Todos juntos
Un espacio propuesto por EQUIPO ECUMÉNICO SABIÑÁNIGO

viernes, 20 de julio de 2018

ACTIVIDAD ECUMÉNICA EN TIERRA SANTA


La actividad ecuménica-orientalista de la Custodia

La actividad ecuménica de la Custodia de Tierra Santa se orienta en una dirección preferentemente cultural a través del Christian Information Centre para Israel-Palestina y del Memorial de San Pablo de Damasco para Siria.

La finalidad del Cristian Information Centre es múltiple: proporcionar a los medios de comunicación, escritores, estudiosos y a las comunidades religiosas noticias de carácter científico o concernientes a la vida cristiana en Tierra Santa; poner a disposición de las distintas Iglesias presentes en Tierra Santa los locales propios para encuentros ecuménicos, conferencias, reuniones de grupos de oración en los que participen cristianos de todas las denominaciones, conferencias de prensa y otras actividades religiosas o culturales. El Centro publica periódicamente un boletín informativo.


El Memorial de San Pablo, construido en 1964 en un terreno de la Custodia de la periferia de Damasco en donde se recuerda la conversión de san Pablo, surgió a instancias del papa Pablo VI y fue él mismo quien lo donó a los franciscanos de la Custodia. El Memorial está destinado a Casa de ejercicios espirituales y encuentros de estudio y de carácter teológico, pastoral, ecuménico e histórico-arqueológico. La casa y la capilla están a disposición de los católicos de todos los ritos y, en casos particulares, de otros cristianos para sus necesidades espirituales. También es lugar de acogida de los peregrinos que visitan los lugares de la conversión de san Pablo. Además, los locales están también a disposición de las distintas iniciativas de la pastoral local.

Christian Information Centre (CIC)


Desde 1973, la Custodia Franciscana de Tierra Santa ha patrocinado el Christian Information Centre (Centro de Información Cristiana) en Jerusalén, frente a la Torre de David, cerca De la Puerta de Jafa. El objetivo principal es proveer información sobre el Cristianismo y Tierra Santa. Esta importante y amplia iniciativa está diseñada para ofrecer un servicio, indispensable en una ciudad como Jerusalén, para aquellos que deseen aprender todo lo posible acerca del Cristianismo en Tierra Santa y de Tierra Santa en relación al Cristianismo.



FUENTE
Custodia Tierra Santa
http://es.custodia.org



jueves, 19 de julio de 2018

ALMA DE LA HUMANIDAD




Alma de la humanidad
por Koldo Aldai

En ese punto de mágica y gozosa unión interna nos anclamos. Ahora por fin comenzamos a conectar con el alma de la humanidad una, alcanzamos su esencia, nos aposentamos en ella. Ahora toca recordar lo que hemos sido, de lo que nos hemos vestido, los papeles que hemos cumplido... Tomamos imprescindible distancia.

Fue muy largo y agitado el recorrido. Quede la seguridad de que no fue en balde. Ahí están nuestras manos y corazones unidos para certificarlo. 
Nos hemos hundido en el barro de las más diferentes trincheras, hemos agitado unas y otras banderas, hemos apretado el gatillo desde las más diferentes posiciones…, y ahora por fin comenzamos a recordar. Todo fue un sueño, un largo profundo y a menudo pesaroso sueño, pero estamos despertando, para ya nunca más olvidar. Estamos por fin emergiendo a la conciencia de la unidad indisoluble, la conciencia de unidad en diversidad, por supuesto en libertad.

Somos devotos de la humanidad una, más allá de sus pretéritos bandos, colores y etiquetas. Clavar nuestras rodillas ante ella nos ha costado toda una larga historia. Amamos la condición humana, la servimos. Honramos el dolor, el precio que hemos pagado hasta alcanzar esta conciencia. Honramos este momento en el que la historia comienza definitivamente a dar la vuelta, a abandonar para siempre la confrontación. Bendecimos la dicha de estar aquí y ahora sobre el planeta en este viraje sin precedentes.

Koldo Aldai
www.koldoaldai.org



miércoles, 18 de julio de 2018

ORACIÓN BREVE


Dios de amor, te nos das al enviarnos al Espíritu Santo. Cura nuestras heridas profundas, nos da la paz y nos convierte en un solo pueblo. Alabado seas por tu presencia. Nunca nos condenas, siempre nos levantas.
AMÉN
Comunidad de Taizé





lunes, 16 de julio de 2018

EL PAPA FRANCISCO HACE BALANCE DEL ENCUENTRO ECUMÉNICO DE BARI

El Papa Francisco hace balance del encuentro ecuménico de Bari


“Un signo elocuente de unidad de los cristianos”, así definió el Papa Francisco la reunión ecuménica que mantuvo en la ciudad italiana de Bari el sábado 7 de julio con los Patriarcas y jefes de las Iglesias Orientales.

