1.- Documento final de la Etapa Continental en Europa (11 febrero)
46. Las contribuciones de prácticamente todas las delegaciones dedicaron espacio al tema de la participación y el papel de la mujer en la Iglesia. “Muchas mujeres comunicaron su dolor por la negación de su participación en la vida de la Iglesia y hablaron de sentimientos de exclusión y discriminación. Las mujeres desempeñan un papel crucial en la vida de la Iglesia, pero muchos hombres y mujeres hablaron de una Iglesia que ‘excluye’ la plenitud de los dones de las mujeres” (Irlanda). Este es uno de los puntos más recurrentes y con palabras muy similares, desde Bielorrusia, que subraya “la mayor atención prestada al papel de la mujer en la vida de la Iglesia, sobre la base del sacramento del Bautismo, como miembros del Pueblo de Dios con igual dignidad, deben ocupar el lugar que les corresponde en la realización de 175 la misión y las actividades de la Iglesia”, hasta Luxemburgo, que pide “reforzar el papel de las mujeres y su participación en todos los niveles de la vida de la Iglesia, teniendo en cuenta finalmente sus carismas y talentos”.
75. Algunas contribuciones señalan también la existencia de cuestiones relativas a los límites de acceso al ministerio ordenado: “La variabilidad histórica de la figura del sacerdote debe estar abierta al debate sobre la ordenación de hombres casados” (República Checa). Otro punto se refiere a la ordenación de mujeres al diaconado, Documento Final en Europa aunque no se trata de una cuestión sencilla: “También hay tensiones en torno a las llamadas cuestiones divisorias, como el acceso de las mujeres al sacramento del orden, la ordenación de hombres casados” (Portugal). En particular, “hay división de opiniones sobre la ordenación de mujeres al diaconado/presbiterado” (grupo de trabajo anglófono), por lo que algunas contribuciones señalan que “es necesario profundizar en la cuestión del acceso de las mujeres a los ministerios ordenados” (Luxemburgo).
76. En un plano más amplio, muchas delegaciones abordaron la cuestión del acceso de las mujeres al ejercicio de la autoridad: “la cuestión del sacerdocio femenino no es un tema candente, pero hemos tenido muchos debates sobre la participación de las mujeres en los procesos de toma de decisiones” (Lituania). Para algunos es una condición para una mayor fecundidad de la Iglesia en Europa: “No hay duda: la participación de los laicos y especialmente de las mujeres en todos los niveles de la Iglesia se siente como una prioridad. [...] la Iglesia necesita la voz y las cualidades específicas de liderazgo y de construcción de comunidad de las mujeres” (Países Bajos).
77. En cualquier caso, hay una gran convergencia: ‘Promover la corresponsabilidad real y efectiva del Pueblo de Dios, superando el clericalismo. Es importante promover los ministerios laicales’ (España). No se trata sólo del lugar de la mujer en la Iglesia, sino de entender la variedad de ministerios como expresión de la naturaleza sinodal de la Iglesia.
78. Esto exige profundizar en la cuestión de la colaboración entre sacerdotes y laicos en la misión de la Iglesia: “Lo que sigue faltando no es sólo la experiencia de una comunidad de vida, sino también una sana colaboración entre sacerdotes y laicos” (Lituania). Muchas intervenciones lo identifican como un lugar de tensión o frustración, llegando incluso a verlo como una tensión entre instituciones y carismas. Por ello, “parece importante modelar la cooperación y la asunción de ministerios en función de las capacidades” (países nórdicos).
93 (…) Tomar decisiones concretas y valientes sobre el papel de la mujer en la Iglesia y sobre su mayor participación a todos los niveles, incluso en los procesos de toma de decisiones (decision making e decision taking).
2.- Instrumentum laboris XVI Asamblea General ordinaria del Sínido de los obispos para la primera sesión (octubre de 2023)
B 2.3 ¿Cómo puede la Iglesia de nuestro tiempo cumplir mejor su misión mediante un mayor reconocimiento y promoción de la dignidad bautismal de las mujeres?
En el Bautismo, el cristiano establece un nuevo vínculo con Cristo y, en Él y por Él, con todos los bautizados, con todo el género humano y con toda la creación. Hijas e hijos del único Padre, ungidos por el mismo Espíritu, en virtud de compartir el mismo vínculo con Cristo, los bautizados se donan unos a otros como miembros de un único cuerpo en el que gozan de igual dignidad (cf. Ga 3,26-28). La fase de escucha reafirmó la conciencia de esta realidad, indicando que debe encontrar una realización cada vez más concreta en la vida de la Iglesia también a través de relaciones de mutualidad, reciprocidad y complementariedad entre hombres y mujeres:
a) De manera sustancialmente unánime, a pesar de las diferentes perspectivas de cada continente, todas las Asambleas continentales piden que se preste atención a la experiencia, la condición y el papel de las mujeres. Celebran la fe, la participación y el testimonio de tantas mujeres en todo el mundo, laicas y consagradas, como evangelizadoras y a menudo primeras formadoras en la fe, destacando especialmente su contribución a la dimensión profética, en lugares remotos y contextos sociales problemáticos.
b) Además, las Asambleas continentales llaman a reflexionar más profundamente sobre la realidad de los fracasos relacionales, que son también fracasos estructurales que afectan a la vida de las mujeres en la Iglesia, invitando a un proceso de conversión continua para intentar llegar a ser más plenamente lo que ya somos en el Bautismo. Las prioridades de la Asamblea del Sínodo incluyen abordar las alegrías y tensiones, así como las oportunidades de conversión y renovación en la forma en que vivimos las relaciones entre hombres y mujeres en la Iglesia, también en la concreción de las relaciones entre ministros ordenados, consagrados y consagradas, laicos y laicas.
c) Durante la primera fase del Sínodo, los temas de la participación de las mujeres, su reconocimiento, la relación de apoyo mutuo entre hombres y mujeres y la presencia de mujeres en puestos de responsabilidad y gobierno surgieron como elementos cruciales en la búsqueda de cómo vivir la misión de la Iglesia de una manera más sinodal. Las mujeres que participaron en la primera fase expresaron claramente un deseo: que la sociedad y la Iglesia sean un lugar de crecimiento, participación activa y sana pertenencia para todas las mujeres. Piden a la Iglesia que esté a su lado para acompañar y promover la realización de este deseo. En una Iglesia que quiere ser verdaderamente sinodal, estas cuestiones deben ser abordadas conjuntamente y deben construirse juntos respuestas concretas para un mayor reconocimiento de la dignidad bautismal de las mujeres y para la lucha contra todas las formas de discriminación y exclusión de las que son víctimas en la comunidad eclesial y en la sociedad.
d) Finalmente, las Asambleas continentales destacan la pluralidad de experiencias, puntos de vista y perspectivas de las mujeres y piden que esta diversidad sea reconocida en los trabajos de la Asamblea del Sínodo, evitando tratar a las mujeres como un grupo homogéneo o un tema de discusión abstracto o ideológico.
