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miércoles, 24 de octubre de 2018

LO QUE DICEN LAS RELIGIONES - CAPÍTULO II

Lo que dicen las religiones

por José Luis Vázquez Borau


Capítulo 2: "Fiestas y costumbres de las religiones"


La religión es tan antigua como la humanidad. Muchas de las creencias más desarrolladas de la antigüedad o del presente tienen sus raíces en la religión prehistórica. Adentrarse en la mentalidad del hombre prehistórico es una buena ayuda para contemplar la evolución del fenómeno religioso dentro de la historia de la humanidad. Tres situaciones impresionaban al hombre primitivo: 
  1. El hecho del nacimiento y propagación de la especie; 
  2. La lucha por la subsistencia;
  3. La realidad de la muerte. 
Durante el Paleolítico la vida dependía, en gran parte, de los azares de la caza, de la recolección de raíces y frutos silvestres, de la pesca, del capricho de la naturaleza y de tantas otras fuerzas que escapaban al dominio de la capacidad humana. Por todo ello se comprende fácilmente que el hombre viviera en una situación de constante tensión emocional y de angustia. Se sentía inseguro ante el caos y ante las fuerzas de la naturaleza y buscaba seguridad. En esta búsqueda se encontraba con realidades que se le presentaban cargadas de una fuerza superior. En ellas encontraba paz, seguridad, protección. A estas realidades se les ha dado el nombre de hierofanías o manifestaciones de lo sagrado. En torno a estas surge la actividad religiosa del ser humano.

Para narrar el origen misterioso de las hierofanías surgen los mitos. Y para apropiarse de la fuerza que emana de las hierofanías nacen los ritos. Y cada año, en la fiesta conmemorativa de la hierofanía, se recuerda el mito, realizándose los ritos. La mayor dificultad encontrada en torno a las religiones prehistóricas estriba naturalmente en la ausencia de fuentes escritas relativas a este extenso período de la vida de la humanidad. El investigador debe contentarse con restos silenciosos del pasado: objetos de hueso, hileras de piedras, figuras toscas de piedra, pinturas rupestres y otros materiales semejantes. Tales objetos son difíciles de descifrar. Los arqueólogos suelen advertir que este material sólo se puede interpretar por analogía. El material prehistórico ha de situarse en un contexto que pueda sugerir su sentido original.

La fiesta más sagrada del año religioso judío es el Yom Kippur. Se realiza el día de conclusión de la penitencia de los días del año nuevo. Se caracteriza por un día de oración, ayuno y confesión pública de los pecados. Era el día en que el sumo sacerdote ofrecía el sacrificio por los pecados del pueblo y entraba en el “santo de los santos”, antiguamente llamado tabernáculo. Los judíos veneran en esta fiesta la prueba de fe que tuvo que pasar Abraham cuando Dios le pidió sacrificar a su hijo Isaac.

En los días posteriores a Yom Kippur, suele comerse cordero en su recuerdo. El rabino efectúa la matanza con estrictas reglas: la hoja del cuchillo debe ser dos
veces mayor que la garganta del animal, se afila en piedras especiales y hay que matar de un solo tajo, para que el animal no sufra. Se le deja desangrar, se le extraen piel y vísceras y se comprueba que los pulmones estén limpios. Sólo entonces es válido. Hay que tener en cuenta que el degüello de los animales sólo puede ser realizado por rabinos con licencia para hacerlo, pues deben tener conocimientos de la fisiología animal. El consumo de sangre está prohibido para evitar la embriaguez de la sangre. Como en la actualidad no hay templo ni se ofrecen sacrificios. La expiación se realiza a través del arrepentimiento. El creyente hace un día de ayuno, pasa el día en la sinagoga vestido de blanco, como signo de pureza y de la sepultura; y renace al terminar el día.

