Todos juntos
Un espacio propuesto por EQUIPO ECUMÉNICO SABIÑÁNIGO

viernes, 26 de febrero de 2016

NET POR GOD - ZARAGOZA - MARZO 2016

“Padre, Que todos sean uno.”

Juan 17, 21

Una inmensa red abrazando la tierra...

Amazonia, 
el combate de Dorothy Stang

Presentación de la película:

En el corazón de la selva amazónica del Brasil, una religiosa, Dorothy Stang, hizo de la defensa de la población más pobre y del respeto de la Creación el combate de toda su vida. Falleció el 12 de Febrero de 2005, a la edad de 73 años, asesinada por sicarios enviados por latifundistas cuyos abusos había denunciado. Su vida entregada continúa dando fruto hasta hoy, inspirando varias iniciativas locales que buscan una explotación de la tierra preocupada por la protección de la biodiversidad. Ella es un testimonio del compromiso con una “ecología integral” pregonada por el papa Francisco en la Encíclica Laudato Si.

Esta película nos lleva a Anapú, en el estado brasileño de Pará, tras aquellos que conocieron a la Hermana Dorothy: religiosas de su congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de Namur, Monseñor Erwin Kräuter, obispo en la Amazonia durante 35 años, habitantes de la región que han puesto en marcha los programas de desarrollo durable que ella inició.

Trailer:


¿Cuándo?

El miércoles, 2 de marzo 2016, A las 20'00 horas

Duración:

Aproximadamente hasta las 21'15 horas

¿Dónde?

Parroquia San Miguel de Zaragoza

¿Cómo se desarrolla un encuentro “Net for God”?
  • Veremos una película de 30 minutos, (enseñanzas, testimonios, reportajes para formarnos espiritualmente y despertar nuestra conciencia hacia la obra del Espíritu Santo en el mundo)
  • Luego tendremos un tiempo de compartir en pequeños grupos sobre el tema de la película
  • Para terminar tomaremos un momento de convivencia juntos
¿Qué es “Net for God”?

Net for God es una red de oración, de formación y de evangelización, creada por la iniciativa del Chemin Neuf para la paz y la unidad entre nuestros países y nuestras Iglesias.

ENTRADA LIBRE



jueves, 25 de febrero de 2016

GRAN CONCILIO PAN-ORTODOXO

El Patriarca Bartolomé I (Foto: Nikolaos Manginas - Patriarcado Ecuménico)
La isla griega de Creta acogerá el Santo y Gran Concilio pan-ortodoxo

Así lo han decidido los primados de las Iglesias ortodoxas autocéfalas reunidos en Suiza. Se trata de la primera reunión de estas características en más de mil años

El denominado Santo y Gran Concilio pan-ortodoxo tendrá lugar en la Academia Ortodoxa de Creta del 16 al 27 de junio. Así lo han decidido los primados de las Iglesias ortodoxas autocéfalas reunidos en el Centro Ortodoxo de Chambésy (Suiza) del 21 al 28 de enero, por invitación del patriarca ecuménico Bartolomé I.

En el comunicado final, se enumeran los temas aprobados oficialmente, que formarán parte de la agenda de esta histórica reunión. Cabe recordar que el Concilio pan-ortodoxo no se convoca desde hace más de mil años.

Entre otras cuestiones, se tratarán la diáspora ortodoxa; la misión de la Iglesia Ortodoxa en el mundo contemporáneo; el sacramento del matrimonio y sus impedimentos; la importancia del ayuno y su observancia hoy; y las relaciones de las Iglesias ortodoxas con otras confesiones cristianas. Por decisión de los primados, se publicarán todos los textos aprobados.

En Chambésy, todos los presentes también han autorizado la participación de observadores no ortodoxos, durante las sesiones de apertura y cierre del Santo y Gran Concilio, y han decidido crear una secretaría pan-ortodoxa.

Por último, los primados de las Iglesias ortodoxas han expresado su apoyo a los cristianos perseguidos en Oriente Medio y su preocupación constante por los dos metropolitas de Alepo –el greco-ortodoxo Boulos Yazigi y el siro-ortodoxo Mar Gregorios Yohanna Ibrahim– secuestrados en abril de 2013.

El encuentro en Chambesy había sido convocado para definir los textos, el reglamento y el funcionamiento del vértice pan-ortodoxo, que inicialmente se iba a celebrar en la antigua catedral de Santa Irene, en Estambul, y ha sido trasladado a causa de las tensiones internacionales entre Turquía y Rusia, algo que pondría haber puesto en peligro la presencia de los representantes del Patriarcado de Moscú.

Creta, isla griega bajo la jurisdicción eclesiástica del Patriarcado de Constantinopla, ha sido elegida como la nueva ubicación, ya que ofrece condiciones logísticas más favorables, y porque ya ha sido sede de conferencias teológicas en el pasado.

Publicado en:
Boletín
Comunidad Ecuménica Horeb Carlos de Foucauld
Nº 68  MARZO 2016
WEB:




miércoles, 24 de febrero de 2016

ORACIÓN BREVE


Al volver la vista hacia ti, Cristo, la confianza de la fe puede nacer y reaparecer en nosotros. El don de tu alegría nos ayuda a encontrar el valor de la espera, arraigado en la fidelidad de Dios mismo hacia nosotros.
AMEN.
Comunidad de Taizé





martes, 23 de febrero de 2016

2ª JORNADA BÍBLICA 2016 - MÁLAGA


El Presbiterio de Andalucía
y la Iglesia Presbiteriana de Torre del Mar

2ª Jornadas Bíblicas
“Caminando con Jesús “
Encuentros en los Evangelios

Sábado 23 y el domingo 24 de abril del 2.016 
Centro Ecuménico “Los Rubios”, Málaga, 
dirigidas por el profesor
Colin Sims
(Iglesia Presbiteriana de Irlanda) 

Después del positivo resultado de las Jornadas del 2.015, el Presbiterio ha invitado al Profesor Sims para conducirnos de nuevo en este proceso de aprendizaje reflexivo de la biblia. El tema de estas jornadas, se centrará en la última travesía de Jesús en Jerusalén y en los encuentros ocurridos en el camino.

