Todos juntos
Un espacio propuesto por EQUIPO ECUMÉNICO SABIÑÁNIGO

jueves, 24 de diciembre de 2015

SONETO DE NAVIDAD 2015

Llevada de la misericordia,
un alma contemplativa se llega
obediente al Portal de Belén


EL INFINITO DON DE TU ALEGRÍA

Deja que ante la cuna esté sin prisa
y que tu pecho bese suavemente
mientras te canto nanas tiernamente
y por dentro me llena tu sonrisa.

Absorta el alma ante tu carne lisa,
contemplativa toda y reverente,
se hace pura caricia transparente,
dichosa de sentirse a ti sumisa.

Jesús, mi Niño, Dios de la hermosura,
los ángeles te anuncian adorable
lucero en medio de la noche oscura.

Ven a mi corazón, que en ti confía,
y cólmalo de paz inagotable,
del infinito don de tu alegría.

Pedro Langa Aguilar, OSA
Navidad 2015


lunes, 21 de diciembre de 2015

FELIZ NAVIDAD 2.015


NACIMIENTO DE JESÚS

En aquellos días se promulgó un edicto de César Augusto, para que se empadronase todo el mundo. Este primer empadronamiento fue hecho cuando Quirino era gobernador de Siria. Todos iban a inscribirse, cada uno a su ciudad. José, como era de la casa y familia de David, subió desde Nazaret, ciudad de Galilea, a la ciudad de David llamada Belén, en Judea, para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta.

Al llegar, no encontraron alojamiento y se refugiaron en una gruta cercana que tenía la entrada protegida, con paredes y algo de techo y que se usaba para cobijar ganado. Estando allí se le cumplieron los días y dio a luz a Jesús; lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre. Unos pastores aquella noche vieron un ángel resplandeciente que les daba la buena nueva:

-No os asustéis porque vengo a daros una noticia muy grata. En Belén os ha nacido hoy el Salvador, que es el Mesías, el Señor. Lo reconoceréis porque está envuelto en pañales y recostado en un humilde pesebre.

Una muchedumbre del ejército celestial se unió al ángel y exclamaba:

-¡Gloria a Dios en las alturas y paz a los hombres que aman al Señor!

Los pastores acudieron presurosos y hallaron a María, a José y al Niño recostado en el pesebre y o adoraron.

(Lucas 2, 1-20 - Texto adaptado por D. Samuel Valero. Biblia infantil. Editorial Alfredo Ortells, S.L. Valencia. página 158) 


FELICES DÍAS DE NAVIDAD Y FELIZ AÑO NUEVO 2016, ES EL DESEO DE TODOS LOS MIEMBROS DEL EQUIPO ECUMÉNICO SABIÑÁNGO. QUE EL SEÑOR OS CUIDE, OS BENDIGA Y QUE EL MISMO CUIDADO Y MIMO CON QUE LO RECOSTÓ MARÍA EN EL PESEBRE SEA EL QUE UTILICEMOS PARA ACERCARNOS A NUESTROS HERMANOS EN LA UNIDAD.


domingo, 20 de diciembre de 2015

CARTA DE NAVIDAD - 2.015

NAVIDAD 2015 



Vino al mundo

por Fernando Jordán Pemán


Queridos amigos:

Nos ha nacido un Salvador. Vino al mundo en una noche cerrada, en la que de pronto, una “claridad” envolvió con su resplandor a los pastores. La imagen es grandiosa, la noche queda iluminada. Sin embargo, los pastores “se llenan de temor”. No tienen miedo a las tinieblas, sino a la luz. Por eso el anuncio empieza con estas palabras: “No temáis”.

También en nuestros días nos puede suceder algo parecido. Preferimos vivir en tinieblas, nos da miedo la luz de Dios. No queremos vivir en la verdad. Pues mirad, quien no ponga en estos días más luz y verdad en su vida no celebrará la Navidad.

El mensaje es insistente y continuado: “Os traigo la Buena Noticia, la gran alegría para todo el pueblo”. La alegría de Navidad no es una alegría entre muchas, no es bienestar a costa de otros, no es disfrute esclavizante, es una alegría “grande”, inconfundible, que viene a todos y para todos. Es “Jesús hecho hombre” que ha de llegar sobre todo a los pueblos más pobres y a quienes sufren y viven en las “periferias”. 

Si Jesús no es una “buena noticia”, si su Evangelio no nos dice nada nuevo, si no descubrimos la alegría de que Dios viene para todos y reducimos el bienestar al disfrute egoísta, celebraremos cualquier fiesta menos la Navidad.

La única razón para celebrar la Navidad, es que nos ha nacido “el Salvador” del mundo. Ese niño, que vino al mundo y sigue viniendo en la verdad del amor y la misericordia, en la esperanza de quienes la perdieron, en la alegría de quienes están tristes y en quienes sospechan tímidamente que la Navidad ofrece la clave de nuestra existencia.

Sin esperanza y misericordia no hay Navidad. Se anuncia la Navidad y se oculta su verdadero sentido. Muchos nos recuerdan donde está el corazón de estas fiestas, pero a esos, a los pobres no les escuchamos. Sí, despertamos buenos sentimientos, disfrutamos del hogar y la amistad, nos regalamos momentos de felicidad. Todo eso es bueno, pero todavía no es Navidad. La Navidad sólo se celebra de verdad cuando somos capaces de adorar el misterio de Belén.

Acerquémonos al portal de Belén y allí descubriremos que es la fiesta de los niños y de aquellos que saben vivir con corazón de niño. Sólo ellos pueden disfrutar como nadie del regalo de un Dios niño.

Este Niño vino al mundo en una noche “diferente”, pidámosle que en nuestras noches nos traiga un amanecer de paz, solidaridad y amor.