“Ayer, en Bari, junto con los Patriarcas de las Iglesias de Oriente Medio y sus representantes, hemos vivido una jornada especial de oración y de reflexión por la paz en aquella región. Doy las gracias a Dios por este encuentro que ha sido un signo elocuente de unidad de los cristianos, y ha visto la participación entusiasta del pueblo de Dios”, fueron las palabras del Santo Padre al finalizar el Ángelus de este domingo 8 de julio en la Plaza de San Pedro.

El Pontífice también dio las gracias “a los hermanos Jefes de las Iglesias y a todos los que les representan. He quedado verdaderamente edificado por su talante y por su testimonio. Agradezco al Arzobispo de Bari, hermano humilde y servidor, a los colaboradores y a todos los fieles que nos han acompañado y sostenido con la oración y con su alegre presencia”.

En la reunión, el Papa Francisco y los Patriarcas veneraron juntos las reliquias de San Nicolás, rezaron por la paz en Oriente Medio y dialogaron sobre la situación de los cristianos en esa región.

Tras finalizar la reunión, el Papa pronunció unas palabras conclusivas en las que puso de relieve la delicada situación que padecen los cristianos en Oriente Medio, acosados por la violencia, las guerras y el fundamentalismo, y pidió a las potencias que se impliquen en la paz.


Discurso del Papa Francisco durante el Encuentro Ecuménico de Bari

Estoy muy agradecido por este encuentro que hemos tenido la gracia de vivir. Nos hemos ayudado a redescubrir nuestra presencia como cristianos en Oriente Medio. Y será tanto más profética cuanto más manifieste a Jesús, el Príncipe de la paz (cf. Is 9,5). Él no empuña la espada, sino que le pide a los suyos que la metan de nuevo en la vaina (cf. Jn 18,11).

También nuestro modo de ser iglesia se ve tentado por la lógica del mundo, lógica de poder y de ganancia, lógica apresurada y de conveniencia. Y está nuestro pecado, la incoherencia entre la fe y la vida, que oscurece el testimonio.

Sentimos una vez más que debemos convertirnos al Evangelio, garantía de auténtica libertad, y hacerlo con urgencia ahora, en la noche del Oriente Medio en agonía. Como en la noche angustiosa de Getsemaní, no será la huida (cf. Mt 26,56) o la espada (cf. Mt 26,52) lo que anticipe el radiante amanecer de la Pascua, sino el don de sí a imitación del Señor.

La buena noticia de Jesús, crucificado y resucitado por amor, que nos llegó desde las tierras de Oriente Medio, ha conquistado el corazón del hombre a lo largo de los siglos porque no está ligada a los poderes del mundo, sino a la fuerza inerme de la Cruz. El Evangelio nos obliga a una conversión diaria a los planes de Dios, a que encontremos solo en él seguridad y consuelo, para anunciarlo a todos y a pesar de todo.

La fe de las personas sencillas, tan profundamente arraigada en Oriente Medio, es la fuente en la que debemos saciarnos y purificarnos, como sucede cuando volvemos a los orígenes, yendo como peregrinos a Jerusalén, a Tierra Santa o a los santuarios de Egipto, Jordania, Líbano, Siria, Turquía y de otros lugares sagrados de esa región.

Alentándonos mutuamente, hemos dialogado fraternalmente. Ha sido un signo de que el encuentro y la unidad hay que buscarlos siempre, sin temer las diferencias. Así también la paz: hay que cultivarla también en las áridas tierras de las contraposiciones, porque hoy, a pesar de todo, no hay alternativa posible a la paz. La paz no vendrá gracias a las treguas sostenidas por muros y pruebas de fuerza, sino por la voluntad real de escuchar y dialogar.

Nosotros nos comprometemos a caminar, orar y trabajar, e imploramos que el arte del encuentro prevalezca sobre las estrategias de confrontación, que la ostentación de los amenazantes signos de poder deje paso al poder de los signos de esperanza: hombres de buena voluntad y de diferentes credos que no tienen miedo de hablarse, de aceptar las razones de los demás y de cuidarse unos a otros. Solo así, cuidando que a nadie le falte pan y trabajo, dignidad y esperanza, los gritos de guerra se transformarán en cantos de paz.

Para ello es esencial que quien tiene el poder se ponga decidida y sin más dilaciones al servicio verdadero de la paz y no al de los propios intereses. ¡Basta del beneficio de unos pocos a costa de la piel de muchos! ¡Basta de las ocupaciones de las tierras que desgarran a los pueblos! ¡Basta con el prevalecer de las verdades parciales a costa de las esperanzas de la gente! ¡Basta de usar a Oriente Medio para obtener beneficios ajenos a Oriente Medio!

La guerra es la plaga que trágicamente asalta esta amada región. Quien lo sufre es sobre todo la gente pobre. Pensemos en la martirizada Siria. La guerra es hija del poder y la pobreza. Se vence renunciando a la lógica de la supremacía y erradicando la miseria. Muchos conflictos han sido fomentados también por formas de fundamentalismo y fanatismo que, disfrazados de pretextos religiosos, han blasfemado en realidad el nombre de Dios, que es paz, y han perseguido al hermano que desde siempre ha vivido al lado.

