Todos juntos
Un espacio propuesto por EQUIPO ECUMÉNICO SABIÑÁNIGO

sábado, 28 de enero de 2017

ECUMENISMO TAMBIÉN SIGNIFICA QUERER, DISCULPAR Y SERVIR A TODOS

«Ecumenismo también significa querer, disculpar y servir a todos»

El sacerdote Raimo Goyarrola (a la derecha) es el vicario general de la diócesis católica de Helsinki, única en Finlandia.

Raimo Goyarrola, vicario general de la Diócesis de Finlandia, cree que el centenario de la Virgen de Fátima supondrá un impulso especial en la unidad de los cristianos: una prioridad del Papa que se construye siendo muy humanos y estando muy unidos en torno al Santo Padre, primero entre todos los católicos.

El Octavario por la Unidad de los Cristianos de 2017 es distinto. La tradición de rezar por esta prioridad de todos los Papas ocho días antes de la festividad de la Conversión de San Pablo este año no será igual. En mayo de 2017 se celebra el centenario de las apariciones de la Virgen de Fátima, y los católicos que trabajan por la unidad en países con mayoría de otras confesiones cristianas confían en que eso no será sólo una carambola en el calendario.

SALIR A LA PERIFERIA: SEGÚN MI INTERPRETACIÓN EN CLAVE ECUMÉNICA ESO SIGNIFICA INTENTAR CONOCER Y AMAR A LOS CRISTIANOS NO CATÓLICOS MÁS ALEJADOS DEL CORAZÓN DE LA IGLESIA QUE ESTÁ EN ROMA

Raimo Goyarrola es el vicario general de la Diócesis de Finlandia, un país de referencia en el diálogo y en el avance por la unidad de las confesiones cristianas. Desde el frío deshielo, insiste en ese cálido viento del norte del acercamiento que construye puentes y hacen efectiva la unidad, paso a paso.

El Papa Francisco y el patriarca ortodoxo ruso Cirilo llamaron a restablecer la unidad del cristianismo desde La Habana el pasado mes de febrero.

¿Hasta qué punto la unidad de los cristianos es una prioridad del Papa Francisco?

Como sucesor de Pedro, la unidad de los cristianos es una de las prioridades de cualquier Papa. Francisco ha afirmado recientemente que es una de sus principales preocupaciones y reza para que la compartan todos los bautizados.

EL TITULAR “LA IGLESIA LUTERANA DE FINLANDIA ACEPTA EL MINISTERIO PETRINO” NO ESTÁ LEJOS DE SER REALIDAD. SOÑAR ES VER CON LOS OJOS DE CRISTO Y ÉL QUIERE LA UNIDAD

Desde el comienzo de su ministerio el Papa Francisco ha insistido en salir a la periferia. Según mi interpretación en clave ecuménica eso significa intentar conocer y amar a los cristianos no católicos más alejados del corazón de la Iglesia que está en Roma. Las comunidades nacidas del luteranismo y de la Reforma protestante históricamente han sido muy distantes. El reciente viaje del Papa al norte de la periferia geográfica y cristiana de Europa ha resultado muy significativo.

Desde Finlandia, donde el ecumenismo da pasos importantes, ¿cómo se sueña esa unidad?

Si Dios quiere, este año finalizará una nueva fase del Diálogo teológico oficial entre la Iglesia Católica y la Iglesia Evangélica-Luterana de Finlandia. El titular “La Iglesia luterana de Finlandia acepta el ministerio petrino” no está lejos de ser realidad. Soñar es ver con los ojos de Cristo y Él quiere la unidad. Es cuestión de dejar actuar al Espíritu Santo. Y aquí en Finlandia sopla muy fuerte.

ECUMENISMO TAMBIÉN SIGNIFICA BUSCAR QUERER A TODOS, DISCULPAR A TODOS, SERVIR A TODOS. SON ONDAS CENTRÍFUGAS INTERCONECTADAS. EN MI MANO ESTÁ ESE ECUMENISMO CASERO

¿Qué impronta ha dejado en el país la reciente visita del Papa?

El viaje del Papa a Suecia ha dejado una huella imborrable en todo el norte europeo, también en Finlandia. Curiosamente, Francisco fue invitado por los luteranos con motivo de la conmemoración del 50 aniversario de la Federación Luterana Mundial y del 500 aniversario del comienzo de la Reforma luterana. En la práctica, el motivo real ha sido la necesidad, incluso física, por parte de los luteranos, de estar con el Papa.

En países de perenne tradición católica la unidad de los cristianos puede parecer una necesidad bonita, pero distante. ¿Qué aconseja a los cristianos para implicarse en esta prioridad se viva donde se viva?

Jesús rezó en la última Cena por la unidad de sus discípulos, que sean uno para que el mundo crea. Vivimos en el mundo al que queremos de verdad. Además, todos estamos rodeados de nuestro pequeño mundo: familia, amigos, colegas de trabajo, vecinos. Ecumenismo también significa buscar querer a todos, disculpar a todos, servir a todos. Son ondas centrífugas interconectadas. En mi mano está ese ecumenismo casero. Allí donde estoy: unir y no separar. Así, el mundo global también estará más unido, será más bueno.