El Profesor Colin Sims tiene 15 años de experiencia como Director ejecutivo del Seminario Teológico del Sur y como misionero en Argentina, buscando abordar las cuestiones de la falta de conocimiento de la Biblia, en la región de la Patagonia. Nacido en Gales, estudió teología en la Universidad Queens en Belfast, ha sido profesor de Nuevo Testamento en Buenos Aires y en el Instituto teológico “Unido” que es parte de la universidad Queens, en Belfast. 

Las Jornadas consistirán en tres talleres (dos el sábado y uno el domingo), en los que se expondrá el tema, se invitará a la reflexión personal y a la aplicación práctica del mismo.

La primera sesión, el sábado 23, comenzará a las 10'30 hporas, y la segunda a las 17'00 horas. El domingo, será a las 11'45 horas. Cada taller durará dos horas y media.

Inscripción

Si estas interesado en asistir, o necesita más información, por favor ponte en contacto con el Centro lo antes posible , indicando el número de talleres a los que deseas asistir, así como otros datos relativos a alojamiento y comidas. 

Las Inscripciones pueden hacerse directamente en el Centro Los Rubios, enviando un correo a info@centrolosrubios.es o por teléfono al 952 401 199

Inscripción:

Nombre __________________________________Tel. _________________

Correo electrónico_____________________________________________________

Iglesia / Confesión ______________________________________________

Precios:
TALLERES

Sábado: Todo el día (2 Talleres y comida)………………….……25 €

Sábado: Solo Talleres…………………………………………….15 €

(Cada taller dura dos horas y media)

Domingo: Sólo taller ……………………………………….5 €

ALOJAMIENTO

Alojamiento y desayuno………………………………….……… 20 €

Agradecemos que especifique claramente cuál de las opciones anteriores requiere. Gracias

Centro Los Rubios, Camino Viejo de Vélez, 26 
29738 Torre de Benagalbón, (Málaga)



lunes, 22 de febrero de 2016

MIRAR JUNTOS HACIA EL FUTURO

Su Santidad Kirill, Patriarca de Moscú y de toda Rusia

Mirar juntos hacia el futuro

Haciendo un alto en su gira por América Latina, su santidad Kirill, patriarca de Moscú y de toda la Rusia, ha concedido una entrevista exclusiva a la cadena de televisión Russia Today, la cual transmite en inglés, árabe y español desde Moscú, Washington DC y Londres, y está disponible para 700 millones de televidentes en todo el mundo. Era la primera vez que hablaba del reciente encuentro en La Habana, “que tiene ciertamente -dijo- gran importancia. Es un intento al más alto nivel de comprender juntos donde estamos y hacia dónde vamos. La cristiandad, de una parte, la civilización humana de la otra”. En cuanto a por qué en Cuba: “Por tratarse de un país de tradición católica, aunque de hecho sea laico, con una ideología comunista. Eligiendo Cuba, hemos querido decir: sí, nosotros conocemos nuestro enojoso ayer, pero lo dejamos de lado. Nuestro objetivo principal es mirar juntos hacia el futuro. He aquí por qué hemos elegido Cuba”. 

Su palabra para explicar el renacimiento de la fe tras el régimen ateo en Rusia, fue: milagro. “He ahí la razón por la cual hemos constatado en la Declaración común con el papa Francisco que los cambios estupefacientes se han producido efectivamente en Europa del Este. Tal vez hayan dado pie al encuentro que acaba de tener lugar. Porque la Iglesia rusa, igual que la católica, son capaces de tener una visión global de los acontecimientos y discutir juntas los problemas a los que plantan cara los cristianos de todo el género humano”.

Definido como tragedia lo del Oriente Próximo, añadió que no basta con atajar esa hemorragia. “Es preciso, además, prevenir la descristianización de la sociedad moderna por nuestros comunes esfuerzos, ya que, bajo la presión del secularismo que tan agresivo está siendo en ciertos países, los cristianos son apartados del espacio público. En cierto sentido, se puede decir que están incómodos en muchos países desarrollados. Pienso que el momento era bueno para encontrarme con el papa Francisco, a fin de discutir en profundidad y al detalle de este problema y sacar reflexiones comunes, aquellas enunciadas en el texto de la Declaración.

Visto como evidente que no se puede emplear solo el diálogo y las exhortaciones verbales para razonar con los terroristas, añadió la necesidad del recurso a la fuerza, “pues son los terroristas quienes destruyen los pueblos cristianos, monasterios, santuarios y monumentos históricos. Porque si ellos actúan por la violencia, la respuesta de cuantos están interesados no solo en la conservación de la presencia cristiana, sino más generalmente en la paz de aquellos lugares, debe también recurrir a la fuerza para hacer cesar la guerra, liquidar el terrorismo y asegurar al pueblo la posibilidad de pronunciarse libremente, sea en Siria o en Irak. De la inmigración dejó claro que, “desde un punto de vista humanitario, humano y cristiano, hay que ayudar a los que sufren”. Agregó convencido que “si todos los países hoy inquietos por la expansión terrorista llegasen a dar al terrorismo una respuesta común, obligarían a estabilizar la situación en el Oriente Próximo, a parar el torrente de refugiados. Muchos de ellos regresarían de Europa. He aquí, me parece a mí, la sola vía realista”.

Sobre las tensas relaciones Rusia-EE.UU., “en ningún caso -señaló- hay que ir a una gran guerra. Nosotros hemos hablado con el papa Francisco. Tal vez Dios haya hecho encontrarnos ahora, en el momento preciso en que las nubes se agolpan sobre Siria, cuando existe amenaza de confrontación entre países que poseen un potencial destructivo enorme. Recordando los duros años de la guerra fría, desveló que los cristianos de EE.UU. y de la Unión Soviética encontraron el medio de trabajar juntos por un porvenir mejor: “Tuvimos contactos muy intensos con la comunidad cristiana de los EE.UU., intercambios de delegaciones y conferencias comunes, y conseguimos un acercamiento cristiano a los problemas que dividían a la URSS y a EE.UU. ¿Por qué no hacerlo ahora? ¿Por qué estamos tan alejados los unos de los otros?”. 