Feliz Navidad y próspero Año Nuevo, te desea

Fernando Jordán Pemán 
Párroco
PARROQUIA INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA -JACA- 





sábado, 19 de diciembre de 2015

EVOCACIÓN DEL ACTO POÉTICO-MUSICAL EN FRIEDENSKIRCHE

CONCIERTO POÉTICO MUSICAL NAVIDAD SONORA DE PREPARACIÓN A LA NAVIDAD EN FRIEDENSKIRCHE, PARROQUIA MADRILEÑA DE LA IGLESIA EVANGÉLICA DE HABLA ALEMANA (CASTELLANA, 6)

La Friendenskirche –o Iglesia de la Paz [bellísimo nombre, por cierto, para las fiestas navideñas ya próximas]- fue construida por expreso deseo del emperador Guillermo II en el año 1909. Aparece medio escondida detrás del edificio parroquial, sito en la gran arteria madrileña Paseo de la Castellana, 6, no lejos de la Plaza de Colón. En su interior destaca enseguida el ábside con el reluciente mosaico del Pantocrátor, la gran lámpara colgante de estilo visigótico, la profusión de capiteles, ninguno igual al otro, y la corona del tesoro de Guarrazar. Cabe también referir la presencia de rosetones de estilo gótico temprano. Toda la iglesia, en fin, recuerda a la capilla de los castillos medievales. 

En esta Friedenskirche de la Iglesia Evangélica de Habla Alemana suele tener lugar todos los años uno de los actos interconfesionales de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos en Madrid, y durante el año se dan en ella cita con regularidad mensual –los terceros viernes de cada mes- fieles de distintas iglesias sensibles a la vocación ecuménica. Tales encuentros suelen estar animados por distintos grupos de espiritualidad de la capital. La Friedenskirche, por otra parte, gestiona desde la distancia el Hogar Belén o Casa de Belén. Oasis de paz de Bretaña, uno de los distritos más superpoblados de Lima, el Hogar Belén dispensa cálida acogida, alimentación, educación y asistencia pedagógica a 90 niños y jóvenes. La base en dicho centro de acogida es una educación en valores cristianos y en el amor. Casa de Belén, por eso, imparte talleres a las familias con el fin de educar en el hogar. A este benéfico fin precisamente iba destinada en la noche del Concierto cualquier aportación voluntaria del público asistente.

Actualmente es pastor de Friedenskirche Simon Döbrich, nombrado para el ministerio en fecha todavía reciente. Natural de Alemania (región de Baviera), pasó un tiempo en Nicaragua, lo que supone para él bandearse bien con la lengua española –«aunque los artículos, como dijo la noche del Concierto, no sean su fuerte»-. Es joven, está casado con Ligia, católica nicaragüense, y tienen un hijo de 5 años: David. Este año se proponen pasar las primeras navidades en Madrid en medio de la colonia de habla alemana de la Iglesia Evangélica (Evangelische Gemeinde). El pastor Simon acogió con agrado y entusiasmo la idea del «Concierto poético musical Navidad Sonora» desde el primer momento que la idea le fue propuesta.

El pastor Simon, metidos ya en el Concierto, abrió la velada explicando sucintamente qué pretendíamos. Era un acto ecuménico de veras, pues se juntaban dos comunidades eclesiales para escuchar sonetos y melodías interpretadas al órgano por cualificados organistas. De hecho, allí había feligreses de la Parroquia de Santa Ana y la Esperanza, de Moratalaz, y alumnos y seguidores del Centro Ecuménico Misioneras de la Unidad, con María José y Águeda al frente. Cantos especiales, si se quiere, pues «en el protestantismo –dijo- la música navideña es, sobre todo, la que más llega al corazón». Tras alegrarse de que su Comunidad pudiera esa noche participar en el «Concierto poético musical Navidad Sonora», agradeció de antemano al público en general su presencia.

El pastor Simon Döbrich abre el Concierto poético-musical “Navidad Sonora”
Y de modo particular se refirió a los participantes en el acto, empezando por el autor de los sonetos que ser irían recitando luego alternado con piezas musicales de Bach, Haendel, Pachelbel, Brahms, Sweelinck, Scarlatti, Telemann y, al final, el Ave María de M. Lorenc. El pastor Simon dio inmediatamente la palabra al padre Pedro Langa, a quien, según programa, correspondía presentar la dimensión poética de la Navidad, cosa que hizo seguidamente ateniéndose, sustancialmente, al breve prólogo que en su libro Al son de la palabra. Ed. Religión y Cultura, Madrid 2013, antepuso a los sonetos de tema navideño (pp. 17-19).

El padre Pedro Langa presenta la dimensión poética de la Navidad


MISTERIO DE LA NAVIDAD

Misterio y Belleza facilitan el ejercicio de la poesía. Tratándose de la Navidad diríase, además, que deben ir en mayúscula, por concentrar ambos lo más sencillo y sublime de un tiempo litúrgico fuerte en el que celebramos no ya sólo el hecho gozoso de la venida del Señor en carne mortal, sino también la consolante realidad de su presencia salvadora entre los hombres, que por algo es Emmanuel. Quizás por eso, la Navidad fue siempre para los poetas como panal de rica miel. Especialmente para quienes manejan la pluma con exigida elegancia y desusada maestría, llevados de la intimidad y deleite connaturales a la ternura, atraídos por la candorosa inquietud de la niñez. La Navidad es ciclo litúrgico de los niños y de los que saben hacer del corazón un alcázar de candor. Por eso mismo cada Navidad nos trae el recuerdo de otras Navidades lejanas con sus proyectos de alegrías nuevas, de concordia, paz y entendimiento, pues la emoción de Dios, difusa, pero íntima y palpable, prende en las almas y nos recuerda que Cristo nació. Afortunadamente, para concordia y paz de los hombres nace a diario en virtud de ese prodigio histórico que es la gracia. De ahí ue todos los días sean, puedan ser, deban ser, son Navidad.

