Todos juntos
Un espacio propuesto por EQUIPO ECUMÉNICO SABIÑÁNIGO

viernes, 21 de agosto de 2026

HABLAR EN NOMBRE DE DIOS

En nombre de Dios: cuando la política se apropia del Evangelio


por Martin Scheuch

CLAVE:
  • Trump, Kast, De la Espriella y Keiko Fujimori invocan a Dios, la familia y los valores cristianos. Pero cuando la fe se convierte en argumento político, cabe preguntarse si el poder está al servicio de la fe o, más bien, si la fe ha terminado al servicio del poder.

Hay políticos que gobiernan en nombre de una Constitución, otros en nombre de una ideología y otros que, con bastante más ambición, parecen querer gobernar en nombre de Dios. Donald Trump, presidente de Estados Unidos; José Antonio Kast, presidente de Chile; Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia; y Keiko Fujimori, presidenta del Perú, pertenecen, con matices muy diferentes, a esta última categoría. Los cuatro han encontrado en Dios, la familia, la vida y los «valores cristianos» elementos particularmente eficaces de su discurso político. ¿Se trata de convicciones religiosas auténticas que simplemente trasladan a la esfera pública? Es posible. ¿O estamos ante una forma particularmente rentable de convertir la religión en capital electoral? La pregunta no es impertinente. Y resulta especialmente pertinente cuando el nombre de Dios empieza a aparecer con demasiada frecuencia allí donde se disputan votos, poder e influencia. Conviene recordar, por tanto, algo bastante elemental: Dios no es candidato, el Evangelio no es programa electoral y Jesucristo no necesita un partido político que lo represente.

No sabemos qué tan sincera es la fe de cada uno. Trump puede creer sinceramente en Dios; Kast puede ser un católico convencido; De la Espriella puede haber vivido una auténtica conversión; Keiko Fujimori puede profesar sinceramente sus convicciones religiosas. Nada de eso resulta incompatible con la posibilidad de que la religión sea utilizada políticamente. La sinceridad personal no constituye un certificado de inocencia política. Un político puede rezar sinceramente y, al mismo tiempo, descubrir que rezar ante una cámara resulta electoralmente conveniente; puede creer en Dios y, sin embargo, presentar sus propias decisiones como si tuvieran una legitimidad superior por proceder de sus convicciones religiosas; puede defender la familia y convertir, de paso, su particular definición política de la familia en una frontera entre los buenos y los malos. El problema, por tanto, no es que estos políticos crean en Dios. El problema aparece cuando Dios comienza a funcionar como aval de sus proyectos políticos. Y ahí conviene empezar a sospechar.

Trump: Dios bendiga al presidente

Donald Trump constituye el ejemplo más espectacular. El hombre que convirtió su nombre en una marca, que hizo del ego una plataforma política y de la confrontación una forma de liderazgo terminó siendo considerado por una parte importante del evangelicalismo conservador estadounidense como una especie de instrumento providencial para salvar a Estados Unidos. La paradoja resulta difícil de ignorar: sectores cristianos que predican humildad, dominio de sí, verdad, misericordia y amor al enemigo encontraron en Trump al político más adecuado para defender el cristianismo.

Quizá la explicación sea menos teológica de lo que parece. Trump no necesita parecerse demasiado a Cristo; basta con que combata con eficacia a quienes sus seguidores consideran enemigos de Cristo. Aborto, inmigración, derechos LGBT, secularización, educación, identidad nacional y libertad religiosa se convierten en trincheras de una guerra cultural en la que el carácter del candidato parece importar menos que su utilidad. Si derrota al enemigo correcto, algunas de sus contradicciones pueden ser toleradas. Si protege las causas correctas, determinadas conductas que en otro contexto serían consideradas moralmente problemáticas adquieren una sorprendente elasticidad.

La operación es bastante ingeniosa: la imperfección moral del líder deja de ser un inconveniente y puede convertirse incluso en prueba de que Dios lo está utilizando. Trump no es un santo, reconocen sus defensores; precisamente por eso Dios puede servirse de él. El argumento tiene un precedente bíblico: Dios, ciertamente, se sirve de pecadores. Lo que suele omitirse es que también los juzga. David fue elegido y, sin embargo, el profeta Natán tuvo que señalarlo. Su elección no lo hizo inmune al juicio moral; lo hizo más responsable.

El problema aparece cuando se invierte la relación entre fe y poder: el Evangelio deja de ser el criterio con el que se juzga al gobernante y el gobernante empieza a convertirse en el criterio con el que se selecciona qué parte del Evangelio resulta conveniente. Si miente, hay una explicación; si insulta, es que es fuerte; si humilla, es que combate; si desprecia al adversario, es que no se deja intimidar. La virtud cristiana parece reducirse entonces a una virtud bastante menos evangélica: ganar. Jesús, en cambio, habló de los pobres, los misericordiosos y los que trabajan por la paz; mandó amar al enemigo y lavó los pies de sus discípulos. No parece sencillo encontrar en esa pedagogía del servicio una justificación para convertir al adversario político en enemigo moral.

Kast: Dios, patria, familia y la santificación política

José Antonio Kast, presidente de Chile, presenta un caso menos estridente. Su catolicismo forma parte de su trayectoria y él mismo ha afirmado: «Primero soy católico, después soy político». La frase parece impecable. Precisamente por eso conviene tomarla en serio. Si primero es católico y después político, habrá que preguntarse qué significa ser católico cuando se ejerce el poder sobre una sociedad plural en la que no todos comparten sus convicciones.

Kast ha hablado reiteradamente de Dios, patria, familia, vida y valores cristianos. En 2017 llegó a afirmar ante representantes evangélicos que a Chile «le hace falta Dios». La frase suena piadosa, pero plantea una pregunta incómoda: ¿qué significa exactamente que a un país le «falte Dios»? ¿Que se seculariza? ¿Que modifica determinadas leyes? ¿Que reconoce derechos que algunos cristianos rechazan? ¿O que sus ciudadanos dejan de vivir de acuerdo con el Evangelio? Porque quizá a Chile no le falte Dios. Quizá le falte algo bastante menos solemne y mucho más difícil: cristianos dispuestos a aplicar el Evangelio también cuando deja de resultar políticamente rentable.

Es relativamente sencillo convertir la religión en un inventario de prohibiciones sexuales y familiares. Mucho más complicado es llevar las palabras de Jesús al ejercicio cotidiano del poder: recordar que el extranjero también es prójimo, que el pobre no es una estadística, que el adversario político no es un enemigo moral y que el gobernante tampoco está por encima de aquellos a quienes gobierna.