EN PAÍSES DE MAYORÍA CATÓLICA, QUIZÁ EL PRIMER ECUMENISMO ES RESPETAR Y VALORAR LOS DIVERSOS CARISMAS, ESPIRITUALIDADES Y VOCACIONES QUE SE DAN EN LA PROPIA IGLESIA CATÓLICA

En países de mayoría católica, quizá el primer ecumenismo es respetar y valorar los diversos carismas, espiritualidades y vocaciones que se dan en la propia Iglesia Católica. No caer, como repite el Papa Francisco, en la crítica, la envidia, el recelo. Estamos todos en la misma barca y, ahora, a algunos les toca levar anclas, a otros remar, a otros elevar velas, y a otros estar en la bodega... Todos a una. Esta unidad en la barca de Pedro atraerá a los diversos botes salvavidas de otras confesiones cristianas a subirse a bordo y navegar juntos y seguros en este revuelto mar del mundo.

Mons. Raimo Goyarrola y el reverendo Juhani Holma, pastor de la Iglesia luterana de Finlandia, en la presentación de “Cálido viento del norte” el pasado mes de marzo, en Madrid. Foto: Álvaro García Fuentes.

Hace más de un año salía a la calle Cáslido viento del norte, un libro vio la luz poco después de la muerte de su autor, José Miguel Cejas ¿Alguna historia interesante sucedida tras su publicación?

Cuando entregué una copia del libro a los entrevistados aquí en Finlandia todos se mostraron muy conmovidos al saber que José Miguel murió mientras daba catequesis a unos jóvenes después de su jornada normal de trabajo. Ojalá puedan decir también de nosotros que murió con las botas puestas. Indudablemente, ver en un mismo libro testimonios de cristianos de diversas confesiones que aman al mismo Jesús y que su gracia actúa en todos ellos nos llena de esperanza. La gracia es el cemento que une, es el agua que refresca, es el alimento que conforta. Esas personas del libro no son superhéroes de cómics, son gente normal que han decidido contribuir a que este viento cálido de la gracia de Dios llegue a cuantas más personas, mejor. Ese libro tiene un capítulo abierto con tu nombre. Sólo debes rellenarlo. Está al alcance de tu mano.

Este año se celebra el centenario de las apariciones de la Virgen de Fátima. ¿Qué espera usted de la intercesión de la Virgen en este contexto de unidad de los cristianos?

Suelo decir que no existe la coincidencia sino la Providencia. En 1917 la Virgen María se apareció en Fátima con un mensaje de esperanza y de conversión. Mencionó a Rusia. Ese mismo año Finlandia se independizó de Rusia. Celebramos el centenario de ambos acontecimientos. La bandera de Finlandia tiene fondo blanco y la cruz azul: los colores de la Virgen de Fátima. Nuestra Madre va a hablar en este año. Quizás a través de Finlandia. Ojalá seamos capaces de escucharla. ¿Cómo? Rezando el rosario. 

El rezo del rosario se está extendiendo también entre creyentes luteranos. Estoy convencido de que el rosario es un instrumento eficaz de unidad. El rosario es el whatapps que enviamos a la Virgen y su respuesta inmediata. El rosario es la manguera que apagará incendios de odio y regará corazones estériles haciendo florecer una nueva primavera en la Iglesia y en el mundo. Omnes cum Petro ad Iesum per Mariam, repetía san Josemaría. 

¿Qué echa de menos un católico en un país en el que son clarísima minoría de los que viven en países no confesionales, pero mayoritariamente católicos?

El número de creyentes, en cuanto tal, no es tan importante. Lo que cuenta es la intensidad de la luz y la calidad de la sal de mi vida cristiana independientemente de mayorías o minorías en una determinada sociedad. Saber que Dios cuenta con nosotros para que el mundo crea nos ha de llenar de optimismo, esperanza y alegría. Dios cuenta contigo. Tú eres importante para Él y para el mundo entero. En tus manos está ser esa luz, con la fe y coherencia de tu vida.

SABER QUE DIOS CUENTA CON NOSOTROS PARA QUE EL MUNDO CREA NOS HA DE LLENAR DE OPTIMISMO, ESPERANZA Y ALEGRÍA

Y si se me permite una súplica: no os acostumbréis a tener cerca un sagrario. Ahí está la clave de todo. Aquí hay poquísimos y los católicos sienten sed de la presencia eucarística. Allí tenéis muchísimos: acudid a Él con agradecimiento y sembraréis la paz y la alegría que todos necesitamos.

El sacerdote católico Raimo Goyarrola junto al pastor luterano Juhani Holma.

Rezar por la unidad de los cristianos, así, en general, puede ser etéreo. ¿Nos ayuda a tener tres intenciones concretas a las que se pueda dedicar este octavario de oración?