Adentrarse en ella es como acudir al misterio de Cristo por el seguro atajo de la austeridad de vida y la sobria embriaguez del espíritu, según reza el himno sagrado. Porque la sobriedad produce alegría y da anchura al corazón. En cambio, el atasco en la abundancia y el éxito indebido de la injusticia producen cansancio y desgaste en el espíritu, que no acierta a saborear la cercanía navideña. Bien sabido es que Dios, puntual siempre, llega con seguridad, en la noche desvelada de Belén, por los caminos del silencio y de la paz interior y no por los del alboroto o el estrépito de los insatisfechos. Cuando Dios anda cerca de nosotros y no le ahuyentamos con la negación y la duda entonces se hace comprensible y nos disponemos fácilmente para la reconciliación y la concordia. Se puede entonces repetir con propiedad la expresión litúrgica «Cristo nos es nacido». El prodigio de la Navidad recurre todos los años, bajo la fidelidad de las estrellas y de unas almas humildes que acogen a Cristo Niño en el desvalimiento de Belén. Todos los años sentimos la sensación de Dios entre nosotros.

«También entre los pucheros anda el Señor», dejó dicho nuestra simpatiquísima doctora santa Teresa de Jesús. Parece natural y lógico entonces admitir que esa letanía de las mamás cuando tienen junto a sí al recién nacido arrullándolo entre requiebros de –rey mío, lucero, sol, cordero- empezase siendo instintiva en María, antes de ser plegaria litúrgica y lírico material poético. Diré más: que revistiese en María, la contemplativa, un acto de adoración inusual: porque la oración se hace hacia arriba, levantando la cara hacia el altar, hacia la imagen, hacia Dios. Y claro es que en Belén no se adoró así. Aquella adoración de María era, más bien, y en lo más recóndito de María, un acto de posesión.

Viene siendo costumbre en quien os habla felicitar estas fiestas entrañables con ayuda del soneto. Los que aquí van a recitarse, y espero que a deleitar, pertenecen mayormente a mi reciente libro Al son de la palabra. Ojalá sirvan, con ayuda esta vez de la música, a poner los ojos del alma en «el divino Amor que desde el cielo baja, y a dejaros ganar por un Dios que nace Niño y Señor de la hermosura, haciéndole caricias para vivir en Navidad sonora». «Yo sé, Jesús, que cuando tú viniste / al mundo le alegró tu nacimiento, / y se trocó en serena brisa el viento / y en don de paz la luz que tú le diste». Frente a tanta injusticia, tanta impiedad y tanta sangre derramada, tal vez supliquéis de nuevo: «Ven, Señor, y visita nuestras vidas / que soportan la crisis confundidas /. Ven y acoge del alma sus gemidos». Eludiréis así, cuando menos, hundiros en el abatimiento, pues, según advirtió san León Magno, «no puede haber lugar para la tristeza, cuando acaba de nacer la vida» (Serm. 1,1). 

El soneto que cerrará la velada está inédito, sin estrenar. Con él quiero yo acercar a todos y cada uno de los aquí presentes mi felicitación de la Navidad 2015. Para todos, en fin, alegría 

MÚSICA DE BACH EN EL CAMINO DE LA NAVIDAD

A continuación el organista Malte Frovel salió al micrófono para hacer algo parecido con los organistas y piezas que iban a ser interpretadas. Los organistas fueron: Malte Frovel, Marta Luz Huélamo, Luis Mazowa y Marta Misztal. Como soprano actuó Urszula Bardlowska. De Bajo, el mismo Malte Frovel. Y de trompeta, Vicente Martínez. En cuanto a los lectores de sonetos, el mismo autor leyó tres, y el resto corrió a cargo de Isabel María Pascual y de Luis Mazorra. Malte Frovel dio la bienvenida a los músicos, al trompeta 
Vicente Martínez y a la soprano Urszula Bardlowska, y se detuvo en varias piezas de Bach. «Tocaremos y escucharemos, dijo, esa música de Bach que nos emplaza en el camino de la Navidad, música con la cual nosotros damos gracias a Dios por haber venido. Un camino, por otra parte, que para nosotros se traduce en plegaria deseando que venga, como sucede, por ejemplo, en la segunda pieza de Bach: Nun komm der Heiden Heiland. Seguidamente comentó con breves palabras el Oratorio de Navidad del mismo Bach, Grosser Herr und Starker Heiland, que tradujo de forma libre para el auditorio como: «Gran Señor, Rey Fuerte y Salvador, ¿cómo es posible que te humilles tanto, que hayas hecho todo y tú mismo nazcas en condiciones tan pobres en el pesebre? ¿Cómo es posible este Misterio? ».

La organista Marta Mizstal y la soprano Urszula Bardlowska
El Trompeta, Vicente Martínez y el organista Malte Frovel
interpretan “Grosser Herr und starker Heiland” del Oratorio de Navidad de J. S. Bach 

Marta Luz interpretando una de sus piezas de la noche

Y así, en un riguroso orden establecido de antemano según el programa –del que todo el público asistente estaba, por cierto, bien provisto; lo mismo que de los sonetos recitados que se ofrecieron al final como grato recuerdo impreso-, los distintos invitados fueron interpretando, tocando, cantando y recitando sus respectivas piezas, sus elegidos sonetos navideños, todo como si se tratase de las ruedas dentadas de un engranaje maravilloso y magistral hasta cubrir por fin las sucesivas etapas del Concierto. Se trataba de contribuir entre unos y otros, intérpretes y oyentes, al esplendor de una noche madrileña, bella y profusa de luces con el incomparable alumbrado ya encendido por la calles. Noche, por lo demás, que, a su condición indudablemente ecuménica, unía el aliciente, el atractivo si se quiere, de las distintas nacionalidades de algunos de los allí presentes (polacos, alemanes, españoles). Era cosa de dar coherencia y armonía y plenitud a una velada rica y variada, que pretendía este año mojar el alma en las más sublimes esencias del espíritu

Al final de la velada, el pastor Simon agradeció a organistas, cantantes y lectores sus respectivas intervenciones y, visiblemente emocionado, les obsequió en nombre de Friedenskirche con unos presentes típicos de la ocasión. Hubo quienes se quedaron luego, a la salida, a degustar en los patios interiores de la iglesia algunos dulces genuinamente navideños, y quienes prefirieron regresar pronto a sus hogares, como si quisieran llevarse debajo del brazo, junto al corazón, las íntimas fragancias de una noche por tantos títulos inolvidable. 

