Todos juntos
Un espacio propuesto por EQUIPO ECUMÉNICO SABIÑÁNIGO

jueves, 19 de noviembre de 2015

ENCUENTRO ECUMÉNICO NACIONAL DE "ACEMU" EN CARTAGENA


ENCUENTRO ECUMÉNICO NACIONAL DE ACEMU
(Asociación de Centros Ecuménicos de las Misioneras de la Unidad)

Celebrado en Cartagena los días 7 y 8 de noviembre

La jornada del sábado se dividió en dos partes, la primera, por la mañana, que tuvo lugar en una sala de la Facultad de Ciencias de la Empresa, con el acto bienvenida y dos ponencias. Y la segunda por la tarde en la Iglesia de Cristo - IEE con dos mesas redondas.

La mañana del domingo se dedicó a realizar una visita cultural por distintos lugares emblemáticos de la ciudad.

Tras la acogida, se dedicó un breve tiempo al devocional con el que se dio inicio a la jornada.

La mesa de bienvenida estuvo formada por 
  • Dña. María José Delgado, directora de la Misioneras de la Unidad
  • D. Antonio Agüera, responsable del Grupo Ecuménico de Cartagena
  • D. José Abellán, Vicario de la Diócesis de Cartagena
  • D. Abraham García, Pastor de la Iglesia de Cristo IEE Cartagena 
  • D. Miguel Taboada, Sacerdote Javeriano. 
Dieron la bienvenida a los asistentes llegados desde distintos lugares de la geografía española y saludaron a los ponentes.

Águeda, misionera de la unidad, presentó al primero de los ponentes, D. José Hernández, CMF, Profesor de Ecumenismo en Granada. El título de la ponencia “El Ecumenismo creador de fraternidad”

Arrancando con la afirmación “Yo soy José, vuestro hermano” y desde una perspectiva muy personal a partir de su larga experiencia ecuménica, fue desarrollando diferente experiencias y vivencias del encuentro fraterno, 

“La fraternidad reencontrada” 
"La fraternidad como don de Dios”
“El centro de la fraternidad es Jesucristo” 
“La unidad es sinfonía” 
“La imagen de la Trinidad” 
“En las fuentes de la comunión” 
“Una fraternidad sin barreras” 
“Más allá de las fronteras confesionales” 
“Fraternidad universal” 
“Hermanos en camino: la sinodalidad”

María José Delgado presentó al segundo ponente, D. Héctor Val, SJ, Teólogo, especialista en ecumenismo. El título de la ponencia “Urgencia del Ecumenismo en la Pastoral” El ponente nos transmitió con toda su experiencia la necesidad urgente de vivir el ecumenismo desde parámetros comprensibles, el ecumenismo como un modo de vivir la vida cristiana y en la pastoral, el modo de vivir evangélicamente la misión de la Iglesia. La presentación se subdividió en tres aspectos:

1. Ecumenismo Espiritual (UR5-12)
Condiciones: 
  • Aceptar la libertad religiosa
  • Respeto a las personas
  • La fe es humanizadora
2. Ecumenismo Dogmático
  • Principio de inteligibilidad
  • El Catolicismo no agota el cristianismo.
  • La Iglesia como misterio
  • “Una diversidad reconciliada”
3. Ecumenismo Práctico
  • Necesidad de inculturación: Liturgia
  • Condiciones de la Pastoral: humanización / misericordia / solidaridad
  • La salvación como proceso
Después de la segunda ponencia, se hizo la parada obligada para comer, este momento también es importante, pues además de coger nuevas fuerzas, es un momento ideal para compartir relajadamente con participantes llegados desde otros lugares.

Por la tarde, en la Iglesia de Cristo IEE, mesa redonda coordinada por Dña. Gloria Uribe, directora de Lux Mundi en Málaga. Bajo el título “El Ecumenismo y el Diálogo Inter-religioso, generadores de Paz” Exponen D. Nicolaus Matti, Arzobispo de la Iglesia Ortodoxa Siria de Antioquía. Desde una perspectiva del cristianismo. Y D. Juan Pablo García Maestro, sacerdote Trinitario profesor de la Universidad Pontificia de Madrid. Desde la perspectiva del diálogo Inter religioso. Después de las presentaciones se dispuso de un tiempo de participación de los asistentes.