Pero la violencia se alimenta siempre de las armas. No se puede levantar la voz para hablar de paz mientras a escondidas se siguen desenfrenadas carreras de rearme. Es una gravísima responsabilidad que pesa sobre la conciencia de las naciones, especialmente de las más poderosas.

No olvidemos el siglo pasado, no dejemos de lado las lecciones de Hiroshima y Nagasaki, no convirtamos las tierras de Oriente, donde apareció el Verbo de paz, en oscuras extensiones de silencio. Basta de contraposiciones obstinadas, basta de la sed de ganancia, que no se detiene ante nadie con tal de acaparar depósitos de gas y combustible, sin ningún cuidado por la casa común y sin ningún escrúpulo en que el mercado de la energía dicte la ley de la convivencia entre los pueblos.

Que, para abrir caminos de paz, se vuelva la mirada en cambio hacia quien suplica poder vivir fraternalmente con los demás. Que se proteja la presencia de todos no solo de los que son mayoría. Que se abra también de par en par en Oriente Medio el camino del derecho a una común ciudadanía, camino para un futuro renovado. También los cristianos son y ha de ser ciudadanos a título pleno, con los mismos derechos.

Profundamente angustiados, pero nunca privados de esperanza, volvemos la mirada a Jerusalén, ciudad para todos los pueblos, ciudad única y sagrada para los cristianos, judíos y musulmanes de todo el mundo, cuya identidad y vocación ha de ser preservada más allá de las distintas disputas y tensiones, y cuyo status quo exige que sea respetado de acuerdo con lo deliberado por la Comunidad internacional y repetidamente formulado por las comunidades cristianas de Tierra Santa.

Solo una solución negociada entre israelíes y palestinos, firmemente deseada y favorecida por la Comunidad de naciones, podrá conducir a una paz estable y duradera, y asegurar la coexistencia de dos Estados para dos pueblos.

La esperanza tiene el rostro de los niños. En Oriente Medio, durante años, un número aterrador de niños llora a causa de muertes violentas en sus familias y ve amenazada su tierra natal, a menudo con la única posibilidad de tener que huir.

Esta es la muerte de la esperanza. Son demasiados los niños que han pasado la mayor parte de sus vidas viendo con sus ojos escombros en lugar de escuelas, oyendo el sordo estruendo de las bombas en lugar del bullicio festivo de los juegos. Que la humanidad – os ruego – escuche el grito de los niños, cuya boca proclama la gloria de Dios (cf. Sal 8,3). Solo secando sus lágrimas el mundo encontrará la dignidad.

Pensando en los niños, dentro de poco lanzaremos al aire, junto con algunas palomas, nuestro deseo de paz. Que el anhelo de paz se eleve más alto que cualquier nube oscura. Que nuestros corazones se mantengan unidos y vueltos al cielo, esperando que, como en los tiempos del diluvio, regrese el tierno brote de la esperanza (cf. Gn 8,11). Y que Oriente Medio no sea más un arco de guerra tensado entre los continentes, sino un arca de paz acogedora para los pueblos y los credos.

Amado Oriente Medio, que desaparezcan de ti las tinieblas de la guerra, del poder, de la violencia, de los fanatismos, de los beneficios injustos, de la explotación, de la pobreza, de la desigualdad y de la falta de reconocimiento de los derechos. «Que la paz descienda sobre ti» (Sal 122,8), en ti la justicia, sobre ti descienda la bendición de Dios.

Francisco
Bari, 7 julio 2018

FUENTE:
www.aciprensa.com




domingo, 15 de julio de 2018

CRÓNICA DEL XXVIII ENCUENTRO DE “EL ESPINAR”

XXVIII ENCUENTRO ECUMÉNICO DE “EL ESPINAR” 

por Francisco Henares, profesor de Ecumenismo (Murcia) 

Siguiendo la costumbre, la primera semana de julio (2018) se ha alzado ya con 28 años de vida. El tema primordial nos tocaba a todos: Hacia la koinonia en la fe, la vida y el testimonio. La portada del díptico nos aportaba estas direcciones: Retos ecuménicos para el presente y el futuro de la Iglesia. También como siempre las Misioneras de la Unidad nos procuraban unos días prietos de doctrina y prietos de convivencia (don Julián al fondo). 

La presentación a cargo de Héctor Vall, S.J. y nuestros primeros encuentros entraban por un canto muy de Taizé (Ubi caritas et amor), y enseguida se derramó en el ambiente esto que dijo don Julián hace algunos años: “¿Por qué estamos lejos hallándonos tan cerca? ¿Por qué estando tan cerca continuamos alejados?” Desde el principio, tras los silencios, un texto fue capital: Jesús, la Vid Verdadera (Jn. 15, 1-8). Por esa vía acabó, con dramaturgia precisamente, el encuentro de este año. 