La cuestión no es si Kast puede defender la vida. Naturalmente que puede. La cuestión es si esa defensa puede reducirse casi exclusivamente a la protección del niño no nacido. Para el cristianismo, la dignidad de la vida humana continúa después del nacimiento y alcanza al pobre, al enfermo, al anciano, al migrante, al preso y a todo ser humano vulnerable. Defender la vida antes de nacer es una exigencia cristiana; convertir esa defensa en sustituto de la preocupación por la vida de quienes ya han nacido es reducir considerablemente el alcance del mensaje cristiano.

Si Kast quiere gobernar como católico, tendrá que aceptar una de las partes menos cómodas del catolicismo: la fe no solo permite juzgar a los adversarios; también obliga a dejarse juzgar por esa misma fe.

De la Espriella: cuando Dios llega a la Casa de Nariño

Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia, ofrece un caso todavía más llamativo: una identidad política fuertemente acompañada de referencias religiosas. Su experiencia de fe puede ser completamente auténtica. Pero conviene desconfiar de una inferencia bastante habitual: que una conversión religiosa sincera convierte automáticamente en cristianas las posiciones políticas posteriores.

De la Espriella ha pronunciado una frase que resume el problema: «Hay que poner a Dios en el centro de cada decisión». Difícilmente podría sonar más piadosa. Pero precisamente por eso cabe formular la pregunta que suele quedar convenientemente escondida: ¿quién determina cuál es la decisión que Dios quiere? ¿El Evangelio? ¿La Iglesia? ¿La conciencia? ¿La Constitución? ¿O el propio gobernante? Porque si un presidente puede presentar sus decisiones políticas como expresión de la voluntad divina, sus adversarios quedan en una posición bastante incómoda: ya no estarían simplemente discrepando con el presidente, sino —al menos retóricamente— con Dios.

Colombia es un Estado laico. Eso no significa expulsar a Dios de la sociedad ni pedirle al creyente que deje su fe en la puerta del palacio presidencial. Significa algo bastante más sencillo: que el Estado no pertenece a ninguna religión. Un presidente puede rezar, asistir a misa y pedir la bendición de Dios. Lo que resulta mucho más discutible es convertir sus convicciones religiosas en una especie de Constitución paralela.

Y aquí aparece otra cuestión incómoda. ¿Por qué el discurso sobre los «valores cristianos» encuentra tanta facilidad para hablar de familia, aborto, sexualidad, género, orden y autoridad, y tanta dificultad para mantener la misma intensidad cuando aparecen pobres, migrantes, presos, enfermos, ancianos abandonados o víctimas de la violencia? El Evangelio, por cierto, no parece compartir esa distribución de prioridades. Tal vez porque la guerra cultural produce bastante más rédito electoral que la misericordia.

Keiko Fujimori: Dios, familia y votos

Keiko Fujimori, presidenta del Perú, representa la dimensión más abiertamente electoral de esta relación entre religión y política. El vínculo del fujimorismo con sectores evangélicos conservadores viene de lejos, pero durante sus campañas se hizo particularmente visible mediante compromisos políticos relacionados con el aborto, la unión civil, la adopción por parejas del mismo sexo y la defensa de la familia tradicional.

El mecanismo tampoco tiene demasiado misterio: el candidato promete defender aquello que determinados grupos religiosos consideran «valores cristianos»; dirigentes religiosos movilizan a sus comunidades; el político obtiene votos y las organizaciones religiosas consiguen influencia. ¿Todos ganan? Quizá. Pero hay algo que puede perderse en el intercambio: la independencia de la religión frente al poder. Cuando una comunidad religiosa necesita al político para defender la fe y el político necesita a la comunidad religiosa para ganar elecciones, la frontera entre convicción religiosa y conveniencia política empieza a volverse sospechosamente borrosa.

Keiko puede defender la familia y puede oponerse al aborto. Nada hay intrínsecamente incompatible entre esas posiciones y el cristianismo. Pero si quiere presentarse como representante de los valores cristianos tendrá que aceptar que el cristianismo tiene la incómoda costumbre de preguntar también por la verdad, la corrupción, la justicia, los pobres, la dignidad humana, el abuso del poder y el trato al adversario. No existe un cristianismo a la carta que permita defender la familia mientras se relativiza la verdad, defender la vida mientras se desprecia al débil o hablar de Dios mientras se justifica cualquier abuso del poder en nombre de una causa superior.

Cuatro presidentes y la misma tentación

Trump en Estados Unidos, Kast en Chile, De la Espriella en Colombia y Keiko Fujimori en Perú representan, con todas sus diferencias, una tentación bastante antigua: poner a Dios al servicio de la política en lugar de poner la política bajo el juicio de Dios. No hace falta atribuirles una conspiración ni cuestionar la sinceridad de su fe para advertir el problema. Basta observar qué ocurre cuando la religión se convierte en una fuente de legitimidad política y cuando determinadas posiciones partidarias empiezan a presentarse como si fueran la consecuencia natural de la fe cristiana.

Trump convierte la religión en combustible de una guerra cultural; Kast corre el riesgo de convertir su identidad católica en una identidad política; De la Espriella sitúa a Dios en el centro de sus decisiones hasta dejar abierta la pregunta sobre quién interpreta esa voluntad divina; y el fujimorismo muestra cómo la alianza entre religión conservadora y política electoral puede convertirse en una eficaz maquinaria de movilización.

Los cuatro pueden ser creyentes sinceros. Y los cuatro pueden, al mismo tiempo, beneficiarse políticamente de esa identificación entre religión y proyecto político. La contradicción no está en creer y hacer política. Está en invocar a Cristo para legitimar un ejercicio del poder que puede tener muy poco de cristiano.

Por eso, cuando un político promete defender los «valores cristianos», la pregunta realmente interesante no es cuánto habla de Dios, sino qué queda del Evangelio cuando desaparece la retórica religiosa. ¿Quedan misericordia, verdad, justicia, humildad, preocupación por los pobres, respeto por el adversario y capacidad de reconocer los propios errores? Si no quedan, quizá no estemos ante una política inspirada por el cristianismo, sino ante algo bastante más prosaico: una ideología política que ha descubierto que el lenguaje religioso también puede ser electoralmente rentable.

El peligro comienza cuando el creyente deja de preguntarse si el político actúa cristianamente y empieza a pensar que, por presentarse como cristiano, todo lo que hace debe ser defendido. Entonces la fe deja de juzgar al poder y el poder empieza a utilizar la fe para juzgar a sus enemigos. El gobernante adquiere una especie de inmunidad religiosa: cuestionarlo parece atacar a Dios; derrotarlo, traicionar los valores de la fe.