Para acabar con el terrorismo, “se debe ir a la raíz: «El mundo está hundido en el mal. La civilización occidental contemporánea, he ahí el mal. Dios en él está excluido, el mundo se ha transformado en un mundo satánico privado de Dios. Tú solo, por tu ejecución, puedes contribuir a la victoria sobre el mal. Es tu deber religioso. Tú combates las fuerzas oscuras, tú luchas contra el diablo. Tú estás del lado de Dios y de la luz». Así es como ciertos predicadores islámicos se dirigen a sus fieles después de la oración del viernes”, matizó. “Es preciso, pues, combatirlo como a un desafío filosófico. Debemos tomar conciencia de lo que pasa dentro de quienes toman las armas para luchar en nombre de Dios. Estoy profundamente convencido de que el desarrollo de la civilización humana que hoy pasa, desdichadamente, por el rechazo de Dios, de la ley divina y moral, es la fuerza que provoca el fenómeno del terrorismo. Es muy importante que lleguemos a un consenso moral global. ¿Cómo? No hay más que un medio: tomar el sentido moral por base de este consenso; intentar construir juntos una civilización nueva, global, sobre la base de un consenso moral común. Yo creo que esto es posible”. 

“En este sentido –aclaró--, mi encuentro con el papa Francisco ha sido muy importante. Las dos más grandes Iglesias del mundo, en la persona de sus Primados, se han encontrado para poner sus péndulos en hora, para hablar de los mismos problemas, cada uno desde su punto de vista. Estamos convencidos de que es posible llegar a una respuesta común y, tal vez yo os sorprenda, fácil de obtener. Porque los dos interlocutores comparten el mismo consenso moral: la fe en nuestro Señor Jesucristo, en sus mandamientos, en sus leyes. Presumo que mi encuentro con el Santo Pontífice ha aportado una modesta contribución a la formación de este futuro consenso moral por todos los hombres”. El Patriarca, en fin, se dijo dispuesto a dirigir su palabra ante cualquier auditorio. La pregunta, por eso, era exigida: -¿Piensa encontrarse de nuevo con el papa Francisco? -“No lo excluyo. Es posible. Si ha habido un encuentro, podrían darse un segundo y un tercero”. Fue la respuesta. 

Contemporáneamente y hasta con posterioridad a dicha entrevista patriarcal, van saliendo también declaraciones sobre el encuentro de La Habana por las que se vislumbra un deje de amargura o de resentimiento cuando no cautela en personalidades de la Iglesia greco-católica de Ucrania, y de los mismos ortodoxos, algunos, del Patriarcado ruso poniendo en solfa algunos puntos de la Declaración conjunta, sin que tampoco falten, para terminar de arreglarlo todo –o complicarlo-, puntualizaciones de expertos pertenecientes al Patriarcado Ecuménico. Son los casos, entre otros, de Su Beatitud Sviatoslav Shevchuk, Arzobispo Mayor de la Iglesia greco-católica de Ucrania, del Reverendo arcipreste Vsevolod Tchapline, antiguo presidente del departamento sinodal de la Iglesia ortodoxa rusa para las relaciones entre la Iglesia y la sociedad, y del Gran Protopresbítero Georges Tsetsis, del Patriarcado Ecuménico. Pero de esto y de muchas cosas más, iremos dando cuenta a su debido tiempo.

Prof. Dr. Pedro Langa Aguilar, OSA
Teólogo y ecumenista






domingo, 21 de febrero de 2016

PARA VIVIR LA CUARESMA


Presentamos dos aportaciones facilitadas por nuestros hermanos de la Comunidad Ecuménica Horeb Carlos de Foucauld

PARA VIVIR LA CUARESMA




EL MIÉRCOLES DE CENIZA

CAMBIA EL AMBIENTE: EMPIEZA EL CAMINO CUARESMAL DE LA PASCUA
Todo debe apuntar hoy al inicio de la Cuaresma como camino hacia la Pascua. Los varios elementos clásicos en esta ambientación -que trataremos de nuevo el domingo próximo- deben estar ya presentes desde hoy: el color morado, la ausencia de las flores y del aleluya, el repertorio propio de cantos...

LA CENIZA, UN GESTO QUE PUEDE SER EXPRESIVO

El gesto simbólico propio de este día es uno de los que ha calado en la comunidad cristiana, y puede resultar muy pedagógico si se hace con autenticidad, sin precipitación; con sobriedad, pero expresivamente. Como ya ha resonado y se ha comentado la Palabra de Dios, la imposición de la ceniza comunica con facilidad su mensaje de humildad y de conversión.

El sacerdote se impone primero él mismo la ceniza en la cabeza -o se la impone el diácono u otro concelebrante, si lo hay- porque también él, hombre débil, necesita convertirse a la Pascua del Señor. Luego la impone sobre la cabeza de los fieles, tal vez en forma de una pequeña señal de la cruz. 

Una fórmula apunta a la conversión al Evangelio: «Convertíos y creed el Evangelio» (que parecería más propio que se dijera en singular, como la otra es más interpelante). 

Mientras que la otra alude a nuestra caducidad humana: «Acuérdate de que eres polvo y al polvo volverás». Ahora bien, parece que sería más educador acompañar estas palabras con dos gestos complementarios: el sacerdote impone la ceniza a cada fiel, diciendo la fórmula de la ceniza y el polvo, y a continuación el fiel pasa a otro ministro que está al lado y que le ofrece el evangelio a besar, mientras pronuncia sobre él la fórmula que habla del evangelio. 

LA CONVERSIÓN Y SUS OBRAS

Las lecturas de estos días expresan con claridad el programa de conversión que Dios quiere de nosotros en la Cuaresma: convertíos y creed el Evangelio; convertíos a mí de todo corazón; misericordia, Señor, porque hemos pecado; dejaos reconciliar con Dios; Dios es compasivo y misericordioso...

Cada uno de nosotros, y la comunidad, y la sociedad entera, necesita oír esta llamada urgente al cambio pascual, porque todos somos débiles y pecadores, y porque sin darnos cuenta vamos siendo vencidos por la dejadez y los criterios de este mundo, que no son precisamente los de Cristo.

Es bueno notar la triple dirección de esta conversión que apunta el evangelio:

a) la apertura a los demás: con la obra clásica cuaresmal de la limosna, que es ante todo caridad, comprensión, amabilidad, perdón, aunque también limosna a los más necesitados de cerca o de lejos,

b) la apertura a Dios, que es escucha de la Palabra, oración personal y familiar, participación más activa y frecuente en la Eucaristía y el sacramento de la Reconciliación,

c) y el ayuno, que es autocontrol, búsqueda de un equilibrio en nuestra escala de valores, renuncia a cosas superfluas, sobre todo si su fruto redunda en ayuda a los más necesitados.