Para que todo tuviera un orden como arco de paz, en efecto. La primera ponencia la desarrolló Héctor Vall atendiendo a lo que este encuentro ha querido mostrar, a saber, el regalo de los 70 años del Consejo Mundial de Iglesias y 25 años de Fe y Constitución. Sarmientos que dan fruto, sí. Dicha ponencia se intitulaba: “Fe y Constitución. El apasionado proceso ecuménico sobre la Unidad-Misión de la iglesia en el mundo: de Lausana (1927) a Santiago de Compostela (1993). 

Es ya un estilo en El Espinar que tras la ponencia venga un diálogo con el ponente, y tras esto la reunión de grupos (no más de 10 aprendices de ecumenismo por grupo) se va a sus aulas insistiendo en lo oído y profundiza en la tarea. 

La otra ponencia, proseguía las trochas dichas, merced a Alfredo Abad (IEE) corriendo esta calle. “De Santiago hasta el presente”. Héctor preparaba los pasos hacia Santiago. De Vida y Acción con la Asamblea (1966, Ginebra). Era mucho lo que se invertía ya en el CMI: el documento sobre Dios en la Historia y Naturaleza, y a la par el final del Vaticano II que ya nos había lanzado a la Gaudium et Spes. Cuatro grandes deseos en torno a esto: El desarrollo en perspectiva; el Estado en época revolucionaria; Convivencia pacifica en pluralismo; Estructuras en tiempos de cambio. Con acierto salió a relucir el BEM (Lima 1982), con sus magníficos panoramas para muchos, y por el contrario los recelos de otros. 


Por su parte, la impecable ponencia de A. Abad cogía caminos que han sido y son no sólo etapas de CMI, sino de las Iglesias todas a la escucha. Bautismo, Eucaristía, Ministerio. Respecto de la koinonía se salía al paso de no confundirla con decir “vamos a portarnos bien”. Es ella más que una cortesía. Una pregunta que gravitaba era esta: ¿Qué recepción hay de todo esto? Además de diálogos, también logros bilaterales, y sobre todo en proyectos ecuménicos, se respondía. “El problema es verla” (se dijo de la koinonía). Se habló de discernimiento como gran necesidad, y en especial aceptando que perseverar no es cuestión de masas. Es de semillero. Y el Sembrador es el Señor Jesús. La koinonía es de amor, sin fronteras de alambres, de reconocimiento mutuo. Ambos ponentes (Héctor y Alfredo) son alma mater de estos Encuentros de El Espinar. Demos gracias. 

La ponencia y diálogos que más atenciones mantuvo, por diversas razones quizás, fue la ortodoxa con miras al Consejo Mundial. La expuso Cristian Sonea, sacerdote ortodoxo rumano, vicedecano de la Facultad de Teología Babes- Bolyai de Cluj- Napoca. La dedicó a exponer la “Participación ortodoxa en el proceso Fe y Constitución” (a través de sus conocidas asambleas). Una exposición valiente, desde sus puntos de vista, lejos de irenismos, pero que en el diálogo tuvo que luchar ante otras opiniones y culturas respecto de la eclesiogénesis, la Moral actual, la vida espiritual, y posibles recelos de falta de renovación en ciertas ortodoxias. 

Hay que felicitar al ponente y al sacerdote ortodoxo Marius Picu, y no sólo por ser éste el traductor de Cristian, poco a poco, durante toda la ponencia y diálogo, sino por su sencillez y trato, bienquisto por todos estos días con nosotros. 


Siguiendo estas trochas que van a dar a la mar del CMI, María José Delgado, Misionera de la Unidad y Mª Jesús Hernández, Delegada de Ecumenismo en Getafe (Madrid) celebraron los 70 años, pero encauzándolos por la línea de la Unidad y la Misión de la iglesia. Mª José nos regaló un folio entero donde había recogido unas cuantas frases- suspiros ecumenistas, muy breves de nuestro querido Papa Francisco. Por ejemplo: No tenemos derecho a coexistir en la división. O esto otro: Estamos llamados a hacer las paces. Buen regalo.

 
Y en fin, reseñamos una Mesa redonda ancha y bien servida sobre “Consecuencias teológicas y pastorales para las Iglesias en España”. La moderó Gloria Uribe, del Centro Lux Mundi, de Fuengirola. Aquí estaban presentes para ello José Fco. López (Comillas), Marius Picu, el “joven” Nicolaus Matti, arzobispo ortodoxo de la Iglesia Siria-Antioquena (ya uno de la casa por sus continuas presencias estos años) y las ausencias, a su pesar, de J. Larios (pastor de la IERE) y Yuniet Rodríguez, teóloga protestante. 