El Jesús de los Evangelios no construyó su movimiento alrededor de enemigos culturales, no prometió restaurar una grandeza nacional perdida ni enseñó a sus discípulos a conquistar el Estado. Les enseñó a servir, a perdonar, a amar al enemigo y a reconocer al extranjero como prójimo. Y en el capítulo 25 del Evangelio de Mateo dejó un criterio particularmente incómodo para cualquier gobernante: el juicio sobre la manera en que se trató al hambriento, al sediento, al extranjero, al desnudo, al enfermo y al preso.

En cambio, cuando la fe sirve para que el poderoso parezca moralmente intocable, ya no estamos ante una defensa del cristianismo. Estamos ante su instrumentalización.


AUTOR:
Martin Scheuch. Nacio en Lima (Perú) en 1963, actualmente vive en un pueblo agrícola en Alemania, cerca de las ciudades de Frankenthal y Ludwigshafen. Peruano de nacimiento, alemán por derecho de ascendencia, católico creyente por convicción personal y por gracia de Dios, miembro vivo de la Iglesia, "a la cual entiendo como Pueblo de Dios movido por el Espíritu, abierto a la comunión y participación, antes que como estructura jerárquica, verticalista y autoritaria, lo cual tiene muy poco en común con el Jesús de los Evangelios. El Espíritu sopla cuando quiere, donde uno menos se imagina, y no hay autoridad que pueda encasillarlo y restringirlo a su voluntad y arbitrio. Por eso hago mías las palabras que Juana de Arco le dirigió a los jueces eclesiásticos que la condenaron a muerte en nombre de la Iglesia: «Los hombres de Iglesia no son la Iglesia». Creo en la libertad de los hijos de Dios y en el deber sagrado e irrenunciable de seguir la propia conciencia, ciertamente falible, pero saludable si se abre al diálogo y respeta la libertad de los demás, y no tiene miedo de hablar de lo que ve y lo que piensa, pese a quien le pese". Terminó los estudios de teología, administración de negocios y traducción de textos periodísticos del alemán al español y viceversa, posee formación para ser acompañante de ancianos discapacitados. Experiencia como maestro de escuela, docente de educación superior, colaborador en la ayuda al desarrollo, agente de soporte técnico post-venta en primer nivel, traductor, redactor de artículos, crónicas y comentarios, cinéfilo empedernido, lector asiduo de obras y artículos de investigación sobre temas históricos, políticos, sociales y de actualidad, aficionado a la música, compositor eventual de poemas cantados. Ha colaborado como columnista con Exitosa Diario y posteriormente con Altavoz, ahora publica una columna quincenal en Sudaca. En la actualidad trabaja tiempo completo en el acompañamiento de ancianos con demencia senil y otras discapacidades. Estuvo vinculado al Sodalicio de Vida Cristiana de 1978 a 2008, institución a través de la cual "descubrí la fe, pero no la libertad, la cual tuve que ganarme a pulso a través de un largo proceso de maduración. A diferencia de otros, mi fe sobrevivió a esa experiencia. Y se hizo tal vez más cotidiana… y más humana. El compromiso con el Sodalicio me llevó a vincularme con la Iglesia, y cuando descubrí su verdadero rostro —el de la Iglesia y el del Sodalicio—, el compromiso con la Iglesia me llevó a desvincularme del Sodalicio. De paradojas como ésta está llena la vida".


FUENTES:
  • https://www.religiondigital.org/
  • https://laslineastorcidas.wordpress.com/

AGENDA

21 agosto 2026 – Viernes

19’00 horas

Oración de Taizé
Parroquia de San Federico, c/ Alcalde Martín de Alzaga, 21
MADRID

20’00 horas

Oración Interconfesional
Iglesia Luterana, paseo Castellana, 6
MADRID

20’30 horas

Oración común de Taizé
Parroquia de los PP: Franciscanos, c/ Mies del Valle
SANTANDER

20’30 horas

Oración común de Taizé
Parroquia Santa María Madre de la Iglesia, c/ Gómez de Arteche, 30
MADRID

21’00 horas

Oración común de Taizé
Santuario del Inmaculado Corazón de María. Cripta. C/ Ferraz. 74
MADRID

21’00 horas

Oración común al estilo de Taizé
Iglesia de Nuestra Señora de Gracia y San José (Els Josepets), plaza Lesseps, 25
BARCELONA

21’00 horas

Oración de la Cruz (Taizé)
Parroquia de Sant Marcel, c/ Petrarca 52
HORTA-BARCELONA

21’15 horas

Oración común de Taizé
Parroquia de San Benito, Avda León de Carranza, junto a la Facultad de Derecho
JEREZ DE LA FRONTERA (Cádiz)

22 agosto 2026 – Sábado
  • Noruz, Fiesta del año Nuevo Zoroástirico
17’00 horas (hora Argentina)

Encuentro de Oración por la Unidad
Parroquia de la Asunción, Gavilán 1137
BUENOS AIRES (Argentina)

20’30 horas

Oración de la noche desde Taizé
Retransmitida en directo en redes desde Taizé
TAIZÉ (Francia)
ON LINE

23 agosto 2026 – Domingo

17’30 horas (Hora de Argentina)

Encuentro de Oración por la Unidad
Iglesias Metodista de Flores. Yerbal, 2451
BUENOS AIRES (Argentina)

21’00 horas

Oración común de Taizé
Parroquia Nuestra Señora de Lourdes, c/ Puntales, 3
CÁDIZ

24 agosto 2026 – Lunes

21’00 horas

Oración común de Taizé
Centro Padre Claret, c/ Joan Maragall, 23
GIRONA

21’00 horas

Oración Común (Taizé)
Iglesia Catedral de San Lorenzo, plaza de la Villa, s/n
SAN FELIÚ DE LLOBREGAT (Barcelona)

25 agosto 2026 – Martes
  • Mawlid al Nabí (Mulud)
20’30 horas

Oración común de Taizé
Parroquia de Sant Bartomeu, Pla. de L’església, 6
FERRERIES (Menorca)

20’45 horas

Oración de Taizé
Parroquia Mare de Déu dels Dolors, c/ Begur, 10
BARCELONA

21’00 horas

Oración Taizé
Parroquia de Santa María, c/ Rectoría, 1
VILANOVA I LA GELTRÚ (Barcelona)

26 agosto 2026 – Miércoles

20’30 horas

Oración común de Taizé
Capilla de las Santas Masas, Basílica de Santa Engracia, c/ Castellano, 1
ZARAGOZA

20’30 horas

Oración de Taizé
Parroquia Santísimo Redentor, c/ Félix Boix, 13
MADRID

20’30 horas

Oración común de Taizé
Parroquia de San José, c/ Nueva. 1
ALBACETE

20’30 horas

Oración al estilo Taizé
Parroquia El Cristo del Mercado, c/ José Zorrilla, 125
SEGOVIA