Pregunta para el discernimiento ¿Qué pasos concretos puede dar la Iglesia para renovar y reformar sus procedimientos, disposiciones institucionales y estructuras, de modo que permitan un mayor reconocimiento y participación de las mujeres, incluso en los procesos de gobierno y toma de decisiones, en un espíritu de comunión y con vistas a la misión? 42 Sugerencias para la oración y la reflexión preparatoria
1) Las mujeres desempeñan un papel importante en la transmisión de la fe, en las familias, en las parroquias, en la vida consagrada, en las asociaciones y movimientos y en las instituciones laicales, y como profesoras y catequistas. ¿Cómo reconocer, apoyar, acompañar su aportación, ya considerable? ¿Cómo valorarla para aprender a ser una Iglesia cada vez más sinodal?
2) Los carismas de las mujeres ya están presentes y actuando en la Iglesia hoy. ¿Qué podemos hacer para discernirlos y apoyarlos y para aprender lo que el Espíritu quiere enseñarnos a través de ellos?
3) Todas las Asambleas continentales piden que se aborde la cuestión de la participación de las mujeres en el gobierno, la toma de decisiones, la misión y los ministerios a todos los niveles de la Iglesia, con el apoyo de las estructuras adecuadas para que esto no se quede en una mera aspiración general.
- a) ¿Cómo se puede incluir a las mujeres en cada uno de estos ámbitos en mayor número y de nuevas formas?
- b) ¿Cómo pueden las mujeres de la vida consagrada estar mejor representadas en los procesos de gobierno y de toma de decisiones, mejor protegidas de los abusos y también más justamente remuneradas por su trabajo?
- c) ¿Cómo pueden contribuir las mujeres a la gobernanza, ayudando a promover una mayor responsabilidad y transparencia, y a reforzar la confianza en la Iglesia?
- d) ¿Cómo podemos profundizar la reflexión sobre la contribución de las mujeres a la reflexión teológica y al acompañamiento de las comunidades? ¿Cómo dar espacio y reconocimiento a esta aportación en los procesos formales de discernimiento en todos los niveles de la Iglesia?
- e) ¿Qué nuevos ministerios podrían crearse para proporcionar medios y oportunidades para la participación efectiva de las mujeres en los órganos de discernimiento y toma de decisiones? ¿Cómo aumentar la corresponsabilidad en los procesos de toma de decisiones en lugares remotos y en contextos sociales problemáticos, donde las mujeres son a menudo las principales agentes de pastoral y evangelización? Las contribuciones recibidas durante la primera fase señalan que las tensiones con los ministros ordenados surgen en ausencia de dinámicas de corresponsabilidad y de procesos compartidos de toma de decisiones.
4) La mayor parte de las Asambleas continentales y las síntesis de numerosas Conferencias episcopales piden que se considere de nuevo la cuestión del acceso de las mujeres al diaconado. ¿Es posible plantearlo y en qué modo?
5) ¿Cómo pueden cooperar mejor los hombres y las mujeres en el desempeño del ministerio pastoral y el ejercicio de las responsabilidades conexas?
3.- Informe de Síntesis Primera sesión (4-29 octubre 2023)
9. Las mujeres en la vida y en la misión de la Iglesia
Convergencias
a) Hemos sido creados hombre y mujer, a imagen y semejanza de Dios. Desde el principio, la creación articula unidad y diferencia, dando al hombre y a la mujer una naturaleza, una vocación y un destino compartidos y dos experiencias distintas de lo humano. La Sagrada Escritura da testimonio de la complementariedad y reciprocidad de mujeres y hombres. En las múltiples formas en que se realiza, la alianza entre el hombre y la mujer es el corazón del proyecto de Dios para la creación. Jesús consideraba a las mujeres como interlocutoras suyas: hablaba con ellas del Reino de Dios y las acogía entre los discípulos, como, por ejemplo, María de Betania. Estas mujeres experimentaron su poder de sanación, de liberación y de reconocimiento y caminaron con él en el camino de Galilea a Jerusalén (cfr. Lc 8,1.3). Confió a una mujer, María Magdalena, la tarea de anunciar la resurrección en la mañana de Pascua.
b) En Cristo, mujeres y hombres están revestidos de la misma dignidad bautismal y reciben en igual medida la variedad de dones del Espíritu Santo (cfr. Gal 3,28). Hombres y mujeres están llamados a una comunión caracterizada por una corresponsabilidad no competitiva, para encarnarla en todo nivel de la vida de la Iglesia. Como nos ha dicho el Papa Francisco: juntos, somos “Pueblo convocado y llamado con la fuerza de las Bienaventuranzas”.
c) Durante la Asamblea, hemos experimentado la belleza de la reciprocidad entre mujeres y hombres. Juntos, lanzamos la llamada de las precedentes fases del proceso sinodal, y pedimos a la Iglesia el crecimiento de su empeño en comprender y acompañar a las mujeres, desde el punto de vista pastoral y sacramental. Las mujeres desean compartir la experiencia espiritual de caminar hacia la santidad en las diferentes fases de la vida: de jóvenes, como madres, en las relaciones de amistad, en la vida familiar en todas las edades, en el mundo del trabajo y en la vida consagrada. Reclaman justicia en una sociedad aún profundamente signada por la violencia sexual y las desigualdades económicas, y por la tendencia a tratarlas como objetos. Llevan las cicatrices de la trata de seres humanos, de las migraciones forzadas y de las guerras. Acompañamiento y decidida promoción de las mujeres van al unísono.