La unidad de los cristianos es signo de la visibilidad del Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia. Cuerpo de Cristo que es místico y también humano, pues Jesús es hombre. Defender el Cuerpo de Cristo es defender el hombre. Por eso, ser cristiano es ser muy humano. En este marco antropológico yo pediría que todos los cristianos:
  • Sigamos defendiendo la vida humana desde su comienzo hasta el final. Hemos de ser servidores y cuidadores de las personas humanas, imágenes vivas de Dios. En concreto, en Finlandia estamos apoyando el desarrollo y difusión de los cuidados paliativos.
  • Protejamos la familia y el matrimonio como su natural fundamento. El futuro de la humanidad se juega en la estabilidad de estos pilares. En marzo entra en vigor en Finlandia una ley confusa sobre el significado del matrimonio. Pensamos que la verdad y belleza del matrimonio son defendibles con la razón y el respeto.
  • Barriendo de nuevo para casa, pidamos por el Documento conjunto católico.luterano que saldrá este año en Finlandia para que sea una referencia mundial para todos los cristianos no católicos que les ayude a dar un paso decisivo para volver a estar todos juntos y disfrutar del viaje de la vida en la hermosa barca de Pedro.


viernes, 27 de enero de 2017

ENTREVISTA A CARLOS LÓPEZ LOZANO

Con motivo de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, "Religión Digital" preparó una serie de entrevistas para dar a conocer la realidad de las confesiones cristianas no católicas en España, los retos y puntos de acuerdo para avanzar en el camino ecuménico. Reproducimos la que Jesús Bastante (Religión Digital)  realizó a Mons. Carlos López Lozano, obispo de la Iglesia Española Reformada Episcopal (comunión anglicana) el máximo responsable de la Iglesia Anglicana en España.

ENTREVISTA A CARLOS LÓPEZ LOZANO

Jesús Bastante
Religión Digital

"católicos y anglicanos podemos trabajar juntos en justicia social, y también en lo teológico" según el obispo Carlos López, obispo anglicano de Madrid.

"Si el documento sobre la Justificación se hubiera firmado en el siglo XVI, Lutero no hubiera sido expulsado"

"La guerra civil y la represión franquista para nosotros fue un desastre. Tres de nuestros párrocos fueron fusilados en el bando franquista. El estado nos expropió 17 escuelas y 26 edificios, de los cuales nunca nos ha dado compensación"

¿Quiénes son los anglicanos en España? ¿Cuántos son, dónde están, cuál es su presencia en nuestro país?

La comunidad en España es pequeña, aunque yo diría que con bastante influencia y presente en casi todas las provincias españolas. Se estableció en 1868. En 1880 elegimos a nuestro a nuestro primer obispo diocesano y nacional, que era Juan Bautista Cabrera. Y desde entonces desarrollamos nuestra vida y nuestra presencia en España de una forma normal. En el siglo XIX, con bastantes contactos con el partido liberal y progresista. Sagasta fue un gran amigo de nuestro primer obispo. 

La guerra civil y la represión franquista para nosotros fue un desastre. Tres de nuestros párrocos fueron fusilados en el bando franquista. El estado nos expropió 17 escuelas y 26 edificios, de los cuales nunca nos ha dado compensación. Y un diputado del parlamento español de la antigua Unió democrática, que pasa por ser un partido demócrata cristiano, me dijo, en una ocasión en la que le hablé de una compensación, dándome una palmadita en el hombro: uy, señor obispo, si el estado tuviera que compensar a todos los damnificados por la guerra civil, entraríamos en bancarrota. Así que no espere usted ninguna compensación. De hecho ni la masonería, que también recibió numerosas expropiaciones, ni nosotros, hemos sido nunca compensados. En los sindicatos sí, por razones políticas, se les compensó todo. 

Como le decía, se nos expropiaron bastantes edificios, varios de nuestros clérigos fueron fusilados, otros fueron al exilio, otros murieron prácticamente en la indigencia y en la persecución, y esto retrasó mucho nuestra presencia en España. 

A partir del Decreto de tolerancia del 67, la Iglesia se estableció un poco mejor. 

Estamos hablando de España hace 40 años. 

Sí, no hace tanto. En los años 80 comenzamos a organizarnos en antiguas parroquias, y hoy creo que puedes encontrar una parroquia anglicana en casi todas las provincias de España. En Santander, no tenemos, y algo de Castilla la Mancha, tampoco. Pero en todas las demás tenemos presencia. 

La catedral, que es que es una preciosidad, está al lado del Museo Romántico, muy cerca también de la iglesia de San Antón. Es vecino, prácticamente del padre Ángel.

Esta catedral se comenzó en 1880, con un boceto de uno de nuestros miembros más ilustres del siglo XIX, que fue Juan de Madrazo y Kuntz, hermano de Federico de Madrazo, arquitecto que hizo el primer boceto. Y luego, el mismo arquitecto que comenzó la Almudena, Jaume Repullés y Segarra, finalizó nuestra pequeña catedral. Es una catedral tipo neogótica-ecléctica, madrileña. 