20’30 horas

Oración Común de Taizé
Parroquia de la Purísima Concepción, Vía Massagué, 21
SABADELL (Barcelona)

21’30 horas

Oración común de Taizé
Colegio Mayor Santa María, c/ San Jerónimo, 33
GRANADA

27 agosto 2026 – Jueves
  • Khordad Sal
19'15 horas (Hora Argentina)

Conmemoración por nuestros mártires actuales
Catedral Católica Armenia de Nuestra Señora de Narek. Charcas, 3529
BUENOS AIRES (Argentina)

19’45 horas

Oración común de Taizé
Iglesia de las Esclavas del Sagrado Corazón, plza. Del Salvador
VALLADOLID

20’30 horas

Oración común de Taizé
Iglesia de San Francisco, Camino de Ronda, 65
GRANADA

22’00 horas

Oración común de Taizé
Parroquia de San Francisco, c/Franciscanos, 3
ALBACETE

28 agosto – 5 septiembre 2026

Peregrinación a Montserrat
MONTSERRAT (Barcelona)

28 agosto 2026 – Viernes
  • San Agustín de Hipona
20’30 horas

Oración común de Taizé
Parroquia de los PP: Franciscanos, c/ Mies del Valle
SANTANDER

20’30 horas

Oración con cantos de Taizé
Parroquia de Nuestra Señora de Moratalaz, c/ Enrique Arroyos, 19
MADRID

20’30 horas

Oración común de Taizé
Parroquia Santa María Madre de la Iglesia, c/ Gómez de Arteche, 30
MADRID

21’00 horas

Oración común de Taizé
Santuario del Inmaculado Corazón de María. Cripta. C/ Ferraz. 74
MADRID

21’00 horas

Oración común de Taizé
Parroquia de San José, Urbanización de la Noria, 33
FUENGIROLA (Málaga)

21’00 horas

Oración común al estilo de Taizé
Iglesia de Nuestra Señora de Gracia y San José (Els Josepets), plaza Lesseps, 25
BARCELONA

21’00 horas

Oración de la Cruz (Taizé)
Parroquia de Sant Marcel, c/ Petrarca 52
HORTA-BARCELONA

21’15 horas

Oración común de Taizé
Parroquia de San Benito, Avda León de Carranza, junto a la Facultad de Derecho
JEREZ DE LA FRONTERA (Cádiz)

29 agosto 2026 – Sábado
  • Martirio de San Juan Bautista
20’30 horas

Oración de la noche desde Taizé
Retransmitida en directo en redes desde Taizé
TAIZÉ (Francia)
ON LINE

21’30 horas

Oración Taizé
Convento de las Vedrunes de Caldes de Malavella, c/ Doctor Furest
CALDES DE MALAVELLA (Girona)

30 agosto 2026 – Domingo

11'00 horas (Hora de Argentina)

Oración al estilo Taizé
Parroquia Esmeralda. Congregación Evangélica Alemana. c/ Esmeralda, 162
BUENOS AIRES (Argentina)

18’30 horas

Oración común al estilo de Taizé
Parroquia de Santa María. c/ de Joan Puig, 3.
RUBÍ (Barcelona)

21’00 horas

Oración común de Taizé
Parroquia Nuestra Señora de Lourdes, c/ Puntales, 3
CÁDIZ

31 agosto 2026 – Lunes

21’00 horas

Oración común de Taizé
Centro Padre Claret, c/ Joan Maragall, 23
GIRONA

21’00 horas

Oración Común (Taizé)
Iglesia Catedral de San Lorenzo, plaza de la Villa, s/n
SAN FELIÚ DE LLOBREGAT (Barcelona)

SEPTIEMBRE

1 septiembre 2026 – Martes

19’00 horas

Ensayo cantos de Taizé
Iglesia de las Esclavas, c/ Azafranal, 2
SALAMANCA

20’00 horas

Oración común de Taizé
Iglesia de las Esclavas, c/ Azafranal, 2
SALAMANCA

20’30 horas

Oración común de Taizé
Parroquia de Sant Bartomeu, Pla. de L’església, 6
FERRERIES (Menorca)

21’00 horas

Oración Taizé
Parroquia de Santa María, c/ Rectoría, 1
VILANOVA I LA GELTRÚ (Barcelona)

2 septiembre 2026 – Miércoles

20’30 horas


Oración común de Taizé
Capilla de las Santas Masas, Basílica de Santa Engracia, c/ Castellano, 1
ZARAGOZA

20’30 horas

Oración de Taizé
Parroquia Santísimo Redentor, c/ Félix Boix, 13
MADRID

20’30 horas

Oración común de Taizé
Parroquia de San José, c/ Nueva. 1
ALBACETE

20’30 horas

Oración al estilo Taizé
Parroquia El Cristo del Mercado, c/ José Zorrilla, 125
SEGOVIA

20’30 horas

Oración Común de Taizé
Parroquia de la Purísima Concepción, Vía Massagué, 21
SABADELL (Barcelona)

21’30 horas

Oración común de Taizé
Colegio Mayor Santa María, c/ San Jerónimo, 33
GRANADA

3 septiembre 2026 – Jueves

19’45 horas


Oración común de Taizé
Iglesia de las Esclavas del Sagrado Corazón, plza. Del Salvador
VALLADOLID

20’30 horas

Oración común de Taizé
Iglesia de San Francisco, Camino de Ronda, 65
GRANADA

20’30 horas

Oración común de Taizé
Convento de San José (Carmelitas), c/ Don Rodrigo, 8
MÁLAGA

4 septiembre 2026 – Viernes

VI Congreso Nacional Interreligioso "Fe que une, camina y transforma"
ROSARIO DE LA FRONTERA (SALTA) [Argentina]
ON LINE

20’00 horas


Oración de Taizé
Parroquia de Nuestra Señora de las Fuentes, c/ de la Villa de Marín, 39 Fuencarral-El Pardo
MADRID

20’00 horas

Oración Interconfesional
Centro Ecuménico “Julián García Hernando”, c/ José Arcones Gil, 37 – 2º
MADRID

20’30 horas

Oración común de Taizé
Parroquia de los PP: Franciscanos, c/ Mies del Valle
SANTANDER

20’30 horas

Oración común de Taizé
Parroquia Santa María Madre de la Iglesia, c/ Gómez de Arteche, 30
MADRID

21’00 horas

Oración común de Taizé
Santuario del Inmaculado Corazón de María. Cripta. C/ Ferraz. 74
MADRID

21’00 horas

Oración común al estilo de Taizé
Iglesia de Nuestra Señora de Gracia y San José (Els Josepets), plaza Lesseps, 25
BARCELONA