d) Las mujeres constituyen la mayoría de quienes frecuentan la iglesia y, con frecuencia, son las primeras misioneras de la familia. Las consagradas, en la vida contemplativa y en la vida activa, son un don, un signo y un testimonio de fundamental importancia entre nosotros. La larga historia de mujeres misioneras, santas, teólogas y místicas es una potente fuente de inspiración y alimento para las mujeres y los hombres de nuestro tiempo.
e) María de Nazareth, mujer de fe y madre de Dios, es, para todos, una extraordinaria fuente de significado desde el punto de vista teológico, eclesial y espiritual. María nos recuerda la llamada universal a escuchar con atención a Dios y a permanecer abiertos al Espíritu Santo. Tuvo la alegría de dar a luz y de hacer crecer y soportó el dolor y el sufrimiento. Dio a luz en condiciones de precariedad, tuvo la experiencia de ser una refugiada y vivió la crueldad de la brutal muerte de su Hijo. Pero vivió también el esplendor de la resurrección y la gloria de Pentecostés.
f) Muchas mujeres han expresado su profundo agradecimiento por el trabajo de sacerdotes y de obispos, pero han hablado también de una Iglesia que hiere. El clericalismo y el machismo son un uso inadecuado de la autoridad que continúan ensuciando el rostro de la Iglesia y dañando la comunión. Es necesaria una profunda conversión espiritual como base para cualquier cambio estructural. Abusos sexuales, de poder y económicos continúan pidiendo justicia, sanación y reconciliación. Preguntémonos cómo la Iglesia pueda convertirse en un espacio capaz de proteger a todos.
g) Cuando en la Iglesia se dañan la dignidad y la justicia en las relaciones entre hombres y mujeres, resulta debilitada la credibilidad del anuncio que dirigimos al mundo. El proceso sinodal muestra que hay necesidad de renovación de las relaciones y de cambios estructurales. De este modo estaremos en situación de acoger mejor la participación y la aportación de todos los laicos y laicas, consagradas y consagrados, diáconos, sacerdotes y obispos – como discípulos corresponsables de la misión.
h) La Asamblea pide evitar la repetición del error de hablar de las mujeres como de una cuestión o un problema. Deseamos, en cambio, promover una Iglesia en la que hombres y mujeres dialoguen, a fin de comprender mejor la profundidad del designio de Dios, en que aparecen juntos como protagonistas, sin subordinación, exclusión ni competencia.
Cuestiones que afrontar
a) Las Iglesias de todo el mundo han formulado claramente la petición de un mayor reconocimiento y valoración a la aportación de las mujeres y de un aumento de las responsabilidades pastorales que se les confían en todas las áreas de la vida y de la misión de la Iglesia. Para dar una mejor expresión a los carismas de todos y responder mejor a las necesidades pastorales, ¿cómo puede la Iglesia poner a más mujeres en los roles y en los ministerios existentes? Se necesitan nuevos ministerios, ¿a quién corresponde el discernimiento? ¿a qué nivel y con qué modalidades?
b) Han sido diversas las posturas con relación al acceso de las mujeres al ministerio diaconal. Algunos consideran que este paso sería inaceptable, porque está en discontinuidad con la Tradición. Otros, sin embargo, consideran que conceder el diaconado a las mujeres retomaría una práctica de la Iglesia de los orígenes. Otros ven en este paso una propuesta necesaria y apropiada a los signos de los tiempos, fiel a la Tradición y capaz de encontrar eco en el corazón de muchos que buscan una renovada vitalidad y energía en la Iglesia. Otros expresan su temor de que esta petición denotaría una peligrosa confusión antropológica, acogiendo la cual, la Iglesia se alinearía con el espíritu del tiempo.
c) El debate al respecto está en conexión con la más amplia reflexión sobre la teología del diaconado (cfr. Infra cap. 11, h-i)
Propuestas
d) Las Iglesias locales están motivadas, en particular, a ensanchar su servicio de escucha, acompañamiento y cuidado a las mujeres que, en los diversos contextos, resultan más marginadas.
e) Es urgente garantizar que las mujeres puedan participar en los procesos de decisión y asumir roles de responsabilidad en la pastoral y en el ministerio. El Santo Padre ha aumentado considerablemente el número de mujeres en posiciones de responsabilidad en la Curia Romana. Lo mismo debería ocurrir en otros niveles de la vida de la Iglesia. Habría que adaptar, en consecuencia, el derecho canónico.
f) Que siga adelante la investigación teológica y pastoral sobre el acceso de las mujeres al diaconado, ayudándose de los resultados de las comisiones instituidas a este propósito por el santo Padre, y de las investigaciones teológicas, históricas y exegéticas ya efectuadas. Si es posible, los resultados deberían presentarse en la próxima Sesión de la Asamblea.
g) Que se afronten y resuelvan los casos de discriminación laboral y de inicua remuneración al interno de la Iglesia, en particular en lo concerniente a las consagradas que, con mucha frecuencia, son consideradas como mano de obra barata.
h) Es necesario ampliar el acceso de las mujeres a los programas de formación y a los estudios teológicos. Que las mujeres accedan a los programas de enseñanza y formación de los seminarios, para favorecer una mejor formación para el ministerio ordenado.
i) Que los textos litúrgicos y los documentos de la Iglesia estén más atentos al uso de un lenguaje que tenga en cuenta por igual a los hombres y a las mujeres, así como a la incorporación de una gama de palabras, imágenes y recapitulaciones que toquen con más vitalidad la experiencia femenina.
j) Proponemos igualmente que mujeres, adecuadamente preparadas, puedan ser jueces en todos los procesos canónicos.
