Todos juntos
Un espacio propuesto por EQUIPO ECUMÉNICO SABIÑÁNIGO

viernes, 18 de junio de 2021

"DISTURBIOS Y REBELIÓN" ENCUENTRO DE SCRIPTURAL REASONING

22º Encuentro de Scriptural Reasoning "Disturbios Y Rebelión"

Barcelona
(Parque de Cervantes)
20 junio 2021
12'00 horas


El próximo domingo, día 20 de junio a las 12'00 horas, Arco Forum organiza en colaboración con Casa Turca de Barcelona, la vigésimo segunda sesión de los Encuentros de Scriptural Reasoning (SR) bajo el título: "Disturbios Y Rebelión", dentro de la campaña Youth Creative CommUnity del Proyecto Europeo CommUnity.

Scriptural Reasoning (SR) es un concepto novedoso desarrollado por el Cambridge Interfaith Program de la Universidad Cambridge que ayuda a tratar diferentes temas de la actualidad y sus conexiones con las escrituras sagradas

LUGAR:

La actividad tendrá lugar en el Parque de Cervantes de Barcelona, ubicado en la Avenida Diagonal, 706, con la participación de jóvenes judíos, cristianos y musulmanes. El punto concreto de encuentro será la Estatua de la Serenidad del Parque.

Durante el desarrollo de la actividad los participantes disfrutarán de un picnic ofrecido por Casa Turca de Barcelona. Los asistentes únicamente deberán llevar consigo las bebidas que deseen consumir. Casa Turca de Barcelona ofrecerá aperitivos, comida y postre.

PRESENTACIÓN DE LA ACTIVIDAD:


AFORO:

Aforo limitado. Para participar es imprescindible rellenar el formulario adjunto  y recibir un correo de confirmación.


PAUTAS DE PARTICIPACIÓN:

Pautas: Es importante que todos los interesados lean el siguiente documento antes del acto.


SABER MÁS SOBRE SCRIPTURAL REASONING:


Proyecto CommUnity

Esta actividad se engloba dentro del proyecto CommUnity co-financiado por la Comisión Europea en el cual participan 11 instituciones pública y privadas de 7 países comunitarios. El proyecto CommUnity tiene como objetivo abordar factores de impulso como la marginación, la desigualdad, la discriminación y la negación de derechos y crear nuevas oportunidades para promover la paz y los valores compartidos a través de la expresión artística y cultural. Al dar voz a los jóvenes que se sienten marginados o tratados injustamente, podemos construir comunidades poderosas con un mayor sentido de pertenencia, bienestar y autoestima.

Campaña Youth Creative CommUnity

Youth Creative CommUnity trata de involucrar a los jóvenes a través de lentes artísticas y creativas. Para este fin, a través de distintos Youth Creative Clubs, pequeños grupos artísticos serán establecidos, y se desarrollarán actividades artísticas y culturales. Los Youth Creative Clubs serán guiados por artistas y jóvenes trabajadores. Para poder preservar la dinámica de grupo y el “sentimiento de seguridad y confianza”, las actividades serán de un máximo de 30 personas. Las personas jóvenes, que busquen empoderar su identidad, serán motivadas a encontrar varias formas creativas de expresarse. Mediante expresiones culturales y artísticas, como la música, la pintura, talleres de artes visuales, los jóvenes pueden desarrollar un sentimiento más fuerte de pertenencia. Además, a los jóvenes se les propondrá la creación de algo relacionado con el tema “Pacíficamente Juntos”, que ellos presentarán en el “Youth Creative Festival-Peaceful Together” (este festival internacional promueve la paz a través de las expresiones artísticas). Saber que hay una posibilidad de participar en un festival internacional servirá de motivación adicional para motivar a los jóvenes y que tomen parte en las actividades artísticas.




jueves, 17 de junio de 2021

JESÚS DE NAZARET POR JAMES D.G. DUNN

"Redescubrir a Jesús de Nazaret. Lo que la investigación sobre el Jesús histórico ha olvidado", según James Dunn


CLAVES:
  • "La investigación sobre el Jesús histórico ha resultado infructuosa en gran medida porque los investigadores anteriores comenzaron sus trabajos desde el lugar equivocado"
  • "Para Dunn ha existido un triple fallo a este respecto que es precisamente lo que va a tocar en los tres capítulos que forman el libro, un fallo en cada uno"
  • "Es un hecho que en el lado creyente se han dado muchos excesos cuando ha pesado más un dogma. Pero con Dunn estamos en terreno firme. El tema que toca este libro es de primera magnitud, y el subtítulo sin duda no deja indiferente a nadie"
por Alfonso Pérez Ranchal


"En estos capítulos he planteado que la investigación sobre el Jesús histórico ha resultado infructuosa en gran medida porque los investigadores anteriores comenzaron sus trabajos desde el lugar equivocado, o sea, empezaron a partir de premisas erróneas y contemplaron los datos importantes desde una perspectiva errada". (James Dunn)

Una anterior reseña que realizaba a este autor la abría diciendo que James Dunn era uno de los mayores eruditos del Nuevo Testamento a nivel mundial, y que era reconocido por muchos como el más grande experto en Pablo de Tarso. Por supuesto lo sigue siendo pero lo que ha sucedido durante este tiempo que media entre una y otra reseña es que tristemente nos ha dejado. El fallecimiento de este reconocido autor se produjo el pasado junio de 2020. En un artículo con motivo del deceso de Dunn el teólogo Xabier Pikaza decía lo siguiente:

"Acaba de fallecer (26.6.20), y con él desaparece uno de los grandes exegetas, historiadores y teólogos de finales del siglo XX y principios del XXI. Era un erudito universal, un pensador agudo, un grandísimo teólogo, respetuoso, ecuménico, tradicional y moderno, en el mejor sentido de la palabra. (...) Ha sido y seguirá siendo uno de los investigadores bíblicos más significativos, desde una perspectiva científica y creyente".

 

Esto de ser científico y creyente para algunos es como el aceite y el agua, lo que no deja de ser un prejuicio en el sentido negativo del término y no como lo usaría la filosofía hermenéutica de Gadamer. Es más, algunos usan el calificativo de “independiente” para referirse a sí mismos y a otros que no pertenecen a ninguna confesión eclesiástica. Como si eso les confiriera cierto grado de objetividad, de un peso académico que otros no tuvieran.

Dicho lo cual, es un hecho que en el lado creyente se han dado muchos excesos cuando ha pesado más un dogma, un credo o una declaración de fe de no sé cuántos puntos que un estudio serio y abarcante del tema. Pero con Dunn estamos en terreno firme y las palabras anteriormente citadas de Pikaza hacia un colega de otra confesión son buena muestra de ello. El tema que toca este libro es de primera magnitud, y el subtítulo sin duda no deja indiferente a nadie.

Jesús de Nazaret es el elemento esencial de la religión que más ha influido y ha dado forma a la cultura occidental, y una figura clave de la historia. En el caso de los cristianos el interés por Jesús es todavía mayor ya que consideran que Dios se reveló a través de este hombre de una forma especial, como nunca antes.

La llamada investigación sobre el Jesús histórico comenzó hace más de dos siglos y para este autor «presenta desde sus mismos comienzos importantes fallos en la manera de percibir tanto a Jesús como a la propia investigación» (pp. 10, 11)... y esto ya es decir mucho.

Para Dunn ha existido un triple fallo a este respecto que es precisamente lo que va a tocar en los tres capítulos que forman este libro, un fallo en cada uno. Por tanto tenemos el siguiente contenido:

La primera fe. ¿Cuándo se convirtió la fe en un factor en la tradición de Jesús? Antes de los evangelios. ¿Qué significaba recordar a Jesús en los primeros momentos? El Jesús emblemático. De la exégesis atomizada a los subrayados sistemáticos.

En el capítulo uno, como decía, se presenta el primero de los olvidos de la investigación histórica que fue el impacto que Jesús tuvo sobre aquellos originales oidores que hizo que se convirtieran en sus discípulos y que apareciera en ellos la fe. Para Dunn este debe ser el punto de partida esencial ya que es aquí en donde nace el cristianismo. Esta consideración de la fe mucho antes de la muerte y resurrección de Jesús no ha sido correctamente pensada. A continuación va a realizar un recorrido por las llamadas búsquedas del Jesús histórico con sus principales exponentes.

La primera fase de esta búsqueda fue la época liberal. La misma tenía el objetivo de sacar a la luz, de liberar al Jesús histórico de lo que había sido el Cristo de la fe. Este último habría sido el resultado de una sucesión de dogmas eclesiales y ahora se trataba de ir quitándolos capa a capa. El resultado no podía ser otro, y así la búsqueda liberal presentó a un Jesús que nada tenía que ver con el Cristo del dogma. En este proceso ya quedó claro que si se dejaban a un lado los credos y los dogmas lo que también implicaba era suprimir la fe de los primeros cristianos.