21’00 horas

Oración de la Cruz (Taizé)
Parroquia de Sant Marcel, c/ Petrarca 52
HORTA-BARCELONA

21'00 horas

Encuentro de Oración
Comunidad Ecuménica Horeb Carlos de Foucauld
ESPAÑA
ON LINE

21’15 horas

Oración común de Taizé
Parroquia de San Benito, Avda León de Carranza, junto a la Facultad de Derecho
JEREZ DE LA FRONTERA (Cádiz)

5 septiembre 2026 – Sábado

17'00 horas (hora Argentina)


Espacio Ecuménico
Oración por la Unidad de los Cristianos
Parroquia de Santa Julia (entrada por secretaría), Juan B. Alberdi - 1195
BUENOS AIRES (Argentina)

20’30 horas

Oración de la noche desde Taizé
Retransmitida en directo en redes desde Taizé
TAIZÉ (Francia)
ON LINE

21’00 horas

Oración de la Luz (Taizé)
Parroquia de Sant Marcel, c/ Petrarca 52
HORTA-BARCELONA

21’00 horas

Oración al estilo Taizé
Cripta Iglesia San Francisco de Asís, c/ San Francisco
TARRAGONA




jueves, 20 de agosto de 2026

EL DERECHO A LA LIBERTAD RELIGIOSA SIGUE AMENAZADO

La libertad religiosa en riesgo


por Magdalena Lira


Como establece la Declaración de la ONU, todo individuo tiene no solo el derecho a la libertad de religión, sino también el derecho a vivir su fe pública y privadamente, de acuerdo con sus creencias. Sin embargo, el auge de los autoritarismos, el terrorismo yihadista y las guerras, están asfixiando este derecho fundamental: casi dos tercios de la humanidad vive en países sin libertad religiosa.

Más de 5.400 millones de personas en todo el mundo viven en países con graves violaciones a la libertad religiosa, lo que representa casi dos tercios de la población mundial. Esta es una de las principales conclusiones del Informe de Libertad Religiosa en el Mundo 2025, recientemente publicado por la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN), cuya misión es ayudar a los cristianos perseguidos y necesitados, y promover el respeto a la libertad religiosa en todos los rincones del mundo.

De los 196 países analizados entre enero de 2023 y diciembre de 2024, en 62 se constataron graves vulneraciones a la libertad religiosa. En 24 existe persecución, con violaciones sistemáticas que afectan a más de 4.100 millones de personas, en países como China, Nigeria y Corea del Norte.

En otras 38 naciones, las minorías religiosas enfrentan restricciones legales, políticas y sociales que limitan su libertad de fe y de culto. Esto impacta a más de 1.300 millones de personas.

Veinticuatro países están "en observación", debido a señales de alerta en materia de libertad religiosa. Chile es uno de ellos. En conjunto, estos países representan a más de 750 millones de personas (un 9,3 % de la población mundial). Esta categoría advierte la necesidad de monitorear de cerca la situación y, cuando sea posible, impulsar acciones preventivas. Un ejemplo claro: México, Rusia y Ucrania estaban "en observación" en 2023; este año han pasado a la categoría de "discriminación".

El derecho a la libertad religiosa en el mundo no solo está amenazado: se encuentra en serio peligro de desaparecer. Para muchos, las cifras de este informe pueden parecer sorprendentes, incluso inimaginables, pero reflejan la realidad cotidiana de millones de personas. ¿Cómo es posible que en pleno siglo XXI haya quienes sean perseguidos por profesar una determinada religión? Las conclusiones de este estudio nos interpelan profundamente. Creer o no creer es un derecho humano, no un privilegio de unos pocos. Allí donde se respeta la libertad religiosa, se fortalecen la paz, la justicia y la dignidad de la persona humana.

Con motivo de los 25 años de la publicación del primer Informe de Libertad Religiosa en el Mundo, el Papa León XIV recibió a una delegación de ACN en el Vaticano. En la ocasión, exhortó a renovar el compromiso por la defensa de la libertad religiosa y a seguir apoyando a los cristianos perseguidos en todo el mundo.

¿Quién ataca la libertad religiosa?

El Informe documenta un amplio espectro de violaciones contra la libertad religiosa que refleja la diversidad y complejidad del contexto global actual. En muchos países, estas violaciones se manifiestan a través de violencia directa –asesinatos, encarcelamientos, destrucción o expropiación de lugares de culto–, mientras que en otros adoptan formas más sutiles, pero igualmente dañinas: trabas administrativas, censura, prohibiciones a la educación religiosa y diversas formas de discriminación social.

El informe identifica al autoritarismo como el principal motor de la represión religiosa. En países como China, Irán, Eritrea o Nicaragua, los gobiernos imponen un estricto control sobre las comunidades de fe, limitan su libertad de culto y castigan la disidencia espiritual. Los regímenes autoritarios son responsables de la persecución en 19 países.

Un ejemplo claro es Nicaragua, en nuestra región. Desde su regreso al poder en 2007, el presidente Daniel Ortega ha instaurado un régimen de partido único con una actitud abiertamente hostil hacia la Iglesia católica y otras confesiones críticas. Esto ha derivado en la expulsión de sacerdotes, confiscación de propiedades, prohibición de procesiones y actos litúrgicos públicos, y encarcelamiento de religiosos que denuncian la represión estatal. La narrativa oficial presenta a la Iglesia como enemiga del Estado, apartándola de la esfera pública y reduciendo su labor pastoral.

La represión religiosa en Nicaragua es ideológica y estructural: el control y registro de organizaciones religiosas, la censura, la vigilancia policial, la expulsión de sacerdotes extranjeros y el uso de leyes antiterroristas contra líderes eclesiales conforman un sistema deliberado de criminalización de la fe.

Lamentablemente el Informe también señala otras amenazas a la libertad religiosa. El extremismo religioso sigue presente en África, Oriente Medio y partes de Asia, mientras que el nacionalismo etno-religioso aumenta en países como India, Myanmar o Sri Lanka, donde las ideologías religiosas mayoritarias se utilizan como arma política, generando discursos de odio, violencia y marginación de las minorías.

Doce estados de la India han aprobado leyes que penalizan la conversión con el fin de prevenir la conversión religiosa a través de la coacción, el fraude o el uso de incentivos. En términos prácticos, estas leyes se usan contra las minorías religiosas, generando un clima de miedo, incentivando las acusaciones falsas y legitimando el acoso. A menudo, grupos radicales hindúes denuncian a las minorías religiosas; con frecuencia, sus actividades humanitarias y educativas son vistas como intentos de conversión.

