Todos juntos
Un espacio propuesto por EQUIPO ECUMÉNICO SABIÑÁNIGO

viernes, 21 de junio de 2013

ORANDO JUNTOS POR LA UNIDAD

Francisco: «Hoy estuve 40 minutos con un pastor evangélico rezando juntos por la unidad»

La predicación de la catequesis del Papa el miércoles 19 de junio, en una Plaza de San Pedro abarrotada, se centró en el tema de la unidad: la falta de unidad entre los cristianos de distintas denominaciones, y también entre los mismos católicos. Para el Papa, la clave para lograr la unidad es poner a Cristo como cabeza y orar juntos.

Y explicó a modo de ejemplo: "Hoy, antes de salir de la casa, estuve unos 40 minutos, más o menos, media hora, con un pastor evangélico, y rezamos juntos, ¿eh? Buscando la unidad. Pero tenemos que orar entre nosotros, católicos, y también con los cristianos, orar para que el Señor nos dé la unidad: ¡la unidad entre nosotros! Pero, ¿cómo tendremos la unidad entre los cristianos, si no somos capaces de tenerla entre nosotros los católicos, de tenerla en la familia -¡cuántas familias luchan y se dividen! Busquen la unidad que es la unidad que hace la Iglesia y la unidad que viene de Jesucristo. Él nos envía el Espíritu Santo para hacer la unidad"

El Papa recordó que “como el cuerpo no puede sobrevivir separado de la cabeza, tampoco la Iglesia separada de Cristo. Debe permanecer unida a Él, permitiéndole que actúe en ella, que su palabra la guíe, que su presencia eucarística la nutra y anime, que su amor la fortalezca para ir en ayuda del necesitado”. 

¡Cuánto daño hacen los chismes: cuánto daño, eh! Cuánto daño. Nunca chismes sobre los otros: nunca. ¡Cuánto daño causa a la Iglesia las divisiones entre los cristianos, los partidismos, los intereses mezquinos!

Las divisiones entre nosotros, pero también las divisiones entre las comunidades: cristianos evangélicos, cristianos ortodoxos, cristianos católicos... pero ¿por qué divididos? 

Debemos tratar de lograr la unidad. “ 

Y concluyó: 

“Queridos hermanos y hermanas, pidamos a Dios: ayúdanos a ser miembros del Cuerpo de la Iglesia siempre profundamente unidos a Cristo; ayúdanos a no hacer sufrir el Cuerpo de la Iglesia con nuestros conflictos, nuestras divisiones, nuestros egoísmos; ayúdanos a ser miembros vivos vinculados entre sí por una sola fuerza, la del amor, que el Espíritu Santo derrama en nuestros corazones (cf. Rom 5,5). Gracias.”

FUENTE: religión en libertad. com


miércoles, 19 de junio de 2013

RECUERDOS DE SORIA - 1ª Parte

Los días 8 y 9 de junio se celebro en Soria un Encuentro Ecuménico de ACEMU organizado por la asociación "Centro Ecuménico Misioneras de la Unidad" y la Delegación de Ecumenismo y Diálogo Interrreligioso de Soria, nos reunimos cristianos de distintos lugares y distintas denominaciones, fueron dos días gratos, felices, llenos de amor, llenos de Cristo, llenos de fraternidad. Como no somos capaces de describir lo vivido y como somos de la opinión que las imágenes hablan por si solas publicamos una serie de fotografías que recogen instantáneas de lo vivido. En nuestro corazón la gratitud a Dios por el regalo de Soria y a la Delegación de Soria por su trabajo, su cariño y su entrega.
 Hamed, presidente de la Comunidad mulsumana de Soria, abrió las puertas 
de la mezquita de par en par y nos dió todo lo que tenían.






 De Ciudad Real, Segovia, Salamanca, Madrid, Zaragoza, 
Sabiñánigo, ..., Alemania, Bolivia, Rumanía, Soria ¿Qué mas da de dónde?



Cuatro ordenados rezando juntos, UNIDOS. 
Un sacerdote ortodoxo, un pastor protestante, dos sacerdotes católicos. 
 ¿Quién distingue a los protestantes, a los ortodoxos o a los católicos de esta imagen?
No hace ninguna falta, todos somos cristianos.