Adolf Harnack sostuvo que fue Pablo el que desarrolló el cristianismo que sería considerado ortodoxo. Fue una auténtica transformación ya que el judío Jesús lo único que predicaba era un mensaje moral, y Pablo lo convirtió en una religión de corte helenístico con su culto sacrificial. Esto también significaba -según Harnack- que Pablo había hecho de Jesús mismo el mensaje distanciándose de nuevo del Jesús real ya que el Galileo centraba su mensaje en el reino de Dios. A últimos del siglo XIX el consenso era que el Cristo de la fe había engullido al Jesús histórico, los evangelios eran el resultado de esa fe.

La siguiente búsqueda dio comienzo con Gunter Bornkamm en la década de los 50 del siglo XX, pero muy marcada por la anterior de tal forma que en su libro Jesús de Nazaret Bornkamm sostenía que en todo relato sobre Jesús estaba presente la fe de la comunidad, incluso si fuera auténtico. Es esta tradición la que habla sobre Jesús, de la que procede el kerigma, y no es posible acudir a los evangelios buscando simplemente lo histórico ya que lo que encontramos en ellos es la confesión de fe de la comunidad en la figura de Jesucristo, resultado de la unión del hombre Jesús y del Cristo de la fe. De nuevo el Jesús histórico quedaba oculto por el kerigma pospascual.

El último episodio de esta historia lo representa el Jesús Seminar con Robert Funk al frente. Todo aquello que pueda ser identificado como resultado de la fe de las comunidades debe ser considerado no auténtico. Por ello el Jesús que aparece para Funk es «un espíritu» o un «sabio errante» tal y como apunta en su libro de 1996 Honest to Jesus.

Esta forma de proceder considera que la fe desorienta al estudioso: «La fe es mala, la historia es buena. El Cristo de la fe es precisamente lo que necesitamos dejar atrás, la perspectiva de la fe ensombrece y engaña» (p. 26). Lo que comenzó como una protesta contra tanto dogma en la práctica ha significado una sospecha total sobre los evangelios.

Para Dunn esta ofensiva tiene dos errores básicos. Por un lado, la fe de los discípulos está presente desde el primer momento y es desde ella que nos llega cualquier información sobre Jesús; por el otro, «hemos de reconocer la falacia que supone considerar que el Jesús real debe ser un Jesús desprovisto de fe, diferente al Jesús de los evangelios» (p. 26).

En el segundo de los capítulos James Dunn comienza diciendo que Gutenberg en la Europa del siglo XVI provocó una revolución con la imprenta, y lo fue también en la mentalidad de tal forma que con el paso del tiempo se daba como algo normal pensar que para que las palabras se preservaran a través del tiempo había que escribirlas.

Al presente esta mentalidad es la que continua y así cuando miramos al pasado con su forma de enseñanza y aprendizaje aparece de forma automática en nuestra mente el texto escrito. Es así cómo concebimos que la información puede llegar a cada generación de forma fiable... pero la Palestina del siglo I era una cultura oral. Se conocían textos escritos, pero lo oral predominaba, y esto también pone de manifiesto nuestra escasa comprensión de un tipo de cultura como esta.

Debemos tener presente que en la Palestina del tiempo de Jesús no llegaba al 10% la tasa de alfabetización, menos del 10% en el Imperio y posiblemente en torno al 3% en la Palestina romana. Otros estudiosos discuten este 10% para la Palestina del tiempo de Jesús, pero podemos dar la cifra por buena.

Eran los sacerdotes, los fariseos, escribas y funcionarios una minoría en la que se concentraba la alfabetización, y la gran masa de la población, su conocimiento de la Torá, lo había adquirido escuchando cuando alguien la leía. Ante esto debemos considerar que los seguidores de Jesús eran en un buen número analfabetos exceptuando, por lo que sabemos, a Mateo. Es más, se podría aceptar que alguno de sus seguidores sabiendo escribir pudiera haber tomado notas pero «sigue siendo sumamente probable que la más primitiva transmisión de la tradición sobre Jesús se realizase de forma oral» (p. 51).

Con esta mentalidad de textos escritos es que la investigación sobre el Jesús histórico comenzó. Además partían de la idea de que cuanto más primitiva fuera la fuente en torno a Jesús más fiable era. Desde aquí se abordó el estudio de los sinópticos, y si bien se apuntaba a las tradiciones orales, a finales del XIX la investigación se centró en lo se que llamó la teoría de las dos fuentes o de los dos documentos.

En este panorama es que apareció la crítica de las formas con el propósito expreso de trascender y deshacer el paradigma literario y centrarse en la fase oral. Bultmann es el teólogo más conocido de este tipo de crítica.

Pero los que se dedican al estudio de la tradición sinóptica aceptan que no es posible recuperar la tradición oral, el material original, ya que esta forma de transmisión era cambiante y dependía y variaba dependiendo del contexto en el cual se repetía cada vez. Por eso la mayoría se conforma si el material se puede explicar en el contexto en el cual nos ha llegado, es lo que tenemos, la última de las versiones y además escrita. Pues bien, para Dunn este proceder, esta concepción y conclusiones suponen «la segunda gran deficiencia de la investigación sobre el Jesús histórico» (p. 60).

A continuación pasa a comentar algunos estudios que se han realizado sobre culturas orales y cómo con los mismos se ha intentando llevar algo de luz a la época de los evangelios. Para Dunn todos estos estudios tienen una enorme carencia ya que ignoran el impacto que produjo Jesús y sus palabras en los discípulos originales. Es aquí, con este impacto inicial, que comienza la tradición y que quedaría así bastante fijada desde sus mismos inicios, antes de la pascua. Dicho lo cual, Dunn va a citar la importante y poco conocida obra de K. E. Bailey resultado de tres décadas en contacto con aldeas de Oriente Medio. Son aldeas con una cultura oral que han mantenido su identidad a través del tiempo y que serían un adecuado paralelo a cómo tuvo que ser la cultura oral en la Galilea en la que vivió Jesús.

El último de los capítulos toca el tercero de los errores: se ha buscado a un Jesús que fuera diferente al esperable en su entorno. Esto llevó a otro error como fue el «hallar» a un Jesús que sencillamente no fuera judío y colocó una premisa que fue aceptada y que apuntaba a que se debía identificar todo aquello que destacara en este sentido.

Ante esta visión de lo judío en Jesús como algo no deseado es que apareció la tercera búsqueda que llega hasta nuestros días. Esta nueva investigación parte precisamente de la premisa: Jesús era judío, o mejor, Jesús el judío. Aquí es en donde se enmarca Dunn con su Jesús recordado.

Tampoco olvida Dunn realizar una crítica sobre los llamados criterios «de autenticidad» que fueron puestos en práctica por los seguidores de Bultmann.

Finalmente, nuestro autor pasa a bosquejar al Jesús emblemático del que sí que es posible conocer palabras, acciones y experiencias esenciales registradas en los evangelios.

Personalmente creo que estamos ante un autor y un libro magníficos. Poco me resta añadir ya que me he centrado en realizar una presentación de lo esencial para que el potencial lector pueda conocer con antelación qué se va a encontrar. Como decía al principio, la fe no está reñida con la erudición y mucho menos es irreal y sospechosa… tal vez sea todo lo contrario, y una muy brillante vía para sustentar esta posición es la que este brillante autor nos invita a considerar en estas páginas.

EL LIBRO:

Redescubrir a Jesús de Nazaret
Lo que la investigación sobre el Jesús histórico ha olvidado
Jamez D.G. Dunn

Imaginemos a un grupo de discípulos alrededor del fuego, mientras su maestro está orando. ¿De qué hablan? Evidentemente, de los hechos y dichos que le han visto realizar y proclamar. Esta imagen contiene los elementos que, según Dunn, la investigación sobre el Jesús histórico ha olvidado. En primer lugar, Jesús causó como maestro tan honda impresión en sus discípulos que la decisión de seguirle fue ya una respuesta de fe bastante anterior a su muerte y resurrección.

En segundo lugar, el primer eslabón en la cadena de la tradición de Jesús es la tradición oral con sus peculiaridades; por tanto, cada representación es distinta y adaptada a la audiencia, es comunitaria, integra varios testigos y versiones.

Por último, la tradición transmite no tanto lo peculiar y diferente de Jesús respecto a su contexto judío o helenista, sino lo emblemático, aquello que más impresionó a sus discípulos, hasta el punto de reflejarlo en el Nuevo Testamento.

EL AUTOR:

James D. G. Dunn

Dunn nació en el Reino Unido en 1939. Es profesor de teología en la universidad de Durham y uno de los más importantes especialistas en Nuevo Testamento a nivel mundial.

En sus trabajos adopta una «nueva perspectiva» desde la que, entre otros objetivos, pretende superar el antisemitismo de origen cristiano. Es autor de numerosas obras sobre el Nuevo Testamento, destacando valiosos comentarios a varias de las epístolas paulinas.

