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viernes, 5 de febrero de 2016

P. RICARDO LOMBARDI: PROFETA DEL CONCILIO VATICANO II

"P. RICARDO LOMBARDI: PROFETA DEL CONCILIO VATICANO II"
Nuevo libro de nuestro querido hermano y amigo el P. Juan Pedro Cubero Postigo.

Nos llena de alegría poder anunciar el nuevo libro que ha escrito Juan Pedro Cubero, sacerdote católico, amigo de Segovia, con quien hemos compartido buenos momentos en diversos encuentros dentro del "movimiento ecuménico", más abajo reproducimos el prólogo del mismo.

PADRE RICARDO LOMBARDI. Profeta del Concilio Vaticano II

Autor: JUAN PEDRO CUBERO POSTIGO

Editorial: EDICEP
Colección: TESTIGOS
Páginas: 176
Tamaño: 14X21
Presentación: Rustica
Código: CT069
ISBN: 978-84-9925-182-0

El Padre Ricardo Lombardi fue un hombre "polifacético" y de grandes contrastes, cuya vida ha impactado y cuestionado a muchos, antes y después de su muerte. Por eso vale la pena dar a conocer los rasgos más sobresalientes de su persona y espiritualidad, así como su privilegiada relación con los Papas del Concilio y una especial influencia en el mismo y sobre todo la entrega total de su vida a la renovación y reforma de la Iglesia a la que amó con todo su corazón.

En este contexto actual, eclesial y social, esta publicación pretende presentar brevemente algunos aspectos de la vida y obra del Padre Ricardo Lombardi.


“P. RICARDO LOMBARDI: PROFETA DEL CONCILIO VATICANO II” 

Prólogo: 


“P. Ricardo Lombardi: profeta, fundador y testigo de Dios”: Así calificó al P. Ricardo Lombardi el P. Pedro Arrupe, su Superior General, en la homilía que dirigió a los participantes de la Asamblea General del Movimiento por un Mundo Mejor (MMM), al año de su muerte, presentándole también como ‘amigo’ suyo’. Por eso, ningún título mejor para presentar y dar a conocer ahora la persona y obra del P. Ricardo Lombardi, SJ. 

Sabemos que son muchas y diversas las llamadas que el Papa Francisco ha hecho-y sigue haciendo- a hacer vida el Concilio Vaticano II. A modo de interpelación y de ejemplo, con motivo de la celebración del 50º aniversario del Concilio: 

“El Concilio Vaticano II fue una obra hermosa del Espíritu Santo. Entretanto no hemos hecho todo lo que nos dijo el Espíritu Santo en el Concilio. Queremos festejar estos 50 años del Vaticano II y a veces queremos hasta hacerle un monumento, siempre que no nos dé fastidio. Peor aún: Hay algunos tercos que quieren volver atrás, someter al Espíritu Santo; o sea que se obstinan en ‘su’ ser necios y duros de corazón… ¿Pero después de 50 años hemos hecho todo aquello que nos dijo el Espíritu Santo en el Concilio…dentro de esa continuidad de crecimiento de la Iglesia que fue el Concilio? No!”. (Homilía en Santa Marta, 16.IV.2013)

A esta luz, el Papa Francisco insiste en la necesidad de renovación en la Iglesia, resaltando – como también lo hizo el P. Lombardi durante toda su vida – que la primera reforma ha de ser la conversión de actitudes, la conversión de corazón. Entre tantos textos, baste recordar los títulos del capítulo I de su Exhortación Apostólica “Evangellii gaudium”: La transformación misionera de la Iglesia: 1) Una Iglesia en salida; 2) Primerear, involucrarse, acompañar, fructificar y festejar; 3) Pastoral en conversión; 4) Una impostergable renovación eclesial; 5) Desde el corazón del Evangelio: 6) La misión que se encarna en los límites humanos; 7) Una madre de corazón abierto (nn 20-49) 