Después de un breve tiempo de descanso, dio comienzo la segunda mesa redonda bajo el título “Antecedentes ecuménicos en Cartagena-Águilas”, también en esta ocasión se encargó Dña. Gloria Uribe de presentar a los participantes, D. Francisco Henares, profesor de la Facultad de Teología en Murcia; D. Abraham García, pastor de la Iglesia Evangélica Española en Cartagena; y D. David Manzanas, pastor de la Iglesia Evangélica Española en Alicante. Los participantes nos expusieron los antecedentes de la presencia protestante en la costa levantina, de forma especial la importancia de los modelos educativos desarrollados por la Escuela Reglada en Cartagena y la Escuela Modelo en Alicante. Estos modelos implantados por las escuelas evangélicas a finales del siglo XIX y principios del XX, significaron toda una revolución educativa en su época. 

El domingo por la mañana se visitó el Casino, la Cartagena modernista, el Museo Naval, la sala de Isaac Peral y el Teatro Romano de Cartagena.

COLECCIÓN DE FOTOGRAFÍAS DEL ENCUENTRO



 


































Fotografías gentileza de:
Daniel Vergara
Libia Torres
Maite Eguiazábal

VER MÁS RESUMEN EN:


miércoles, 18 de noviembre de 2015

SAN ANDRÉS 2015 EN ZARAGOZA

Celebración de la Festividad de san Andrés apóstol titular de la misión de la IERE (Comunión Anglicana) en Zaragoza, su responsable el Rvdo. Noel Díaz nos pasa la siguiente invitación.


IGLESIA ESPAÑOLA REFORMADA EPISCOPAL
(COMUNION ANGLICANA)

Invitación 

Parroquia San Andrés Apóstol 
C/ Mariano Cerezo 21 C.P. 50003 
Zaragoza, España

San Andrés 2015


Evento: Día de San Andrés Apóstol

Lugar: Nuestro Templo. C/ Mariano Cerezo 21

Fecha: 29 DE NOVIEMBRE DE 2015

Hora: 12'00 horas

Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos y guardéis mis preceptos y los pongáis por obra. (Ezequiel 36,27)

Estimados Hermanos/as en Cristo:


Maestro, ¿Dónde vives? Jn 1,38

Por cuarto año consecutivo nos alegramos de conmemorar una vez más la fiesta de nuestro titular, San Andrés el Apóstol. Por ello nos gustaría contar con vuestra presencia para adorar a Dios y celebrar el culto de la Santa Cena, presidida por el muy reverendísimo: D. Carlos López Lozano obispo de la Iglesia Española Reformada Episcopal (Comunión Anglicana); por nuestro presbítero el Rvdo. D. Victoriano Jimeno, el diácono Rvdo. D. Noel Díaz y otros presbíteros que nos visitarán. 

Hemos encontrado al Mesías. (Jn 1,41), dijo el apóstol Andrés a su hermano Simón (Pedro), y eso mismo decimos también nosotros. Hemos encontrado al Mesías en nuestra vida, lo hemos encontrado en nuestro hogar, pero sobretodo lo hemos encontrado en nuestros hermanos. 

Ven y forma parte de nuestra alegría de proclamar a un Cristo vivo y presente en nuestra historia y nuestra vida parroquial.

San Andrés Apóstol era natural de Betsaida, hermano de Simón y pescador como él. Fue al principio discípulo de Juan el Bautista, y luego uno de los primeros que conoció a Jesús, y quien llevó a Pedro al encuentro con el Maestro. En la multiplicación de los panes, Andrés es quien dice a Jesús que había un muchacho con unos panes y unos peces. Según la tradición, predicó el Evangelio en Grecia y murió crucificado en Acaya en una cruz en forma de aspa ("X").

Que la gracia de nuestro Señor Jesucristo el Amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo este con todos vosotros. (1 Corintios 13,14)

Te esperamos no faltes.


Rvdo. Noel Antonio Díaz
Parroquia San Andrés Apóstol
Iglesia Española Reformada Episcopal
(Comunión Anglicana)

C/ Mariano Cerezo 21 C.P. 50003 
Zaragoza, España


Creemos en la Iglesia: 
Una, Santa, Católica y Apostólica.



martes, 17 de noviembre de 2015

CARTA DE LA AAEI ANTE LA BARBARIE TERRORISTA




Carta de la Asociación Amistad y Encuentro Interreligioso (AAEI) ante la barbarie terrorista

Queridos amigos, esperamos que estéis bien.