El público asistente salió, en todo caso, muy complacido de haber apostado por un acto tan entrañable y emotivo, cercana ya la Navidad. Este cronista, en fin, que fue cobrando conocimiento en las semanas previas de todo lo que tan cuidadosamente se estaba preparando, no sería justo si ahora pasase por alto el gran papel que Marta Misztal jugó en los preparativos del Concierto, con la selección de partituras, la convocatoria de organistas amigos, la persuasiva elocuencia hasta convencer al autor de los sonetos para que accediera a leer él mismo algunos, el mucho tiempo invertido, en fin, hasta verlo todo a punto para que no fallase detalle alguno. Es de agradecer aquí, y mucho por cierto, la presencia de la soprano Urszula Bardlowska y del trompeta Vicente Martínez. Ellos, que quisieron hacer de sus intervenciones, y del acto todo, una oración íntima con dulces ofrendas invisibles, pero reales, sabrán comprender que este cronista no vaya más lejos en pormenores. 

Al cronista, que al término del acto, según lo prometido, felicitó a los presentes con un soneto inédito, el mismo con el que pretendía horas más tarde llevar este año 2015 sus crismas a familiares y amigos, titulado El infinito don de tu alegría, le pareció que el «Concierto poético musical Navidad Sonora», del que con tanta amabilidad como cortesía se habían hecho eco la semana anterior en las Redes Sociales los amigos del EQUIPO ECUMÉNICO SABIÑÁNIGO, en un acto publicitario de veras impagable, como un gesto ecuménico a todas luces digno de gratitud, discurrió en fraternidad y armonía. Y es que la velada poético-musical supo entonar al Señor y a la unidad de la Iglesia, digámoslo con frase maestra de san Agustín, «con las voces, los corazones, las bocas, las costumbres, un cántico nuevo» (Sermón 34, 1.6).

El pastor Simon Döbrich agradeciendo su intervención 
a organistas y lectores de los sonetos al final de la velada

Prof. Dr. Pedro Langa Aguilar, OSA
Teólogo y ecumenista
Cronista del acto




martes, 15 de diciembre de 2015

PRESENTACIÓN DE "LOS DONES Y LA LLAMADA DE DIOS SON IRREVOCABLES"

Judios y católicos "deben aprender a conocerse mejor, a reconciliarse cada vez más"

''Los dones y la llamada de Dios son irrevocables'', el texto no constituye un documento magisterial o una enseñanza doctrinal de la Iglesia Católica, sino sólo una reflexión, preparada por la Comisión para las Relaciones Religiosas con los Judíos, sobre temas teológicos actuales

''Los dones y la llamada de Dios son irrevocables. Una reflexión sobre cuestiones teológicas en torno a las relaciones entre católicos y judíos en el 50° aniversario de ''Nostra Aetate'' (num. 4)'' es el título del documento publicado por la Comisión para las Relaciones Religiosas con el Judaísmo, que se ha presentado esta mañana en la Oficina de Prensa de la Santa Sede.

Han participado en el acto el cardenal Kurt Koch, Presidente de ese dicasterio, el rabino David Rosen del American Jewish Committee Jerusalén, Israel; el profesor y teólogo judío Edward Kessler, Founder Director of the Woolf Institute, Cambridge (Reino Unido) y el P. Norbert Hoffmann. SDB, Secretario de la Comisión para las Relaciones Religiosas con el Judaismo

En su intervención el cardenal Koch recordó que el 28 de octubre de este año, según el deseo del Papa Francisco, se organizó una audiencia general especial con motivo de la promulgación ese mismo día, hace cincuenta años, de la Declaración Nostra Aetate del Concilio Vaticano, en la que participaron representantes de diversas religiones en señal de que aquel documento representó una piedra angular en el cambio de actitud de la Iglesia Católica hacia los otros credos. De ahí que la Comisión que el purpurado preside haya elegido este año para presentar un nuevo documento que retoma los principios teológicos de Nostra Aetate, ampliándolos y profundizando en los puntos que interesan a las relaciones entre la Iglesia católica y el Judaísmo.


''Se trata-dijo- de un documento explícitamente teológico que pretende retomar y aclarar las cuestiones afrontadas en las últimas décadas en el diálogo católico-judío. Nunca antes nuestra Comisión había presentado un documento de signo teológico en sentido estricto: los tres documentos precedentes ''Orientaciones y sugerencias para la Aplicación de la Declaración Conciliar Nostra Aetate (n.4)'', (1974), ''Sobre una correcta presentación de los judíos y el judaísmo en la predicación y la catequesis de la Iglesia Católica'' (1985) y ''Nosotros recordamos : una reflexión sobre la Shoah'' (1998), se referían sobre todo a temas concretos, útiles para el diálogo con el judaísmo desde un punto de vista práctico''.

El nuevo documento quiere destacar que el diálogo con el judaísmo, después de cincuenta años, se asienta ahora sobre un terreno sólido, porque en este arco de tiempo se han obtenido muchos resultados. ''Estamos muy agradecidos por todos los esfuerzos llevados a cabo tanto por parte judía como por parte católica para la promoción de nuestro diálogo -concluyó el cardenal- Pero también es muy importante recordar, como evidencia el documento, que sobre todo desde el punto de vista teológico, estamos solo ante un nuevo principio: quedan muchas cuestiones abiertas que requieren ulteriores estudios''.

Por su parte el rabino Rosen subrayó que el nuevo documento revela no sólo los avances en las directrices propuestas por Nostra Aetate de apreciar y respetar la autocomprensión judía sino también un profundo reconocimiento del lugar de la Toráen la vida del pueblo judío y, de acuerdo con el trabajo de la Pontificia Comisión Bíblica, un reconocimiento de la integridad de la lectura judía de la Biblia que es diferente de la cristiana. ''De hecho -señaló- el mismo hecho de que el documento también cita extensamente fuentes rabínicas judías es un testimonio más de este aspecto''.

El rabino mencionó también, que como el cardenal Koch y el Padre Hofmann ya habían dicho el documento es un documento católico que refleja la teología católica, y en ese sentido recordó que para la comprensión del pueblo judío era necesario apreciar también la importancia que la Tierra de Israel desempeña en su vida religiosa histórica y contemporánea.