Las tres direcciones, que son como el resumen de la vida y la enseñanza de Cristo, nos ayudan a reorientar nuestra vida en clave pascual.

por Hno. Fernando Fortunato 
(Monasterio Benedictino Santa María de los Toldos)



TIEMPO DE “MISERICORDIA QUIERO Y NO SACRIFICIO” (Mt. 9,13)

Es el título del mensaje del Papa Francisco para este tiempo de cuaresma.
  • Tiempo de cuaresma, como momento fuerte para celebrar y experimentar la misericordia de Dios
  • Tiempo de invitación al silencio para escuchar la Palabra de Dios, escuchar a Dios.
  • Tiempo de escucha orante de Dios, de su Palabra; para la oración personal.
  • Tiempo siempre nuevo…nosotros, nuestra vida, nuestra historia, ha cambiado…ha pasado mucha agua bajo el puente, tenemos nuevas experiencias vividas desde la cuaresma pasada a esta. Hemos hecho nuestra propia pasión, muerte y resurrección…hemos vivido nuestra propia Pascua.
  • Tiempo de volver, nuestra mirada, agudizar nuestro oído, nuestra vida toda, cuerpo y alma, a DIOS. El nos invita desde su MISERICORDIA, COMPASIÓN, BONDAD, AMOR, a volver a El.
  • Tiempo de usar los medios que DIOS me da para mejorar mi vida y sobre todo la relación con El. “Vuelvan a mí de todo corazón, con ayuno, llantos y lamentos. Desgarren su corazón y no sus vestiduras, vuelvan al Señor, su Dios, porque él es bondadoso, lento para la ira y rico en amor, y se arrepiente de sus amenazas” (Joel 2, 12-13).
  • Tiempo para reconocernos pecadores, arrepentirnos y pedir piedad al Señor.
  • Tiempo para CONFIAR en su compasión y DESEAR un corazón nuevo, puro, renovado
  • Tiempo donde se nos devuelve la alegría de la presencia de DIOS en nuestra vida.
  • Tiempo de dejarnos reconciliar por DIOS, con DIOS y en DIOS.
  • Tiempo favorable, este es el día de la salvación.(2 Cor. 6, 2)
  • Tiempo del AÑO SANTO de la MISERICORDIA. Hermoso año para volver a enamorarnos de DIOS y de su creación.
  • Tiempo para manifestar a los demás, con las obras de misericordia corporales y espirituales, que DIOS los AMA INFINITAMENTE e INCONDICIONALMENTE porque son sus hijos.
  • Tiempo para perdonarnos a nosotros mismos, perdonar a DIOS, y sobre todo al prójimo, que es nuestro hermano.
  • Tiempo para hablar bien de DIOS; hablar bien de los demás. (Tiempo para morderse la lengua cuando vamos a hablar mal del otro o de DIOS, según el Papa Francisco).
  • Tiempo de conversión, de cambio en nuestra vida, dejando obrar a DIOS en nosotros, cambiamos actitudes, miradas, gestos, obras, etc…hacia el prójimo, nuestro hermano.
  • Tiempo de no practicar estas cosas para ser vistos y agradar a los hombres, a los demás.
  • Tiempo de limosna, de oración y de ayuno; para ayudar al prójimo.
  • Tiempo para recibir la recompensa del PADRE DEL CIELO, que ve en lo secreto del corazón; y ahí, en lo secreto, en lo mas íntimo, te recompensara.
  • Tiempo de reconocer que estamos necesitados de DIOS, de su amor, de su gran misericordia. 
  • Tiempo de tomar el ejemplo de María, de humildad y sencillez, que se hizo esclava del SEÑOR para que se cumpliera su Palabra. (Lc. 1, 38)
  • Tiempo para dejarse encontrar por el SEÑOR.
Tiempo para vivir y celebrar juntos, en comunidad, la vida de JESÚS; su PASIÓN, MUERTE y RESURRECCIÓN. Vivamos y celebremos con mucha FE, ESPERANZA y CARIDAD.

por P. José Gabriel Sarmiento
Administrador Parroquial
Parroquia “Medalla Milagrosa” – Pasco
“Asunción de María” - Ticino
ARGENTINA

MÁS INFORMACIÓN:








viernes, 19 de febrero de 2016

ESTUDIO BÍBLICO: MARÍA MAGDALENA


ESTUDIO BÍBLICO ECUMÉNICO - 2ª SESIÓN - MARÍA MAGDALENA


Sin duda, Jesús sorprendió a la sociedad de su tiempo en muchos aspectos, pero uno de los elementos que caracterizó su ministerio público, fue sin duda su relación con las mujeres. Para entender la importancia de estas relaciones, lo que implicaban en su tiempo y cultura, y también las repercusiones en la historia humana, el EQUIPO ECUMÉNICO SABIÑÁNIGO, propone para el Estudio Bíblico Ecuménico del presente curso, plantear cómo fue la relación de Jesús con algunas de las mujeres que aparecen en los Evangelios, en este sentido, sin ánimo de agotar las posibilidades, elegimos a María, la madre de Jesús, María Magdalena y las hermanas Marta y María. Estas cuatro mujeres serán presentadas para el estudio desde tres sensibilidades, adventista, protestante y católica, enriqueciéndonos también con las aportaciones y preguntas que los asistentes planteen en tan interesante y actual cuestión.

"María Magdalena" fue el título de la segunda sesión del Estudio Bíblico Ecuménico, desarrollada el pasado jueves día 18 de febrero en Sabiñánigo, en esta ocasión al encontrarse enfermo quien estaba anunciado, el pastor Augusto Milián, el conductor del estudio fue Daniel Vergara, pastor metodista de la iglesia de "El buen pastor" de Sabiñánigo y miembro del EQUIPO ECUMÉNICO SABIÑÁNIGO, quién después de recorrer todos los pasajes y citas evangélicas donde aparece María Magdalena, y describir la figura de esta mujer propició un interesante debate entre cerca de los treinta asistentes presentes en el Club parroquial de Cristo Rey, donde se celebró el encuentro.