No existe Espinar sin su final Manifiesto. Breve siempre, ponderado siempre, y gracias a Héctor Vall y a quienes asentimos con tal texto. Precisamente, unos minutos se dedicaron a cómo propalar más el Manifiesto, cómo hacer que sea más público en los medios de comunicación, y no quede sólo en cosa de unos cuantos. Huelga decir (para quienes conocen el percal) que las liturgias del Espinar son momentos vibrantes de oración conjunta, y trazos de símbolos, y teatro espiritual. Esa es la dramaturgia que por grupos se pone en pie cada tarde. Por ejemplo, la última tarde, el grupo de Cartagena-Murcia (el GEL de antaño) escenificó el evangelio (Jn 15, 1-8, Jesús la vida verdadera) en un gran panel de un árbol en la pared de la capilla, a cuyas ramas cada uno de nosotros fue pegando una hoja o una uva, y a la vez se comprometía a una acción ecumenista en su vivir cotidiano de aquí adelante. Las lecturas de comunión, evangelio citado de Jn. 15, las de Efesios y 1 Cor 11, 21-26, Cena del Señor en Corinto y correcciones de Pablo de Tarso, y homilía de Paco Henares cerraron tal paraliturgia. 



A su vez, no nos faltó en las tardes la oración con ritmo lento y música repetitiva de Taizé. Canto y silencio. Loado sea el Hermano Roger desde los cielos del Padre Dios. El Espinar es un puñado de arena, pero hay montañas de arena, cantábamos antaño. 

Fotografías Centro Ecuménico "Misioneras de la Unidad"


sábado, 14 de julio de 2018

EL PATRIARCA KIRILL ELOGIA AL CONSEJO MUNDIAL DE LAS IGLESIAS COMO "UN ESPACIO EXCEPCIONAL DE DIÁLOGO"


El Patriarca Kirill elogia al Consejo Mundial de las Iglesias como "un espacio excepcional de diálogo"

El patriarca de Moscú, Kirill, ha enviado un mensaje de felicitaciones por los 70 años del Consejo Mundial de las Iglesias (CMI), instituido el 23 de agosto de 1948, y cuya fundación se vio postergada a causa de la Segunda Guerra Mundial. La Iglesia ortodoxa rusa comenzó a formar parte del CMI en 1961, por indicación de las autoridades soviéticas, que vieron en ello una oportunidad para obtener respaldo para su política internacional.

Dirigiéndose al secretario del CMI, el teólogo luterano noruego Olav Fykse Tveit, y a todo el Comité Central, el patriarca ruso recordó que el Consejo es "la mayor organización eclesiástica internacional, y un espacio excepcional de diálogo entre los cristianos de varias confesiones". El ingreso de los rusos en 1961 se produce en simultáneo con el de las demás Iglesias ortodoxas, luego de que fuera aceptada la profesión de fe trinitaria para todas las confesiones participantes. Como recuerda Kirill, "nuestras preocupaciones, en vista de las condiciones que regían en la Guerra Fría, eran la superación del conflicto entre Occidente y Oriente, la lucha por la paz y la justicia en las relaciones internacionales".

El Patriarca Kirill  con Olav Fykse Tveit 
En el mensaje, Kirill agradece al CMI "la solidaridad que han demostrado tener para con nosotros, como hermanos y hermanas, en el intento de superar las limitaciones de la libertad religiosa que eran la consecuencia de la política estatal, formada en base a una ideología del ateísmo militante". El mismo Kirill participó, siendo un joven obispo "soviético" en la asamblea de Nairobi en 1975, negando públicamente que hubiese persecuciones religiosas en la URSS; eran tiempos complicados para la diplomacia eclesiástica y la Ostpolitik vaticana, cuando a los dirigentes soviéticos se les permitía usar la propaganda eclesiástica para ocultar la persecución religiosa.

Por otro lado, quien se desempeña como cabeza de la Iglesia ortodoxa rusa no está de acuerdo con volver a evocar esas épocas difíciles, y prefiere dedicarse a la situación a futuro, donde el Patriarcado de Moscú tiene todas las intenciones de ser un protagonista destacado. Al mismo tiempo, advierte que "en la situación de progresiva secularización de la sociedad, nos enfrentamos a una profunda crisis espiritual y moral, consecuencia de la pérdida de la fe y de los valores cristianos tradicionales", razón por la cual "el mundo se encuentra en la antesala de una guerra global".

Se hace un llamamiento a ayudar a los cristianos del Oriente Medio y del Norte de África, "donde existe la amenaza real de que se produzca la total desaparición de las comunidades cristianas". Y que es la gran urgencia, de la cual la Iglesia rusa se ha hecho cargo en los últimos años, y que condujo a Kirill a su histórico encuentro con el Papa Francisco en La Habana, en 2016. Por eso, los rusos renuevan su confianza en el CMI, del cual habían tomado distancia en los últimos veinte años al asumir una posición crítica en relación al ecumenismo oficial.