''Efectivamente, incluso en términos del estudio histórico de los hitos a lo largo de este extraordinario viaje desde Nostra Aetate -afirmó- el establecimiento de relaciones bilaterales plenas entre el Estado de Israel y la Santa Sede (muy deseadas y promovidas por san Juan Pablo II) fue uno de ellos. Por otra parte, el preámbulo y el artículo primero del Acuerdo Fundamental entre las dos partes, reconoce precisamente este significado. Sin ''Nostra Aetate'', el establecimiento de estas relaciones seguramente no habría sido posible. El Acuerdo Fundamental no sólo allanó el camino a las históricas peregrinaciones papales a Tierra Santa y por lo tanto a la creación de la comisión bilateral con el Gran Rabinato de Israel, sino que podría decirse que refleja ante todo el hecho de que la Iglesia Católica repudió verdaderamente su representación del pueblo judío como vagabundos condenados a no tener hogar hasta el final de los tiempos''.

''La referencia a la paz en Tierra Santa en lo pertinente a la relación entre católicos y judíos también es importante -observó- Los pueblos viven allí en la alienación mutua y el descontento, y creo que la Iglesia católica puede desempeñar un papel importante en la reconstrucción de la confianza, como por ejemplo hizo el Papa Francisco con su iniciativa de oración por la paz. Permítanme expresar la esperanza de que pronto habrá nuevas iniciativas que permitan a la religión ser una fuente de curación en lugar de conflictos y de asegurar que éstas se coordinen con los que tienen la autoridad política para allanar el camino para que la tierra y la ciudad de la paz obedezcan a su nombre''.

La Comisión para las Relaciones Religiosas con el Judaismo publica hoy el documento ''Los dones y la llamada de Dios son irrrevocables''. Una reflexión sobre cuestiones teológicas en torno a las relaciones entre católicos y judíos en el aniversario de Nostra Aetate num. 4''. El texto consta de una prefación y siete capítulos titulados: Breve historia sobre el impacto de "Nostra Aetate" (Nº.4) en los últimos 50 años; El estatuto teológico especial del diálogo Judío-Católico; La revelación en la historia como ¿Palabra de Dios? en el Judaísmo y en el Cristianismo; La relación entre Antiguo y Nuevo Testamento, Antigua y Nueva Alianza; La universalidad de la salvación en Jesucristo y la Alianza irrevocable de Dios con Israel: El mandato de la Iglesia de evangelizar en relación al Judaísmo; Las metas del diálogo con el Judaísmo.

''Hace cincuenta -dice la prefación- años fue promulgada la Declaración "Nostra Aetate" del Concilio Vaticano II. Su artículo cuarto presenta la relación entre la Iglesia Católica y el Pueblo Judío en un nuevo marco teológico. Las siguientes reflexiones intentan repasar con gratitud todos los logros alcanzados durante las últimas décadas en las relaciones Judío-Católicas, y ofrecer un nuevo estímulo para el futuro. Destacando una vez más la naturaleza especial de esta relación, dentro del ámbito más amplio del diálogo interreligioso, serán ulteriormente examinadas cuestiones teológicas tales como la importancia de la revelación, la relación entre la Antigua y Nueva Alianza, la relación entre la universalidad de la salvación en Jesucristo y la perennidad de la Alianza de Dios con Israel, y el mandato de la Iglesia de evangelizar en relación con el Judaísmo. Este documento presenta algunas reflexiones católicas sobre estas cuestiones, colocándolas en su contexto teológico, para que los miembros de ambas tradiciones religiosas puedan profundizar su significado. El texto no constituye un documento magisterial o una enseñanza doctrinal de la Iglesia Católica, sino sólo una reflexión, preparada por la Comisión para las Relaciones Religiosas con los Judíos, sobre temas teológicos actuales, desarrollados a partir del Concilio Vaticano II, que pretende ser un punto de partida para un ulterior pensamiento teológico, en vistas a enriquecer e intensificar la dimensión teológica del diálogo Judío-Católico''.

En el primer capítulo se recuerda que durante los últimos cincuenta años, ha habido grandes avances en el diálogo, por lo que, desde una coexistencia separada se ha llegado a una amistad profunda. La declaración conciliar "Nostra Aetate" (n. 4) ha definido claramente, por primera vez, la posición teológica de la Iglesia Católica hacia el judaísmo; el documento tuvo un fuerte impacto en varios niveles.

Por cuanto respecta al diálogo con el judaismo, en el segundo capítulo se afirma, que no puede compararse absolutamente al diálogo con otras religiones a causa de las raíces judías del cristianismo. Jesús sólo puede entenderse en el contexto judío de su tiempo, a pesar de que, como el Mesías de Israel e Hijo de Dios, trasciende el horizonte histórico.

Dios se revela en su Palabra, se comunica a la humanidad. Para los judios, esta palabra está presente en la Torá. Para los cristianos, la Palabra de Dios se encarnó en Jesucristo. Sin embargo, la Palabra de Dios es indivisible y requiere una respuesta por parte de los hombres que les permite vivirla en una relación correcta con Dios, dice el tercer apartado.

Entre el Antiguo y el Nuevo Testamento hay una unidad indisoluble, a pesar de que los dos Testamentos son interpretados de manera diferente por judios y cristianos sobre la base de sus diferentes tradiciones religiosas. Para los cristianos ? se lee en el cuarto capítulo- el Antiguo Testamento es entendido e interpretado a la luz del Nuevo Testamento. La Antigua y la Nueva Alianza forman parte de una sola y única historia de la alianza entre Dios y su pueblo, si bien la Nueva Alianza deba considerarse como el cumplimiento de las promesas de la Antigua.

El quinto capítulo subraya que a través de Jesucristo, con su muerte y su resurrección-, todas las personas toman parte en la salvación, todos son salvos. Aunque los judios no puedan creer en Jesucristo como redentor universal, tienen parte en la salvación porque los dones y la llamada de Dios son irrevocables. Cómo esto suceda sigue siendo un misterio insondable del plan salvífico de Dios.