De su producción bibliográfica podemos destacar Unity and Diversity in the New Testament, The Theology of Paul the Apostle y Jesus Remembered. Pertenece a la Confesión anglicana.

FUENTES:
https://www.religiondigital.org/
http://www.sigueme.es/





miércoles, 16 de junio de 2021

CRÓNICA ENCUENTRO INTERRELIGIOSO -FEIR

CRÓNICA DEL ENCUENTRO INTERRELIGIOSO ORGANIZADO POR EL FORO DE ENCUENTRO INTERRELIGIOSO (FEIR)


por  María Jesús Hernando

El pasado 12 de junio a lo largo de la mañana ha tenido lugar, a través de la plataforma zoom -facilitada por la Confederación de Institutos de Vida Consagrada (CONFER)-, una jornada interreligiosa organizada por FEIR (Foro de Encuentro Interreligioso).

La bienvenida de esta jornada corrió a cargo de Jesús Miguel Zamora y Benjamín Gómez, representantes, ambos, de CONFER. Jesús y Benjamín manifestaron el gozo de poder vernos de nuevo -aunque todavía haya tenido que ser de forma virtual-, pero con la certeza de que también la vía telemática nos permitiría intercambiar experiencias y conocimientos que nos enriquecerían a todos y nos acercarían, una vez más, hacia el diálogo interreligioso sincero y fructífero.


Después de esta breve presentación tuvo lugar una breve oración dirigida por Clarisa Nieva de la Comunidad Bahá´í. Clarisa oró a Dios pidiendo la unidad y la paz con una hermosa oración de su fundador Bahá'u'lláh.

Después, representantes de distintas confesiones, grupos y religiones hicieron una breve presentación de cada una de sus tradiciones o instituciones. El hinduismo fue presentado por Juan Carlos Ramchandani, presidente de la Federación Hindú. En sus palabras destacó que el hinduismo es una cultura y forma de vida que busca el orden cósmico y garantizar el bienestar y el progreso de la humanidad.

Para presentar a la Comunidad Cuáquera estuvo Carmen Alcalde, quien destacó que la espiritualidad de su Comunidad les lleva a una búsqueda profunda de la paz y de la unidad en el mundo.

Seguidamente, tomó la palabra la moja benedictina, Ernestina Álvarez. Ella, como representante del Diálogo Interreligioso Monástico (DIM), puso el énfasis en la necesidad de un encuentro entre las religiones a través del diálogo de la oración y los intercambios de experiencias espirituales de las diversas religiones, para poder buscar la reconciliación y la paz entre todas las personas del universo.

El islam fue presentado por Temir Temirzod, representante de Arco Fórum. A través de esta institución, manifestó, se están llevando a cabo, por toda España, importantes encuentros interreligiosos entre jóvenes pertenecientes, especialmente, a las tres religiones monoteístas, con el fin de inculcar en ellos el respeto, la tolerancia y el amor a Dios misericordioso.

Por último, en el turno de presentaciones, tomó la palabra Pilar del Cid (Li Wei Jing), de la Comunidad Taoísta Española. Ella, destacó que, a través del taoísmo, su comunidad pretende ayudar a las personas a buscar la paz y la compasión con todas las criaturas.

Terminadas estas presentaciones, Pedro Álvarez -el alma que dirige el foro FEIR-, dio paso al tiempo de ponencias sobre dos místicos Amma, de la mística hinduista y Tomás Merton de la Mística cristiana.

La ponencia sobre la mística Amma (madre) corrió a cargo de Javier Ruiz Calderón. Javier habló con gran cariño de la que considera su gran maestra espiritual y, destacó de ella, su amor y compasión desinteresados hacia todos los seres. Por este motivo, dijo, ha dedicado su vida entera a aliviar el dolor de los pobres y de los que sufren física y emocionalmente. Amma, añadió, inspira, eleva y transforma con su abrazo físico y su sabiduría espiritual a todos y a través de su ONG, Embracing the World.

Después de un breve tiempo de diálogo con el ponente, tomó la palabra el monje
cisterciense Francisco Rafael de Pascual (OCSO). El padre Francisco Rafael presentó la figura del místico cisterciense Thomas Merton. Merton, señaló, fue un hombre de frontera, porque supo describir la vida espiritual y las relaciones entre los hombres pertenecientes a las distintas religiones con un lenguaje moderno y asequible a todos los públicos. Además -explicó-, Merton supo combinar, con magistral perfección, la trascendencia y la contemplación del claustro con los problemas del mundo, del que en ningún momento se encontró desligado y al que siempre supo valorar con un criterio esperanzador.

Después de dedicar unos minutos a dialogar sobre la figura de Merton con el ponente, Pedro Álvarez y Jesús Miguel Zamora, concluyeron el encuentro con un mensaje esperanzador de poder encontrarnos el próximo año de forma presencial, para seguir trabajando por la riqueza y el encuentro entre las religiones.

María Jesús Hernando
Delegada Diocesana Ecumenismo
Diócesis de Getafe.

Fotografías gentileza del Hno. Miguel Ángel

Enlace de la grabación completa de la Jornada:







martes, 15 de junio de 2021

ABIERTO EL PLAZO SOLICITUDES PARA LA XI ASAMBLEA DEL CONSEJO MUNDIAL DE IGLESIAS 2022

Se abre el plazo de solicitud para los talleres del “Brunnen”, el espacio en el que fluirá el diálogo en la 11ª Asamblea del Consejo Mundial de Iglesias en 2022



CLAVE:
  • El Consejo Mundial de Iglesias acepta ya solicitudes para los talleres que se celebrarán como parte del espacio “Brunnen” de la 11ª Asamblea del Consejo Mundial de Iglesias en 2022.

El plazo de solicitud es del 10 de junio al 31 de octubre de 2021.

Brunnen, palabra alemana que significa “pozo”, será un espacio para el encuentro y el intercambio, para saciar la sed, para saludar al visitante y para acoger al extranjero en la 11ª Asamblea del Consejo Mundial de Iglesias, que se celebrará en Karlsruhe (Alemania) del 31 de agosto al 8 de septiembre de 2022.

“Brunnen” también tiene un significado espiritual: el de un espacio que muestra la diversidad, así como la unidad existente y esperada.

Los talleres, que tendrán una duración de 90 minutos, deberán ser concebidos para que entre 25 y 50 participantes exploren un tema específico. Hay 100 espacios disponibles para los talleres, y el Consejo Mundial de Iglesias aceptará solicitudes de las iglesias miembros del Consejo Mundial de Iglesias, los asociados ecuménicos o las redes del Consejo Mundial de Iglesias.

“Los talleres del Brunnen son una parte esencial de la 11ª Asamblea del Consejo Mundial de Iglesias. Fomentarán el intercambio y la reflexión desde la perspectiva de nuestra comunidad ecuménica. Nos hacemos más fuertes en solidaridad con nuestro compromiso de escuchar y aprender juntos”, afirmó el secretario general en funciones del Consejo Mundial de Iglesias, Rev. Dr. Ioan Sauca.

Los talleres deberán contribuir a generar conexiones dentro del movimiento ecuménico que conduzcan a la capacitación y a la acción para responder a una o más de las siguientes cinco áreas temáticas:

En primer lugar, “Espiritualidad: celebrar y orar juntos”, que ofrece un espacio ecuménico para compartir recursos y reflexiones sobre cómo oramos, predicamos y celebramos los sacramentos en el camino ecuménico hacia la reconciliación y la unidad.

En segundo lugar, “Formación ecuménica e interreligiosa: aprender juntos de forma innovadora”, que se centra en la importancia del aprendizaje innovador en el diálogo y el movimiento ecuménicos, explorando diversos aspectos de la educación y la formación, incluidos el desarrollo de capacidades y el empoderamiento.

En tercer lugar, “Misión y testimonio: construir comunidades y participar juntos en la reconciliación”, que se compromete con el llamado al discipulado y hace hincapié en las expresiones comunitarias del testimonio cristiano en el mundo.

En cuarto lugar, “Justicia y paz: afirmar la dignidad humana y abordar juntos las desigualdades”, que se centra en las múltiples luchas para superar la injusticia, la exclusión y la discriminación en la iglesia y la sociedad, así como en la justicia social en la era digital.

Por último, “Creación: responder juntos a la emergencia climática”, que destaca la necesidad de una transformación económica y ecológica en las iglesias y las sociedades.

DE INTERÉS:

Para organizar un taller (Solicitud).


Para obtener más información:




FUENTE:
https://www.oikoumene.org/





lunes, 14 de junio de 2021

ORACIÓN BREVE

ORACIÓN


Dios de compasión, a través del Evangelio, nos ayudas a comprender que eres tú quien nos amó primero, y que nos sigues amando incondicionalmente. Esta buena noticia transforma nuestras vidas y renueva nuestra esperanza.