Muy bonita y con buena acústica, además. Estamos hablando de ecumenismo y muchas veces nos olvidamos de que el ecumenismo se hace conversando y se construye reino, también viviendo. Tenéis unas oraciones al estilo taizé, que probablemente es una de los grandes ejemplos de ecumenismo práctico la Comunidad de Taizé, desde hace muchos años. ¿Cuál es vuestra visión acerca del trabajo ecuménico que se está realizando en España? 

Yo diría que el ecumenismo en España, como es normal, pasa por diferentes fases. Durante el tiempo del papado de Juan Pablo II, los ecumenistas hablan de una "edad de hielo", ya que Juan Pablo II fue bastante frío en su acercamiento a las otras iglesias, posiblemente por su background de venir de un país anteriormente comunista, etc. 

A partir de esa "edad de hielo", que sucedió a la "edad dorada" después del Vaticano II, sobretodo con Pablo VI donde el ecumenismo se desarrolló mucho, Ratzinger dio unos pasos muy importantes, y el papa Francisco, todavía mucho más importantes. 

A nivel mundial estamos así, y España es un reflejo de lo que el Vaticano o las altas directrices de este, apuntan. Yo he visto que las propias acciones del Papa tienen su reflejo en España. 

Da la sensación de que en este pontificado, España va un poquito como a rebufo del Papa, va más despacio.

Yo era muy joven cuando el Vaticano II estaba terminando. Pero recuerdo que decían que a España le costaba más acercarse a recibir la cosa del Vaticano. Y creo que en parte puede ser normal. España es un país que tiene sus propias características. Y no olvidemos que para los anglicanos españoles, la guerra civil y los 40 años de dictadura fue una tragedia, pero también para la propia Iglesia católico-romana, que entre sus jerarcas tuvo personas que habían estado en el bando nacional y que durante 40 años estuvieron dirigiendo la Iglesia española en una actitud muy de aquella época y de aquella circunstancias. Y no podemos pensar que eso no tiene ninguna consecuencia que llegue hasta nuestros días. 

¿Cómo es la relación con Osoro, el arzobispo católico de Madrid? ¿Ha cambiado respecto a la etapa anterior?

Sin lugar a dudas. Tengo que decir que con el anterior arzobispo y cardenal, las relaciones fueron muy correctas. Rouco fue tan amable de invitarme un día a comer cuando acababa de llegar como obispo anglicano a la sede de Madrid. Yo también le invité a comer un día en nuestra catedral y él aceptó. Pasamos un rato muy agradable. Las relaciones siempre han sido correctas y yo me he abstenido siempre de juzgarle, porque no es mi Iglesia y no la conozco. 

Con el actual cardenal, don Carlos Osoro, son más cordiales porque es un hombre más cercano en sus relaciones. Como lleva poco tiempo todavía como obispo, estoy seguro de que las relaciones serán muy positivas. Otros obispos, puesto que nuestra Iglesia anglicana tiene una presencia nacional, en general tienen muy buenas relaciones con nuestra Iglesia. 

El actual presidente de la Conferencia Episcopal, Monseñor Blázquez, es un hombre entrañable en todos los aspectos. Un hombre tolerante, y desde mi punto de vista, además de amable y ser un buen teólogo, una persona con la que da gusto hablar. Lo mismo tendría que decir del arzobispo de Valencia, a quien conozco hace 25 años, y que a veces ha sido muy criticado. Sin embargo, me parece una persona entrañable, y en el caso del ecumenismo, siempre muy abierto. Ha estado en diálogo en nuestra parroquia en Valencia, siempre ha encontrado un eco en la archidiócesis de Valencia muy grande, y algunos de nuestros teólogos y párrocos siempre han sido muy bien recibidos. 

Pero ¿te sientes entre iguales? Por tu cargo tienes que estar presente en muchas ceremonias, muchos actos representativos, en los que hay muchos obispos católicos.

A veces sí y a veces no. Depende de las personas. Ya sabes que estas cuestiones dependen del que te recibe. El que te recibe te puede hacer sentir muy bien, o como una persona de segunda clase. A mí no me importa, en realidad yo intento cumplir mis funciones como obispo anglicano, representar a la comunión anglicana, que son más de ochentas millones de personas en el mundo. 

¿En qué cosas podemos trabajar anglicanos, católicos, evangélicos, para promover esa unidad en lo teológico y también en la práctica?

Desde que terminó el Vaticano II y desde que el Consejo Mundial de Iglesias ha ido elaborando algunos documentos, hay varios aspectos en los que podemos ser una voz unida y conjunta, aspectos como el de la justicia social, o de la igualdad. 

En esas periferias existenciales de las que habla el papa Francisco.

Pues sí, podemos trabajar en lo social y también en lo teológico. Existe, con los anglicanos, una comisión conjunta católico-romana-anglicana que desde los años 70 viene elaborando documentos que son relevantes para católicos y para anglicanos. Debemos hacer todo que podamos de forma conjunta, porque Jesús nos llama a la unidad. Si todo lo que podemos hacer de forma conjunta no lo hacemos, para mí sería un pecado de omisión. 

¿Pero unidad debe ser absorción o debe ser diversidad?

Desde el punto de vista anglicano, la unidad siempre tiene que ser en la diversidad. 