Preciosa imagen de unidad un pastor y un sacerdote, felices. 
Juntos, los dos hermanos acaban de dar testimonio de Cristo
 "Bailando por la UNIDAD"


 Buen duo. "Cura + Pope". Uno a la guitarra otro al canto. Perfecto

 ALEGRÍA. AMISTAD. 

 El Señor se tuvo que quedar bien contento, sus hijos, 
juntos, queriéndose, compartiendo, conviviendo.
¿Qué padre no se alegra cuando ve a sus hijos felices, juntos?


Fotografías gentileza de Aida, Elisabeth, Eloy y Maite



martes, 18 de junio de 2013

LOS OTROS

" Juan le dijo (a Jesús):
- Maestro, hemos visto a uno que estaba expulsando demonios en tu nombre, y se lo hemos prohibido, porque no es de los nuestros.
Jesús contestó:
- No se lo prohibáis, porque nadie puede hacer milagros en mi nombre y al mismo tiempo hablar mal de mí. El que no está contra nosotros, está a favor nuestro."
(Mc 9,38-40) [Traducción B.T.I.]


En nuestra sociedad y en la iglesia se habla hoy mucho de pluralismo, de respeto a todas las ideologías y formas de interpretar la realidad. Sin embargo, este naciente pluralismo está creando fuertes tensiones en la sociedad y en las comunidades cristianas, tanto más fuertes cuando más rígidos han sido el centralismo o el unitarismo padecidos.

Admitir el pluralismo supone tener conciencia de la relatividad de la verdad, de la laboriosidad de la unidad, de la transitoriedad de las situaciones, aunque ello provoque ansiedad, angustia e inseguridad en el ser humano. La uniformidad es el fruto de la comodidad y de la alienación de los que obedecen, y de la manipulación de los que mandan. La fuerza del Espíritu de Dios, sin embargo, y según el texto de arriba, está más allá de los monopolios, de las instituciones y de las iglesias. Dios es siempre “más”.

No podemos dejar de reconocer que los cristianos hemos caído a menudo en este pecado. Fácilmente desconfiamos —y condenamos— las iniciativas o la acción de los no cristianos, o de los otros cristianos.

La causa más habitual de las tensiones en la iglesia es la diversa manera de pensar. Otra causa de la intransigencia es el celo desmedido por guardar la pureza de la fe, como si para conservarla tuviéramos que expresarla siempre con las palabras intocables del pasado.
Pero la causa mayor de la intransigencia quizá sea la lucha que han desatado los que se sienten perjudicados y atacados por los que pretenden desmontar el cristianismo burgués sobre el que está edificada nuestra iglesia de Occidente.

La comunión entre las iglesias, entre las naciones, entre los pueblos y comunidades no está en la uniformidad, sino en el amor, fruto de la justicia y de la libertad.

Es necesario el pluralismo en todos los ámbitos: por la complejidad de la verdad, de la que cada uno vemos mejor una parte; por el respeto a las libertades legitimas de los individuos y de los grupos; por la independencia del Espíritu en su manifestación en todo esfuerzo humano que lleve como marca la solidaridad universal.

Todo lo dicho no quiere decir que todos los pluralismos sean verdaderos, aunque no seamos cada uno de nosotros los que podamos decir cuáles no lo son. Son inviables los que no busquen como fin último el bien de todo el hombre y de todos los hombres; que para un cristiano significa todo lo que no tenga como norma el camino de amor que marca el evangelio, pero teniendo cuidado, porque se han presentado —y siguen presentándose— como evangélicas muchas exigencias que no tienen nada que ver con los planteamientos de Jesús.
El pasaje evangélico de más arriba descalifica todo intento de monopolizar a Dios, a Jesús o al Espíritu. Y consagra todo pluralismo legítimo.

Juan, uno de los discípulos más allegados a Jesús, se dirige al Maestro para contarle el encuentro que han tenido con un exorcista que utilizaba su nombre para expulsar demonios. El discípulo amado de Jesús personifica, en esta ocasión, la actitud del hombre preocupado exclusivamente de reclutar adeptos para el propio grupo y que, por ello, no tiene en consideración a los que quedan al margen o no quieren enrolarse.