AMÉN

Comunidad de Taizé





domingo, 13 de junio de 2021

POLÍTICAS DE INTEGRACIÓN

El Gobierno Vasco aprobará un proyecto de ley para proteger y garantizar la diversidad religiosa y la apertura de nuevos centros de culto en Euskadi

Consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales del Gobierno Vasco, Beatriz Artolazabal

CLAVES:
  • Un Consejo Interreligioso Vasco, formado por representantes institucionales, religiosos y sociales, velará por la gestión positiva del nuevo marco legal
  • Los municipios deberán reservar suelo para equipamientos de carácter religioso en sus planes de ordenación urbanística
  • Ikuspegi recoge en un mapa la diversidad religiosa de los territorios vascos, tanto en lo referido a la adscripción confesional de la población como al número y ubicación de lugares de culto
  • Los católicos son amplia mayoría con casi millón y medio de fieles, seguidos por los musulmanes y los evangélicos
  • Hay registradas numerosas mezquitas, algunos templos budistas y ninguna sinagoga ni templo hinduista

La consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales, Beatriz Artolazabal, presentará para su aprobación, la próxima semana en Consejo de Gobierno, el Proyecto de Ley de Lugares, Centros de Culto y Diversidad Religiosa en la Comunidad Autónoma del País Vasco, cuyo objetivo es proteger la convivencia y el derecho a la libertad religiosa de la sociedad vasca.

La diversidad religiosa es un fenómeno definitivo e irreversible que ha avanzado con mayor celeridad que la legislación, de manera que las instituciones carecían de las herramientas legales necesarias para gestionar esta nueva realidad.

Esta ley nace, por tanto, con el objetivo de ofrecer una cobertura jurídica a esta pluralidad, protegiendo y garantizando la convivencia y el diálogo en igualdad de condiciones de todas las confesiones asentadas en Euskadi, así como de su derecho fundamental a la apertura y utilización de sus centros o lugares de culto.

Para su cumplimiento, los ayuntamientos deberán actualizar sus planes de ordenación urbanística, ya que, “en función de la disponibilidad del suelo”, estarán obligados a reservar espacios para los equipamientos de carácter religioso que necesite el municipio. Asimismo, el documento impide expresamente a los consistorios “actuar con criterios que puedan producir una discriminación directa o indirecta, o una restricción arbitraria”.

Junto a ello, se regulan otros preceptos relativos a las licencias urbanísticas, la comunicación de apertura de centros de culto y otras autorizaciones de actividad. También se estipula la utilización esporádica de equipamientos y espacios públicos para la organización puntual de algún acto religioso e, incluso, se recoge la posibilidad de que los gobiernos locales destinen “lugares, locales o edificios de uso público a fines pluriconfesionales”.

En este sentido, la nueva ley deja en manos de los propios ayuntamientos la responsabilidad de velar por el cumplimiento de las normas, principalmente dirigidas al control de las condiciones técnicas; de la seguridad y salud de las personas, así como de la preservación del medio ambiente. No obstante, su papel en ningún caso podrá ser sancionador, ya que la adopción de medidas restrictivas será competencia de las instancias judiciales si fuera necesario.

Consejo Interreligioso Vasco

El diálogo será una herramienta fundamental para la gestión positiva de la diversidad religiosa en Euskadi. Por ello, se hace imprescindible la creación de un Consejo Interreligioso Vasco, que, aunque de carácter meramente consultivo, será de gran ayuda en aquellas iniciativas y decisiones que puedan afectar de forma específica al ejercicio de las libertades religiosa y de culto. Será el motor dinamizador y un foro en el que compartir diagnósticos y proponer actuaciones coherentes con la protección y promoción de la pluralidad de la sociedad.

El Consejo Interreligioso estará formado por representantes del Gobierno Vasco, las tres diputaciones forales, ayuntamientos, iglesias, confesiones y comunidades religiosas, asociaciones ciudadanas “de interés cualificado” en la aplicación de la ley y personas de reconocida competencia.

La composición final, así como las funciones y normas de funcionamiento, se determinarán con un Decreto del Gobierno Vasco. Y, según se recoge en el documento, “en dicha composición, se promoverá una representación equilibrada de hombres y mujeres con capacitación, competencia y preparación adecuada”.

Una vez aprobado el proyecto de ley por el Consejo de Gobierno, el documento será remitido al Parlamento Vasco para su tramitación y aprobación final.

El mapa de la diversidad religiosa

Por primera vez, la Comunidad Autónoma Vasca cuenta con un mapa elaborado por la dirección de Derechos Humanos, a través de Ikuspegi y el Instituto Pedro Arrupe de la Universidad de Deusto, en el que se recoge la diversidad religiosa en suelo vasco, tanto en cuanto al número de confesiones y fieles como al de lugares de culto y templos.

Así, el catolicismo es la principal confesión, con 1.489.864 fieles; le siguen a una distancia considerable los musulmanes (89.487), los evangélicos (29.326) y los ortodoxos (18.964).

Asumiendo que en los tres territorios una mayoría es católica, destacan algunos datos sectoriales como que quienes profesan la religión islámica tienen mayor presencia en Vitoria-Gasteiz (14.114) con una decena de mezquitas, por delante de Bilbao (13.131) y sus seis mezquitas, o Donostia (5.540) y ningún templo de esta religión.

En lo que se refiere a los evangélicos, su territorio de referencia es, sin duda, Bizkaia. En Bilbao viven 4.095 fieles; en Vitoria-Gasteiz, 2.969, y en Donostia, 2.885. En cuanto a sus templos, esta confesión registra, después de las iglesias católicas, el mayor número de lugares de culto con cerca de 120 en toda Euskadi, destacando los 35 de Bilbao y los 19 de Vitoria-Gasteiz. Donostia solo cuenta con 7 centros, uno menos que Bermeo o dos menos que Santurtzi, Getxo y Barakaldo.

No hay ninguna sinagoga, ni tampoco templos hinduistas. Destacan los cinco templos budistas de Donostia, por delante de Bilbao (4) y Vitoria-Gasteiz (1).

La diversidad religiosa es ya una realidad incuestionable en la Comunidad Autónoma del País Vasco. El mapa evidencia que la segunda tendencia en cuanto a creencias en Euskadi -una vez más por detrás de los católicos- es precisamente no profesar ninguna religión. De hecho, 515.771 personas se declaran no creyentes.

El Gobierno del País Vasco aprueba y remite al Parlamento el Proyecto de Ley de lugares, centros de culto y diversidad religiosa en la Comunidad Autónoma del País Vasco (Consejo de Gobierno 25-06-2019)

Ofrece un marco de regulación para la apertura y utilización de centros de culto, con el fin de garantizar el derecho fundamental a la libertad religiosa
El proyecto contempla la creación del Consejo Interreligioso Vasco, como marco preferente de diálogo interreligioso para la convivencia

El Consejo de Gobierno ha aprobado hoy el Proyecto de Ley de Lugares, Centros de Culto y Diversidad Religiosa en la Comunidad Autónoma del País Vasco, cuyo objetivo es proteger la convivencia, la diversidad y el derecho a la libertad religiosa en nuestra sociedad.

A través de su articulado, el nuevo proyecto de ley regula el marco para la apertura y utilización de centros de culto, con el que se pretende garantizar el ejercicio del derecho fundamental a la libertad religiosa de las personas y de las diferentes iglesias, confesiones y comunidades religiosas; todo ello sin que pueda producirse ninguna discriminación entre las mismas.

Asimismo, busca establecer con carácter normativo la creación de mecanismos de diálogo y acuerdo para una gestión positiva de la diversidad religiosa de nuestra sociedad. Con este fin, se regula la creación del Consejo Interreligioso Vasco, como marco preferente de diálogo interreligioso para la convivencia. El Consejo tendrá funciones de asesoramiento e informe en aquellas iniciativas y decisiones de las Instituciones vascas que puedan afectar de forma específica al ejercicio de las libertades religiosa y de culto.

El Consejo Interreligioso Vasco se proyecta como el motor dinamizador de la gestión positiva de la diversidad religiosa en Euskadi. Se articula como un punto de encuentro de instituciones, confesiones religiosas, entidades académicas y organizaciones de la sociedad civil. Se configura en última instancia como un foro de diálogo y acuerdo en el que compartir diagnósticos y proponer actuaciones coherentes con la protección y promoción de la pluralidad de nuestra sociedad.

Todos los ordenamientos jurídicos democráticos, así como la normativa Internacional de los Derechos Humanos, reconocen el derecho de las personas a la libertad religiosa y de culto como un derecho fundamental, dotado de las máximas garantías jurídicas. En el ámbito europeo, esta protección está reflejada en el artículo 9 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, así como los artículos 10 y 22 de la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea.

La libertad de religión se reconoce también en el artículo 16 de la Constitución de 1978 y ha sido objeto de desarrollo mediante la Ley Orgánica 7/1980, de 5 de julio, de Libertad Religiosa. Esta ley garantiza, en su artículo segundo, el derecho de las iglesias, confesiones y comunidades religiosas a establecer lugares de culto o de reunión con fines religiosos, como una parte inherente de aquella libertad fundamental.