La próxima sesión de "Mujeres en la Vida de Jesús" será la que se desarrollará el jueves 14 de abril, a las 20'00 horas en el mismo lugar, coordinada en esta ocasión por Fernando Jordán, sacerdote católico y que versará sobre "Marta y María" dos hermanas de Betania amigas de Jesús.













jueves, 18 de febrero de 2016

SOBRE EL LIBRO DE PEDRO LANGA "APÓSTOLES DE LA UNIDAD"

Reproducimos íntegro el artículo publicado en "religión digital" de Guillermo Martín Rodríguez, Director emérito del Programa español de Radio Vaticano

Sobre el libro de Pedro Langa
Apóstoles de la unidad
"Sugiere la admisión de un pluralismo de actitudes"

por Guillermo Martín

Fue en la década de los 50 del siglo pasado. No tendría más de 12 o 13 años cuando oí hablar por primera vez de que había que rezar por la unión de los cristianos. Yo me encontraba en el Seminario Menor de Arenas de San Pedro, Ávila.

Por lo que recuerdo, se trataba de un Octavario de Oración por la Unión de los cristianos. Durante ocho días se colocaba en lugar preferente de nuestra intención y de nuestra plegaria infantil. Nuestra mente se iba abriendo a nuevos horizontes, a nuevas y desconocidas perspectivas pues, a juzgar por lo que nos decía el padre espiritual, la Iglesia se había dividido hacía ya muchos siglos. No era una sola. Ya se habían producido cismas. Habían surgido herejías. Se había roto la unidad. Jesús, en la llamada Oración sacerdotal (Jn 17), hizo una petición al Padre con estas palabras, que siguen resonando aún con la misma intensidad de aquella noche en el Cenáculo: «Padre santo, guarda en tu nombre a los que me has dado para que sean uno como tú y yo somos uno» (Jn 17,11).

El propio San Pablo, en la carta a los Efesios, después de afirmar que uno solo es el cuerpo y uno solo el Espíritu, así como una sola la esperanza que encierra la vocación a la que hemos sido llamados, añade: «un solo Señor, una fe, un bautismo; un Dios que es Padre de todos y habita en todos» (Ef 4,5-6). Tiene razón San Pablo, pero la realidad es que los cristianos, desde hace casi un milenio, (desde el 1054) estamos desunidos, separados: Oriente por un lado, Occidente por otro, además del desgaje de las diversas confesiones protestantes. Ya comenzaba a percibir en aquellos años de adolescente el significado del desgarro en la túnica del Señor y la necesidad de coserla, unirla con una costura indeleble e invisible. Y esto sólo se podía hacer con la oración, el sacrificio y la caridad.

El P. Langa, ecumenista sin par hoy en España y reconocido en el extranjero, nos pone delante y nos propone en este su magnífico libro Apóstoles de la Unidad un racimo de treinta y tres Apóstoles de la unidad, ecumenistas imponderables, incansables predicadores de la unidad de los cristianos, cuando un luminoso rayo de luz, cálida, esperanzadora e intensa ha dado paso a un...

Evento feliz e inesperado

Precisamente, mientras estoy redactando estas líneas, el Papa Francisco está celebrando su anhelado encuentro con el Patriarca ruso Cirilo (Kirill) en el aeropuerto de La Habana, en Cuba. 

La historia de las relaciones entre las Iglesias de Oriente y Occidente está a punto de tomar derroteros nuevos, de emprender nuevos caminos donde el encuentro y el abrazo estrecho y conmocionado sea una realidad, sellado con el beso en la caridad y en el amor después de casi mil años de espera. «Somos hermanos, tenemos el mismo bautismo, somos obispos» dijo el Papa.

«Ahora las cosas son más fáciles», dijo por su parte el Patriarca ruso. Yo diría, desde mi humilde ribera, aquella frase de Julio César ante el paso del Rubicón: «Alea jacta est», ‘la suerte está echada'. Aunque haya que vencer y superar muchos obstáculos vemos que por el horizonte va amaneciendo una alborada de esperanza, de diálogo inte3nso y fluido, de ilusión de vivir como hermanos. «A pesar de las dificultades, que siguen existiendo, tenemos la oportunidad de conversar de corazón a corazón», dijo también el Patriarca ortodoxo. La confianza se está adueñando felizmente de nuestras Iglesias.

¿Qué está sucediendo, qué ha sucedido en el cercano pasado para que se estén produciendo, a nivel ecuménico, tamaños efectos, esperanzadores y halagüeños para toda la Iglesia de Cristo?

Pregunta y respuesta

A esta pregunta responde de una manera perfecta, exacta y jubilosa el libro que presentamos y que lleva por título, como hemos dicho más arriba, Apóstoles de la unidad, publicado por la Editorial San Pablo. Ha sido premonitor de los posibles y fructíferos efectos del abrazo fraternal y de los tres besos, según la tradición ortodoxa, que se dieron en La Habana el Papa Francisco y el Patriarca Cirilo. Su autor P. Pedro Langa Aguilar, de la Orden de San Agustín, nos ofrece 33 retratos biográficos correspondientes a otros tantos personajes, hombres y mujeres, cuyas vidas, trabajos e ilusiones estuvieron marcadas por la solemne plegaria de Jesús al Padre en la última Cena, como afirma Pedro Langa en su introducción a la obra.

Y añade: «El sintagma Ut unum sint de Juan 17,21, santo y seña de los ecumenistas, fue vida y trabajo frecuente del grupo aquí seleccionado, que supo sacarlo adelante bajo el signo de la renovación y de la perfección». La verdad es que, prescindiendo de que su modo de actuación «fuera de forma individual, a menudo, o mancomunada como alternativa en casos puntuales, el grupo en todo caso acertó a caminar siempre de la mano de Dios y descorriendo en cada amanecer la cortina de la esperanza».

Esta es la respuesta que el agustino burgalés nos da, con su estilo directo, preciso, con palabras que dan la impresión de haber sido acuñadas en el albor de la mañana de nuestra lengua y fecundadas con dejes líricos, ecuménicos, agustinianos y patrísticos. Vemos en cercana perspectiva la esperanza transmutándose en gozosa y perenne realidad de unidad. La oración, el esfuerzo y el sacrificio de estos arrojados ecumenistas y de muchos más, su trabajo y entrega son el aval y la garantía de estos emocionantes y muy posibles resultados de unidad de las Iglesias.