El 16 de febrero de 2025, la policía detuvo en Indore (Madhya Pradesh) a la religiosa Sheela Savari Muthu y a tres compañeros de trabajo. El motivo fueron unas jornadas de información sobre salud e higiene dirigidas a hijos de trabajadores domésticos y celebradas en un parque público; el evento carecía de aprobación oficial previa. La policía intervino después de que una multitud de nacionalistas hindúes amenazara a los organizadores y acusara a la religiosa de intentar convertir a los niños. Poco después, la corporación municipal de Indore demolió el edificio que alojaba su oficina, sin atender sus peticiones de esperar una decisión judicial.

En Estados con gobiernos débiles, especialmente en América Latina y África subsahariana, clérigos son secuestrados o asesinados, y las organizaciones religiosas, presionadas para guardar silencio o colaborar con grupos criminales. Es el caso de Haití, donde los sacerdotes y religiosas son blanco de secuestros que exigen rescates, mientras que las iglesias se han convertido en centros de supervivencia en entornos sin ley.

La actual crisis mundial de refugiados también está estrechamente ligada a la falta de libertad religiosa: millones de personas huyen de sus hogares a causa de la violencia y la persecución, como ocurre hoy en Níger y Burkina Faso.

Occidente no está libre

Durante la investigación se constató un aumento significativo de ataques contra lugares y creyentes en democracias occidentales. Asimismo, el derecho a la objeción de conciencia enfrenta crecientes restricciones.

El Papa Francisco describió esta situación como una "persecución educada": leyes que, bajo apariencia de cultura y progreso, socavan derechos fundamentales, en especial el derecho a la objeción de conciencia.

Nuestro país, Chile, ingresa por tercera vez al Informe de Libertad Religiosa en la categoría de "observación", sobre todo debido a los continuos actos de violencia contra lugares de culto, especialmente en la macrozona sur.

La libertad religiosa, termómetro de los demás derechos humanos

Pese a este desolador panorama, el Informe destaca cómo las comunidades religiosas siguen siendo fuentes de paz y dignidad humana. Aun bajo persecución, continúan brindando ayuda humanitaria, educación y esperanza, y son motor del diálogo interreligioso y la defensa de los derechos humanos.

El deterioro de la libertad religiosa anuncia el colapso de las libertades fundamentales. Cuando se justifica la discriminación contra comunidades de fe, se desencadena una serie de efectos que debilitan también la libertad de expresión, pensamiento y reunión, entre otras.

Las señales de alerta son claras: intolerancia creciente, erosión de las protecciones jurídicas e interferencia estatal en la vida religiosa. Proteger la libertad religiosa es esencial para resguardar el conjunto de las libertades y la salud democrática de nuestras sociedades.

Nacido de la convicción de que las violaciones a la libertad religiosa deben documentarse para poder ser defendidas, el Informe de Libertad Religiosa en el Mundo busca proteger este derecho humano esencial y, al hacerlo, apoyar a la Iglesia que sufre.

"Perdimos a mi abuelo por nuestra fe"

Extracto del prólogo del Informe de Libertad Religiosa en el Mundo 2025. Testimonio de Miriam, una mujer de Pakistán que no revela su nombre real por seguridad.

Eran cerca de las seis de la mañana cuando los gritos rompieron el silencio. "¡Los vamos a quemar! ¡Salgan afuera!", gritaban frente a nuestra casa. Mi familia y yo despertamos aterrados. Afuera, una turba enfurecida acusaba a mi abuelo de blasfemia. No entendíamos nada. Él y los demás tratamos de explicar que era un error, pero nadie quiso escucharnos. Golpeaban la puerta, rompían ventanas, derribaban muros. El miedo era insoportable.

Prendieron fuego a la fábrica de zapatos de mi abuelo, justo al lado de casa, y después entraron en mi habitación. Yo estaba comprometida, a punto de casarme. Mis padres habían guardado allí los muebles, la ropa y los regalos de mi dote. Se lo llevaron todo o lo destrozaron. Solo podíamos pensar en sobrevivir. Corrimos a escondernos en un pequeño baño. Allí permanecimos seis o siete horas, sin saber si saldríamos con vida, hasta que la policía nos dijo que podíamos salir.

Al salir, lo que vimos fue devastador: todo estaba en ruinas, sin agua, sin electricidad, reducido a cenizas. Buscamos desesperadamente a mi abuelo. Finalmente encontramos a un hombre tirado en el suelo, cubierto de sangre, con los dientes y la nariz rotos. Parecía que le habían triturado todos los huesos del cuerpo. Nos dijeron que era él. No podíamos creerlo. Estaba muy malherido y no respondía. Murió poco después en el hospital. Días más tarde, también falleció mi abuela, consumida por el dolor.

Nos atacaron por ser cristianos. Somos una minoría en Pakistán y, aunque respetamos a los demás, muchas veces no recibimos ese mismo respeto. Ser cristiano ha dejado de ser seguro. Vivimos con miedo, con la conciencia de que cualquier día una falsa acusación puede arrebatarnos la vida.

La falta de libertad religiosa no es solo un problema político o social; es una herida profunda que desgarra familias, destruye comunidades y apaga sueños. La libertad de creer, de rezar, de vivir la fe sin miedo, forma parte de la identidad de una persona. Cuando se pisotea, se niega algo esencial de la dignidad humana. Aunque en mi país la Constitución reconoce este derecho, en la práctica se nos priva de él. Nos enfrentamos a la discriminación, la intolerancia y la violencia, día tras día.

Por eso, mi familia y yo estamos profundamente agradecidos a Ayuda a la Iglesia que Sufre por elaborar este Informe sobre la Libertad Religiosa en el Mundo. Este trabajo da voz a quienes no la tienen, muestra cómo gobiernos y grupos sociales restringen o niegan este derecho y recuerda que sin libertad religiosa no hay justicia ni paz verdaderas.

El día en que perdimos a mi abuelo quedó grabado en mi corazón. Podremos reconstruir nuestra casa y nuestras vidas, pero nunca los recuperaremos a él ni a mi abuela. Al honrar su memoria, pedimos justicia y soñamos con un futuro donde nadie sea perseguido por creer.

"No se olviden de Siria": La súplica de un país herido por la guerra

El sacerdote sirio Fadi Najjar visitó Chile para dar a conocer la dura realidad que vive su comunidad en Alepo: una ciudad marcada por catorce años de guerra, por la pobreza que afecta al 90% de la población y por la incertidumbre política que aún impide la reconstrucción. Conmovido, pidió a los chilenos no olvidar a Siria y sostener con oración y ayuda a quienes hoy luchan por sobrevivir, en una visita organizada por la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN).