La sociedad vasca, como otras sociedades europeas desarrolladas, presenta hoy un panorama de creciente pluralidad religiosa que posiblemente sea un fenómeno definitivo e irreversible.

El ejercicio de la libertad religiosa encuentra su expresión más pública, concreta y manifiesta, precisamente, en la posibilidad de contar, en función de cada realidad socio-religiosa local, con espacios y centros de culto normalizados que respondan a su diversidad religiosa.

En este sentido, este proyecto de Ley, determina que los planes municipales de ordenación urbanística deberán contemplar, en función de la disponibilidad de suelo existente, reservas para equipamientos de carácter religioso.

Concreta, además, los preceptos relativos a licencias urbanísticas, a la comunicación de apertura de centros de culto, otras autorizaciones de actividad, condiciones técnicas y materiales de obligado cumplimiento para los lugares y centros de culto, y medidas contra el incumplimiento de las condiciones de apertura.

Del mismo modo, se regula la utilización esporádica de equipamientos o espacios de titularidad pública para fines religiosos y contempla, en este sentido, la posibilidad de que los Ayuntamientos destinen lugares, locales o edificios de uso público a fines pluriconfesionales.

Cuatro principios

Cuatro principios inspiran el contenido del proyecto de ley:

a) La garantía del ejercicio de la libertad religiosa y de culto

b) La garantía de igualdad de trato entre las diversas comunidades y confesiones religiosas

c) La garantía de unas condiciones óptimas de seguridad y salubridad en la apertura y utilización de lugares y centros de culto.

d) El derecho a disponer de lugares destinados al ejercicio de la libertad religiosa y de culto en condiciones de igualdad.

Uno de los objetivos de la norma es evitar cualquier forma de discriminación. A estos efectos, el proyecto define lo que se entiende por discriminación directa e indirecta

a) Se produce discriminación directa cuando una iglesia, confesión o comunidad religiosa recibe, en relación con la apertura y funcionamiento de espacios de culto, un trato diferente injustificado.

b) Se produce discriminación indirecta cuando un plan de ordenamiento urbanístico, una licencia, o concesión ocasionan una desventaja injustificada a una Confesión respecto a otras.

En definitiva, el Proyecto de Ley pretende ofrecer una respuesta normativa coherente, viable y plenamente conforme con los principios del ordenamiento vigente a una realidad social emergente e íntimamente ligada al ejercicio de un derecho fundamental.

MAPA DE LA RELIGIOSIDAD EN EUSKADI:



FUENTE:
https://www.irekia.euskadi.eus/
https://www.euskadi.eus/





sábado, 12 de junio de 2021

ENCUENTRO WOMEN'S COMMUNITY

7° Encuentro Women's Community "La técnica de Ebru y su importancia en la cultura islámica"


"La técnica de Ebru y su importancia en la cultura islámica" con la maestra Elif Aravacikli

El lunes 14 de junio a las 10'00 horas en Madrid, ARCO FORUM organiza, en colaboración con el Centro Pueblos Unidos, la séptima sesión de actividades dentro de la Campaña Women´s CommUnity, que es parte del proyecto europeo CommUnity.

La actividad se llevará a cabo de forma presencial en la Casa San Ignacio, calle Geranios, 30 de Madrid.

Esta séptima sesión, titulada, "La técnica de Ebru y su importancia en la cultura islámica", constará de una presentación previa sobre dicha técnica tras la cual llevaremos a cabo un taller en el que las participantes podrán probar esta técnica junto a la maestra Elif Aravacikli.

AFORO:

Aforo limitado. Las interesadas en participar deben rellenar el siguiente formulario: 


El desarrollo de la actividad será el siguiente:

10'00 horas: Bienvenida por Pueblos Unidos
10'05 horas: Presentación del proyecto CommUnity y la actividad por parte de Arco Forum
10'15 horas: Proyección del vídeo "El Arte Une" con el maestro Muhammad Refii Kileci (Instituto Rumi de Róterdam)
10'35 horas: Presentación sobre la técnica de Ebru
11'00 horas: Taller junto a la maestra Elif Aravacikli
12'00 horas: Fin de la actividad

Proyecto CommUnity

Esta actividad se engloba dentro del proyecto CommUnity co-financiado por la Comisión Europea en el cual participan 11 instituciones pública y privadas de 7 países comunitarios. El proyecto CommUnity tiene como objetivo abordar factores de impulso como la marginación, la desigualdad, la discriminación y la negación de derechos y crear nuevas oportunidades para promover la paz y los valores compartidos a través de la expresión artística y cultural. Al dar voz a los jóvenes que se sienten marginados o tratados injustamente, podemos construir comunidades poderosas con un mayor sentido de pertenencia, bienestar y autoestima.

Campaña Women´s CommUnity

Los objetivos de la Campaña Women´s CommUnity incluyen el desarrollo de la cohesión social y el sentimiento de inclusión mediante el contacto con actores informales; Involucrar a madres mediante diálogo y eventos socio-culturales, y desarrollar el arte del diálogo y guiar a madres y mujeres hacia una pacífica y democrática expresión de su identidad y creencias.

ORGANIZA:













www.arcoforum.es
info@arcoforum.es
Calle de Manuel Ferrero, 13, Planta 2
28036, Madrid






viernes, 11 de junio de 2021

ECUMENISMO Y VATICANO II

El ecumenismo y
los 50 años del Vaticano II


por Marcelo Barros

Recordar el Concilio Vaticano II y celebrar el jubileo de su inicio, aquel inolvidable 11 de octubre de 1962, es una tarea importante de la teología cristiana más abierta y de los grupos que intentan retomar el espíritu de renovación eclesial y diálogo con el mundo, propuesto por el Concilio. Hoy este soplo de primavera de la Iglesia y del mundo, parece amenazado por el clima de miedo y negativismo que asola el Vaticano y muchos ambientes de la cúpula eclesiástica católico-romana. En ambientes más oficiales de la jerarquía católica, llegamos a un punto en que lo más abierto e innovador que se pue- de invocar para el camino eclesial en el siglo XXI, es la palabra del Concilio Vaticano II, proclamada hace 50 años. Y los sectores más poderosos actualmente en la jerarquía eclesiástica romana hacen de todo para ignorarla o, cuando no pueden, reinterpretarla de la forma más restrictiva y conservadora.

El Concilio Vaticano II señaló no solamente el fin de una época, sino posiblemente el primer acto de una nueva fase, en que el binomio espiritual/temporal tiene un nuevo planteamiento. No obstante, a pesar de eso, como la transición no es fácil y los antiguos hábitos están arraigados, el subconsciente de muchos miembros de la jerarquía e igualmente en el pueblo, todavía produce reacciones condicionadas por los tiempos antiguos que ya no existen 1.

Ya en 1949, en Francia, Emmanuel Mounier había proclamado: “La cristiandad ha muerto” 2. Es sorprendente cómo hasta hoy, cúpulas eclesiásticas quieren a toda costa volver al tiempo de la cristiandad.

Medio siglo después, las propuestas concretas del Concilio Vaticano II pueden parecer incompletas e inadecuadas para un mundo que se transforma rápida y profundamente desde los años 60. Vale la pena recordar y retomar el espíritu y el clima abierto y de diálogo que el Vaticano II suscitó en la teología y en la pastoral. Aquí me propongo recordar lo que ello significó en el campo del ecumenismo y del diálogo con otras religiones.

1. Antecedentes y contexto del Concilio

Cuando se habla del ecumenismo, el primer hecho a recordar es que Juan XXIII anunció la convocatoria del Concilio Vaticano II en un culto ecuménico. En la noche del 25 de enero de 1959, en un culto de clausura de la Semana de Oraciones por la Unidad de los Cristianos, en la Basílica de San Pablo Extra Muros. El deseo del Papa parecía ser el de un Concilio que fuese ecuménico, en el sentido tradicional de reunir a todos los obispos católicos del mundo, además de ser lugar de diálogo con representantes de las diversas confesiones cristianas. El Papa dijo claramente que el objetivo del Concilio sería abrir un nuevo camino para la unidad visible de las Iglesias. Hubo hasta quien pensó que se retomaría el fracasado esfuerzo realizado por el segundo Concilio de Lyon (1274) y por el de Florencia (1438) de alcanzar, por medio de las sesiones conciliares y también en el ambiente del Concilio, una inmediata unidad de las Iglesias. Después, todos verificarían que el camino es más bien largo y arduo 3. El Papa fue presionado y encontró mucha resistencia en los ambientes curiales de Roma y del mundo. Todavía en 1960, dos años antes del comienzo del Concilio, un debate entre Giorgio La Pira, alcalde de Florencia en la época del Concilio, y su Beatitud Maximo IV Saigh, patriarca melquita, dejó claro que el Papa estaba siendo presionado sobre la cuestión ecuménica, y el patriarca concluía: “Esperamos que sobre eso, el Concilio sea un segundo Pentecostés que reúna a los hermanos de idiomas (teológicos) diferentes y pueda suscitar una recreación de nuestra mentalidad cristiana” 4.