4/ INSTRUMENTUM LABORIS" PARA LA SEGUNDA SESIÓN DE LA XVI ASAMBLEA GENERAL ORDINARIA DEL SÍNODO DE LOS OBISPOS (OCTUBRE DE 2024), 09.07.2024
4.- Instrumentum laboris para la segunda sesiónde la XVI Asamblea General ordinaria del Sínodo de los obispos (octubre 2024) 09/07/2024
Hermanas y hermanos en Cristo: una reciprocidad renovada
13. La primera diferencia que encontramos como personas humanas es la que existe entre hombres y mujeres. Nuestra vocación como cristianos es la de honrar esta diferencia donada por Dios viviendo, en el seno de la Iglesia, una reciprocidad relacional dinámica como signo para el mundo. Al reflexionar sobre esta visión en clave sinodal, las aportaciones recogidas en todas las fases evidenciaron la necesidad de dar un reconocimiento más pleno a los carismas, a la vocación y al papel de las mujeres en todos los ámbitos de la vida de la Iglesia como un paso indispensable para promover esta reciprocidad relacional. La perspectiva sinodal evidencia tres puntos de referencia teológicos como guía para el discernimiento:
- a) la participación se basa en las implicaciones eclesiológicas del bautismo;
- b) como Pueblo de bautizados, estamos llamados a no enterrar nuestros talentos, sino a reconocer los dones que el Espíritu derrama sobre cada uno para el bien de la comunidad y del mundo;
- c) respetando la vocación de cada uno, los dones que el Espíritu concede a los fieles se ordenan el uno al otro y la colaboración de todos los bautizados debe practicarse en clave de corresponsabilidad. Nos guía en nuestra reflexión el testimonio de las Sagradas Escrituras: Dios eligió a algunas mujeres para que fueran las primeras en ser testigos y en anunciar la resurrección. En virtud del bautismo, están en condición de plena igualdad, reciben la misma efusión de dones del Espíritu y están llamadas al servicio de la misión de Cristo.
14. En este sentido, el primer cambio que debe realizarse es un cambio de mentalidad: una conversión a una visión de relacionalidad, interdependencia y reciprocidad entre mujeres y hombres, que son hermanas y hermanos en Cristo, con vistas a la misión común. Son la comunión, la participación y la misión de la Iglesia las que sufren las consecuencias de una falta de conversión de las relaciones y de las estructuras. Como afirma la aportación de una Conferencia Episcopal latinoamericana «una Iglesia en la que todos los miembros pueden sentirse corresponsables es también un lugar atractivo y creíble».
15. Las aportaciones de las Conferencias Episcopales reconocen que son numerosos los ámbitos de la vida eclesial abiertos a la participación de las mujeres. Sin embargo, también señalan que estas posibilidades de participación a menudo no se utilizan. Por ello, sugieren que la segunda sesión promueva el conocimiento de estas posibilidades y fomente su posterior desarrollo en el ámbito parroquial, diocesano y de las demás realidades eclesiales, incluidos los puestos de responsabilidad. Piden también que se exploren otras formas ministeriales y pastorales, para expresar mejor los carismas que el Espíritu derrama sobre las mujeres en respuesta a las necesidades pastorales de nuestro tiempo. Como insiste una Conferencia Episcopal latinoamericana: «En nuestra cultura, la presencia del machismo sigue siendo fuerte, mientras que se necesita una participación más activa de la mujer en todos los ámbitos eclesiales. Como afirma el Papa Francisco, su perspectiva es indispensable en los procesos de toma de decisiones y a la hora de asumir roles en las distintas formas de pastoral y misión».
16. De las aportaciones de las Conferencias Episcopales se desprenden solicitudes concretas que deben someterse al examen de la segunda sesión, entre ellas:
- a) la promoción de espacios de diálogo en la Iglesia, para que las mujeres puedan compartir experiencias, carismas, competencias, intuiciones espirituales, teológicas y pastorales para el bien de toda la Iglesia;
- b) una participación más amplia de las mujeres en los procesos de discernimiento eclesial y en todas las etapas de los procesos de toma de decisiones (elaboración y toma de decisiones);
- c) un mayor acceso a cargos de responsabilidad en las diócesis y en las instituciones eclesiásticas, de conformidad con las disposiciones ya existentes;
- d) un mayor reconocimiento y un firme apoyo a la vida y a los carismas de las mujeres consagradas y a su empleo en puestos de responsabilidad;
- e) el acceso de las mujeres a cargos de responsabilidad en seminarios, institutos y facultades de teología;
- f) un incremento en el número de mujeres que desempeñan el papel de juez en los procesos canónicos. En las aportaciones se recoge también el deseo de que se preste atención al uso del lenguaje y de una serie de imágenes tomadas de las Escrituras y de la tradición en la predicación, en la enseñanza, en la catequesis y en la redacción de los documentos oficiales de la Iglesia.
17. Mientras que algunas Iglesias locales piden la admisión de las mujeres al ministerio diaconal, otras reiteran su oposición. Sobre esta cuestión, que no será objeto de los trabajos de la segunda sesión, es bueno que continúe la reflexión teológica, con los tiempos y modalidades adecuados. A su maduración contribuirán los frutos del grupo de estudio n. 5, que tendrá en cuenta los resultados de las dos Comisiones que se han ocupado del tema en el pasado.
18. Muchas de las reivindicaciones expresadas anteriormente se aplican también a los hombres laicos, cuya escasa participación en la vida eclesial es a menudo objeto de quejas. En general, la reflexión sobre el papel de la mujer pone de manifiesto el deseo de un fortalecimiento de todos los ministerios ejercidos por los laicos (hombres y mujeres). También se hace un llamamiento para que los fieles laicos, hombres y mujeres, adecuadamente formados, contribuyan a la predicación de la Palabra de Dios, también durante la celebración de la Eucaristía.
29. Como expresión de la libertad del Espíritu a la hora de otorgar sus dones y como respuesta a las necesidades de las comunidades individuales, existe en la Iglesia una variedad de ministerios que pueden ser ejercidos por cualquier bautizado, hombre o mujer. Se trata de servicios no ocasionales, reconocidos por la comunidad y por quienes tienen la responsabilidad de dirigirla. Pueden denominarse ministerios bautismales, para indicar su raíz común (el bautismo) y distinguirlos de los ministerios ordenados, arraigados en el sacramento del orden. Encontramos, por ejemplo, hombres y mujeres que ejercen el ministerio de coordinar una pequeña comunidad eclesial, el ministerio de dirigir momentos de oración (en funerales o de otro tipo), el ministerio extraordinario de la comunión u otros servicios, no necesariamente de naturaleza litúrgica. El ordenamiento canónico latino y el oriental ya prevén que, en determinados casos, los fieles laicos, hombres o mujeres, puedan ser también ministros extraordinarios del bautismo. En el ordenamiento latino, el obispo puede delegar a fieles laicos, hombres o mujeres, la asistencia a los matrimonios. Es útil seguir reflexionando sobre cómo confiar estos ministerios a los laicos de forma más estable. Ésta, debe ir acompañada de la reflexión sobre la promoción de formas más numerosas de ministerialidad laical, también fuera del ámbito litúrgico.