Vocación - Oikoumene y ecumenismo de sangre

No cabe duda de que estos 33 grandes personajes, próceres y paladines de la unidad de las Iglesias, sin excluir a tantos otros que, sin duda han hecho o están haciendo lo mismo, pues no están aquí todos los que son, pero son todos los que están, estuvieron animados, ilusionados por llegar a la unidad plena, haciendo así realidad el deseo y la petición de Cristo al Padre.

Pedro Langa, fiel a su honestidad intelectual y estilo claro y ameno, ayuda al lector, como llevándole de la mano desde la Introducción, colocando una iluminación especial, sobre los ecumenistas de que trata, para que el lector descubra en ellos el sublime substrato de sufrimiento a causa de enfermedad, como es el caso de la beata María Gabriela Sagheddu, o de persecución, de dolor, cautividad, humillaciones, soportadas con firmrza, fieles a su cometido ecuménico que hacía de ellos columnas portantes del granítico templo de la oikoumene. En él, como en la Iglesia, cabe y es venerada la sangre de los cristianos, mártires de hoy o del reciente ayer.

Muy adentrado ya el 2015, los frecuentes derramamientos de sangre y cruentos atropellos de cristianos en Oriente Medio indujeron al Papa Francisco a insistir en lo que él ha dado en llamar ecumenismo de la sangre. Y, «ante los veintiún cristianos coptos asesinados por el Estado Islámico en Libia, nos recuenda el P. Langa en su Introducción, recordaba al Moderador de la Iglesia Reformada de Escocia que "la sangre de nuestros hermanos cristianos es un testimonio que grita -sean católicos, ortodoxos, coptos, luteranos, no interesa-: son cristianos. Y la sangre es la misma, la sangre confiesa a Cristo, pues los mártires son de todos los cristianos"».

El P. Langa señala algunos puntos más que conviene tener en cuenta a la hora de afrontar el encuentro con estas personas que en su totalidad han fallecido ya. Otro punto es el de su vocación ecuménica. Vieron en ella "una especial llamada de Dios, como reto ante el que no caben nunca las medianías. De ahí que ecumenismo sea sinónimo de conversión permanente.

Sugiere la admisión de un pluralismo de actitudes. Unos comienzan muy pronto. Otros más avanzada su edad. Otros, como el Cardenal Congar, meditando la oración sacerdotal de Jesús en Jn 17,21.Todos recibieron la llamada en un momento y circunstancias determinadas. Todos respondieron a ella con ilusión, sabiendo que "la vocación ecuménica es en ellos llamada común a trabajar por la unidad, bien que practicada de modos y comportamientos diversos". Pero en el fondo de todos ellos anidaba, afirma Pedro Langa, la pasión de caminar por la ruta del diálogo.

Estos grandes hombres han ido colocando los cimientos unitarios, sólidos, apoyados en la oración, el esfuerzo, la esperanza, y más próximos al abrazo ecuménico de Cuba, para que sobre ellos se vaya restaurando la inmarcesible e impoluta túnica de Cristo, y el edificio de la Iglesia Una, Santa, Católica y Apostólica. El Aeropuerto Internacional de La Habana, José Martí, es un lugar al que se va y del que se viene volando. La metáfora no puede ser más clara. Presume e inspira vuelos de ángeles, comunicadores divinos de la humanidad con Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo: «Un sólo Señor, una fe, un bautismo; un Dios que es Padre de todos...» (Ef 4,5-6). Ángeles que traen y llevan ilusiones, promesas, esperanzas y, esperemos, también realidades cálidas y tangibles.

¿Quiénes son?

No nos es posible citar a los treinta y tres personajes presentados por el autor de Apóstoles de la unidad. Entre estos impresionantes personajes se encuentran cuatro mujeres. De este número forma parte la beata Teresa de Calcuta (1910-1997) a la que Langa denomina ecumenista del amor. Su vida toda estuvo presidida por la caridad, la consagración a Jesús y la alegría. Fue signo de los tiempos, y pasó por el mundo, como Jesús, haciendo el bien. Otra mujer es Clara Lubich (1920- 2008), quien sostuvo una abundante correspondencia inédita con Juan Pablo II, sobre el diálogo interreligioso, la dimensión ecuménica, el papel de los creyentes en el desafío del siglo, la fuerza de los movimientos eclesiales y el miedo a que el «continente europeo corra el riesgo de encontrarse sin alma por haber perdido los propios valores de referencia». El movimiento fundado por Chiara, los Focolares, quienes encarnan en la sociedad la espiritualidad de la unidad.

Tener el libro en las manos, empezar su lectura y no dejarla hasta terminarlo es todo uno. Su lectura seduce, encanta, te cautiva y no te suelta hasta que llegas a la frase final:«Enamorado del ecumenismo y siempre disponible, rompió moldes y cruzó fronteras sin fin a la hora de servir a la Iglesia y amar al Cristo del Ut unum sint». Frase que, mutatis mutandis, puede aplicarse a todos los demás.


Esta frase la ha aplicado el P. Langa al cardenal holandés Johannes Willebrands (1909-2006), colaborador del Cardenal Bea (1881-1968), gran ecumenista también, en los proyectos y realizaciones ecuménicas y de manera especial en los trabajos del Concilio Vaticano II, elaborando juntos diversos documentos ecuménicos de la suprema Asamblea. Yves Congar (1904-1995), otro de los ecumenistas elegidos por Langa, sentía una gran admiración por el cardenal Bea de quien decía que "se podía dialogar con él como con un amigo". Bea fue definido como el "Cardenal del diálogo". Muchos Padres conciliares y observadores le consideraban "la conciencia del Concilio".

Puedo asegurar que he leído con admiración y entusiasmo todo lo que ha escrito tan perfecta y amorosamente sobre ecumenistas ellos, voy a destacar brevemente a algunos de ellos tomados de este magnífico retablo, concretamente aquellos que, por unas u otras circunstancias, estuvieron más presentes en mi vida, en la que nunca llegó a faltar la preocupación y la oración por la unidad de la Iglesia.