Estuvo en Chile solo una semana. Fueron pocos días, pero él no podía dejar por más tiempo a los quinientos alumnos que asisten a la escuela que dirige en Alepo, Siria. Tampoco quería dejar solas a las personas de su parroquia, todas ellas marcadas por las profundas heridas que han dejado catorce años de guerra civil. También debía volver para seguir apoyando el programa "Gota de leche", mediante el cual él y la Iglesia católica siria entregan leche a los niños menores de diez años. Sin esa ayuda, sus familias no tendrían cómo alimentarlos. La guerra y la actual incertidumbre política han hecho colapsar la economía: hoy, el 90% de la población vive en pobreza. Para la mayoría, dar leche a sus hijos es un lujo inalcanzable.

Fadi Najjar tiene 43 años, es sacerdote y vive en Alepo, una ciudad que fue terriblemente dañada durante el conflicto que estalló en 2011 y que se extendió hasta la caída de Bashar al-Assad en diciembre de 2024. Aunque Ahmed al-Sharaa asumió la presidencia interina, el control del territorio aún es frágil y la población vive sumida en un futuro incierto.

Alepo sigue siendo una ciudad tensa y herida. La mitad de sus barrios continúan destruidos. Sus habitantes recuerdan con horror los casi dos años de asedio: no había comida ni agua, y la única forma de sobrevivir fue cavar pozos en medio de la ciudad para obtener un poco de agua.

La situación era caótica. El padre Fadi lo recuerda con dolor:

No hay familia que no haya perdido a alguien. Yo vi morir a muchas personas. Vi niños que quedaron sin padres y otras personas que aún no sabemos dónde están, porque siguen secuestradas. Imaginen el sufrimiento de esas madres que todavía se preguntan qué pasó con sus hijos. Uno de los testimonios que más me impactaron fue el de una señora que, en un bombardeo, perdió a su esposo y a sus hijos. Al día siguiente, se levantó para ayudar a otros desplazados. No es que no sintiera dolor, pero su fe era más fuerte que todo. Otra historia que me marcó fue la de un joven que perdió a su hermano. Me dijo que su corazón estaba lleno de tristeza, pero que no podía dejar de creer en Jesús. Hoy, cuando alguien muere de forma natural, algunos se preguntan dónde está Dios. Ese muchacho, que no tendría más de 14 o 15 años, nunca dejó de creer.

La guerra golpeó a todos los sirios por igual, pero los cristianos vivieron además el miedo y dolor de ver destruido su patrimonio espiritual y cultural:

Tuvimos momentos de persecución religiosa por parte de grupos extremistas islámicos. En algunas zonas quisieron erradicar nuestra presencia, imponiendo conversiones forzadas o asesinando a quienes se negaban a renegar de su fe. Muchos fueron secuestrados. La fe cristiana fue puesta a prueba de una manera profunda y dolorosa.

Esta persecución religiosa hiere el corazón mismo del cristianismo: "Siria es la cuna de nuestra fe, y lo que hemos visto es el intento de aniquilación de un legado que pertenece a toda la humanidad", señala el padre Fadi. Durante los bombardeos, continúa, "no sabía si el día siguiente iba a ser el último", reflejando así la incertidumbre diaria que vivió su comunidad.

En medio de esta oscuridad, hubo un acto decisivo:

Somos unos cincuenta sacerdotes en Alepo y cuarenta religiosas. Todos decidimos quedarnos. Podríamos haber salido del país, pero creemos que mientras haya un solo cristiano en un país que sufre, la Iglesia no puede irse. Nuestra vocación es estar cerca de la gente. Abrimos nuestras parroquias, damos alimento, atención médica, organizamos iniciativas pastorales. La Iglesia es un signo de esperanza para todos.

En Siria vivimos un viacrucis, pero con la confianza en que al final habrá una nueva resurrección en este país. La crisis aquí sigue causando un tremendo sufrimiento. Cada día es una lucha para conseguir alimentos, no hay electricidad, no hay gasolina, no hay calefacción. La mayoría de la población vive bajo el umbral de la pobreza. Estamos hablando de una guerra olvidada; los medios de comunicación no reflejan la realidad.

Si antes de la guerra en Alepo vivían cerca de 300.000 cristianos, hoy quedan unos 40.000. A nivel país, actualmente representan el 1% de la población y en 2011, al inicio de la guerra civil, se calculaba que cerca del 8% de los sirios eran cristianos. "A mí no me importan los números –dice el padre Fadi– porque el cristianismo comenzó en esta región con doce discípulos".

Le pregunté cómo mantiene viva la esperanza. Respondió sin dudar:

Si un cristiano pierde la esperanza, pierde todo. Yo no soy optimista respecto a lo que está pasando política y económicamente, pero hay una diferencia entre ser pesimista y tener esperanza. ¿Qué significa esto? Intentar ver la realidad con los ojos de Dios. Lo que vivimos es muy difícil, pero cuando tenemos esperanza, encontramos la fuerza para seguir. Como sacerdote, debo transmitir esa esperanza a mucha gente.

Un punto crucial de su testimonio fue la postura cristiana ante la violencia. El padre Najjar se refirió al ejemplo de perdón que ofrece su comunidad, definiéndolo como "un acto de resistencia ante la violencia; perdonamos a pesar de la persecución".

Al abordar el desvanecimiento de la fe y de Dios en Occidente, el padre Fadi lanzó un poderoso desafío: "Nosotros somos testimonio para ustedes de que se puede vivir y salir adelante en medio del sufrimiento".

En el colegio Al-Inaya rezamos juntos cada mañana y siempre pedimos al Señor que nos ayude ante todo lo que estamos viviendo. Hay alumnos cuyos padres han muerto en la guerra. Ellos dicen: 'Mi padre está ahora con Dios', y su fe es mucho más fuerte que la que tenían antes. Esta es la realidad que vivimos en Siria, que nos da fortaleza interior e impulso para seguir adelante.
FUENTE:
  • https://www.humanitas.cl/

AGENDA

20 agosto 2026 – Jueves
  • San Bernardo de Claraval
19’45 horas

Oración común de Taizé
Iglesia de las Esclavas del Sagrado Corazón, plza. Del Salvador
VALLADOLID

20’30 horas

Oración común de Taizé
Iglesia de San Francisco, Camino de Ronda, 65
GRANADA

21’00 horas

Oración común de Taizé
Parroquia de Santa María Goretti, c/ Corregidor Paz Guzmán, 15
MÁLAGA

21 agosto 2026 – Viernes

19’00 horas

Oración de Taizé
Parroquia de San Federico, c/ Alcalde Martín de Alzaga, 21
MADRID

20’00 horas

Oración Interconfesional
Iglesia Luterana, paseo Castellana, 6
MADRID

20’30 horas

Oración común de Taizé
Parroquia de los PP: Franciscanos, c/ Mies del Valle
SANTANDER