No se dice nada de quién era el exorcista. A los evangelistas les interesa solamente poner de relieve la apertura que la comunidad cristiana debe tener con los que, no perteneciendo expresamente a la iglesia, demuestran hacia Jesús una actitud de simpatía y acercamiento. Ya había surgido en el seno de las primeras comunidades cristianas la tentación de monopolizar y fijar las características y condiciones que debían tener los verdaderos seguidores de Jesús.

Como los discípulos tenían éxito expulsando demonios en nombre de Jesús, uno de aquellos exorcistas intentó hacerlo él también aunque no pertenecía al grupo de sus discípulos. La invocación del nombre del joven galileo era eficaz también en los que estaban fuera de la comunidad.

Entonces se lo quieren impedir, pero sin éxito Y quedan inquietos, consideran su posición al lado de Jesús como un privilegio que los coloca por encima de los demás. Lo que hace el extraño merma su grandeza. Quieren dominar, no servir. ¡Qué frecuente es ponernos en contra de alguien y considerarlo enemigo sencillamente porque hace cosas que nosotros no sabemos o no queremos hacer!

“No es de los nuestros”. El orgullo de los discípulos se expresa en la pretensión de tener, como grupo, el monopolio absoluto de Jesús. Grave peligro de todo grupo: juzgar a una persona o una actuación según sea o no del propio grupo, sentir la necesidad de afirmar el propio grupo por oposición, distinción o separación de los demás. Este es “de los nuestros” y aquél no. Los nuestros son los buenos; los demás, los malos. Las faltas de los nuestros son errores, las de los demás extrema malicia. Las cosas buenas de los demás tampoco son tan buenas y se llegan a negar... Nos cuesta aceptar que las organizaciones de los otros” tengan resultados positivos. ¿Será mucho pedir que el nombre de Jesús lo usemos “para” y no “contra”, que su evangelio lo utilicemos, más que para defender posiciones, para dilatar los espacios del Reino Nuevo que Él vino a aportarnos?

Detrás de la protesta de Juan se ve con claridad ese egoísmo de grupo, tan frecuente en nuestro seno; ese terror a la competencia, que solemos enmascarar de fe, pero que es en realidad uno de nuestros más profundos miedos a perder el monopolio de la salvación.

El discípulo mezquino e inseguro soporta mal que el Espíritu sople donde quiera. Y se dice para sí: ¿No debe estar sólo en nuestras manos, de tal forma que aparezca con claridad que únicamente nosotros somos sus legítimos transmisores?

Sin embargo, los auténticos seguidores y amigos de Dios se gozan en libertad del Espíritu. No se sienten desairados si las almas se acercan a Dios por otros caminos que, frontera de la heterodoxia, porque buscan, en todo, los intereses de Dios, al que aman, y no los propios. Y esto es lo importante: que el bien se abra camino, no ponerle nunca freno. Dios se conformaría, a veces, con que no seamos frenos del Espíritu.

La iglesia no puede pretender el monopolio de Cristo. Jesús es más que la iglesia, desborda las fronteras de ésta; Por eso, sin renunciar a pertenecer a la iglesia, debemos evitar descalificar a tanta buena gente que a su manera se inspira en el Mesías, reconocer todo lo bueno que hay en las demás iglesias o en lo que no son iglesias, alegrarnos por ese bien y ser vínculos de paz y de unión. Ser fieles seguidores de un Dios inmensamente universal.

Abramos los ojos: en muchos de “fuera” está actuando hoy eficazmente el Espíritu que inspira el reino de Dios, el Espíritu de Cristo. Y también lo contrario es una desgraciada evidencia. A buen entendedor…

 






Juan Ramón Junqueras
Cristiano Optimista de Todos los Días

Iglesia Adventista del Séptimo Día

lunes, 17 de junio de 2013

Visita del Arzobispo de Cantérbury al Papa Francisco



El Papa Francisco recibió en Roma al arzobispo anglicano de Canterbury, Justin Welby, con quien comparte bastantes elementos.    

Los dos son nuevos en el cargo: Francisco empezó su ministerio el 19 de marzo, y Welby el 21. Los dos tienen además una espiritualidad que se acerca a lo carismático y valoran la importancia del Espíritu Santo frente a lo organizativo. 