La otra razón que ha llevado a un nuevo acercamiento, tal como concluye el mensaje de Kirill, es la gratitud al CMI "por la firme posición expresada por el Secretario general en su llamamiento a las autoridades estatales de Ucrania, en defensa de la Iglesia ortodoxa ucraniana" -entendiendo por ésta aquella fiel a Moscú, la única considerada "canónica" -que actualmente es objeto de persecuciones y discriminaciones". El apoyo del CMI a las razones de Moscú en Ucrania, junto al apoyo del Papa Francisco y la cúpula de la Iglesia católica, debiera garantizar a los rusos una presión suficiente para impedir el reconocimiento de la autocefalía ucraniana (Patriarcado de Kiev) por parte de Constantinopla, que constituye la cuestión más "candente" en las relaciones inter-ortodoxas de los últimos meses.

FUENTE:
http://www.periodistadigital.com



viernes, 13 de julio de 2018

ALGUNAS REFLEXIONES URGENTES: RELIGIÓN Y RELIGIONES

Religión y religiones

Y la figura de Jesús, ¿dónde queda?

por Antonio Aradillas


Aunque no lo parezca, y algunos opinen lo contrario, la religión-religión interesa también en la actualidad de manera ciertamente apasionante. La reflexión sobre el tema no es ociosa, inútil e innecesaria, sino de utilidad y provecho y más en las circunstancias patrias en cuyas vísperas nos encontramos. Por ahora, y en esta ocasión, basta y sobra con hacerme eco fiel de algunas de las cuestiones "religiosas" que configuran la consiguiente reflexión, y preguntas de muchos, con la ineludible esperanza de que expertos en la materia decidan abrir caminos para hallar soluciones.

En el mundo globalizado que define el vivir y el convivir actuales, lo "religioso" como tal, precisa de profundas y urgentes planteamientos, reformas, reelaboraciones y aún refundaciones. Estas afectarán necesariamente a ideas tan primarias y fundamentales como las del "mundo", "Dios", "pecado", "pueblo", "sacerdote", "persona", "salvación", "libertad", "vida", "convivencia", "ecología", "cielo", "infierno" y "muerte", por citar algunas.

Da la impresión de que las religiones en general son "cosa" de hombres. En las mismas, la mujer apenas si se queda en "cosa", sin llegar a ser, y a ejercer, de "persona", por muchos y notables avances que se registren en los últimos tiempos. La mujer fue -es- "religiosamente", "pecado", u "objeto de pecado".


La multiplicación de "Dios" y de "dioses" es tal en las religiones, que su idea primigenia se ha pervertido y pervierte de forma pagana, comprometiendo en tal nefasto intento y educación-formación, valores que deberían ser tratados siempre como sacrosantos y supremos.

Convertir el servicio a lo religioso en una profesión,"carrerismo" o carrera, fue y es una constante, carente de sentido del culto debido al Dios verdadero, que necesariamente habrá de incluir, ser inspirado y justificado por el servicio a la colectividad, y en mayor proporción, de los más pobres. Los sacerdotes, en su diversidad de "castas", "dignidades", eslabones y grados jerárquicos, se instalan entre los primeros y "oficiales" enemigos de la religión verdadera. Vivir de la religión tal y como hacen tantos "elegidos" o "vocacionados", es imperdonable en la sociedad actual, medianamente formada e instruida.

Las religiones, y además "en el nombre de Dios", provocaron, inspiraron y justificaron tantas y tan degradantes guerras, que la simple constatación de hechos tan denigrantes habría de borrarlas del mapa de la convivencia entre los humanos, en consonancia con el plan inicial del verdadero Dios, Creador y Redentor de todo y de todos. "Guerras" de "religión", es el punto final e irremediable de la idea de Dios, del mundo y de la religión.

La comparación entre los "dioses" y sus bondades, a las que dicen servir sacerdotes y prosélitos, es blasfema, especialmente cuando con tanta e innoble frecuencia y datos se alcanza la triste conclusión de que, más que servir, lo que se pretende, y por lo que se lucha en esta y en la otra vida, es servirse de la religión en beneficio propio y de los intereses del grupo al que se pertenece en la sociedad, en la que nos instalamos, o nos instalaron, por geografía, tiempo, historia y cultura, en calidad de jefes, con plenos y "santos" poderes.

Como referencia cabalmente religiosa, en la cultura cristiana no se hace activa, atractiva y convincentemente presente la figura de Cristo Jesús. No obstante, es obligado reseñar, que a su imagen y presentación, les sobran aditamentos postizos y espurios. Les faltan evangelio, humanidad y sacralidad. Les sobran culto, milagros, "milagrerías" y "estampitas" Aunque también con la palabra, Jesús predicaba, y sigue predicando, sobre todo con sus obras y testimonios de vida. Más que como Dios, lo hacía y lo hace también como hombre. Y no solamente "anunciaba", sino que "denunciaba", que es misión y empeño igualmente divinos.


En tan amplio, pero a la vez, tan simple, sencillo e inteligible contexto, parecen poco coherentes cuestiones de tanto relieve teológico-canónico como las que protocolariamente se plantea en la sociedad española con Concordatos y pactos internacionales, por ejemplo, si la enseñanza de la religión, es -tiene que ser- una asignatura con valor académico y contar para la nota media, o si la podría o tendría que substituirse por otra, como la de "Valores cívicos y éticos", que en este caso no sería optativa.