Aunque los católicos en el diálogo con el judaísmo, dan testimonio de su fe en Jesucristo,se abstienen de cualquier intento de conversión activa o de misión hacia los judios. La Iglesia Católica no prevé ninguna misión institucional destinada a los Judios, afirma el sexto capítulo.


Por último, en el diálogo fraterno, judios y católicos deben aprender a conocerse mejor, a reconciliarse cada vez más, a participar juntos en la promoción de la justicia, la paz y la salvaguardia de la creación, a luchar eficazmente contra todas las formas de antisemitismo. Unos y otros deben intensificar su cooperación en el ámbito humanitario en favor de los pobres, los débiles, los marginados, para convertirse así, juntos, en una bendición para el mundo.

Para leer el documento completo:

FUENTE:
http://www.periodistadigital.com/


lunes, 14 de diciembre de 2015

VÍSPERAS DE ADVIENTO

Vísperas de Adviento en la Parroquia de la Dormición de Nuestra Señora, de la Iglesia Ortodoxa rumana de Zaragoza

El pasado día 11 de diciembre se celebraron presididas por el padre D. Aurel Nae, párroco de la parroquia de la Dormición de Nuestra Señora, de la Iglesia Ortodoxa rumana de Zaragoza las Vísperas de Adviento, en un acto ecuménico donde participó D. Jesús Jaime, Delegado epíscopal de Ecumismo y Diálogo Interreligioso de Zaragoza.

P. Aurel Nae y P. Jesús Jaime


El coro de la parroquia de la Dormición de Nuestra Señora
interpretó villancicos

La jornada concluyó con un ágape ofrecido por los hermanos
de la comunidad ortodoxa rumana de Zaragoza

Fotografías gentileza de Ferderico Isábal Gracia


domingo, 13 de diciembre de 2015

MARÍA, LA MADRE DE JESÚS

ESTUDIO BÍBLICO ECUMÉNICO
CURSO 2015-2016
"MUJERES EN LA VIDA DE JESÚS"


Con la sesión titulada "María, la Madre de Jesús" comenzó el curso del Estudio Bíblico Ecuménico organizado en Sabiñánigo por el EQUIPO ECUMÉNICO SABIÑÁNIGO, la sesión corrió a cargo de Juan Ramón Junqueras de la Iglesia Cristiana Adventista del Séptimo Día, reproducimos a continuación su intervención basada en el texto del Evangelio de Lucas (1, 26-38) sobre la Anunciación.

LA ANUNCIACIÓN A MARÍA
(Lucas 1: 26-38)

1. Protagonistas de la narración

El mundo seguía su curso. Los poderosos continuaban haciendo sus planes. Y, entretanto, en un rincón despreciado de Palestina —quizá un día de nuestro mes de enero, acontecían secretamente unos hechos que iban a cambiar la historia de los seres humanos.

Lucas presenta el anuncio del nacimiento de Jesús como el cumplimiento de todas las promesas hechas por Dios a los hombres en el Antiguo Testamento, como la Buena Nueva —respuesta plena— a las esperanzas del pueblo.

El pastor metodista Daniel Vergara fue el encargado de
presentar el Curso del Estudio Bíblico Ecuménico y al
primer participante Juan Ramón Junqueras
Dios es quien actúa desde el fondo. Un Dios que dirige los caminos de la historia de la salvación de la humanidad, y que ahora va a dar cumplimiento a la promesa de manera decisiva en María: haciéndose presente en el Hijo que va a nacer de ella.

Jesús viene a dar respuesta afirmativa y definitiva a todas las esperanzas de los seres humanos. La persona de Jesús, su mensaje y su vida, es fruto de un don del Padre: no había nada en este mundo que pudiera dar como resultado previsible la aparición de Jesús. Por esa razón, su nacimiento sigue cauces distintos del nacimiento de los demás seres humanos. Sólo existía la esperanza abierta a la intervención de Dios, de la que es ejemplo María. Y el Espíritu entra en María y la convierte en madre.

Ella es la imagen de la humanidad expectante ante el misterio de Dios. Concreta la esperanza de Israel y el caminar de las mujeres y de los hombres que buscan la verdad. Es la realidad del ser humano enriquecido, sublimado por Dios, y representa a la humanidad insatisfecha que espera algo nuevo de Dios, a la humanidad que acepta algo nuevo Dios y se convierte en instrumento nuevo de Dios.

2. Experiencia religiosa de Maria

Un ángel aparece ante la joven. Cada vez que en la Biblia aparecen ángeles no se narran hechos corrientes, sino acontecimientos que llevan dentro de sí un mensaje profundo para todos. María recibió, como cada uno de nosotros, una vocación de Dios, una llamada a realizar una tarea en la vida. ¿En qué reconoció María al ángel? Los ángeles en la Biblia llevaban vestiduras blancas. Era la costumbre de la época. Hoy llevan jersey o anorak: Todos nosotros nos hemos encontrado, seguramente, con algunos de ellos. Recordemos cómo hemos llegado hasta aquí, por qué tratamos de caminar por el camino de Jesús defendiendo la causa del pueblo, por qué estamos tan seguros de que es imposible ser cristiano desde cualquier tipo de poder, o de dominio, o de riqueza... Descubriremos, al menos, a algunos ángeles que se cruzaron con nosotros. Es posible que no estuvieran tan “emplumados” como hubiéramos querido, pero allí estuvieron.

¿En qué se puede reconocer a un “ángel”? ¿En qué reconoceremos que un pensamiento, un encuentro, un suceso, vienen de Dios? Este es un problema vital para nosotros, y es el que María resolvió.

¿Cómo lo consiguió María? Podemos pensar que María se descubrió a sí misma en una situación que le pareció inexplicable y que no podía confiar a nadie. La elección de Dios cae en el ser humano frecuentemente como un mazazo. Su profunda unión con Dios, su sentido de la Escritura, su receptividad a la gracia, la llevarían a la posibilidad de encontrar una explicación religiosa a todo lo que le pasaba; pero tenía sentido común y era suficientemente sencilla y natural para sentirse trastornada ante una aventura tan extraordinaria. Poco a poco su vida se iluminó con la luz de la Biblia, sobre todo con Isaías:

El Señor, por su cuenta, os dará una señal. Mirad: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pone por nombre Emmanuel, que significa “Dios-con-nosotros.” (Is 7,14)

3. Dios se encuentra a gusto entre los pobres

La anunciación de Jesús se produjo en una casa humilde: la de María, de una aldea perdida: Nazaret, de una región paupérrima: Galilea, de un país despreciado: Israel. Su destinataria, una joven sencilla y pobre. Las grandes obras de Dios se realizan en el silencio y la oscuridad de los pobres.