Nosotros somos una comunión muy diversa y muy plural e intentamos estar en comunión a pesar de las diferencias y de las tensiones. Yo creo que ese tipo de comunión es la más importante. La uniformidad no ayuda a nadie, primero, porque Dios nos ha creado a todos únicos e irrepetibles. La uniformidad es un riesgo que no interesa. 

Pero creo que la unidad y la diversidad en la pluralidad, respetándonos como cristianos, es bastante posible. 

Hace unos meses Justin Welby y el papa Francisco mantuvieron un encuentro en el que rezaron juntos Vísperas. Firmaron un documento y también reconocieron los errores de cada una de las confesiones y esos pecados de omisión y de no apostar decididamente por la unidad. Reconociendo que hay problemas complicados, como la ordenación de las mujeres... ¿Cuáles son los puntos intocables para esa unidad y hasta qué punto tanto Francisco como Welby, que parecen tener una sintonía total, pueden trabajar para que esto deje de ser una utopía y se convierta en un camino real?

El camino de la unidad ya es una realidad. Caminamos juntos. Desde que el Vaticano II proclamó todos estos decretos sobre ecumenismo, ya hay unas directrices por parte de la Iglesia católico-romana. 

Por parte anglicana, siempre hemos dicho que nuestra vocación es la unidad de los cristianos. Entonces, estamos dispuestos a trabajar con todo aquél que confiese a Jesucristo como señor de su vida. El camino está hecho. 

Tanto el arzobispo Welby como el papa francisco fueron elegidos en unas fechas próximas y con unas circunstancias muy parecidas. Con un bagaje parecido, ninguno de los dos viene de la diplomacia vaticana o de la anglicana, sino que vienen de un ambiente más parroquial, con una cierta experiencia. 

El arzobispo Welby, aunque su experiencia como obispo fue corta, estuvo en la diócesis de Durham, en donde hizo un trabajo magnífico de reorganización y de animación de la diócesis. Ambos tienen muchos puntos en común y se entienden bastante bien. Son un signo de esperanza para las dos confesiones. 

De todas formas, el papa Francisco ha hecho algo que a mí me parece muy relevante, que es su visita a Suecia y su presencia en Lund. Yo fui el único español oficialmente invitado a estar en la catedral de Lund por una razón, la de que anglicanos y luteranos somos en Europa una única comunión actualmente. Es una comunión unida. 

Me encantó ver al Papa y al presidente de la Federación Luterana Mundial firmar los documentos, intercambiarlos, celebrar juntos esa unidad. 

El documento es muy interesante y sobre él está, en parte, basado el octavario de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos: "Del conflicto a la comunión". Es la idea de cambiar nuestras mentes. De pasar de ser personas e iglesias en conflicto, a personas que están buscando la comunión, y en comunión. Es una transición difícil pero importante, y es a la que nos llaman estos documentos. 

También me encantó la homilía del Papa, que fue en castellano, como la del secretario de la Federación Luterana Mundial, que aunque es de origen alemán, ha nacido en Chile.

Más allá de los discursos, la sensación que uno tenía como espectador es que no desentonaba ninguno con el otro. Que estaban experimentando realmente una unidad. Incluso la celebración, aunque hubo alguna crítica porque había una mujer presbítera.

Una obispo. La actual arzobispo de Upsala de la iglesia luterana, es una mujer. 

La sensación era de una normalidad que hacían demasiado artificiosas las críticas que vienen en torno a los detalles.

Yo creo que todo lo que exceda del documento que se firmó, son detalles. Incluso la celebración, es un detalle relevante. Estuve presente en los dos actos del Papa con los luteranos, tanto en la catedral de Lund como en el estadio Malmö Arena. Fueron momentos muy cordiales y lo que más destacaría serían las palabras del Papa en el segundo acto; cuando habló del acento que pone Cristo en la unidad. Me conmovió que dijera que no hay nada el mundo más importante que Cristo, que es el centro de nuestra unidad, y volver a Cristo es importante. 

Además, es una de las bases del documento que han suscrito el Consejo Mundial de Iglesias y el Vaticano para esa semana de Oración. Es normal que se hable de Lutero cuando estamos en el quinto centenario del inicio de la Reforma. Aunque la comunión Anglicana no nace estrictamente en ese momento, porque las 95 tesis son de 1517. Y la comunidad anglicana nace unos años después. 

La gente no sabe, por ejemplo que varios discípulos, que estuvieron en la casa de Lutero, eran españoles e ingleses. Los dos españoles son Antonio Díaz y Francisco de Enzinas. Por supuesto, la Inquisición los condenó después. 

Lo mismo pasa con varios ingleses que están en el círculo más próximos de Lutero, que llevan las ideas a Inglaterra. El arzobispo Cranmer, que es el padre de la Reforma inglesa y era el arzobispo de Canterbury, estudió en Alemania, se casó con una mujer alemana. Creo que para todos y especialmente estos últimos años, el inicio de la reforma es algo significativo. 

¿Es escandaloso, como dicen algunos, decir como dice el documento, que Lutero fue un testigo del Evangelio?