También hoy, parece casi un milagro que Juan XXIII consiguiera avanzar tanto. Está claro que el papa Juan lo consiguió porque, desde décadas anteriores al Concilio, aun en el contexto de un catolicismo muy cerrado, principalmente desde los años 40, en varios lugares del mundo, se difundió un ambiente nuevo que posibilitó nuevas relaciones ecuménicas 5. Fue el movimiento ecuménico, iniciado en 1910 en el mundo protestante y que había contagiado varios ambientes católicos, lo que permitió dar pasos concretos que desembocaron en el Concilio. Así, el día 5 de junio de 1960, el papa creó en Roma el Secretariado para la Unidad de los Cristianos, presidido por el cardenal Agostinho Bea. En diciembre de 1960, por primera vez en la historia, desde la división de 1054, Atenágoras I patriarca de Constantinopla, visita al papa y en su discurso de la Epifanía de 1959, todavía antes del anuncio del Concilio, aplica al papa Juan XXIII, las palabras del evangelio: “Hubo un hombre enviado por Dios, cuyo nombre era Juan” 6. En 1961, en la Tercera Asamblea General, en Nueva Dehli, el Consejo Mundial de Iglesias, invitó a los católicos a la Conferencia y el Vaticano, por primera vez, acabó enviando una delegación oficial.

2. Pasos ecuménicos antes y en el tiempo del Concilio

Cuando organizó el funcionamiento del Concilio, en el campo del ecumenismo, la primera actitud concreta del Papa fue invitar a cristianos/cristianas de otras Iglesias como observadores fraternos. Durante el Concilio se mezclaron con el conjunto de obispos y, mu- chas veces, dentro y fuera de las sesiones, les asesoraban y daban su opinión sincera.

El Concilio iniciado el 11 de octubre de 1962 recibió como observado- res y huéspedes del Secretariado para la Unidad de los Cristianos, más de un centenar de autoridades eclesiásticas representando a todas las grandes tradiciones cristianas. A pesar de los pequeños pasos aquí aludidos, en relación a las antiguas Iglesias orientales, llamadas por algunos precalcedonianas y por otros monofisitas, se rompía un aislamiento mutuo que duraba desde el Concilio de Calcedonia (431). En relación a la Ortodoxia, se retomaban las relaciones interrumpidas en 1054, con el llamado cisma de Oriente. En relación a las Iglesias originadas en la Reforma protestante se reabría un diálogo casi inexistente, de manera oficial, desde la ruptura de Lutero en 1517 7.

Al recordar el Concilio, Dom Helder Cámara siempre insistía en que el hecho más formador de su sensibilidad ecuménica, fue la convivencia fraterna y amistosa en la sala conciliar y en los pasillos, en reuniones informales y cenas fraternas con personas como Roger Schutz, de la comunidad de Taizé, Michel Ramsey, arzobispo anglicano, Phillip Potter, secretario del Consejo Mundial de Iglesias y varios hermanos y hermanas de otras confesiones. Hasta hoy, la experiencia lo confirma: el primer paso es el establecimiento de una relación mutua que cree confianza y verdadera cercanía humana entre las personas, antes de los pasos más institucionales.

En la época en que comenzó el Concilio, el pensamiento oficial católico todavía era la esperanza de la “vuelta de los hermanos separados”. No fue fácil superar esta visión. El cambio no se dio a partir del trabajo propiamente ecuménico. Aconteció en el plano más amplio de la elaboración y profundización de una nueva visión eclesiológica. Fue en la medida en que, en la Constitución Dogmática Lumem Gentium sobre la Iglesia, el Concilio distinguió la Iglesia católica romana de la “verdadera Iglesia de Cristo” y definió que esta subsiste en la Iglesia católica, pero no se agota en ella (cf LG 8). Entonces sí, se hizo posible comprender que el camino para la unidad no sería ya solamente el retorno a la estructura católico-romana, sino un camino de conversión en la dirección de Cristo.

El Concilio habló de la “reintegración en la unidad” (nombre del decreto del Concilio sobre el ecumenismo, 1964). Eso supone que algún día esta unidad hubiese sido alcanzada y en una fecha determinada, la Iglesia de Cristo se hubiese dividido. De hecho, al contrario, el Nuevo Testamento ya muestra que la visión cristológica y eclesiológica de las cartas paulinas es bastante diferente de lo que el Evangelio de Mateo testifica sobre la comunidad de donde este texto se originó y diferente también de la comunidad responsable por la carta de Santiago, y todavía diferente de la cristología y del modo de organizar la Iglesia de las comunidades joaneas responsables de los escritos que la tradición atribuye al discípulo amado. Está claro que se puede decir: que esta diversidad no había todavía provoca- do una real división. Por su parte, los textos del Nuevo Testamento aluden a grupos disidentes como los discípulos de Juan, los círculos gnósticos, las tendencias que el libro del Apocalipsis alude (como los nicolaítas en el capítulo tercero). En este sentido, el Concilio Mundial de Iglesias habla de la “diversidad reconciliada”.

Otra contribución fundamental para la relación de la Iglesia católica con las otras Iglesias hermanas, fue la superación del viejo esquema dogmático que hablaba de dos fuentes de la revelación di- vina: la Biblia y la tradición. Hacía siglos, la Iglesia católica hablaba siempre de las dos fuentes de revelación y, en la práctica, parecía insistir en que la principal de ellas era la tradición. Basada en ellas, la teología fundamentó los últimos dogmas proclamados por los papas como Pío IX (la Inmaculada Concepción y la Infalibilidad del Papa) y Pío XII (la Asunción de María, en 1950). El documento preparado por la comisión preparatoria del Concilio sobre las dos fuentes de la revelación, fue desaprobado por el papa Juan XXIII en la primera sesión del Concilio (1962) 8. Él mandó que retirasen de la discusión el texto y lo rehiciesen totalmente. Sin la intervención directa del papa, probablemente, el Concilio habría quedado con esta teología que mantenía uno de los motivos más fuertes de la división entre las Iglesias. Una de las tesis fundamentales de Lutero era justamente la Sola Scriptura. Fueron al menos dos años de trabajo, discusiones y debates, hasta que la casi unanimidad de los padres conciliares aprobó el texto oficial de la Constitución Dogmática Dei Verbum sobre la Revelación Divina. Para el desarrollo posterior de la relación ecuménica entre católicos y evangélicos, este documento sobre la Palabra de Dios fue hasta más fundamental e importante que el mismo Decreto Unitatis Redintegratio sobre ecumenismo.

En cuanto al diálogo interreligioso, el Concilio tuvo que enfrentar todavía mayores trabas y obstáculos, tanto dogmáticos como históricos, en el campo de la relación entre las Iglesias. En el comienzo, las reflexiones y debates se centraban en la relación de la Iglesia católica con los judíos. También un grupo de obispos pedía un documento que definiese una nueva posición de la Iglesia católica sobre la libertad religiosa, antes tan combatida por diversos papas y sínodos. Sólo en 1965, en la última sesión, los obispos conseguirían aprobar dos documentos, como declaraciones, una sobre la Libertad Religiosa (Dignitatis Humanae) y otra sobre la relación de la Iglesia con las otras religiones (Nostra Aetate).

3. El Vaticano II y las Conferencias del episcopado latinoamericano

En América Latina, el Concilio Vaticano II fue actualizado e in- culturado a través de la preparación en las bases y de la realización de la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, en Medellín (1968). Conforme afirmaba siempre el P. José Comblim: “Medellín representó una especie de nacimiento de una Iglesia católica propiamente latinoamericana”. José Oscar Beozzo explica:

Medellín incorporó con entusiasmo las nuevas orientaciones conciliares y los invitados de otras Iglesias cristianas que participaron en esa II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, colaboraron activamente en las distintas comisiones de trabajo, responsables de los 16 documentos finales de la magna Asamblea que dio identidad y un rostro propio a la Iglesia católica en América Latina y en el Caribe 9.

En el documento de Conclusiones de Medellín, no hay propiamente un documento sobre ecumenismo. No obstante, de todas las Conferencias Generales del Episcopado Latinoamericano, Medellín fue la más ecuménica, en cuanto a la participación del mayor nú- mero de cristianos no católicos y del intenso trabajo conjunto y de comunión. Incluso en la celebración eucarística de clausura, los no católicos solicitaron y fueron oficialmente admitidos en la Eucaristía, lo que después el Vaticano nunca más aceptó. En las Conclusiones de Medellín, varias veces, los obispos se dirigen directamente, no sólo con las comunidades católicas, sino también con los cristianos de otras Iglesias. En los documentos sobre Promoción Humana y sobre la Paz, los obispos se dirigen también a los no cristianos y piden que sean invitadas “las diversas confesiones y comunidades cristianas y no cristianas a colaborar en las tareas de construcción de un mundo nuevo en estos tiempos difíciles” (Med 2,26; 9,11 y 9,14 y el “Mensaje de los Obispos a los pueblos de América Latina”) 10.