Ante los últimos atentados en París y en Líbano y cada día en tantos otros países, la AAEI (Asociación Amistad y Encuentro Interreligioso) hemos redactado la siguiente carta. 


CARTA:  

"Nuestra Asociación ha surgido precisamente para contrarrestar la barbarie de quienes se dicen religiosos y solo son asesinos enloquecidos; y para recordar a quienes se declaran indiferentes o ateos que lo esencial de la religión se opone directamente a la violencia que una persona ejerce contra otra persona (e incluso contra cualquier realidad).

Necesitamos que las voces más autorizadas de las comunidades musulmanas de España hablen en este sentido y nos sepan junto a ellos. Porque estos actos no representan a ningún musulmán de buena fe, ni a la religión que dicen defender. Sabemos que el islam repulsa el derramamiento de la sangre de cualquier ser humano, sea cual sean sus convicciones ideológicas, morales y religiosas. Esta realidad debe, por cierto, ser difundida por cada mezquita en nuestro país.

Lo ocurrido el viernes en París y ayer en Líbano son una manifestación más de que hay mensajes radicales que deben ser combatidos por todos.

Las restantes comunidades religiosas no sienten distancia alguna insalvable con el islam de verdad creyente en Dios. ¡Al contrario! Es de esperar que lo mismo suceda a cualquier persona de buena voluntad y capaz de discernir entre los hechos y las coartadas".


ENLACE:


domingo, 15 de noviembre de 2015

ENCUENTRO ECUMÉNICO DE ADVIENTO - SABIÑÁNIGO

Queridos hermanos y hermanas, amigos y amigas:

Nos hace mucha ilusión convocaros e informaros del próximo ENCUENTRO ECUMÉNICO que vamos a tener en SABIÑÁNIGO.

En esta ocasión se trata de la ORACIÓN ECUMÉNICA DE ADVIENTO con el lema: "Estad atentos. No dejéis de orar".

¿Dónde? En el Club parroquial Cristo Rey 

¿Cuando? El miércoles 25 de noviembre 2015

¿Horario? A las 20´00 horas

Estaremos cristianos de distintas denominaciones orando juntos en este tiempo en el que nos preparamos para celebrar la Navidad.

Predicará D. FERNANDO JARNE JARNE, sacerdote católico, vicario general de la diócesis de Jaca.

Contamos contigo y con todos tus amigos, anímales a que vengan.

ESTÁIS TODOS INVITADOS.
OS ESPERAMOS


sábado, 14 de noviembre de 2015

EL DIÁLOGO INTERRELIGIOSO, CAMINO DE TRANSFORMACIÓN INTERIOR


En un día muy triste por lo ocurrido ayer en París, y sin olvidar lo que ocurre a diario en tantos otros lugares, Nuestra oración más sincera y más profunda por todos los que sufren. 

¡ Qué Cristo, el Señor, príncipe de la Paz conforte a todos en sus penas!


Y con el ánimo de seguir adelante y dar normalidad a nuestra vida, porque ésta es un regalo de Dios y no nos la pueden cambiar publicamos hoy un artículo que hemos extraído del Boletín de la Comunidad Ecuménica Horeb Carlos de Foucauld Nº 63 que corresponde a noviembre 2015 sobre el DIÁLOGO INTERRELIGIOSO, "El diálogo interreligioso, camino de transformación interior", que tal vez no sea la solución al grave problema existente, pero estamos convencidisimos que sí es el camino.


El diálogo interreligioso, 
camino de transformación interior. 