Dios no va detrás del poder. No va a los palacios de los reyes ni a las casas de los ricos, ni a las brillantes curias ni a las grandes organizaciones religosas, empresariales o políticas... No se siente cómodo entre personas de elevadísima categoría social. Dios se encuentra a gusto entre los pobres. El que abarca a todo el mundo va a un pueblo pequeño y pobre, dirige su rostro a Nazaret y escoge a María, símbolo de la comunidad que cree, del resto de Israel que espera la liberación, expresión de todos los humildes cuya única fuerza es Dios. 

De su seno, del seno de la humanidad de buena voluntad, va a surgir el Salvador: de los pobres, de los sufridos, de los que lloran, de los profetas y pacifistas, de los que luchan por la libertad, de las pequeñas comunidades y de todas las comunidades que se aman, de todos los que sirven y de los que se ofrecen a Dios y aceptan su llamada.

Nazaret era un pueblo desgraciado en todos los sentidos: lejos de la capital,
Parte del público asistente
Jerusalén; en zona medio pagana, en una región subdesarrollada. Una joven muchacha, en un pueblo así, no contaba para nada, aparte de ser mano de obra barata o de tener hijos que lo fueran. Es conveniente señalar que, cuando Jesús nació, surgieron en Galilea, en las proximidades de Nazaret, los primeros grupos de guerrilleros zelotes, a los que parece que pertenecieron algunos de sus discípulos. Porque casi siempre ocurre así: de la pobreza, de la represión, de la desesperanza, del hambre suelen salir deseos de revancha, de rebelión, de venganza contra los ricos que se aprovechan de la miseria ajena para llenar más aún sus propias arcas. Así ha sido siempre, y así seguirá siendo... Este hecho no justifica las infamias que se realizan en nombre de la miseria, pero las explican. A buen entendedor, pocas palabras bastan...

4. El camino de la alegría

“Alégrate”, le dice el ángel a María. La proximidad del mesías sólo puede despertar alegría en el corazón de los pobres, de los creyentes, porque con él todos nuestros deseos de plenitud y eternidad serán un día realidad.

A pesar de la euforia de nuestra sociedad, de los adelantos técnicos, a pesar de las propagandas que prometen felicidad a bajo precio, a pesar de las ansias infinitas de placer de nuestro mundo... nos sentimos hambrientos de alegría. Nuestro mundo ha perdido el camino y es víctima de un equívoco cruel. Nada buscamos tanto como la felicidad y la alegría, y nada parece alejarse cada vez más. Cada día más preocupados, no hacemos otra cosa que hablar de crisis. Por eso es necesario cambiar radicalmente de dirección si queremos entender la primera palabra que el ángel dirige a María.

La alegría que nos proponen los profetas no se parece en nada a la que nos anuncian en la televisión. La alegría que traen los profetas es la alegría del compartir, no de acaparar; la alegría de servir, no de dominar; la alegría de acoger, no de imponer; la alegría de ser libre, no de la evasión frívola. Es la alegría de no estar solo, de saber que Alguien te ama y te ayuda, de estar seguro que todo terminará bien. Esta alegría es activa, crea comunión, busca la justicia y el amor.

A esta alegría sólo se llega pasando por el riesgo del compromiso con la justicia y la libertad; camino estrecho, siempre difícil. Alegría difícil de conquistar.

El camino hacia la alegría es un camino de entrega y de servicio y, a veces, de sufrimiento y de sacrificio. De eso sabrá mucho María durante el resto de su vida.

5. “Donde abunda el pecado... sobreabunda la gracia”

Junqueras en un momento de su disertación
“Llena de gracia”. El ser humano está herido. No es una herida superficial, sino una herida enraizada en lo más profundo de nuestro ser. Miramos a nuestro alrededor y vemos el mal del mundo. No sólo desgracias naturales, como pueden ser terremotos o inundaciones…

¿Quién no ve el pecado —el mal— y la esclavitud en las guerras y en la forma de hacer las paces sin paz, en la opresión de las grandes potencias sobre países que están intentando sacar la cabeza, en los montajes de las multinacionales, en las dictaduras, en los gastos absurdos en armamentos, en la violación constante de los derechos y libertades esenciales de la persona, en la lucha de clases, en el odio de razas, en las incalificables desigualdades económicas y de trabajo, en el afán de unos pocos por adueñarse de lo que es de todos...? Necesitamos abrir la razón y los ojos a la herida del mal que nos marca a todos. Es necesario que dejemos de engañarnos. Sentir la herida es buscar su curación.

Jesús de Nazaret, nacido de María y aprendiendo desde niño de ella, reconstruyó el camino de la curación: amando totalmente hasta dar la vida. Y así, ahora, los creyentes, si lo seguimos, podemos aprender de nuevo a amar, libramos de las ansias de dominio que llevamos dentro, caminar de nuevo hacia el Reinado de vida que Dios tiene preparado. Para ello tenemos que reconocer la culpa, el pecado que hay en nosotros. Reconocer la culpa no es aún superarla: es un simple imperativo de realismo. Pero la culpa, el pecado, no son la última palabra sobre la vida humana. En esta lucha saldremos victoriosos.

El pasaje de la anunciación presenta el inicio de esa victoria con Dios “llenando de gracia” a María. Él actúa desde las cosas pequeñas, desde los pobres, desde lo que el mundo olvida y arrincona.