El primer ecumenista del que oí hablar al P. Espiritual del Seminario fue el P. Paul Couturier, francés, nacido y fallecido en Lyon (1881-1953). Creo que me impresionó, según lo que de él nos decía el padre espiritual, su capacidad de impregnar las actividades sacerdotales y ecuménicas de una recia y elevada espiritualidad. Fue el iniciador de la Semana de oración por la unidad. Semana que, al principio, se celebraba en Pentecostés y desde hace años celebramos en el mes de enero, concretamente del 18 al 25 de este mes. El 18 de enero la Iglesia conmemora el establecimiento en Roma, por San Pedro, de la cátedra episcopal y primacial.

El 25, en cambio, se celebra la conversión de San Pablo. Fue el promotor de un ecumenismo espiritual. El P. Couturier estaba convencido de que "los esfuerzos meramente humanos, como afirma el P. Langa, no bastan. Es sobremanera preciso un ecumenismo espiritual, es decir, rezar por la unidad de los cristianos..." Organizó el denominado Grupo de Dombes, en Suiza. Se trataba de encuentros interconfesionales. Su amistad con algunos pastores protestantes, con el P. Congar y con Máximos IV, "fue determinante, afirma el P. Langa, para el Vaticano II, cuya reflexión y trabajos ecuménicos él anticipó". Descubre y promueve también el denominado Monasterio invisible, lugar insustituible de la oración de los monjes y de las monjas en la tarea ecuménica.

Atenágoras I, patriarca de Constantinopla (1886-1972), fue una persona muy activa y de un profundo espiritu ecuménico. Su acción social fue muy intensa, así como su preocupación por difundir y asentar en los fieles una fuerte cultura religiosa. Tuvo una gran amistad con Juan XXIII, cuando estuvo de Nuncio en Turquía y Grecia, saludando su elección al Solio pontificio como la de un enviado de Dios, afirma Langa. Pablo VI y Atenágoras se encontraros tres veces: en Jerusalén, en Estambul y en Roma. Tres momentos inolvidables que marcaron tres hitos en las relaciones de ambas Iglesias. Con la fundadora de los Focolares, Chiara Lubich, Atenágoras mantuvo una gran amistad también. Llegaron a entrevistarse al menos unas 25 veces.

El Patriarca, en conversación con Chiara Lubich, citada por el agustino de Burgos, llegó a decir: «Los diez primeros siglos del cristianismo fueron sobre los dogmas y sobre la organización de la Iglesia. En los diez siguientes hemos sufrido cismas, la división. La tercera época es esta, es la del amor». Conviene recordar la gran preocupación de Pablo VI por la unidad. Para conseguirla había que comenzar por algo concreto que se arrastraba desde hacía siglos: la mutua excomunión de las Iglesias católica y ortodoxa. Precisamente el 7 de diciembre de 1965, víspera de la clausura del Concilio Vaticano II, las Iglesias hermanas de Roma y Constantinopla, nos dice el P. Langa, suprimieron simultáneamente las mutuas excomuniones de 1054. Las palabras de Atenágoras suenan con retoques proféticos, si tenemos presente el abrazo de Francisco y Cirilo en Cuba, denominada por el Papa argentino: Ciudad de la unidad. 

Ni que decir tiene que los Papas San Juan XXIII, San Juan Pablo II y el Beato Pablo VI fueron en su momento grandes impulsores del ecumenismo. Juan XXIII (1881-1963) fue el que convocó el Concilio Ecuménico Vaticano II; instituyó el Secretariado para la unidad de los cristianos; fue, en palabras de P.Langa, el que abrió la Iglesia católica al ecumenismo moderno. Definió y expuso su ecumenismo en el discurso inaugural del concilio. Por su parte Juan Pablo II (1920-2005) mostró un vivo interés ecuménico. Escribió dos encíclicas estrictamente ecuménicas: Slavorum Apostoli (2-VI-1985) y Ut unum sint (25-V-1995). Habría que añadir algunas Cartas apostólicas.


Para Juan Pablo II, en el ecumenismo, es necesario profundizar cinco puntos, cita Langa, que el Papa entiende que se trata de verdades de las que depende la unidad visible de los cristianos, menesterosa todavía de mayor estudio. Estos puntos son: la Tradición, la Eucaristía, la Ordenación, el Magisterio y la Mariología. A pesar de las grandes dificultades que se plantearon a las proposiciones papales para intensificar el diálogo ecuménico, san Juan Pablo II tuvo un gran mérito: que llegara del Este resuelto completamente a ser apóstol de la Unidad.

Termino, pues habría mucho que decir aún, con una persona a la que se le puede calificar como hombre de Dios. Se trata del hermano Roger Schutz (1915-2005) fundador de la famosa comunidad ecuménica de Taizé, "la comunidad de oración más importante del mundo" nos dice Langa. El hermano Roger murió el 16 de agosto de 2005 después de ser apuñalado por una mujer rumana, al parecer enferma mental, durante la oración vespertina en la iglesia de la Reconciliación de Taizé.

El P. Langa con una expresión muy suya y al mismo tiempo elegante e irónica dice a este propósito: se trataba de "la perturbada joven rumana Luminita Solcan, que, para más inri, se despacharía luego declarando ante la policía que nunca lo quiso hacer". Entre las voces de condena del acto no podía faltar la de Benedicto XVI, "recordando la carta que el finado le había dirigido días antes para la Jornada Mundial de la Juventud. Manifestaba en ella, afirma Langa, que Taizé «quiere caminar en comunión con el santo Padre». y concluía de su puño y letra: «le aseguro mis sentimientos de profunda comunión. Frère Roger».

El mismo día de su muerte, uno de los hermanos más antiguos, François, hablaba de él de esta manera: «Fue con seguridad amigo de Dios». El cardenal Kasper, en el funeral, fue más directamente a lo vivo del ecumenismo con estas palabras: «El abandono ante la voluntad de Dios y el humilde don de sí mismo se habían convertido en el hermano Roger en una fuente de paz interior, esperanza e, incluso, felicidad. La escisión que más dolía al hermano Roger era la de la división entre cristianos. Quería vivir la fe de una Iglesia sin divisiones, sin romper con nadie, dentro de una gran fraternidad. Creía, sobre todo, en el ecumenismo de la santidad, la que cambia lo más profundo del alma y que, ella sola, lleva a la comunión plena».