Mantener, acrecentar, activar y justificar guerras y guerrillas "por el bien de la Iglesia", con sus privilegios y regímenes especiales, y en ocasiones, totalitarios, no beneficiarán la convivencia dotada de valores cívicos y éticos, que, en definitiva, es por donde hay que empezar y terminar, y en cuyo texto y contexto hallan cabida y aposento los elementos realmente religiosos.

Con el montaje que en la práctica nos legaron los intérpretes de los fundadores de no pocas religiones - ritos, cultos, sacrificios, miedos, guerras, corrupciones "santificadas" y santificadoras, dineros, burocracias, inciensos, indulgencias y "Amén", no es de extrañar que muchos se pregunten en la actualidad si los beneficios "religiosos" fueron y son más útiles y provechosos, que los que reportan ciertos "ateísmos", por supuesto sin las tentaciones de "enchufismos celestiales".









Antonio Aradillas
Sacerdote y Escritor



FUENTE:
http://www.periodistadigital.com


jueves, 12 de julio de 2018

MANIFIESTO DE EL GRUPO ECUMENICO DE “EL ESPINAR” 2018


Del 2 al 6 de julio se ha celebrado en Collado Villalba (Madrid) el XXVIII Encuentro ecuménico de "El Espinar" con el lema "Hacia la koinonia en la fe, la vida y el testimonio" con el objetivo de profundizar en los retos ecuménicos para el presente y el futuro de la Iglesia.


Como es habitual en estos encuentros se redactó un manifiesto que ahora reproducimos



MANIFIESTO DE EL GRUPO ECUMÉNICO DE “EL ESPINAR”

Hemos celebrado el XXVIII Encuentro Ecuménico de “El Espinar” (2-6 julio, 2018) un grupo significativo de cristianos españoles de diferentes Iglesias, para conmemorar los 25 años de la V Asamblea Mundial de “Fe y Constitución” (1993) y los 70 años de la fundación del Consejo Mundial de Iglesias, Amsterdam, 1948. Hemos estudiado el documento de Santiago de Compostela sobre el tema “Hacia la Comunión (Koinonia) en la fe, la vida y el testimonio”.

La Comunión en la fe supone la aceptación del mismo Credo Niceno-Constantinopolitano, como sucede ya entre las diversas Confesiones Cristianas. 

La Comunión en la vida se refiere a la notable aceptación del Bautismo, al progreso en la compresión de la Eucaristía y en la clarificación de muchos aspectos del Ministerio (Cfr. BEM, 1982).

La Comunión en el testimonio planteó y actualmente plantea también la urgencia de un testimonio común en un mundo desgarrado por tantas divisiones.

Hemos visto que “el ser y la misión en la Iglesia están en juego (también) en el testimonio mediante la proclamación y las acciones concretas en favor de la justicia, de la paz y de la integridad de la Creación” (Documento de Santiago IV, 25). La vida concreta de las Iglesia está en la íntima unión con la vida, los problemas y las esperanzas de nuestra sociedad. 

Esto es lo que hemos pensado como un reto ecuménico para nuestro presente y nuestro futuro en la iglesia y en la sociedad. Queremos potenciar en nuestra vida y acción la fe en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo y en Jesucristo, Dios y Salvador. Por eso, nuestra unidad y nuestro esfuerzo se fundamentan en la fe trinitaria y cristológica explícitas, que alimenta y fortalece nuestra propia vida personal y eclesial.

“El Espinar”, 6 de julio, 2018.


Fotografías:
Gloria Uribe
Mª José Delgado



miércoles, 11 de julio de 2018

ORACIÓN BREVE


Santo Espíritu consolador, en el día de Pentecostés, acogimos tu presencia. Jesús prometió a sus amigos que tú les transmitirías la alegría que permanece. Ahora, nosotros, esperamos recibir de ti esta alegría. Tú nos haces entrar en comunión unos con otros, en toda nuestra diversidad. Y nosotros te pedimos: propaga tu paz por toda la humanidad. 
AMÉN

Comunidad de Taizé






martes, 10 de julio de 2018

CAMPAMENTO INTERRELIGIOSO EN MÁLAGA


«Dios es siempre motivo de encuentro»

Del 6 al 8 de julio, chicos y chicas cristianos y musulmanes de entre 12 y 16 años han compartido el primer campamento interreligioso realizado en la Diócesis de Málaga: una experiencia para profundizar juntos en la relación entre Islam y Cristianismo en el Complejo Socioeducativo José Nadal, de Estepona.