Welby tiene también cierta simpatía por el carisma jesuita a través de su amistad con el movimiento carismático católico de raíz ignaciana Camino Nuevo.

Welby es el Primado de la Iglesia de Inglaterra y de la Comunión Anglicana: en el mundo hay unos 70 millones de anglicanos, la mayoría en África. Sumando los países occidentales (Reino Unido, Canadá, Australia, Irlanda, Estados Unidos) sólo hay unos 2,6 millones de anglicanos practicantes en Occidente.  [Por comparación, en España cada domingo hay 10 millones de personas en misa; en el mundo hay 1.200 millones de católicos]. 

En un encuentro cordial que duró 4 horas hablaron de preocupaciones compartidas:

  • Oración y compromiso para caminar hacia la anhelada unidad en Cristo
  • Sacralidad de la vida humana y de la familia fundada en el matrimonio; 
  • Justicia social y economía al servicio del hombre, dando voz al clamor de los más pobres, y de la paz, con especial atención al conflicto sirio
  • Diálogo entre las religiones y los no creyentes. 

El Papa insistió en la importancia de la oración para lograr la unidad de los cristianos, pues «con la oración se renovará día tras día el compromiso de caminar hacia la unidad, que podrá expresarse en nuestra colaboración en diversos ámbitos de la vida cotidiana».


El Papa habló de la importancia «en especial en el testimonio de Dios y de la promoción de los valores cristianos ante una sociedad que a veces parece poner en tela de juicio algunos de los cimientos de la convivencia, como el respeto de la sacralidad de la vida humana y la solidez de la familia fundada en el matrimonio». 

En este contexto, el Obispo de Roma puso de relieve también el compromiso social y en favor de los más desfavorecidos:

«También está el compromiso para impulsar una mayor justicia social y un sistema económico que se ponga al servicio del hombre y del bien común. Entre nuestras tareas, como testigos del amor de Cristo, está la de dar voz al clamor de los pobres, para que no sean abandonados a las leyes de una economía que parece considerar al hombre sólo como consumidor».


Sin olvidar la promoción de la paz y del diálogo:

«Conozco su especial sensibilidad hacia estos temas, en los que compartimos muchas ideas, así como su compromiso para favorecer la reconciliación y la resolución de los conflictos entre las naciones. En este contexto, junto con el Arzobispo Nichols, ha solicitado a las autoridades una solución pacífica al conflicto sirio, que garantice también la seguridad de toda la población, incluyendo las minorías, entre las cuales está las antiguas comunidades cristianas locales. Como ha destacado, los cristianos llevamos la paz y la gracia como un tesoro que debemos donar al mundo, pero estos dones darán fruto sólo cuando los cristianos viven y trabajan juntos en armonía. De este modo podremos contribuir a la construcción de relaciones de respeto y pacífica convivencia con cuantos pertenecen a otras tradiciones religiosas así como con los no creyentes». 

El Papa también agradeció "a la Comunión anglicana" el "esfuerzo por comprender" las razones que llevaron a Benedicto XVI a crear los ordinariatos anglocatólicos, para anglicanos que piden entrar en la Iglesia Católica manteniendo elementos de su patrimonio. 


Hay ordinariatos anglocatólicos en Reino Unido, Norteamérica y Australia, y en ellos sirven hoy 8 antiguos obispos anglicanos que actualmente son sacerdotes católicos. Más de 120 antiguos clérigos anglicanos hoy son sacerdotes católicos en los ordinariatos. 

El Papa insistió en el llamado a la unidad: «Caminemos, querido hermano, hacia la unidad, fraternamente unidos en la caridad y teniendo como punto de referencia constante a Jesucristo, nuestro hermano mayo. En la adoración de Jesucristo encontraremos el cimiento y la razón de ser de nuestro camino. Pueda el Padre misericordioso escuchar y exaudir las oraciones que le dirigimos juntos. Pongamos nuestras esperanzas en Él ‘que es capaz de hacer infinitamente más de lo que podemos pedir o pensar, por el poder que obra en nosotros’».