Unas palabras sobre un sacerdote, ecumenista eminente, muy conocido y amado por el autor de esta extraordinaria obra; su nombre Julián García Hernando (1920-2008). El P. Langa ha vivido su actividad ecuménica junto a él, unidos en estrecha amistad. Julián era natural de un pueblecito de Valladolid; pertenecía a la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos. Don Julián era una persona muy activa y creativa. Su modelo era el P. Couturier, por lo tanto eminentemente espiritual, lo que no le impedía desarrollar una gran actividad en el Secretariado Español para el Ecumenismo, poniéndolo a punto. Fundó una congregación de religiosas bajo el nombre de Misioneras de la Unidad. Fue cofundador, con el obispo ortodoxo Emilianos, de los Encuentros Interconfesionales de Religiosas.

Mons. Emilianos, hablando de don Julián, lo definía así: "Pragmático, realista, visionario, pero con una admirable capacidad de adaptación Le estamos profundamente agradecidos por cuanto ha hecho por nosotros". Otra fundación más, fruto de su creatividad y visión necumenista fue la revista Pastoral ecuménica, "como prolongación de la formación del Centro". Mucho más dice el P. Langa sobre este hombre pequeño pero de alma y corazón grandes. Y termina con estas palabras: «Don Julián y el P. Couturier parecen almas gemelas. Ambos, en todo caso, merecen a justo título subir al retablo de nuestros Apóstoles de la unidad.

En este retablo de personajes especiales hay otro español. Es el dominico Juan Bosch Navarro (1939-2006). Nació en Valencia. Su actividad fue múltiple y polifacética. Fue un incansable teólogo, docente y lleno de quehaceres pastorales y de enseñanza. No contento con todo eso, su trato con el P. Congar le llevó a descubrir la importancia y el alcance del ecumenismo. Esto le llevó a diplomarse en Ecumenismo en el Instituto Católico de París. El mismo confiesa sus dos encuentros decisivos. El primero con Tomás de Aquino, quien le llevó de la mano por los caminos, a veces estrechos, pero siempre gratificantes, de la teología.

El encuentro con Yves Congar comienza en los lejanos años del estudiantado con las lecturas de sus libros Verdaderas y falsas reformas en la Iglesia y Cristianos desunidos. Estas fueron las bases de su acumenismo y de su intensa actividad ecuménica. 

Merece la pena conocer bien a estos dos ecumenistas españoles y tener ojo avizor, pues están ya en acto más españoles de gran categoría. Cito uno como botón de muestra, que ya ha demostrado y sigue demostrando su valía ecuménica: Me refiero al P. Pedro Langa Aguilar, autor de esta joya ecuménica.

Conclusión

Termino diciendo que la obra realizada por el agustino P. Langa Aguilar es magnífica. La ha realizado con una meticulosidad extraordinaria, muy detallada y con mucho rigor. Ha derramado en ella limpieza de estilo y riqueza de vocabulario. Demuestra ser un avezado conocedor de la investigación y de la narración histórica y biográfica. Sugiere al lector y le estimula a ampliar sus conocimientos apoyándose en la rica y abundante bibliografía que acompaña la edición del texto, con un estupendo aparato bibliográfico, notas aclaratorias y explicación de siglas; la edición es muy cuidada en belleza y manejabilidad, en luminosidad y decoración, en tamaño del libro y de los caracteres gráficos. Aparece como una obra de arte de la Editorial San Pablo, al igual que el libro Voces de sabiduría patrística (2011).

Se percibe claramente que la inmensa reunión de noticias que ha realizado sobre cada una de las personas, ha sido hecha con la fuerza y la pasión que en su interior, en su alma ecumenista alimenta esta vocación, que comparte con los lectores, y que le mantiene unido a san Agustín, a la Teología y a la Patrística. Dicho en pocas palabras y en claras letras Apóstoles de la unidad es una obra maestra, profunda, que plantea una serie de cuestiones importantísimas, que nos obligan, en cierto modo a tomar cartas en el asunto y a dar fuerza al abrazo de La Habana, Ciudad de la Unidad.

Concluyo con una confidencia personal que comparto sin dudarlo. El contenido de este espléndido libro ha resucitado en mí recuerdos y vivencias gran transcendencia para mí, adormecidos en sus detalles, pero no en sus líneas maestras. Esto ha hecho que hayan cobrado vida, realidades y planes pasados. Me da la impresión de que después de esta lectura se puede producir en mí un antes y un después. No cabe duda de que el Ecumenismo va a ocupar una parte impòrtante en mis quehaceres futuros. Espero que en otros muchos lectores pueda surtir los mismos o parecidos efectos.

Bienvenidos Apostoles de la unidad, amigos del pasado y, amistad renovada, muy amigos del presente con proyección de futuro. 

P. Langa, gracias infinitas por esta brillante obra y por las consecuencias dichosas que me trae.


FUENTE:
http://www.periodistadigital.com/





miércoles, 17 de febrero de 2016

LA CARA Y LA CRUZ DE LA VIDA



La cara y la cruz de la vida
por Ana Bou

El ser humano por naturaleza vive, vivimos cada día la cara y la cruz de la vida. Hay momentos en los que nos toca vivir la luz, pero también hay otros muchos que están presentes las sombras y aunque están duelan, especialmente en el momento que las estamos viviendo porque son momentos de incomprensión o de no entender, pero ¿Qué pasaría si esos momentos no existiesen, si siempre viviésemos del éxito y de la mies?

Posiblemente no seríamos capaces de superarnos, de crecer, de madurar… nos sentiríamos auto-suficientes, sin necesidad de nada ni de nadie, sin conocer la inseguridad, el rechazo o la derrota y eso aunque parezca que no, pero no es bueno.

Todos sabemos de personas que les gusta vivir siempre en la cresta de la ola, ser adulados y aplaudidos, pero en lo más profundo de su ser, aunque no sean capaces de reconocerlo, no pueden sentirse felices, no lo son.

Creo que la posibilidad de equivocarse y saber reconocerlo, de tener la oportunidad de vivir la cara y la cruz de la vida, hace que seamos capaces cada día de poner todo nuestro ser en lo que hacemos y sentimos.

¿Alguien quiere compartir alguna experiencia?

Ana Bou
Un minuto para el encuentro
http://blogs.periodistadigital.com/unminutoparaelencuentro.php