El encuentro interreligioso transforma a quienes se comprometen decididamente con él. No todas las formas de diálogo entre las religiones exigen tal entrega, pero cuando una persona de una tradición religiosa acoge el testimonio de otra tradición en el interior de su propia vida espiritual, se puede sentir interpelada profundamente y, en efecto, transformada. Se trata entonces de lo que Raimon Panikkar ha llamado ‘diálogo intrareligioso’. Es necesario señalizar este camino, todavía poco transitado. El presente documento ha sido elaborado para contribuir a ello. Ha sido realizado por un grupo de personas a lo largo de un coloquio organizado en Bruselas en mayo de 2014. Llegados de una quincena de países europeos y de más allá, así como de varias Iglesias cristianas, se expresan en él como personas cristianas. Las personas y comunidades de otras tradiciones espirituales expresarán, por su parte, reflexiones a la vez comparables y originales: tal es la convicción y la esperanza que inspira nuestra experiencia de diálogo y que avaló la presencia en el coloquio de algunas personas invitadas ligadas a estas tradiciones. Las reflexiones y sugerencias reunidas aquí se inscriben en el movimiento de apertura de las Iglesias cristianas a otras tradiciones espirituales, mientras que a la vez están atentas a los gestos de apertura de estas otras tradiciones (en especial budistas e hindúes). Se basan en las declaraciones oficiales hechas por las Iglesias en los últimos años. Hemos recogido los testimonios de los pioneros y compartido nuestras propias experiencias para concretar, en primer lugar, en qué consiste este tipo particular de diálogo interreligioso. Luego hemos identificado los riesgos que conlleva, a fin de determinar las condiciones exigidas para que este encuentro respete a todas las partes. Finalmente ha sido posible señalar las interpelaciones y frutos de este diálogo. 

A. ¿Qué es el “diálogo intra-religioso”? 


El diálogo intra-religioso es en primer lugar un diálogo inter-religioso: un encuentro explícito entre personas ligadas a dos o más religiones, que esperan recibir de las demás algo significativo con relación al misterio que lo anima todas las cosas y a todas las personas. El espacio abierto por el diálogo permite la acogida del otro, que se convierte en una interpelación para quien ha tomado la iniciativa. De esta manera el diálogo se interioriza y suscita tanto una transformación interior como una profundización. Es el desarrollo silencioso, en cada una de las personas participantes, del encuentro y del descubrimiento que han vivido. Esto implica la toma de consciencia de una interacción entre dos coherencias religiosas y espirituales en el interior de la propia vida espiritual. Se trata, por lo tanto, de un camino que aspira a conciliar arraigo y apertura. 

B. Dificultades y retos 


Si bien abre paso a una aventura apasionante, el diálogo intra-religioso va acompañado de cuestionamientos, a veces dolorosos. Por eso es tan necesario estudiar las condiciones que esta práctica exige. De hecho las personas que no lo han experimentado, o que lo han experimentado en malas condiciones, lo perciben como una amenaza para su identidad cristiana. Además, en ciertos ambientes eclesiales este diálogo suscita incomprensión e incluso suspicacia. Pero el diálogo intra-religioso también reta al cristiano a repensar los grandes temas de la fe. Este reto interpela de modo especial al teólogo. ¿Hasta dónde puede llegar un cristiano comprometido en la vía del diálogo intra-religioso en la reformulación de las doctrinas cristológicas? ¿Cómo se percibe la acción del Espíritu Santo en las otras espiritualidades? En todos los ámbitos se plantean cuestiones fundamentales. 

C. Condiciones necesarias y factores favorables 


En cualquier caso, el diálogo no se improvisa. Hace falta cuidar y verificar la coherencia del camino. El diálogo a este nivel es ante todo la respuesta a una llamada de Dios. Es esencial tomar consciencia de esto: es la primera condición que hay que verificar si uno se quiere comprometer en este camino. Como se ha podido ver en los pioneros del diálogo, este encuentro interreligioso no surge como capricho personal sino como una aspiración profunda, a la que se está dispuesto a responder. Es un acto de fe que busca encontrarse con la fe del interlocutor. Se vive siempre explícitamente en comunión con toda la Iglesia. Hace falta, pues, verificar constantemente la motivación que nos lleva al encuentro. Esta debe ser purificada de toda búsqueda de provecho inmediato, incluso espiritual. A la vez, paradójicamente, ha de ser sostenida por la esperanza de recibir un don de nuestro interlocutor. 