20’30 horas

Oración común de Taizé
Parroquia Santa María Madre de la Iglesia, c/ Gómez de Arteche, 30
MADRID

21’00 horas

Oración común de Taizé
Santuario del Inmaculado Corazón de María. Cripta. C/ Ferraz. 74
MADRID

21’00 horas

Oración común al estilo de Taizé
Iglesia de Nuestra Señora de Gracia y San José (Els Josepets), plaza Lesseps, 25
BARCELONA

21’00 horas

Oración de la Cruz (Taizé)
Parroquia de Sant Marcel, c/ Petrarca 52
HORTA-BARCELONA

21’15 horas

Oración común de Taizé
Parroquia de San Benito, Avda León de Carranza, junto a la Facultad de Derecho
JEREZ DE LA FRONTERA (Cádiz)

22 agosto 2026 – Sábado
  • Noruz, Fiesta del año Nuevo Zoroástirico
17’00 horas (hora Argentina)

Encuentro de Oración por la Unidad
Parroquia de la Asunción, Gavilán 1137
BUENOS AIRES (Argentina)

20’30 horas

Oración de la noche desde Taizé
Retransmitida en directo en redes desde Taizé
TAIZÉ (Francia)
ON LINE

23 agosto 2026 – Domingo

17’30 horas (Hora de Argentina)

Encuentro de Oración por la Unidad
Iglesias Metodista de Flores. Yerbal, 2451
BUENOS AIRES (Argentina)

21’00 horas

Oración común de Taizé
Parroquia Nuestra Señora de Lourdes, c/ Puntales, 3
CÁDIZ

24 agosto 2026 – Lunes

21’00 horas

Oración común de Taizé
Centro Padre Claret, c/ Joan Maragall, 23
GIRONA

21’00 horas

Oración Común (Taizé)
Iglesia Catedral de San Lorenzo, plaza de la Villa, s/n
SAN FELIÚ DE LLOBREGAT (Barcelona)

25 agosto 2026 – Martes
  • Mawlid al Nabí (Mulud)
20’30 horas

Oración común de Taizé
Parroquia de Sant Bartomeu, Pla. de L’església, 6
FERRERIES (Menorca)

20’45 horas

Oración de Taizé
Parroquia Mare de Déu dels Dolors, c/ Begur, 10
BARCELONA

21’00 horas

Oración Taizé
Parroquia de Santa María, c/ Rectoría, 1
VILANOVA I LA GELTRÚ (Barcelona)

26 agosto 2026 – Miércoles

20’30 horas

Oración común de Taizé
Capilla de las Santas Masas, Basílica de Santa Engracia, c/ Castellano, 1
ZARAGOZA

20’30 horas

Oración de Taizé
Parroquia Santísimo Redentor, c/ Félix Boix, 13
MADRID

20’30 horas

Oración común de Taizé
Parroquia de San José, c/ Nueva. 1
ALBACETE

20’30 horas

Oración al estilo Taizé
Parroquia El Cristo del Mercado, c/ José Zorrilla, 125
SEGOVIA

20’30 horas

Oración Común de Taizé
Parroquia de la Purísima Concepción, Vía Massagué, 21
SABADELL (Barcelona)

21’30 horas

Oración común de Taizé
Colegio Mayor Santa María, c/ San Jerónimo, 33
GRANADA

27 agosto 2026 – Jueves
  • Khordad Sal
19'15 horas (Hora Argentina)

Conmemoración por nuestros mártires actuales
Catedral Católica Armenia de Nuestra Señora de Narek. Charcas, 3529
BUENOS AIRES (Argentina)

19’45 horas

Oración común de Taizé
Iglesia de las Esclavas del Sagrado Corazón, plza. Del Salvador
VALLADOLID

20’30 horas

Oración común de Taizé
Iglesia de San Francisco, Camino de Ronda, 65
GRANADA

22’00 horas

Oración común de Taizé
Parroquia de San Francisco, c/Franciscanos, 3
ALBACETE

28 agosto – 5 septiembre 2026

Peregrinación a Montserrat
MONTSERRAT (Barcelona)

28 agosto 2026 – Viernes
  • San Agustín de Hipona
20’30 horas

Oración común de Taizé
Parroquia de los PP: Franciscanos, c/ Mies del Valle
SANTANDER

20’30 horas

Oración con cantos de Taizé
Parroquia de Nuestra Señora de Moratalaz, c/ Enrique Arroyos, 19
MADRID

20’30 horas

Oración común de Taizé
Parroquia Santa María Madre de la Iglesia, c/ Gómez de Arteche, 30
MADRID

21’00 horas

Oración común de Taizé
Santuario del Inmaculado Corazón de María. Cripta. C/ Ferraz. 74
MADRID

21’00 horas

Oración común de Taizé
Parroquia de San José, Urbanización de la Noria, 33
FUENGIROLA (Málaga)

21’00 horas

Oración común al estilo de Taizé
Iglesia de Nuestra Señora de Gracia y San José (Els Josepets), plaza Lesseps, 25
BARCELONA

21’00 horas

Oración de la Cruz (Taizé)
Parroquia de Sant Marcel, c/ Petrarca 52
HORTA-BARCELONA

21’15 horas

Oración común de Taizé
Parroquia de San Benito, Avda León de Carranza, junto a la Facultad de Derecho
JEREZ DE LA FRONTERA (Cádiz)

29 agosto 2026 – Sábado
  • Martirio de San Juan Bautista
20’30 horas

Oración de la noche desde Taizé
Retransmitida en directo en redes desde Taizé
TAIZÉ (Francia)
ON LINE

21’30 horas

Oración Taizé
Convento de las Vedrunes de Caldes de Malavella, c/ Doctor Furest
CALDES DE MALAVELLA (Girona)

30 agosto 2026 – Domingo

11'00 horas (Hora de Argentina)

Oración al estilo Taizé
Parroquia Esmeralda. Congregación Evangélica Alemana. c/ Esmeralda, 162
BUENOS AIRES (Argentina)

18’30 horas

Oración común al estilo de Taizé
Parroquia de Santa María. c/ de Joan Puig, 3.
RUBÍ (Barcelona)

21’00 horas

Oración común de Taizé
Parroquia Nuestra Señora de Lourdes, c/ Puntales, 3
CÁDIZ

31 agosto 2026 – Lunes

21’00 horas

Oración común de Taizé
Centro Padre Claret, c/ Joan Maragall, 23
GIRONA

21’00 horas

Oración Común (Taizé)
Iglesia Catedral de San Lorenzo, plaza de la Villa, s/n
SAN FELIÚ DE LLOBREGAT (Barcelona)