En este contexto actual, eclesial y social, esta publicación pretende presentar brevemente algunos aspectos de la vida y obra del P. Ricardo Lombardi, con el único deseo de que sea una ayuda concreta en esa “búsqueda de Iglesia, que encuentra caminos nuevos”, de que nos habla el Papa Francisco, pues toda la existencia y acción apostólica del P. Lombardi (PL), como se verá, sólo se explican a la luz de la Reforma de la Iglesia y del Concilio Vaticano II. Por eso, de todo lo escrito sobre el PL – concretamente los 20 Fascículos con los rasgos más sobresalientes de su persona – aquí se hace una selección de lo que parece más conveniente, en esa búsqueda actual, resaltando lo más característico del PL. 

Concretamente, el PL fue ‘un hombre polifacético’ y de grandes contrastes, cuya vida ha impactado y cuestionado a muchos antes y después de su muerte. Por eso, vale la pena dar a conocer los rasgos más sobresalientes de su persona y espiritualidad, así como su privilegiada relación con los Papas del Concilio y su especial influencia en el mismo; y, sobre todo, la entrega total de su vida a la renovación o reforma de la Iglesia, a la que amó con todo su corazón. Como el mismo PL repitió: “El sentido de mi vida ha sido la reforma de la Iglesia: una Iglesia mejor para un mundo mejor”. Todo ello vivido, ciertamente, como “un apasionado del Reino de Dios”, en una unidad de vida, que a todos nos interpela y estimula, también hoy. 

Yo tuve la gracia de convivir y trabajar con el PL durante 18 años: y, por eso, me considero testigo privilegiado para presentarle, obedeciendo a la sugerencia reiterada , que me han hecho varias veces, desde diversas instancias de la Iglesia y desde diferentes personas representativas de todas las vocaciones del Pueblo de Dios (algún cardenal, obispo, sacerdote, religioso/a, laico…) de “recuperar la memoria y la figura del P. Lombardi”, conscientes de que, además de ser un estímulo en la todavía necesaria aplicación del Concilio, puede responder, al mismo tiempo y de una manera concreta, a las llamadas, que nos está haciendo a todos el Papa Francisc a “buscar ser una Iglesia que encuentra caminos nuevos” (19.VIII.2013), en el espíritu del Concilio Vaticano II. Estas líneas pretenden, pues, ser una respuesta y contribución, aunque pequeña, movidos por el espíritu que animó al PL y con el único deseo de contribuir a la renovación de la Iglesia, en su servicio al Reino de Dios, en el mundo de hoy. 

¡Que el Señor siga dinamizando nuestras vidas a través de este instrumento, que ha sido – y puede seguir siendo – el P. Ricardo Lombardi, “un buen jesuita, profeta, fundador y testigo de Dios”

Juan Pedro Cubero

P. Juan Pedro Cubero, autor del libro






3 comentarios:

  1. Conocí hace 5 o 6 años a Juan Pedro en Madrid, posteriormente he coincidido con él otras veces, asistí a una charla o conferencia suya en Soria de la que guardo un grato recuerdo pues sus palabras me cautivaron. Juan Pedro es una de esas bendiciones de las que sin merecerlo te encuentras en la vida.

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  2. Juan Pedro Cubero, sacerdote ejemplar que ha dejado una huella impresionante en mi alma y en muchas otras almas. Quiero recodarle, ahora que no está entre nosotros . Su espíritu estará siempre vivo y sus palabras de paz permanecerán entre los que hemos tenido la gran suerte de compartir con él sus enseñanzas. Dios lo ha acogido en el Reino, se ha hecho merecedor de ello.Descansa en paz buen amigo.

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  3. Gracias Maripaz por el recuerdo de nuestro hermano Juan Pedro.
    Al EQUIPO ECUMÉNICO SABIÑÁNIGO nos ha dolido mucho su pérdida, lo conocíamos, lo respetábamos, lo queríamos. Hemos orado por él durante su enfermedad. Pero estamos seguros que ahora, ya, Juan Pedro goza de la presencia de nuestro Padre Dios.

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