6. María, “bendita entre las mujeres”

“Bendita tú entre las mujeres”. Es muy interesante descubrir cómo en una cultura machista, que despreciaba a la mujer mucho más que ahora, María —y con ella toda mujer— queda ensalzada por las palabras del ángel, en un mundo radicalmente injusto con la mujer, incluído el mundo cristiano, católico y protestante, que parece vivir permanentemente entre el quiero y no puedo. ¿Para cuándo la auténtica paridad entre hombres y mujeres en nuestra iglesia? ¿Para cuándo las pastoras? ¿Para cuándo las sacerdotes? ¿Para cuándo la ordenación de la mujer al ministerio?

Las comunidades cristianas debemos esforzarnos por comprender y poner en práctica la misión de la mujer en el mundo actual. Tenemos que descubrir y luchar contra las incomprensiones y las injusticias que cometemos con la mujer. Ante el ejemplo de María, deberíamos interrogamos sobre el trato que recibe la mujer entre nosotros. Interrogarnos todos: hombres y mujeres. Dios tiene sus propios criterios, y fur a una mujer a quien dirigió su Palabra cuando quiso plantar su tienda entre nosotros. 

7. El encuentro con Dios es siempre turbador

Junqueras acudió al texto del evangelista
Lucas (1: 26-38)
María “se turbó”. No estaba acostumbrada a oír cosas de ésas. Su vida era muy sencilla. El ángel continuó: “No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús...” Palabras dirigidas a una mujer que vive en un pequeño pueblo y que hace lo mismo que las mujeres de su tiempo y de su patria. María vivía una vida corriente, pero fiel y marcada por la esperanza. Como tanta gente de su nación, María anhelaba algo más que la vulgaridad de cada día; vivía confiando en las promesas de los profetas que llamaban a espabilarse, que anunciaban la posibilidad de una vida más libre, más llena de gozo; que proclamaban que Dios quería que su pueblo superase tanto mal arrastrado desde siglos, tanto egoísmo, tanta opresión, tanta injusticia...

María sabe en su fuero interno que Dios actuará y espera, porque no vive satisfecha ni instalada, porque se siente pobre y ve que a ella y a su pueblo les queda aún mucho camino por andar.

Y Dios actúa de modo sorprendente: María, que esperaba una solución de Dios, se encuentra haciendo parte de esa solución, de la vida que Dios quiere comunicar. Por medio de ella nos vino el Deseado de Todas la Gentes.

Deberíamos preguntarnos si Dios podría actuar en nosotros como actuó en María. Es decir, si vivimos tranquilos pensando que todo está bien, o si somos un pueblo que espera activamente. Si somos gente que, como María, sabemos que nos queda mucho camino por recorrer, que tenemos a nuestro alrededor y en nuestro interior mucho mal que combatir, mucho egoísmo que romper, mucha ilusión que reanimar... Sólo si esperamos como Maria esperó encontraremos a Dios en nuestro camino. Un Dios que nos impulsará a vivir cada vez con más plenitud.

8. Todo es posible al que cree

“¿Cómo será eso, pues no conozco varón?”. Aunque lo importante es Jesús, no la manera como fue engendrado, es necesario resaltar que la salvación viene de donde menos se podía esperar: de allí donde las fuerzas humanas parecen estar más disminuidas e incapacitadas, o han dejado de actuar. No es María la fuerte, sino Dios. Jesús no es el resultado de proyectos humanos, sino de un designio divino porque, para Dios, nada hay imposible.

9. María acepta sin poner condiciones

“Aquí está la sierva del Señor; hágase en mí según tu palabra”.

Para María no fue fácil. Cuando Dios irrumpe en la vida de una persona, trastoca todos sus planes, la lanza a la intemperie, al futuro, al riesgo, a la inseguridad, a la búsqueda.

El “sí” de la anunciación no es sólo la aceptación de una elección singular. Es pura acogida. Cuando pronuncia su asentimiento no puede prever todas sus consecuencias. Solamente a lo largo del tiempo irá comprendiendo a lo que se había comprometido con aquel “si”. Irá comprendiéndolo en la medida que vaya asumiendo su compromiso incondicional con Dios: “Una espada te traspasará el alma” (Lucas 2, 35).

“Y el ángel se retiró”. María se queda sola. Ninguna comunicación más. Ningún otro mensaje que la conforte y elimine las dudas. El camino ha de hacerlo con la ayuda de la fe, “conservando todo esto en su corazón” (Lucas 2, 51). De ahora en adelante habrá de interrogar a los acontecimientos cotidianos para saber algo. Y cada vez que diga “sí”, ahondará en el sentido del misterio de la propia existencia.

10. Conclusiones para nosotros

Dios camina con nosotros, vive en nuestra historia, está presente dondequiera que estemos, vive en nosotros, ama con nosotros. Toda nuestra vida está entretejida de llamadas de Dios y de respuestas o evasivas nuestras, llena de “ángeles”, de mensajeros.

Los miembro del EQUIPO ECUMÉNICO 
junto a Junqueras, dos sacerdotes de Sabiñánigo
y un hermano de la iglesia adventista
Nuestra vida puede convertirse en una anunciación continua: hoy puedo ser yo el elegido para algo, hoy puede pedirme el Señor una respuesta, necesitar mi colaboración.

Hoy y siempre, la palabra de Dios busca entrañas maternales que la acojan, alimenten y comuniquen. Hoy y siempre, el Señor espera escuchar el “sí” de los pequeños como nosotros, el “sí” de los libres y solidarios, el “sí” de todos los hombres y mujeres de buena voluntad.

El ejemplo de María —pobre y pequeña— nos muestra que también el vacío de nuestra vida puede ser fecundado por la acción de Dios, si nos abrimos a ella como supo hacer la madre de Jesús de Nazaret. Si derribamos el muro de nuestras suficiencias, recelos y miedos, Dios podrá obrar también en nosotros maravillas.

Juan Ramón JUNQUERAS


Juan Ramón Junqueras publicó al día siguiente en Facebook lo siguiente: "Ayer recibí un regalo excepcional. Tuve la oportunidad de compartir con mis amigos del Equipo Ecuménico de Sabiñánigo una reflexión sobre María de Nazaret. Necesito agradecerles la confianza que me han mostrado. Me sentí acogido, querido, respetado... Gracias, gracias, gracias".

Fotografías gentileza de:
Mercedes Portella
Antonio García
Eloy J. Torre