30. En los últimos tiempos, algunas modalidades de servicio, presentes desde hace tiempo en la vida de la Iglesia, han recibido una nueva configuración como ministerios instituidos: el ministerio del lectorado y del acolitado (cf. Carta apostólica en forma de Motu proprio Spiritus Domini, 10 de enero de 2021), que no se limitan al ámbito litúrgico. Ha tomado forma también el ministerio instituido de catequista (cf. Carta apostólica en forma de Motu proprio Antiquum ministerium, 10 de mayo de 2021). Los ministerios instituidos son conferidos por el obispo a hombres y mujeres, una vez en la vida, con un rito específico, tras un discernimiento apropiado y una formación adecuada. Los plazos y las modalidades de su ejercicio deben definirse mediante un mandato de la autoridad legítima. La profundización en algunas cuestiones teológicas y canónicas en torno a formas específicas de ministerialidad eclesial – en particular la cuestión de la necesaria participación de las mujeres en la vida y la dirección de la Iglesia – ha sido encomendada al Dicasterio para la Doctrina de la Fe, en diálogo con la Secretaría General del Sínodo (Grupo de estudio n. 5).
5.- Del Documento final del sínodo (octubre 2024)
60. En virtud del Bautismo, hombres y mujeres gozan de igual dignidad en el Pueblo de Dios. Sin embargo, las mujeres siguen encontrando obstáculos para obtener un reconocimiento más pleno de sus carismas, de su vocación y de su lugar en los diversos ámbitos de la vida de la Iglesia, en detrimento del servicio a la misión común. La Escritura atestigua la función destacada de muchas mujeres en la historia de la salvación. A una mujer, María Magdalena, se le confió el primer anuncio de la Resurrección; el día de Pentecostés, en el Cenáculo, estaba presente María, la Madre de Dios, junto a muchas mujeres que habían seguido al Señor. Es importante que los pasajes pertinentes de la Escritura encuentren un espacio apropiado en los leccionarios litúrgicos. Algunas coyunturas cruciales en la historia de la Iglesia confirman la contribución esencial de las mujeres movidas por el Espíritu. Las mujeres constituyen la mayoría de los fieles y a menudo son los primeros testigos de la fe en las familias. Participan activamente en la vida de pequeñas comunidades cristianas y parroquias; dirigen escuelas, hospitales y centros de acogida; lideran iniciativas en favor de la reconciliación y la promoción de la dignidad humana y la justicia social. Las mujeres contribuyen a la investigación teológica y están presentes en puestos de responsabilidad en instituciones vinculadas a la Iglesia, la Curia diocesana y la Curia Romana. Hay mujeres que ejercen funciones de autoridad o son líderes de comunidades. Esta Asamblea hace un llamamiento a la plena aplicación de todas las oportunidades ya previstas en la legislación vigente en relación con la función de la mujer, en particular en los lugares donde aún no se han implementado. No hay nada que impida que las mujeres desempeñen funciones de liderazgo en la Iglesia: lo que viene del Espíritu Santo no puede detenerse. También sigue abierta la cuestión del acceso de las mujeres al ministerio diaconal y es necesario proseguir con el discernimiento a este respecto. La Asamblea pide también que se preste más atención al lenguaje y a las imágenes utilizadas en la predicación, la enseñanza, la catequesis y la redacción de los documentos oficiales de la Iglesia, dando más espacio a la contribución de mujeres santas, teólogas y místicas.
Juntos por la misión
75. En respuesta a las necesidades de la comunidad y de la misión, a lo largo de su historia la Iglesia ha dado origen a ciertos ministerios, distintos de los ordenados. Estos ministerios son la forma que toman los carismas cuando son reconocidos públicamente por la comunidad y por los responsables de guiarla, y se ponen de manera estable al servicio de la misión. Algunos se orientan más específicamente al servicio de la comunidad cristiana. De particular relevancia son los ministerios instituidos, que son conferidos por el obispo, una vez en la vida, con un rito específico, tras un discernimiento apropiado y una formación adecuada de los candidatos. No se trata de un simple mandato o asignación de tareas; la atribución del ministerio es un sacramental que configura a la persona y define su modo de participar en la vida y misión de la Iglesia. En la Iglesia latina, son el ministerio del lector y del acólito (cf. Francisco, Carta apostólica en forma de “motu proprio” Spiritus Domini, 10 de enero de 2021), y el del catequista (cf. Francisco, Carta apostólica en forma de “motu proprio” Antiquum ministerium, 10 de mayo de 2021). Los términos y modalidades de su ejercicio deben ser definidos por un mandato de la autoridad legítima. Corresponde a las Conferencias Episcopales establecer las condiciones personales que deben cumplir los candidatos y elaborar los itinerarios de formación para acceder a estos ministerios.
76. A estos los acompañan ministerios no instituidos ritualmente, pero ejercidos con estabilidad por mandato de la autoridad competente, como, por ejemplo, el ministerio de coordinar una pequeña comunidad eclesial, dirigir la oración comunitaria, organizar acciones caritativas, etc., que admiten una gran variedad según las características de la comunidad local. Un ejemplo de ello son los catequistas que siempre, en muchas regiones de África, han estado a cargo de comunidades carentes de presbíteros. Aunque no exista un rito prescrito, es aconsejable hacer pública la encomienda mediante un mandato ante la comunidad para favorecer su reconocimiento efectivo. También existen ministerios extraordinarios, como el ministerio extraordinario de la comunión, la presidencia de las celebraciones dominicales en espera de presbítero, la administración de ciertos sacramentales y otros. El ordenamiento canónico latino y el oriental ya prevé que, en algunos casos, los fieles laicos, hombres o mujeres, puedan ser también ministros extraordinarios del bautismo. En el ordenamiento canónico latino, el obispo (con autorización de la Santa Sede) puede delegar la asistencia en los matrimonios a fieles laicos, hombres o mujeres. Sobre la base de las necesidades de los contextos locales, se debe considerar la posibilidad de ampliar y estabilizar estas oportunidades de ejercicio ministerial por parte de los fieles laicos. Por último, están los servicios espontáneos, que no necesitan más condiciones ni reconocimiento explícito. Muestran que todos los fieles, de diversas maneras, participan en la misión a través de sus dones y carismas.
