la Iglesia institución está más alejada.

Muchas veces, depende del país, los jóvenes no conocen bien el Evangelio ni el mensaje de Cristo, pero están abiertos cuando creen que tiene un sentido.

¿Cuántos sois?

Hermanos en toda la comunidad, cien. Tenemos grupos en otras partes del mundo y otros en viaje, como nosotros ahora para la preparación del encuentro.

¿Cómo vivisteis la situación que ocurrió en Taizé con la muerte del hermano Roger?

No nos lo esperábamos. En nuestra iglesia nunca hubo violencia. Esta muerte violenta a manos de una mujer enajenada fue inesperada. Pero por otra parte muchos después de esta muerte, hemos comprendido cuán importante fue el legado del hermano Roger por toda la gente que vino, que nos escribió, y porque la comunidad ha seguido adelante. Algunas personas tuvieron miedo de que desapareciera con el hermano fundador.

Taizé es una comunidad ecuménica, lo que significa que no todos los integrantes son católicos. ¿Es importante ese debate que hubo sobre el hermano Roger, de si al final murió católico o siguió siendo protestante? ¿O es algo que no os planteáis?

Él no pensaba en estas categorías; él decía: “Yo he reconciliado dentro de mí la fe de mis orígenes con la fe de laIglesia católica”. Para él había una sola Iglesia y tenía que reconciliarse desde dentro.

Eso es algo en lo que también está trabajando mucho el papa Francisco con ese movimiento por la unidad efectiva, no tanto de denominaciones, que eso será quizá un paso posterior.

Esto es lo que vivimos con los jóvenes también, porque muchas veces pasan una semana con otros jóvenes y solo al final saben quién es protestante y quién católico.

Seguidores de Jesús, que es de lo que deberíamos estar hablando, y del Evangelio. ¿No?

Claro.

De que son muchas más cosas las que nos unen que las que nos separan.

Hablemos del encuentro de diciembre: cómo se organiza y por qué Madrid.

Madrid, porque este año fuimos invitados por el cardenal Osoro, que ya cuando estuvo en Valencia nos invitó. Hace tres años tuvimos el encuentro allí, pero él no pudo venir. Ha renovado la invitación y ha hablado con los otros líderes de las Iglesias, y todos estuvieron de acuerdo.


¿Cuáles van a ser los ejes del encuentro europeo de Madrid?

Es un poco como lo que vivimos con los jóvenes en Taizé, pero con todas las parroquias y comunidades locales. Con momentos de oración por las mañanas en las parroquias locales. A medio día, en doce grandes iglesias del centro de la ciudad. Y por la tarde en el IFEMA.

Vais a coincidir con el estreno, en el IFEMA, de un musical: “33”, de Toño Casado. No sé si vais a asistir.

¿Cuántos jóvenes pueden llegar a venir a Madrid?

Normalmente, como 15.000 de fuera. Y con los de España, podemos decir que hasta 20.000.

Un número muy considerable; convertimos a Madrid en la capital europea de la juventud.

Sí. Y el desafío es encontrar familias para acoger a todos los jóvenes, porque hemos descubierto que es más entrañable cuando los jóvenes pueden ser acogidos por la gente, en las familias.

Que, además, en fechas como las navideñas puede ser una oportunidad, pero también un problema.

Sí, todos lo dicen. Sobre todo en España, que las fiestas se prolongan hasta el 6 de enero. Pero en Valencia fue posible.

“Con las manos en la tierra” no es un libro tuyo, pero lo es de un hermano de comunidad. ¿Qué nos contáis en él?

El hermano Daniel, el autor, fue uno de los cuatro primeros hermanos de Taizé. Llegó en 1942 y ahora tiene 97 años, pero trabaja como un joven todavía. Hizo estudios de Teología, pero en los primeros años la comunidad se centró en la manera de ganarse la vida. Para el hermano Roger era muy importante que los hermanos nos ganásemos la vida con el trabajo, como todos. Entonces el hermano Daniel estaba en un pueblo cerca de nosotros, en Cluny, que es muy famoso, y ahí había una ceramista. Le gustó este trabajo y lo aprendió. Ahora es uno de los ceramistas más reconocidos en Francia, pero en otros países también.

La parábola parece bastante clara: el alfarero con la Iglesia, ese estar en contacto con la tierra y, a partir de los materiales, construir.