El año islámico comienza con el día de la Héjira. En esta fiesta en la que se inicia el año islámico se conmemora la salida de Mahoma de La Meca hacia Medina en el año 622 d.C., constituyendo el primer año de la era musulmana. La separación de su ciudad y de su pueblo fue realizada por Mahoma no sin dolor. La palabra héjira significa ruptura, separación . Los musulmanes emigrados de La Meca a Medina fueron en total sesenta y nueve personas, que Mahoma reunió junto con su colaborador y amigo Abu Bakr.

No fue Mahoma quien instituyó esta fiesta, sino el califa Omar quien decidió situar esta fecha como el comienzo del año e inicio de la era musulmana.

La fiesta del Mahashivararati. La danza de Siva, baile cósmico de la creación, es el rito por excelencia de la religiosidad hindú. Esta fiesta se celebra en enero o febrero. Muchos hindúes hacen ayuno. Se hacen oraciones en honor del dios y se le hacen ofrendas de leche, que simbolizan un mundo en paz, a sus estatuas y a su símbolo el linguam, exponente masculino de la fecundidad. 

Durante este día las mujeres casadas piden por la salud de su marido y las solteras piden encontrar a uno bueno. Durante la noche, el dios destructor y transformador Siva realiza el baile cósmico de la creación. La danza es un gesto simbólico que expresa la estrecha unión del bailarín con el dios. A través de la danza el bailarín llega al grado máximo posible de identificación con la divinidad. Siva es el bailarín cósmico. Tiene la función de engendrar el cosmos al despertar las energías dormidas que pueden modelar el mundo. La naturaleza, sus criaturas y todo lo que existe es el resultado de la danza eterna de Siva. El "señor de la danza" aguanta, con su mano derecha superior, un pequeño tamboril con el que marca el ritmo de la creación. El sonido del instrumento se compara con el éter que es el primero de los cinco elementos junto con el aire, la tierra, el agua y el fuego. El éter es la primera manifestación y la más sutilmente penetrante de la sustancia divina. Es el momento primero de la creación. Con la mano izquierda superior y con los dedos formando una media luna, Shiva aguanta una llama de fuego en la palma de la mano. El fuego es el elemento de destrucción del mundo. El fuego aniquilará el cuerpo de la creación y el Océano vacío apagará este fuego. El fuego divinizado como Agni, tiene la función de iluminar, pero también la de purificar y destruir todo lo negativo. El fuego se asocia con el fuego sacrificial que se hace en los templos, en los asrams o monasterios y en las casas. Siempre está presente en los rituales de nacimientos, bodas y funerales.

En una mano la creación, en la otra la destrucción: equilibrio perfecto. Con la segunda mano derecha, Siva ejecuta un gesto tranquilizador, como queriendo decir: "no tengáis miedo", concediendo la perfección y la paz. La segunda mano izquierda está levantada a la altura del pecho y señala hacia abajo, hacia el pie levantado. El pie de Siva significa libertad y refugio y ha de ser adorado. La mano que le señala toma forma de trompa de elefante que en la India es un animal sagrado. La divinidad está representada bailando sobre el cuerpo de un demonio enano Apasmara parusa, que simboliza la ceguera de la vida, la ignorancia del ser humano. La victoria sobre este demonio se consigue obteniendo la auténtica sabiduría que consiste en liberarse de las ataduras de la vida y del mundo. Un círculo de llamas y de luz sale del dios y le rodea. Representa los procesos vitales del universo y de sus criaturas. La existencia de la naturaleza es una gran danza originada y posible gracias al dios que danza y baila en su interior. También simboliza la energía de la sabiduría y la luz trascendental del conocimiento de la verdad. El golpeo de los talones del dios marca el ritmo de las edades del mundo y la cara inexpresiva e inmutable de Siva contrasta con el movimiento de la danza simbolizando la tensión entre la eternidad y el tiempo.

"Un hombre no puede actuar con acierto en un nivel de su vida si está ocupado actuando desacertadamente en otro.La vida es un todo indivisible." 
(Mahatma Gandhi)

La fiesta de Asalha. Se conmemora el momento en que Buda subió a los cielos para enseñar el Dharma a los dioses. Se celebra durante la estación de las lluvias. Es un momento de reflexión. Los monjes se quedan en los monasterios estudiando y meditando. Cuando termina la Asalha los monjes celebran una ceremonia en la que piden disculpas a sus compañeros que se puedan sentir ofendidos por sus acciones. Las festividades budistas son vividas de forma muy intensa.