77. A los fieles laicos, hombres y mujeres, se les deben ofrecer más oportunidades de participación, explorando también otras formas de servicio y ministerio en respuesta a las necesidades pastorales de nuestro tiempo, en un espíritu de colaboración y corresponsabilidad diferenciada. Del proceso sinodal surgen, en particular, algunas necesidades concretas, a las que se debe responder de manera adecuada a los diferentes contextos:
a) una participación más amplia de laicos y laicas en los procesos de discernimiento eclesial y en todas las fases de los procesos decisionales (elaboración y toma de decisiones);
b) un acceso más amplio de laicos y laicas a los puestos de responsabilidad en las diócesis y las instituciones eclesiásticas, incluidos los seminarios, los institutos y las facultades de teología, en consonancia con las disposiciones vigentes;
c) un mayor reconocimiento y apoyo a la vida y a los carismas de los consagrados y consagradas y a su empleo en puestos de responsabilidad eclesial;
d) el aumento del número de laicos y laicas cualificados que se desempeñen como jueces en los procesos canónicos;
e) el reconocimiento efectivo de la dignidad y el respeto de los derechos de quienes trabajan como empleados de la Iglesia y de sus instituciones.
78. El proceso sinodal ha renovado la conciencia de que la escucha es un componente esencial de todos los aspectos de la vida de la Iglesia: la administración de los sacramentos, especialmente el de la Reconciliación, la catequesis, la formación y el acompañamiento pastoral. En este marco, la Asamblea dedicó atención a la propuesta de crear un ministerio de escucha y acompañamiento, mostrando diversas orientaciones (…)
106. La misma atención debe prestarse a la composición de los órganos de participación, de modo que se favorezca una mayor implicación de las mujeres, de los jóvenes y de quienes viven en condiciones de pobreza o marginación. Además, es esencial que estos órganos incluyan a personas bautizadas comprometidas con el testimonio de la fe en las realidades ordinarias de la vida y en las dinámicas sociales, con una reconocida disposición apostólica y misionera, y no sólo a personas dedicadas a organizar la vida y los servicios dentro de la comunidad. De este modo, el discernimiento eclesial se beneficiará de una mayor apertura, capacidad de análisis de la realidad y pluralidad de perspectivas. En función de las necesidades de los distintos contextos, puede ser oportuno prever la participación de representantes de otras Iglesias y Comuniones cristianas, a semejanza de lo que ocurre en la Asamblea sinodal, o de representantes de otras religiones presentes en el territorio. Las Iglesias locales y sus agrupaciones pueden indicar más fácilmente algunos criterios para la composición de los organismos de participación adecuados a cada contexto.
AGENDA
11 junio 2026 – Jueves
19’45 horas
Oración común de Taizé
Iglesia de las Esclavas del Sagrado Corazón, plza. Del Salvador
VALLADOLID
20’00 horas
Oración por la Unidad de los Cristianos
Organiza Chemin Neuf
Parroquia de la Catedral de la Seo, plaza de la Seo
ZARAGOZA
20’30 horas
Oración común de Taizé
Iglesia de San Francisco, Camino de Ronda, 65
GRANADA
12 junio 2026 – Viernes
- Sagrado Corazón de Jesús
Oración común de Taizé
Parroquia de los PP: Franciscanos, c/ Mies del Valle
SANTANDER
20’30 horas
Oración común de Taizé
Parroquia Santa María Madre de la Iglesia, c/ Gómez de Arteche, 30
MADRID
21’00 horas
Oración común de Taizé
Santuario del Inmaculado Corazón de María. Cripta. C/ Ferraz. 74
MADRID
21’00 horas
Oración común al estilo de Taizé
Iglesia de Nuestra Señora de Gracia y San José (Els Josepets), plaza Lesseps, 25
BARCELONA
21’00 horas
Oración de la Cruz (Taizé)
Parroquia de Sant Marcel, c/ Petrarca 52
HORTA-BARCELONA
21’00 horas
Oración común de Taizé
Iglesia de San José, c/ Colón
TERRASSA (Barcelona)
21’15 horas
Oración común de Taizé
Parroquia de San Benito, Avda León de Carranza, junto a la Facultad de Derecho
JEREZ DE LA FRONTERA (Cádiz)
13 junio 2026 – Sábado
Oración común al estilo de Taizé
Iglesia de Nuestra Señora de Gracia y San José (Els Josepets), plaza Lesseps, 25
BARCELONA
21’00 horas
Oración de la Cruz (Taizé)
Parroquia de Sant Marcel, c/ Petrarca 52
HORTA-BARCELONA
21’00 horas
Oración común de Taizé
Iglesia de San José, c/ Colón
TERRASSA (Barcelona)
21’15 horas
Oración común de Taizé
Parroquia de San Benito, Avda León de Carranza, junto a la Facultad de Derecho
JEREZ DE LA FRONTERA (Cádiz)
13 junio 2026 – Sábado
9'00 horas
Encuentro Interreligioso "Pedimos Paz"
Cominidad Sifies AISA ONG c/ Juan de Solis 17
LO FERRO, ROLDÁN (Murcia)