Este espíritu de Medellín que, aun con las dificultades de un ambiente tradicional y hegemónico de Cristiandad católica, fue predominantemente ecuménico, no continuó inspirando las conferencias que vinieron después. Aunque Puebla todavía mantuvo algo del espíritu de Medellín, ya no vivió el mismo clima ecuménico.

Las Conferencias de Santo Domingo (1992) y Aparecida (2007) ya son expresiones de una Iglesia católica, en su conjunto, mucho más conservadora y encerrada en sí misma.

Sin duda, lo que en las Iglesias de América Latina contribuyó más para un nuevo camino ecuménico a partir del espíritu del Concilio fue, a partir de Medellín, la consolidación de una Iglesia entendida como “servicio al pueblo”. Esta visión de Iglesia no provino de un texto determinado del Vaticano II, sino de la propuesta del papa Juan XXIII y de muchos obispos como Dom Helder Cámara y otros que deseaban una Iglesia más pobre y al servicio de los pobres. En América Latina, esta nueva forma de comprender la Iglesia permitió un ecumenismo social, en el que las diversas formas de pastorales populares crecieron con la participación activa de hombres y mujeres de varias Iglesias y hasta de otras religiones. La experiencia de las llamadas en Brasil «pastorales sociales», ha sido de que las propias expresiones de la fe son transformadas a partir de la inserción con- creta y de la solidaridad con los empobrecidos y excluidos del mundo.

4. La “restauración eclesiocéntrica” que asola el mundo católico

Infelizmente, la primavera del Concilio Vaticano II no duró mucho. Hacia finales del pontificado de Pablo VI, principalmente a partir de los años 70, y con más fuerza todavía desde que Juan Pablo II se convirtió en papa, la Iglesia católica entró en un tiempo de mayor rigidez doctrinal y disciplinar, que prácticamente ignoró y muchas veces hasta acabó por sepultar la renovación anteriormente incentivada por el Concilio. Oficialmente, éste nunca fue negado, pero prácticamente el Vaticano y la mayor parte de la jerarquía, siempre nombrada por el Vaticano, siguió otro camino. Hombres que prácticamente fueron responsables de las grandes aperturas del Concilio, fueron progresivamente marginados. Basta dar el ejemplo de Dom Helder Cámara.

A partir de la mitad de los años 70, él cayó en un creciente ostracismo y una fuerte marginación. A pesar de que, en la época, era el obispo que más luchaba por ello, no fue llamado por el papa al Sínodo sobre la justicia en el mundo (1971). En 1977, fue dos veces a Roma para hablar con el papa y se lo impidió la Secretaría de Estado 11.

Esta marginación de hombres como Helder Cámara, Oscar Romero, Sergio Méndez Arceo y otros, fue la forma concreta de reprimir el cambio de renovación que venía del Concilio e imponer otro modelo eclesiológico de pastoral y de organización eclesial. En los años 80, el padre Juan Bautista Libanio denunció que la Iglesia católica vivía una “vuelta a la gran disciplina” 12.

En este proceso, hubo un fortalecimiento de la centralización romana, principalmente expresada en el aumento del poder del papa. El Concilio había insistido en la eclesiología de las Iglesias locales. A partir del pontificado de Juan Pablo II, se promulgó un nuevo Código de Derecho Canónico y se sepultó toda tentativa de inculturación de la liturgia, de la misión y de la organización de la Iglesia. El Vaticano cuidó de sustituir a los obispos más abiertos por otros de línea conservadora y canceló todo diálogo con el mundo mo- derno que Juan XXIII había abierto. En lugar de los temas sociales y de la preocupación por el servicio al pueblo, a partir de entonces, parece casi exclusiva, o al menos, la más importante tarea del Papa y de los obispos, la insistencia en los viejos temas de la moral sexual, repetida incansablemente, sin la menor preocupación por dialogar o aprender algo de la humanidad actual.

Los pioneros del movimiento ecuménico siempre insistirán en que, sin una profunda renovación de la Iglesia no hay posibilidad alguna de un verdadero camino para la unidad. A medida que la Iglesia católica se encierra en posiciones de autoritarismo y de un dogmatismo siempre más rígido e insiste en sus pretensiones de hegemonía y de nostalgia de la vieja Cristiandad, no hay lugar para el diálogo y la colaboración con las otras Iglesias y religiones. La expresión más clara y vergonzosa de este tipo de arrogancia eclesiástica y de manifestación antiecuménica, se expresó en el documento Dominus Iesus, promulgado en el año 2000, por la Congregación para la Doctrina de la Fe. En este texto de estilo poco amoroso y contenido arrogante, claramente se afirma: “Es contrario a la fe de la Iglesia la tesis del carácter limitado e incompleto de la revelación de Jesucristo que sería complementada por la revelación presente en otras religiones” (DJ 6). Eso significa que volvemos a considerar la revelación cristiana la única absoluta. El texto añade que las otras revelaciones (las no cristianas) contienen, como decía el Concilio en su Declaración sobre las otras religiones, “rayos de aquella verdad que ilumina a todo ser humano” (Nuestra Aetate, 2). Y en el año 2000, el documento Dominus Iesus completa: “estas otras revelaciones tienen elementos de bondad y de gracia, pero los reciben del misterio de Cristo” (DJ 8). Eso quiere decir que, según los autores del texto, las otras religiones no tienen ningún valor en sí mismas. Además, al hablar propiamente de la Iglesia, insiste en que hay una continuidad histórica entre la Iglesia fundada por Jesús y la Iglesia católica romana. “Ésta es la única Iglesia de Cristo que después de la resurrección el Salvador dio a Pedro para que la apacentase”. Es la interpretación restrictiva y contraria al espíritu del Concilio que el actual papa y la Congregación de la Doctrina de la Fe hacen al retomar el término subsistit de la Lumen Gentium (DJ 16). La conclusión de esta visión piramidal de la Iglesia, exclusivamente a partir de la jerarquía y de la tradición del obispo de Roma como jefe de la Iglesia universal, es que las Iglesias ortodoxas todavía pueden ser llamadas la Iglesia, ya que detentan la tal “sucesión apostólica” (comprendida de forma restrictiva) y las Iglesias evangélicas no deben ser denominadas propiamente Iglesias sino “comunidades eclesiales” (DJ 17). Es la divinización misma del poder y la falsificación del Concilio Vaticano II. Lo peor de eso, es que, sin duda, los autores saben que no representan la posición y el pensamiento de la mayor parte de los católicos del mundo, ni de los obispos. Muchos de ellos protestaron y mostraron claramente que no piensan así. En el mismo Vaticano hubo declaraciones críticas al documento y contrarias a su contenido por parte de personas como el cardenal Walter Kasper, entonces presidente del Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos. Pero lo increíble es que la Congregación de la Doctrina de la Fe no dice: “esta Congregación piensa así” o “ésta es nuestra opinión”. Declara: “ésta es la fe de la Iglesia”. ¿De qué Iglesia?

5. Lectura pluralista y liberadora del Vaticano II

La necesaria perspectiva crítica de este texto, me recuerda unas palabras del cardenal Newman a mediados del siglo XIX. En una carta a un amigo, escribía: “No debes olvidar que, si en diversos lugares, hablo expresamente contra el actual estado de cosas en la Iglesia, no lo hago a la ligera, sino para mostrar que siento las dificultades que afligen a tantos espíritus” 13. En este sentido, en América Latina y en otras partes del mundo, ciertamente, una de las grandes herencias del Concilio Vaticano II, en la conciencia del pueblo católico y de los pastores y asesores más lúcidos, es la posibilidad de superar la cultura que se expresaba en el slogan: ¡Roma locuta, causa finita! y que se expresa todavía en el actual Código de Derecho Canónico al decir: “El Soberano Pontífice juzga a todos y no puede ser juzgado por ninguno”. En esta línea, en todo el mundo, el paradigma nuevo de la teología y de la pastoral es el pluralismo cultural y religioso. En un mundo cada vez más diversificado y pluralista, la teología cristiana debe hacer un esfuerzo para superar su propio absolutismo y visión exclusivista y repensarse a partir del descubrimiento y valoración de los otros caminos y culturas religiosas. Podemos decir que esta visión teológica de atención y reconocimiento positivo del otro, aunque incipiente, es una herencia del Concilio Vaticano II. Aunque éste no llegó a entrar en esta perspectiva pluralista, tanto en su eclesiología como en su forma de tratar las otras religiones y el derecho de la libertad de conciencia de cada persona, el Concilio inició un camino que nos da la Teología Pluralista de la Liberación que asumimos y va más allá de la etapa que el Vaticano II representó.