No se trata de un día festivo y nada más, como ocurre en muchas religiones. Todo el país se dedica a la reflexión. Las calles cambian, se transforman y la gente se viste de forma especial.

El festival Xung Yuan. En China el destino de ultratumba varía dependiendo de las tradiciones. Para algunos hay un juicio y una estancia más o menos larga en el Infierno; para otros una estancia  indeterminada en un mundo donde reinan funcionarios celestes; para otros y para una mayoría influida por el budismo, una reencarnación, determinada por los actos de la existencia pasada.
En todos los casos, la veneración delos difuntos está destinada a garantizarlos una situación más confortable en el más allá o una mejor reencarnación. También permite proteger a los vivos de un retorno intempestivo de las personas muertas en forma de fantasmas. El séptimo mes del calendario chino está dedicado a los muertos: en particular el día de luna llena, se celebra el festival de los antepasados, Xung Yuan, con una comida acompañada de oraciones para su liberación. 

La corriente confuciana siempre ha enseñado el respeto que se debe tener a los difuntos mediante los ritos, que están consignados en diversas obras clásicas y tienen por objetivo asegurar la armonía en la tierra y prepararnos para la prueba del más allá. Por su parte la tradición taoísta se presenta como un camino de búsqueda de la inmortalidad que une el trabajo corporal, gimnasia y régimen dietético, con ejercicios espirituales entre los que se encuentra la alquimia.

Las principales fiestas cristianas. Adviento, Navidad, Epifanía, Cuaresma, Pascua, Ascensión y Pentecostés son las principales fiestas cristianas. El año cristiano o litúrgico es el desarrollo e los diversos aspectos el único misterio pascual, el tiempo nuevo de la Resurrección, que llena todo el año litúrgico con su luz. Comienza con un período de preparación para la Navidad, que se denomina Adviento, y que dura cuatro semanas. Es un tiempo en que los cristianos también piensan en la segunda venida de Jesucristo. En la fiesta de Navidad se celebra de una manera gozosa el nacimiento de Jesucristo. Estas fiestas en torno al Misterio de la Encarnación, Anunciación, Navidad y Epifanía, conmemoran el comienzo de nuestra salvación y nos comunican las primicias de
Pascua. 
La Cuaresma es un período de cuarenta días de preparación para la Pascua. Se recuerda los cuarenta días que Jesús pasó en el desierto antes de su ministerio público. La principal fiesta cristiana es la Pascua, que conmemora la resurrección de Jesucristo, que ha aplastado a la muerte y penetrado en nuestro viejo tiempo con su poderosa energía, hasta que todo le esté sometido.

Pasados cuarenta días de pascua se celebra la fiesta de la Ascensión de Jesucristo al cielo, significando con esta fiesta, que Él es el Señor del cosmos de la historia. En Él, la historia y la humanidad e incluso toda la Creación encuentran su recapitulación, su cumplimiento trascendente. Diez días después de la fiesta de la Ascensión se celebra la fiesta de Pentecostés, al término de las siete semanas pascuales. En este día la Pascua de Cristo se consuma con la efusión del Espíritu Santo que se manifiesta, da y comunica como Persona divina: desde su plenitud, Cristo, el Señor, derrama profusamente su Espíritu. En este día se revela plenamente la Santísima Trinidad. En este día se celebra el envío del Espíritu Santo a los apóstoles y el nacimiento de la Iglesia. Durante el año litúrgico, la Iglesia celebra otras fiestas en honor a Jesucristo, la Virgen María y los Santos.

FUENTE:
REVISTA HOREB EKUMENE
Octubre 2018 - Nº 2 - AÑO 1
Comunidad Ecuménica Horeb Carlos de Foucauld


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Lo que dicen las religiones
por José Luis Vázquez Borau
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