Para nosotros no, todo lo contrario. Estamos totalmente convencidos de que Lutero recordó a la Iglesia que hay que volver a las fuentes, a Jesucristo, a la centralidad de las sagradas escrituras, a vivir una fe dependiente de Jesús de Nazaret. 

Entiendo que debido a que Lutero ha sido un personaje muy denostado y que de él han escarbado sus errores, porque los tenía, haya reservas. 

Y que como hombre tuvo una trayectoria, pero es prácticamente indudable que el deseo de Lutero no era el de promover un cisma y romper la Iglesia sino más bien al contrario, modificar. Que el tiempo ha acabado por darle la razón. La propia Iglesia católica, es verdad que cinco siglos después, no tiene nada que ver con la de entonces, en muchos casos. 

Si el documento sobre Justificación por la Fe que han firmado católicos y luteranos en el siglo XX, lo hubieran firmado en el siglo XVI, Lutero no hubiera sido expulsado de la Iglesia. De hecho, Lutero dice que cuando nuestro señor el Papa reconozca esta doctrina fundamental de la justificación, entonces no habrá ninguna necesidad de entrar en polémica. 

Yo creo que, por supuesto, Lutero no buscaba romper la Iglesia, sino que buscaba volver a la unidad original, a las fuentes, y para nosotros es un personaje muy importante en la vida de la cristiandad de occidente. No debería ser un escándalo. 

Lo que dice el documento de diálogo entre luteranos y católicos es que durante varios siglos ambas confesiones hemos buscado los errores y las cosas negativas en los otros, y de eso es de lo que nos tenemos que arrepentir. 

En lugar de trabajar en las cosas que nos unen para continuar ese camino. 

Pero bueno, estamos en un camino muy positivo. 

La comunión anglicana es muy novedosa en el sentido de que, al menos en Inglaterra, es una Iglesia que está muy ligada por un lado al poder real; la máxima autoridad, al menos sobre el papel, es la reina Isabel, pero a la vez es una Iglesia que se autofinancia desde hace dos siglos, prácticamente.

Sí. Pero hay que decir que la reina Isabel no es la máxima autoridad: es Cristo en primer lugar, y luego, el Sínodo General de la Iglesia, que está presidido por los arzobispos de York y de Canterbury. El papel de la reina es solamente un papel institucional de representar a la Iglesia. Y lo que sí que es cierto, es que a pesar de ser una Iglesia del estado, no recibe nada de éste desde hace prácticamente dos siglos, cuando la Iglesia decidió administrar sus propios bienes y no pedirle al estado nada ni recibir nada de él. 

Es bastante independiente del estado, aunque tiene un papel institucional. De hecho, hay en la cámara de los lores, me parece que siete obispos que tienen silla. Pero su función en esta cámara, como no reciben nada del estado, es recordarle su herencia cristiana y evitar que se pasen leyes que sean injustas o que vayan contra la humanidad, contra los más débiles, etc. Yo creo que es más bien un papel interesante. 

En España, la situación económica es completamente distinta en lo tocante a las religiones. No sé si has leído una entrevista que hizo el responsable del Ministerio de Justicia para estas cuitas, hablando de la posibilidad de que el IRPF se ampliara, y que la famosa casilla de la Iglesia pudiera ser, no solo de la Iglesia católica sino para todas las confesiones que están reconocidas como de notorio arraigo. ¿Qué piensas con respecto a esa posibilidad? 

Creo que las palabras de buena voluntad del director general de Asuntos Religiosos y asuntos Internacionales, eran solo eso, palabras de buena voluntad. La realidad es que el estado no quisiera, si quiera, tener que dar a la Iglesia católica el IRPF. Siendo esto así, es difícil que permita unas casillas para las otras confesiones. No sabemos cuál es el futuro. Llevamos solicitando la casilla para otras confesiones de notorio arraigo 25 años y no ha habido respuesta. 

Además, esas declaraciones coincidieron con un fallo del Tribunal Supremo acerca de una petición de FEREDE.

Creo que a consecuencia del fallo del Tribunal Supremo, son las declaraciones del director de general de Asuntos Religiosos y Asuntos Internacionales. Pero yo no tengo mucha esperanza sobre ese aspecto. 

¿La Iglesia anglicana en España, necesita ese tipo de financiación?

No específicamente, porque llevamos 150 años de presencia y, con muchas dificultades, nos hemos autofinanciado. Nuestros fieles son bastante responsables, dentro de lo que cabe, para el mantenimiento de su propia Iglesia. Por poner un ejemplo, en un pueblo, no voy a decir cuál, tenemos una parroquia, y yo sé cuáles son sus cuentas desde que hice la vista episcopal. Es una parroquia que apenas tendrá 25 fieles, y su presupuesto duplicaba el de la parroquia católico-romana, que tenía 400. 

Siendo respetuoso con la Iglesia católica, creo que le beneficiaría mucho el que sus fieles estuvieran más involucrados en el sostenimiento de su clero, como es en la Iglesia de Inglaterra, y no que se sostenga a través de un impuesto impersonal, sino que aquellos de la familia parroquial deberían ser los que aportaran el dinero para mantener directamente a su clero. Pienso que esto es muy importante. 