20’30 horas
Oración de la noche desde Taizé
Retransmitida en directo en redes desde Taizé
TAIZÉ (Francia)
ON LINE
14 junio 2026 – Domingo
16'30 horas (Hora de Argentina)
Rezo interreligioso por la Paz
"In memoriam al futuro"
Parroquia Santa Julia, Avd. Juan Bautista Alberdi, 1195
BUENOS AIRES (Argentina)
18’00 horas
Oración común de Taizé
Cripta de la Iglesia San Antonio María Claret (entrada por Calle Ramada, 14, Casal Claret)
VIC (Barcelona)
20’00 horas
Oración de Taizé
Parroquia de San Millán y San Cayetano, c/ Embajadores, 13-15
MADRID
20’30 horas
Oración común de Taizé
Parroquia Nuestra Señora de Lourdes, c/ Puntales, 3
CÁDIZ
15 junio 2026 – Lunes
19’00 horas
Oración al estilo de Taizé
Locales parroquiales
ARENYS DE MUNT (Barcelona)
21’00 horas
Oración común de Taizé
Centro Padre Claret, c/ Joan Maragall, 23
GIRONA
21’00 horas
Oración Común (Taizé)
Iglesia Catedral de San Lorenzo, plaza de la Villa, s/n
SAN FELIÚ DE LLOBREGAT (Barcelona)
16 junio 2026 – Martes
18’00 horas
Oración común de Taizé
Cripta de la Iglesia San Antonio María Claret (entrada por Calle Ramada, 14, Casal Claret)
VIC (Barcelona)
20’00 horas
Oración de Taizé
Parroquia de San Millán y San Cayetano, c/ Embajadores, 13-15
MADRID
20’30 horas
Oración común de Taizé
Parroquia Nuestra Señora de Lourdes, c/ Puntales, 3
CÁDIZ
15 junio 2026 – Lunes
19’00 horas
Oración al estilo de Taizé
Locales parroquiales
ARENYS DE MUNT (Barcelona)
21’00 horas
Oración común de Taizé
Centro Padre Claret, c/ Joan Maragall, 23
GIRONA
21’00 horas
Oración Común (Taizé)
Iglesia Catedral de San Lorenzo, plaza de la Villa, s/n
SAN FELIÚ DE LLOBREGAT (Barcelona)
16 junio 2026 – Martes
- Celebración Sikh, del Martirio de Gurú Arjan Dev
20’00 horas
Oración de Taizé
Parroquia de San Juan de la Cruz, Plza. de San Juan de la Cruz, 2
MADRID
20’30 horas
Oración común de Taizé
Parroquia de Sant Bartomeu, Pla. de L’església, 6
FERRERIES (Menorca)
21’00 horas
Oración Taizé
Parroquia de Santa María, c/ Rectoría, 1
VILANOVA I LA GELTRÚ (Barcelona)
17 junio 2026 – Miércoles
Oración de Taizé
Parroquia de San Juan de la Cruz, Plza. de San Juan de la Cruz, 2
MADRID
20’30 horas
Oración común de Taizé
Parroquia de Sant Bartomeu, Pla. de L’església, 6
FERRERIES (Menorca)
21’00 horas
Oración Taizé
Parroquia de Santa María, c/ Rectoría, 1
VILANOVA I LA GELTRÚ (Barcelona)
17 junio 2026 – Miércoles
- Primer día de Moharram
Oración común de Taizé
Capilla de las Santas Masas, Basílica de Santa Engracia, c/ Castellano, 1
ZARAGOZA
20’30 horas
Oración de Taizé
Parroquia Santísimo Redentor, c/ Félix Boix, 13
MADRID
20’30 horas
Oración común de Taizé
Parroquia de San José, c/ Nueva. 1
ALBACETE
20’30 horas
Oración al estilo Taizé
Parroquia El Cristo del Mercado, c/ José Zorrilla, 125
SEGOVIA
20’30 horas
Oración Común de Taizé
Parroquia de la Purísima Concepción, Vía Massagué, 21
SABADELL (Barcelona)
21’30 horas
Oración común de Taizé
Colegio Mayor Santa María, c/ San Jerónimo, 33
GRANADA
18 junio 2026 – Jueves
19'00 horas
Conferencia
"La necesidad de la justicia absoluta en aras de alcanzar la paz mundial" por Carlos Uriarte Sánchez y Qamar Fazal
Comunidad Ahmadía del Islam en España. Mezquita Basharat
PEDRO ABAD (Córdoba)
19’45 horas
Oración común de Taizé
Iglesia de las Esclavas del Sagrado Corazón, plza. Del Salvador
VALLADOLID
20’30 horas
Oración común de Taizé
Iglesia de San Francisco, Camino de Ronda, 65
GRANADA
21’00 horas
Oración común de Taizé
Parroquia de Santa María Goretti, c/ Corregidor Paz Guzmán, 15
MÁLAGA
19 junio 2026 – Viernes
19’00 horas
Oración de Taizé
Parroquia de San Federico, c/ Alcalde Martín de Alzaga, 21
MADRID
20’00 horas
Oración Interconfesional
Iglesia Luterana, paseo Castellana, 6
MADRID
20’30 horas
Oración común de Taizé
Parroquia de los PP: Franciscanos, c/ Mies del Valle
SANTANDER
20’30 horas
Oración común de Taizé
Parroquia Santa María Madre de la Iglesia, c/ Gómez de Arteche, 30
MADRID
21’00 horas
Oración común de Taizé
Santuario del Inmaculado Corazón de María. Cripta. C/ Ferraz. 74
MADRID
21’00 horas
Oración común al estilo de Taizé
Iglesia de Nuestra Señora de Gracia y San José (Els Josepets), plaza Lesseps, 25
BARCELONA
21’00 horas
Oración de la Cruz (Taizé)
Parroquia de Sant Marcel, c/ Petrarca 52
HORTA-BARCELONA
21’15 horas
Oración común de Taizé
Parroquia de San Benito, Avda León de Carranza, junto a la Facultad de Derecho
JEREZ DE LA FRONTERA (Cádiz)
20 junio 2026 – Sábado
10’00 horas
Jornada Fin de Curso Ecuménico
Iglesia de San Pablo, c/ San Pablo 42
ZARAGOZA
20’30 horas
Oración de la noche desde Taizé
Retransmitida en directo en redes desde Taizé
TAIZÉ (Francia)
ON LINE
21’00 horas