La delegación de Ecumenismo de la Diócesis de Málaga y la Mezquita de Fuengirola han organizado por primera vez este campamento para enseñar a los más jóvenes a respetarse en sus diferencias y construir una cultura del encuentro. Rafael Vázquez, delegado de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso, explica cómo nació la idea de su celebración: «Surgió hace ya un año, porque la Diócesis lleva teniendo relaciones con la comunidad musulmana y judía, y desde hace tiempo detectó la necesidad de ir más allá de la oración interreligiosa que se viene haciendo, sino ir a una experiencia de trabajo en común. Así surgió la idea de hacer un campamento interreligioso, siguiendo la invitación del Papa, que nos llama a hacer una cultura del encuentro. Pensamos empezar con los niños porque cuando se trabaja con ellos, con su inocencia y falta de prejuicios, se puede llegar a sus familiares, y conseguir que la experiencia sea un signo de encuentro y fraternidad dentro de la sociedad, marcada por enfrentamientos y violencia»



La comisión organizadora ha contado con personas de la parroquia de San José de Fuengirola y de la mezquita de este municipio. El trabajo ha resultado también muy gratificante. «Hemos ido reuniéndonos en la parroquia y en la mezquita, concretando los contenidos y objetivos entre todos y ha sido muy bonito ver como el posible temor y desconocimiento inicial se ha convertido ya en confianza y amistad» como explica Rafael Vázquez. «Ha habido muchísimos detalles a destacar: la hospitalidad, la acogida... Los musulmanes quisieron estar con los cristianos en la Eucaristía, conocer nuestra liturgia, su significado... En las evaluaciones de cada día, los chicos y chicas han ido compartiendo cómo les ha sorprendido la experiencia. Son cosas que se quedan grabadas en el corazón de estos niños, una experiencia de contraste frente a otra mucha información que les va llegando».


Han participado 40 chicos y chicas, 20 cristianos y 20 musulmanes, y tanto el grupo de monitores como los equipos de apoyo en comida y logística han sido mixtos, compuestos por musulmanes y cristianos.



En el campamento han trabajado mediante dinámicas y actividades una serie de temas, como explica Rafael Vázquez: «el primer día el objetivo es tratar los prejuicios que tenemos unos hacia otros, el segundo, consiste en conocernos y valorar lo que tenemos en común, y el tercer día, la clave es el diálogo entrando en el mundo del otro. Para ello los participantes han visitado una mezquita y una iglesia». Respecto a los prejuicios, Vázquez afirma que «los que los niños manifiestan en un primer momento son, más que propios, inculcados por su entorno y los medios de comunicación. Sin embargo, lo que fue sucediendo, espontáneamente, fue un respeto mutuo de una riqueza que jamás habría esperado. Incluso en el momento de la oración, que aunque dirigida al mismo único Dios, teníamos que hacer por separado, ellos manifestaron el dolor de la separación de aquellos a los que estaban conociendo y con quienes estaban haciendo amistad. Así que nos pidieron que, mientras los musulmanes rezaban, los cristianos estuviéramos atrás, acompañándoles en silencio en su oración, y del mismo modo a la inversa. No estaba programado así, pero resultó algo muy significativo».



También ha habido momentos en que compartir las distintas celebraciones religiosas, asistiendo los jóvenes musulmanes a la celebración de la Eucaristía y acompañando los cristianos las oraciones de los musulmanes. El sábado 7 de julio, el vicario general, José A. Sánchez, acompañó a los participantes en nombre del Obispo de Málaga.


«Los propios niños y monitores han mostrado desde el principio mucha sensibilidad y respeto hacia los demás, adaptando cuestiones logísticas con naturalidad para que todos se sientan cómodos y se respeten las tradiciones de los demás» explica Vázquez. «El objetivo es fomentar entre todos una cultura del encuentro, como nos llama el Papa, y eso no significa vivir todos en el mismo sitio, sino ser capaces de entrar en el mundo del otro, superando prejuicios. Hacerlo desde los niños nos parece muy positivo, porque esas experiencias de convivir, de encontrarse, de profundizar en el conocimiento de otras religiones, que nos unen muchas cosas, aunque tengamos credos distintos, y que no hay motivo de enfrentamiento. A través de los más pequeños, eso llegará a los padres, a los colegios...».



El resultado ha sido muy satisfactorio, como explica el delegado: «Me gustaría que experiencias como esta nos ayuden a superar nuestros miedos y prejuicios, que por encima de todo somos personas, llamadas a respetarnos, a encontrarnos, a entrar en el mundo del otro. La persona es más misteriosa de lo que nosotros pensamos, y tenemos que estar por encima de muchas etiquetas. Lo religioso jamas es motivo de desencuentro, sino que Dios es siempre motivo de encuentro».


La idea de los organizadores es que los chicos y chicas continúen con los encuentros después del campamento, compartiendo a lo largo del año las fiestas más importantes de cada religión: la fiesta del Cordero, la Navidad, la Pascua, el fin del Ramadán, etc.
Textos:
Ana María Medina

Ana María Medina es periodista, licenciada en Comunicación Audiovisual, doctora en Publicidad y Comunicación y especializada en temas de menores. Desarrolla su labor profesional como portavoz de la Diócesis de Málaga y miembro de la delegación de medios de comunicación de la Diócesis, además de en programas religiosos de la cadena COPE y TRECE.


Fotografías:

Rafaél Vazquez