El entorno de este diálogo a menudo es determinante. De todos modos, muchos factores y circunstancias favorecen el desarrollo de un encuentro en profundidad: la amistad, situaciones interculturales como, por ejemplo, los matrimonios mixtos, las estancias en el extranjero, la práctica de la meditación silenciosa, una experiencia de no-dualidad, la visión de un gran maestro espiritual, las obras de arte, los lugares sagrados o las peregrinaciones. Así y todo, es deseable que se multipliquen los lugares abiertos al encuentro intra-religioso; lugares en los que compartir descubrimientos, confrontar experiencias y, también, realizar el discernimiento necesario. Pues hace falta asegurarse siempre de que los maestros que ofrecen el encuentro con sus tradiciones sean efectivamente testigos fiables. 


Además es aconsejable encontrar buenos testigos del encuentro intra-religioso e inspirarse en ellos por otra parte sin imitarlos. Es muy conveniente dejarse acompañar por una persona experimentada en este camino. Entre las circunstancias más favorables para profundizar en el diálogo, hay que anotar en primer lugar la oración –o al menos la experiencia de unirse al otro en el movimiento profundo de su oración. Pero, hablando más en general, hay que mencionar además todas las situaciones que permiten vivir una experiencia de comunión con un creyente de otra tradición: trabajar juntos, leer juntos textos sagrados de unos y otros, recibir y ofrecer hospitalidad, sobre todo en lugares significativos, como lo han podido hacer algunos monjes y monjas (¡y muchos otros!). Señalemos por fin la necesidad de clarificar y sopesar, en los intercambios verbales, el sentido de conceptos clave como: religión/espiritualidad, interreligioso/intrareligioso, oración/meditación, experiencia, verdad, alteridad, sincretismo, pues si no se evitan los malentendidos, el diálogo termina en confusión. 


Por otra parte, conviene precisar cuáles son las disposiciones interiores que permiten involucrarse en un diálogo en el ámbito de la experiencia espiritual. 

En la base de todas ellas está la madurez espiritual, el arraigo en la propia tradición, es decir, no solo un buen conocimiento de la propia tradición, sino una verdadera experiencia de fe, alimentada en la oración. Entonces está asegurada la capacidad de evolucionar y cambiar, sin riesgo de tener que comprobar que se desnaturaliza la propia fe. Esta madurez se expresa también en la humildad, tanto en la relación interpersonal como en las exposiciones doctrinales. Efectivamente, es importante reconocer los límites de las formulaciones doctrinales, a la vez que se es sensible a su importancia como transmisoras de verdad. Esta humildad es fuente de libertad y audacia, porque se basa en la verdad vivida y experimentada en la oración. 

D. Algunos frutos del diálogo intra-religioso 


Vivido con humildad, el diálogo intra-religioso lleva a su vez a una profundización de la propia fe. Pone en marcha un proceso de despojamiento, de transformación y finalmente de unificación, cuando al término de una experiencia de cuestionamiento permite recobrar lo esencial de la fe cristiana y llegar al corazón de la propia tradición. Al ayudar a repensar hoy la fe cristiana, el diálogo ofrece la posibilidad de una renovación en la manera de vivir los ritos y de exponer el mensaje evangélico. El diálogo intra-religioso nos invita, además, a redescubrir la dimensión del misterio, la importancia de lo no discursivo y del silencio. Invita a redescubrir a los místicos. Anima a emprender una oración que va más allá de palabras y conceptos. El diálogo intra-religioso dispone a redescubrir la tradición apofática. Manifiesta la relatividad de las palabras que se utilizan para expresar la propia experiencia espiritual. 


Constatamos que la práctica del zen, o de otras formas orientales de meditación, contribuye al redescubrimiento de esta tradición cristiana. Se constata que el diálogo interreligioso puede llevar, en ciertas circunstancias, a una oración vivida conjuntamente. Por otra parte, este contacto con otras tradiciones, en especial con las orientales (yoga, prácticas taoístas, meditación budista…) invita a descubrir o a redescubrir el cuerpo como lugar de espiritualidad. Nos invita a volver a enlazar con una antropología que enfatiza el papel del cuerpo en el camino espiritual. Al hacerlo permite volver a conectar con respeto y de manera más justa con la naturaleza. Estas enseñanzas y prácticas ayudan a acoger nuestras fragilidades, lo cual, al mismo tiempo, refuerza la humildad. Apuntemos incluso que el diálogo intra-religioso invita a reconocer la acción del Espíritu más allá de la Iglesia. Permite superar una visión de la Iglesia demasiado institucional y centrada en sí misma, una visión que corre el riesgo de separarnos de las verdaderas interpelaciones del mundo actual en su diversidad. 