¿En tu experiencia, eso también conlleva a que los laicos se impliquen más? ¿Que se sientan más corresponsables y a la hora de opinar, más libres, haciendo uso de lo que ellos mismos sostienen?

Creo que sí. Hace mucho bien. En lugares como EE.UU. donde la Iglesia católico-romana es económicamente independiente del Estado y de cualquier otro impuesto, ves que allí, (he vivido en los EE.UU. seis meses) su independencia y su nivel de involucramiento en la parroquia, no tiene nada que ver con España. Aquí encuentras muy pocas parroquias, me parece, en las que los laicos estén tan involucrados como lo están, hablando en general, en los EE.UU. donde hay una independencia económica. 

¿En España, en la comunidad anglicana, hay mujeres sacerdotes?

Tenemos mujeres presbíteros y diáconos desde 1989, cuando nuestra Iglesia, en el Sínodo General, aprobó el acceso de la mujer a todos los ministerios. 

¿Hay problemas respecto a esto?

En España, no. Podría pensar que tal vez algunos presbíteros o algunos fieles tuvieran sus reservas como es normal, somos una Iglesia plural. Pero no hay una oposición absoluta. Más bien al contrario, lo que hay es un movimiento de mucha simpatía hacia el ministerio de las mujeres. En realidad, como yo siempre digo, no hay hombres y mujeres presbíteros: hay buenos presbíteros y malos presbíteros. 

Parece ser que el conflicto de la comunidad anglicana, a nivel mundial, es en la cuestión de ordenaciones de homosexuales y de la ordenación episcopal de homosexuales.

En realidad, en la comunidad anglicana habría que distinguir entre EE.UU. y el resto de la comunidad. En EE.UU. donde hay una cultura específica americana, se han tomado decisiones al respecto que la han separado del resto de la sociedad. 

Estoy hablando de la Iglesia africana, que es muy importante.

Claro. Pero yo diría que es un hecho aislado. El resto de la comunidad mantiene una visión más o menos abierta y muy acogedora hacia las personas de otra orientación sexual que no sea la heterosexual, pero al mismo tiempo mantiene la enseñanza tradicional de que la familia, el matrimonio, debe estar compuesto por un hombre y una mujer. Solamente en EE.UU. puedes encontrar estas cuestiones. Y no creo que sean todas las comunidades. Tiene más que ver con su cultura posmoderna y otras cosas. 

Carlos, ha sido un placer.

Igualmente. 

Deberíamos repetirlo más a menudo, porque nos ofrece mucha información. A mí me ha sorprendido, porque no lo conocía, el hecho de esos tres sacerdotes anglicanos asesinados durante la guerra civil, y otros cuantos que malvivieron.
Y que se exiliaron. 

Se habla mucho del conflicto religioso en la guerra civil, pero este tema se desconoce.

El de las minorías. 

Nunca se habla de las minorías. Pero también, supongo que ser minoría, probablemente, siempre puede ser mucho más auténtico, en esto de lo religioso.

No lo sé. Yo nací en una familia protestante tradicional, y siempre he pertenecido a una minoría. Sí creo que eres un poco más consciente. Cuando era jovencito, la primera vez que fui a un colegio del Estado, porque siempre había estudiado en uno protestante, recuerdo que mi abuela me dijo: cuando te digan protestante, tú dices, a mucha honra. En aquél momento, antes de la muerte de Franco, había una gran discriminación. Pero nosotros lo llevábamos bastante bien. Lo aceptábamos plenamente.


jueves, 26 de enero de 2017

QUÉ NO ES LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS


Qué NO ES la unidad de los cristianos.

por Enric Ainsa, אחא (ahad = ministro ordenado de la CEC-Masvidal)
Comunidad Ecuménica Cristiana Jaume Mavidal


En plena Semana Internacional dedicada a la Oración por la Unidad de los Cristianos, tal vez no sea un buen momento para este artículo; no obstante espero que se entienda que está motivado desde un espíritu centradamente ecuménico, que intenta ser fiel a Dios Espíritu Santo, y que tiene vocación de denuncia profética.

Si bien este año todo está tomando tintes de ecumenismo a partir del 500º aniversario de la Reforma Protestante, se me hace extraño que la iglesia Católico-Romana haya tomado el abanderamiento de organizar conferencias y explicar ella (y no el mundo protestante) lo que fue y lo que representó la ruptura de Lutero. Además, percibo una serie de consignas en esta voluntad inusual de los católicos en explicarlo a los fieles: suelen afirmar que finalmente se trataba de un problema político y de poder, de denunciar unos abusos humanos por parte de la Curia romana, añadido a que Lutero nunca quiso romper la Iglesia. De hecho, la parábola del ‘Hijo Pródigo’ que se usa en la liturgia de estos días, sirve para que los despistados puedan reconocer quién fue el que se marchó de casa y quién debe volver arrepentido a ella. También es significativa la persistencia de la institución eclesial de Roma en trabajar esa llamada a la reconciliación, con un trato especialmente enfocado a anglicanos y a luteranos, sin hacer explícito el motivo principal de su reduccionismo ecuménico, a saber, que la iglesia Católica sólo reconoce en estas denominaciones protestantes la sucesión apostólica y la validez de los sacramentos.