Oración al estilo Taizé
Cripta Iglesia San Francisco de Asís, c/ San Francisco
TARRAGONA
21 junio 2026 – Domingo
20’30 horas
Oración común de Taizé
Parroquia Nuestra Señora de Lourdes, c/ Puntales, 3
CÁDIZ
22 junio 2026 – Lunes
21’00 horas
Oración común de Taizé
Centro Padre Claret, c/ Joan Maragall, 23
GIRONA
21’00 horas
Oración Común (Taizé)
Iglesia Catedral de San Lorenzo, plaza de la Villa, s/n
SAN FELIÚ DE LLOBREGAT (Barcelona)
23 junio 2026 – Martes
19’00 horas
Ensayo cantos de Taizé
Iglesia de las Esclavas, c/ Azafranal, 2
SALAMANCA
20’00 horas
Oración común de Taizé
Iglesia de las Esclavas, c/ Azafranal, 2
SALAMANCA
20’30 horas
Oración común de Taizé
Parroquia de Sant Bartomeu, Pla. de L’església, 6
FERRERIES (Menorca)
20’45 horas
Oración de Taizé
Parroquia Mare de Déu dels Dolors, c/ Begur, 10
BARCELONA
21’00 horas
Oración Taizé
Parroquia de Santa María, c/ Rectoría, 1
VILANOVA I LA GELTRÚ (Barcelona)
21'30 horas
Oración común de Taizé
Capilla de la parroquia de María Auxiliadora, pso. San Juan Bosco, 70
BARCELONA
24 junio 2026 – Miércoles
- Nacimiento de San Juan Bautista
Oración común de Taizé
Capilla de las Santas Masas, Basílica de Santa Engracia, c/ Castellano, 1
ZARAGOZA
20’30 horas
Oración común de Taizé
Parroquia de San José, c/ Nueva. 1
ALBACETE
20’30 horas
Oración al estilo Taizé
Parroquia El Cristo del Mercado, c/ José Zorrilla, 125
SEGOVIA
20’30 horas
Oración Común de Taizé
Parroquia de la Purísima Concepción, Vía Massagué, 21
SABADELL (Barcelona)
21’30 horas
Oración común de Taizé
Colegio Mayor Santa María, c/ San Jerónimo, 33
GRANADA
25 junio 2026 – Jueves
19’30 horas
Oración de Taizé
Catedral de la Almudena, c/ Bailén, 10
MADRID
19’45 horas
Oración común de Taizé
Iglesia de las Esclavas del Sagrado Corazón, plza. Del Salvador
VALLADOLID
20’30 horas
Oración común de Taizé
Iglesia de San Francisco, Camino de Ronda, 65
GRANADA
22’00 horas
Oración común de Taizé
Parroquia de San Francisco, c/Franciscanos, 3
ALBACETE
26 junio 2026 – Viernes
- Fiesta del Ashura
Oración común de Taizé
Parroquia de los PP: Franciscanos, c/ Mies del Valle
SANTANDER
20’30 horas
Oración con cantos de Taizé
Parroquia de Nuestra Señora de Moratalaz, c/ Enrique Arroyos, 19
MADRID
20’30 horas
Oración común de Taizé
Parroquia Santa María Madre de la Iglesia, c/ Gómez de Arteche, 30
MADRID
21’00 horas
Oración común de Taizé
Santuario del Inmaculado Corazón de María. Cripta. C/ Ferraz. 74
MADRID
21’00 horas
Oración común de Taizé
Parroquia de San José, Urbanización de la Noria, 33
FUENGIROLA (Málaga)
21’00 horas
Oración común al estilo de Taizé
Iglesia de Nuestra Señora de Gracia y San José (Els Josepets), plaza Lesseps, 25
BARCELONA
21’00 horas
Oración de la Cruz (Taizé)
Parroquia de Sant Marcel, c/ Petrarca 52
HORTA-BARCELONA
21’15 horas
Oración común de Taizé
Parroquia de San Benito, Avda León de Carranza, junto a la Facultad de Derecho
JEREZ DE LA FRONTERA (Cádiz)
27 junio 2026 – Sábado
17’00 horas (hora Argentina)
Encuentro de Oración por la Unidad
Parroquia de la Asunción, Gavilán 1137
BUENOS AIRES (Argentina)
20’30 horas
Oración de la noche desde Taizé
Retransmitida en directo en redes desde Taizé
TAIZÉ (Francia)
ON LINE
21’30 horas
Oración Taizé
Convento de las Vedrunes de Caldes de Malavella, c/ Doctor Furest
CALDES DE MALAVELLA (Girona)
28 junio 2026 – Domingo
17’30 horas (Hora de Argentina)
Encuentro de Oración por la Unidad
Iglesias Metodista de Flores. Yerbal, 2451
BUENOS AIRES (Argentina)
18’30 horas
Oración común al estilo de Taizé
Parroquia de Santa María. c/ de Joan Puig, 3.
RUBÍ (Barcelona)
20’30 horas
Oración común de Taizé
Parroquia Nuestra Señora de Lourdes, c/ Puntales, 3
CÁDIZ
29 junio 2026 – Lunes
- San Pedro y San Pablo, apóstoles
Mesa de Encuentro Interreligioso de la República de Argentina
"Pentecostalismo y el gran avivamiento" por Dra. Natalia Gómez
ARGENTINA
ON LINE
ON LINE
21’00 horas
Oración común de Taizé
Centro Padre Claret, c/ Joan Maragall, 23
GIRONA
21’00 horas
Oración Común (Taizé)
Iglesia Catedral de San Lorenzo, plaza de la Villa, s/n
SAN FELIÚ DE LLOBREGAT (Barcelona)
30 junio 2026 - Martes
19'30 horas (Hora de Argentina)
Taller de Formación 2026
"El cisma de occidente una mirada ecuménica"
ARGENTINA
ON LINE
20’30 horas
Oración común de Taizé
Parroquia de Sant Bartomeu, Pla. de L’església, 6
FERRERIES (Menorca)
21’00 horas
Oración Taizé
Parroquia de Santa María, c/ Rectoría, 1
VILANOVA I LA GELTRÚ (Barcelona)
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A medida que transcurren los días de un mes podíais meter los mismos días de actividades para el mes siguiente.
ResponderEliminarGracias por vuestra estupenda labor.
Jesús