Para él la cerámica no es solamente un trabajo, es una manera de vivir: agua, fuego y tierra, son tres elementos que van juntos para crear algo. Reflexiona en este sentido y sobre la necesidad de la gente de estar en contacto con la tierra, con las cosas sencillas.

El libro, que está escrito desde Europa, también suena mucho para el próximo Sínodo, el de la Amazonía, donde estamos hablando de la Tierra, del contacto, de ser custodios. Es una de las grandes cosas que Francisco nos está recordando.

Para terminar, imagina que tienes delante unos cuantos jóvenes: invítales al encuentro.

Los jóvenes que vienen a Taizé son jóvenes que van a la iglesia y otros que no conocen mucho el Evangelio, ni van a la iglesia. Pero lo importante es estar con otros jóvenes de la misma edad para reflexionar juntos y buscar caminos para su vida. También del sentido de la espiritualidad; de abrirnos a este misterio que llamamos Dios. Podéis vivir, en estos días de Navidad, esta comunión y esta búsqueda, que no nos aleja de la solidaridad entre los hombres para crear un mundo mejor.

John, ha sido un placer. Y gracias por estar aquí y por seguir manteniendo viva la llama de Taizé, que es un oasis en mitad de un mundo con demasiadas prisas. Los que lo vivimos desde cerca, aunque no hayamos podido ir nunca a Taizé, os agradecemos el poder conectarnos con nosotros y con el Dios que nos une a todos.

Gracias

HERMANO JOHN DE TAIZÉ





domingo, 9 de diciembre de 2018

PRESENTACIÓN EN MADRID LIBRO HNO. ROGER DE TAIZÉ

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Invitación presentación libro Hno. Roger de Taizé

Os hacemos llegar la invitación para la presentación del libro que acaba de publicar NARCEA, S.A. DE EDICIONES con motivo del próximo encuentro europeo de jóvenes promovido por la Comunidad de Taizé y que tendrá lugar en Madrid a finales de diciembre:

Él te ama antes que tú le ames del Hno. Roger de Taizé.

Será el miércoles 12 de diciembre a las 19'30 horas en el Colegio Mayor Padre Poveda (C/ Isaac Peral, 60. Madrid).

Adjuntamos también información de la obra, de la editorial  y un par de páginas del libro.

Él te ama antes que tú le ames

Autor: HERMANO ROGER DE TAIZÉ
Introducción, selección de textos y nota biográfica: José Miguel de Haro Sánchez, C.SS.R.
Precio: 4,81€ (sin IVA) /5€ (con IVA)
Nº de páginas: 64
Formato: 13x21 cm.
Fecha de edición: noviembre 2018
Colección: “Palabras con rostro”/ Cód. PS004
Materias: Jóvenes. Líderes y liderazgo cristiano. Testigos. Vida y práctica espiritual
ISBN: 978-84-277-2541-6

CONTENIDO:

Roger Schutz se dejó alcanzar por Dios. Y al hacerlo, se fue transformando.
Lo primero, el nombre, pues mundialmente es más conocido como el Hermano Roger de Taizé. Después, su estilo de vida, pues al sentir el amor de Dios en el centro de su corazón, su existencia se fue llenando de los dones del Espíritu Santo: sabiduría, consejo, piedad, solidaridad con los más pobres. Así fue capaz de, a penas comenzada la Segunda Guerra Mundial, embarcarse en un proyecto “loco” a los ojos de todos: fundar una comunidad que, en medio de las divisiones y los destrozos ocasionados por los enfrentamientos bélicos, buscara por encima de todo la comunión, que es capaz de acabar con lo que separa los corazones humanos. La comunidad fundada por él, en Taizé, mientras llenaba Europa con su música, se ha convertido en un referente mundial para los jóvenes en busca de esperanza y sentido de vida.

José Miguel de Haro Sánchez es misionero redentorista dedicado a la acción pastoral en Madrid. Ha trabajado durante años en la pastoral con jóvenes y está muy vinculado a la Comunidad de Taizé.

EDITA:

narcea, s.a. de de ediciones
Paseo Imperial, 53-55. 28005 Madrid (España)
Tfno.: (+34) 915 546 484 / Fax: (+34) 915 546 487
e-mail: narcea@narceaediciones.es ID. Skype: narcea.ediciones www.narceaediciones.es

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