FUENTE: 


domingo, 16 de junio de 2013

XXIII ENCUENTRO ECUMÉNICO DE "EL ESPINAR"

"¿QUÉ PODRÍAN APORTAR LAS DISTINTAS CONFESIONES PARA UNA IGLESIA RECONCILIADORA?"
APORTACIÓN DE LAS CONFESIONES PARA UNA IGLESIA RECONCILIADA

Martes 2 de julio

16’00 – 18’30 Acogida
19’00 - Justificación del tema y metodología: Héctor Vall
20’00Celebración Ecuménica de Apertura

Miércoles 3 de julio

08’30Oración (Iglesia ortodoxa)
10’00Ponencia:
Presentar los DONES ecuménicos de las confesiones cristianas. ORTODOXIA. 
Padre Aurel Nae
12’00 – Diálogo con el ponente
13’00Reflexión bíblica
17’00Ponencia:
            Presentar los DONES ecuménicos de las confesiones cristianas.
            CATÓLICA.
            D. Francisco José López Sáez
19’00 – Diálogo con el ponente
20’00Oración Ecuménica

Jueves 4 julio

08’30Oración (Iglesia Evangélica Española)
10’00Ponencia:
Presentar los DONES ecuménicos de las confesiones cristianas. PROTESTANTE.
Rainer Sörgel
12’00 – Diálogo con el ponente
13’00Reflexión bíblica
17’00Talleres: ORTODOXIA, CATÓLICA Y PROTESTANTES
            ¿Cómo compartimos los dones de las confesiones?
            Cada persona puede apuntarse al taller que desee
19’00 -  Puesta en común de los talleres
20’00Oración Ecuménica

Viernes 5 julio

08’30Oración (Iglesia Anglinaca)
10’00Paneles:
            Informativos:

  •           XX Años de los acuerdos entre el Estado y las Confesiones.
  •          El Centro para el diálogo interreligioso de Viena (KAICHD). Mariano Blazquez
  •         X Asamblea del CMI (Busan – Corea del Sur) Mª José Delgado
Testimonial:

  •           Exposición de las actividades ecuménicas de cada provincia
13’00 - Reflexión Bíblica
17’00 – Reflexión sobre el ecumenismo y propuestas para el futuro
20’00Oración de Clausura

Sábado 6 de julio

08’30Oración (Iglesia Española Reformada Episcopal)
            Desayuno y salida

LUGAR:
En Collado-Villalba en la Casa de espiritualidad "Las Rosas" (c/ Dr. J. Mª. Poveda, 2.)

Inscripción e Información
CENTRO ECUMENICO “MISIONERAS DE LA UNIDAD”
c/ José Arcones Gil, 37 – 2º
28017 MADRID
Tel 913 67 58 40




sábado, 15 de junio de 2013

ORACIÓN BREVE

Dios siempre vivo, envías al Espíritu Santo a través de toda la creación y en el corazón de cada persona. A través de tu Espíritu quieres llevar a todos los humanos hacia Ti. El espíritu nos une en comunión y nos lleva más allá de nuestros límites de manera inesperada. Y desde lo más profundo de nuestro ser, decimos: Ven, Espíritu Santo.


Comunidad de Taizé


viernes, 14 de junio de 2013

Visita del Obispo Ortodoxo Rumano a Zaragoza

Mons. Timotei Lauran, obispo de España y Portugal de la Metropolía Ortodoxa Rumana de Europa Occidental y Meridional

Los pasados días 1 y 2 de junio Mons. Timotei visitó la comunidad ortodoxa rumana de Zaragoza, en su parroquia de la Dormición de María la Madre de Dios, en la calle Florentino Ballesteros, 23 de Zaragoza y cuyo párroco es el padre Aurel Nae.

Se celebró una liturgia donde varios niños recibieron la comunión, muchos de los fieles vestían los trajes regionales propios de sus lugares de origen en Rumanía. Os adjuntamos varias imágenes como testimonio de la celebración, donde además se puede comprobar que la iglesia se encontraba completamente llena.







Fotografías gentileza de Federico Isábal García


jueves, 13 de junio de 2013

MANIFIESTO POR “LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS”

Plaza Mayor de Soria, domingo 9 de junio de 2013

Sed bienvenidos a este encuentro, convertido en fiesta, por “La Unidad de los Cristianos”. En este día queremos compartir, entre todos los cristianos así como con todos los hombres de buena voluntad, la filiación con nuestro padre Dios y la alegría de poder vivir con un corazón fraternal al ser hermanos en Cristo Jesús.