E. El futuro del diálogo intra-religioso 

Quedan muchas cuestiones por aclarar. En efecto, el camino “de la fe a la fe” es muy reciente. Hasta hace poco era inimaginable y estaba incluso prohibido; hoy día todavía suscita reticencias en muchos creyentes. Pero estamos persuadidos de que la apuesta por esta vía es determinante para las relaciones interreligiosas y el diálogo entre diferentes convicciones. El futuro de la humanidad depende, en efecto, de nuestra capacidad de dialogar o al menos de negociar entre personas muy diferentes y con intereses confrontados. 


Todas las formas de diálogo son básicas, tanto en el nivel concreto de la vida cotidiana como en el de la colaboración interreligiosa o de la confrontación explícita y respetuosa de las diferencias. Pero pensamos que, en concreto, el diálogo en el ámbito de la experiencia espiritual es esencial para el futuro de las religiones. En efecto, si un encuentro en el nivel más profundo, donde todos los creyentes se saben superados por el misterio, si tal diálogo resultara imposible, todo el edificio del diálogo se vería debilitado, y en realidad amenazado de ruina. Todas las religiones están llamadas hoy a encontrarse en el nivel más esencial, como de hecho fue posible en Asís, en 1986. 


Por otra parte, nos alegra constatar que algunas personas que practican ciertos métodos espirituales de las tradiciones religiosas solo con fines terapéuticos, encuentran en ellos una ayuda valiosa. Es el caso, por ejemplo, de la meditación de “consciencia plena” (mindfulness). Pero para asegurar el buen desarrollo de un diálogo en el ámbito de la experiencia espiritual nos sigue preocupando que ninguna tradición espiritual sea instrumentalizada y reducida a técnicas sicosomáticas. ¡Somos muy conscientes de no ser poseedores de un privilegio reservado a los “espirituales”! Reconocemos que otros también están en camino, en particular personas cuyo arraigo religioso es débil o inexistente. Nos alegra descubrir que estas personas sin compromiso religioso, que sin embargo adoptan prácticas elaboradas en las religiones para progresar en su búsqueda, llegan igualmente a experiencias espirituales remarcables. Pero como nuestro coloquio tuvo lugar entre personas cristianas, no nos es posible ni parece necesario extendernos en esta cuestión. 


En conclusión, debemos reconocer que el encuentro en este nivel no ha hecho más que empezar. Los pioneros han abierto una brecha, pero quedan muchas cuestiones por aclarar. El diálogo intra-religioso no está reservado a los monjes y monjas o a los religiosos y religiosas. Toda persona cristiana está invitada a vivir sus encuentros interreligiosos y entre convicciones, si las circunstancias se lo permiten, en este nivel. De esta manera puede hacer una aportación esencial a la vida de las Iglesias, contribuyendo a desarrollar su vocación de servir a la fraternidad universal. 

Las sesenta personas participantes que habían sido invitados tenían experiencia concreta de diálogo. Quince de ellos eran además miembros de comisiones de diálogo interreligioso monástico (DIM). A lo largo de este encuentro se evocaron algunas grandes figuras emblemáticas del diálogo intra-religioso, como Raimon Panikkar, Edmond Pezet, Vincent-Shigeto Oshida, Keiji Nishitani y Henri Le Saux. Las comunicaciones principales fueron pronunciadas por Swami Amarananda, Jean-Claude Basset, Bettina Bäumer, Fabrice Blée, Christophe D’Aloisio, Pierre de Béthune, Bernard Durel, Henri Hyusegoms, Shafique Keshavjee, Claire Ly, Jacques Scheuer, William Skudlarek y Bernard Stevens. Las personas participantes en el coloquio, repartidas en grupos de diez en seis talleres, se volvían a reunir después de cada comunicación para un intercambio de impresionas y para reflexionar sobre los elementos esenciales que se detectan como constitutivos del diálogo intra-religioso. Ningún texto puede reflejar la rica diversidad de testimonios y de reflexiones compartidas a lo largo de las jornadas. A pesar de ello hemos intentado recoger aquí lo esencial. Las personas participantes desean compartir el fruto de estas jornadas.

(Traducción de Zendo Betania a partir del original francés aparecido en www.voiesorient.be)