Esta teología ha sido más explícitamente propuesta en la colección de cinco libros coordinados por la Comisión Teológica de la Asociación Ecuménica de Teólogos/as del Tercer Mundo (ASSET). Esta colección se llama: “Por los muchos caminos de Dios” y tiene como objetivo la formulación de los criterios y principios de una Teología Pluralista de la Liberación, primeramente latinoamericana (libro 3), después intercontinental, aunque todavía cristiana (libro 4) y finalmente, el esbozo de una Teología Pluralista de la Liberación, interconfesional y mundial (libro 5) 14. Hoy, el espíritu del Concilio Vaticano II nos impulsa a este nuevo camino de fe y espiritualidad que recuerda lo que decía Ibn Arabi, místico islamista del siglo XII: “Así es el ser humano universal, que lleva en él la simiente de todos los seres y es capaz de abarcar toda la verdad” 15.

6. Perspectivas para un nuevo proceso conciliar

Hace décadas, las personas que se consideran hijas e hijos del Concilio Vaticano II propugnan y trabajan para que la Iglesia católica y las otras Iglesias cristianas se revitalicen con un nuevo proceso conciliar. Desde finales de los años 90 creció en la Iglesia católica el movimiento internacional “por un nuevo Concilio”. El grupo que coordina este movimiento sabe que jurídicamente la petición de un nuevo Concilio tropieza con el hecho de que sólo el Papa puede convocarlo y que, en el contexto eclesiástico actual, difícilmente este Concilio podría significar “una nueva primavera para la Iglesia”, como el papa Juan quiso del Vaticano II, en su época. Por eso, los grupos y movimientos enganchados actualmente en este proyecto prefieren hablar de un proceso conciliar a partir de las bases. Partiendo de la experiencia de los diversos Foros Sociales Mundiales y de los tres (en el momento que esto escribo, estamos preparando el cuarto) Foros Mundiales sobre Teología y Liberación, cada vez un número mayor de cristianos piensan que el propio término concilio todavía está restringido a obispos, y lo mejor sería pensar en un foro que, a partir de los procesos de diálogo y de preparación en cada Iglesia, pueda alcanzar un nivel panecuménico (interreligioso).

Todavía hay una herencia del Concilio que “el Pueblo de Dios” o específicamente, la parte que se llama cristianos laicos, debe tener el mayor protagonismo posible en este proceso. En este momento de preparación de un tiempo nuevo, es bueno recordar lo que, en la época en que se preparaba el Concilio, el cardenal Franz König, arzobispo de Viena, afirmó al dirigirse a los laicos de su arquidiócesis:

Cuando tengan alguna cosa que decir respecto del Concilio y de la Iglesia, no esperen al obispo. No esperen una palabra de Roma. Hablen, cuando piensan que deben hacerlo, urjan cuando deben urgir. Siempre que tuvieren ocasión, informen al mundo y a los católicos. Además, di- gan también todo lo que el pueblo y los fieles esperan del Concilio. De esa manera, este proceso que comenzó con esperanza, no caerá en la desilusión, sino que tendrá una magnífica realización 16.

Desde 1983 el Consejo Mundial de Iglesias impulsa un “proceso conciliar ecuménico sobre Paz, Justicia y Defensa de la Creación”. Es una actualización de un deseo del pastor Dietrich Bonhoeffer en 1933. El Consejo Mundial de Iglesias no consiguió llevar adelante esta propuesta por el rechazo que sufrió por parte del Vaticano y de las instancias jerárquicas oficiales de la Iglesia católica. No obstante, aun así, la herencia del Vaticano II no nos permite desanimarnos. En este contexto, es bueno recordar unas palabras del cardenal Newman, en medio de la coyuntura terrible de la Iglesia católica después del Vaticano I y de Pío IX, al haber forzado a los obispos a aceptar la proclamación del dogma de la infalibilidad papal. En 1871, Newman escribió: “La Iglesia camina hacia la verdad perfecta a través de diversas y sucesivas declaraciones que se expresan en direcciones contrarias. Aun con sus contradicciones, se van perfeccionando y complementando unas con otras. Pío IX no será el último de los papas… Tengamos paciencia. Un nuevo papa, un nuevo Concilio pulirá la obra” 17.

Bibliografía
  • Balducci, Ernesto. Uomo Planetario. Brescia: Camunia, 1985. Beaudoin, E. “Perspectives sur le Concile”, La Revue Nouvelle (1963). Beozzo, José Oscar. “O Ecumenismo na Va Conferência Geral do
  • Episcopado Latino-americano”, Religião e Cultura vol. VI, n. 12 (2007).
  • Catao, Bernardo. “Esforço Ecumênico da Igreja Católica”, Revista Eclesiástica Brasileira v. XXI, fasc 2 (1961).
  • CELAM. Documentos dos CELAM: Conclusões das Conferências do Rio de Janeiro, Medellín, Puebla e Santo Domingo. São Paulo: , Paulus, 2004.
  • Gómez de Souza, Luiz Alberto. Do Vaticano II a um novo Concílio. São Paulo: Loyola, 2004.
  • Kloppenburg, Frei Boaventura (org.). Compêndio do Vaticano II. Petrópolis: Vozes, 2000.
  • Libânio, João Batista. A Volta à Grande Disciplina. (São Paulo: Ed. Loyola, 1984).
  • Newman, J. H. Carta a J. Keble, 06.09.1843, citada por J. J. González Faus, La Libertad de la Palabra en la Iglesia y en la Teología. Santander: Sal Terrae, 1985.
  • Sorge, Bartolomeu. “Helder Camara, Il sogno di una Chiesa povera e serva”, Aggiornamento Sociale (2009).
NOTAS
  1. Luiz Alberto Gómez de Souza, Do Vaticano II a um novo Concílio (São Paulo: Loyola, 2004), 244.
  2. Emmanuel Mounier, Feu, la Chrétienté, in Oeuvres, citado por L.A. Gomez de Souza, op. cit., 244.
  3. E. Beaudoin, “Perspectives sur le Concile”,La Revue Nouvelle (1963): 53.
  4. Sobre este debate, ver Informations Catholiques Internationales, Paris, n. 124. (15/ 07/ 1960) 7.
  5. Sobre eso ver un texto publicado con anterioridad al comienzo del Concilio: Bernardo Catao, “O Esforço Ecumênico da Igreja Católica”, Revista Eclesiástica Brasileira, v. XXI, fasc 2, (1961): 303.
  6. Cf. Ibíd., 396.
  7. José Oscar Beozzo, “O Ecumenismo na Va Conferência Geral do Episcopado Latino-americano”, Religião e Cultura, PUC-SP, vol. VI, n. 12, (2007): 32.
  8. Cf. Frei Boaventura Kloppenburg, (org.), Compêndio do Vaticano II (Petrópolis: Vozes, 2000), 120.
  9. J.O. Beozzo, op. cit., 35.
  10. CELAM. Documentos dos CELAM: Conclusões das Conferências do Rio de Janeiro, Medellín, Puebla e Santo Domingo (São Paulo: Paulus, 2004), 39.
  11. Bartolomeu Sorge, “Helder Camara, Il sogno di una Chiesa povera e serva”, Aggiornamento Sociale (2009): 20.
  12. João Batista Libânio, A Volta à Grande Disciplina (São Paulo: Ed. Loyola, 1984).
  13. J. H. Newman, Carta a J. Keble, 06.09.1843, citada por J. J. González Faus, La Libertad de la Palabra en la Iglesia y en la Teología (Santander: Sal Terrae, 1985), 131.
  14. Cf. José María Vigil, Luiza Tomita y Marcelo Barros, Por los muchos caminos de Dios, cinco volúme- nes, (Quito: Ed. Abya Yala). La colección ha aparecido simultáneamente en portugués e inglés, y ya han aparecido tres en italiano. Cfr tiempoaxial.org/PorLosMuchosCaminos.
  15. Citado por Ernesto Balducci, Uomo Planetario (Brescia: Camunia, 1985), 12.
  16. Citado en Signes du Temps, 04/ 04 1961, 19, citado por - L. A. Gomez de Souza, Do Vaticano II a um novo Concílio (São Paulo: Loyola, 2004), 255.
  17. Carta a Plummer del 3 de abril de 1871, citada en E. Beauduin, op. cit., 64.

EL AUTOR:

Marcelo Barros

Monje benedictino y biblista; asesor de las CEBs y de los movimientos populares en Brasil. Es autor de 37 libros, de los cuales, uno de los más recientes es con Frei Betto: “O Amor fecunda o Universo” (Ecologia e Espiritualidade), Ed. Agir, 2009. Contacto: irmarcelobarros@vol.com.br

PUBLICADO EN:
FRANCISCANUM • VOLUMEN LIII • N.o 155 • ENERO-JUNIO DE 2011
UNIVERSIDAD DE SAN BUENAVENTURA, SEDE BOGOTÁ • FACULTADES DE FILOSOFÍA Y TEOLOGÍA
Este artículo es parte del número colectivo de revistas latinoamericanas de teología animado por la Comisión Teológica Latinoamericana de la ASETT/EATWOT, como parte de la celebración del 50 aniversario del Concilio Vaticano II.