En este encuentro que estamos celebrando estos días, hemos tenido ocasión de formarnos y dialogar; orar incluso con otras religiones, y celebrar. Estos dos días han sido días en los que nos hemos encontrado en el camino para orar por la unión de las iglesias cristianas, para llegar a la plena unidad por Cristo.


En el día de hoy celebramos esta unión con la alegría y la esperanza que encierra el encontrarse y reconocerse en el camino, para así caminar juntos en proyectos comunes con el motor del mismo espíritu de Amor que nos mueve al anuncio de la Buena Nueva a todos los rincones de nuestro mundo.

Escuchemos ahora el Manifiesto por “La unidad de los cristianos” 



Manifiesto:

Queridos Todos:

De la frase de Juan 13: “Que os reconozcan porque os amáis los unos a los otros” extraemos en estos días nuestra seña de identidad; el Amor.

La fe nos une en el amor”. Ésta es la idea en torno a la que gira el encuentro de los cristianos durante esta semana y que hoy celebramos desde las diferentes confesiones, y que en el mismo espíritu de Cristo viviente nos mueve a caminar como hermanos. Cristianos ortodoxos, protestantes, y católicos, queremos decir hoy al unísono que Cristo vive y está entre nosotros y Él es el único motivo por el que estamos aquí hoy reunidos.


Los dones que recibimos y que están centrados en el respeto, diálogo y escucha que proceden de la búsqueda de la unidad son parte de nuestra vocación fundamental de responder a lo que Dios exige de nosotros, aunque ello a veces suponga salir de nuestra comodidad y acompañar en el camino de la cruz a los demás, sobre todo a los que sufren. Hoy los cristianos, aliados en vez de adversarios, debemos avanzar incluso más allá de las barreras que dividen y perjudican a los hijos de Dios, porque “en Jesús todos somos uno(Gál. 3: 27-28), dando así testimonio personal y comunitario de todos los hermanos.


También hoy queremos manifestar y dar a conocer el testimonio moral y eclesial de la Iglesia como único cuerpo de Cristo frente a los nuevos y serios retos que en la actualidad vivimos, donde penosamente experimentamos, en ocasiones, la desunión de la misma.


Como ya hacía referencia el profeta Miqueas, hacemos una enérgica exhortación a favor de la justicia y la paz en nuestro mundo y actualidad, en estas circunstancias tanto políticas, económicas y morales a las que asistimos, para que convirtamos todos nuestros anhelos, pensamientos y acciones en la línea de un gran referente ético basado en la justicia, dignidad e igualdad de la persona, como bese para la paz de toda la sociedad.


Nuestra fe en Dios, y en Cristo nuestra esperanza nacida en Belén, nos llama también a todos nosotros como cristianos, y a nuestra vida de inherente compromiso, a la búsqueda de la justicia social.


Sencillamente nuestro compromiso como hombres y cristianos ha de ser el de “respetar el derecho, practicar con amor la misericordia y caminar humildemente con nuestro Dios(6,8).


Caminemos confiando en el hombre, incluso en el más pobre y marginado –ya que ahí está la presencia constante de nuestro Padre-, con ilusión y esperanza fundada en nuestra fe “por la senda de justicia que conduce a la vida(prov. 12,28) aunque sea en ocasiones por sendas estrechas y angostas; aun con los riesgos que implican la resistencia de imposiciones desde el mundo.


Caminar como aliados significa abrirnos a las realidades de dolor, llevando la Buena Noticia de salvación a todos.

Caminar como aliados significa afrontar proyectos y acciones comunes desde la colaboración y el apoyo mutuo para una transformación del mundo desde el amor.

Manifestemos con alegría nuestra identidad común en Cristo. Abramos nuestros corazones para poder compartir más plenamente nuestra oración al Padre de que seamos uno y así poder unirnos cada vez más unos a otros.

Que nuestro Dios de justicia, unidad y paz, nos capacite para ser signos auténticos de solidaridad humana, fortaleciéndonos para hacer lo que Él exige de nosotros.


¡Por la unidad de los cristianos! ¡Un fuerte aplauso!