Creo que si bien han hecho falta 500 años para que el catolicismo oficial llegara a entender y decir que Lutero fue un “testimonio del Evangelio”, creo que hará falta algo más que otros 500 años más para que lleguen a entender y a defender lo que realmente fue la Reforma. Por mi convicción profunda en las verdades evangélicas rescatadas por la Reforma protestante, no obstante, no sería yo capaz de hacer proselitismo con mis hermanos católicos, porque… Sé que necesitarán 500 años más para entender que si la resurrección de los muertos será en el último día, la comunión de los santos no es subirlos al altar como intercesores. Necesitarán esos 500 años más para entender que todos somos sacerdotes y que no es cierta la discriminación levítica entre sacerdocio ministerial y el del común de los fieles, y ver que esto no es más que un secuestro véterotestamentario de la Gracia de Dios, usurpando el papel de Cristo como único y eterno sacerdote, del que en cambio somos revestidos todos (sin excepción) por el bautismo. También necesitarán esos 500 años para comprender que los dogmas proclamados unilateralmente sobre la Virgen María ponen en divorcio la fe de los Apóstoles con la fe de un católico actual. Cómo esos 500 años más serán necesarios para desenmascarar que el purgatorio es sólo un invento para tener beneficio económico aun hoy en día, con el pago de misas y otras dispensas. Y otra vez esos 500 años de más para preguntarse cómo puede colocarse la autoridad de un obispo de Roma por encima de la autoridad del Nuevo Testamento, llamándolo “magisterio y tradición”. Y esos 500 años, por su puesto, para superar la falacia defendida de una iglesia apostólica, y entender de una vez que tal iglesia se basa en compartir la fe de los apóstoles y no la fe en los apóstoles y en la transmisión legalista de su ministerio: puedan así desistir de seguir proclamando su legitimidad frente a otros, en base a una sucesión por imposición de manos propia de unos líderes y unas instituciones judaizantes… Pero sobre todo y por encima de lo expuesto, yo sé felizmente y con profunda alegría que mis hermanos los católicos, hace 500 años y dentro de 500 años, ahora, antes y siempre, son y serán salvos por la fe.

La Reforma no fue un conflicto político ni de poder. Fue un conflicto doctrinal, y hay que decirlo alto y claro. Lutero y los reformadores vieron cómo la Iglesia de Cristo se había alejado tanto de su cabeza que habían traicionado el mensaje de Salvación de la Obra redentora de Dios para con el ser humano. Estas verdades de la Reforma a menudo las olvidan incluso muchos protestantes, que caen en los vicios que en su tiempo Lutero denunció de Roma, fomentando el institucionalismo como modelo de iglesia en lugar de fomentarla como asamblea del Pueblo de Dios.

Lo cierto es que jamás me hubiera creído capaz de afirmar lo que diré a continuación: es tan insospechable la acción del Espíritu Santo que, justamente hoy que algunas instituciones religiosas quieren reencontrarse sin perder el control y dominio salvífico desde sus estructuras (católico-romanos, anglicanos, luteranos…), Dios Espíritu Santo fomenta la aparición de denominaciones carismáticas y pentecostales (tanto en el lado católico como en el lado protestante) las cuales jamás podrán ser controladas ni encasilladas ni reprimidas por las instituciones eclesiales oficiales. Hoy más que nunca, el cristianismo avanza (¡y mucho!) fuera de las “iglesias oficiales”, como promesa de libertad y de salida del cautiverio que el Evangelio ha sufrido en esas instituciones durante su historia. La estructura eclesial oficial, del color que sea, que hoy no reconoce la legitimidad y la validez de esas iglesias y comunidades extra muros, tal vez tenga que enfrentarse al juicio teleológico de un Dios el cual tampoco la reconocerá a ella ni a los que la han promovido.

En la historia de la Iglesia de Cristo, cuando sus instituciones han estado unificadas, es cuando el exceso de poder humano ha permitido atentar contra lesa humanidad. ¿Por qué se desea y se pide que oremos por la unidad institucional de la Iglesia? La Iglesia ya está unida por su única cabeza: Cristo. Es Él su unidad y no la unificación de las diferentes denominaciones: no verlo es no entender la Iglesia con mayúsculas. La comunión en la Iglesia universal de Cristo, de las iglesias locales (de cualquier denominación, con pluralidad y multiformidad de dones), es la auténtica y necesaria unidad y ecumenismo: que todos podamos orar juntos cuando nos apetezca, siempre que lo hagamos al Dios de Jesucristo, al Dios Trinitario. Esa es la unión: Cristo; y no que todos obedezcamos a un señor de carne y hueso al que le llamemos ‘su santidad’, cuando sólo Dios es y puede ser llamado santo. Hablar y querer una unidad institucional en lugar de querer y hablar de la unión carismática y de misión de toda comunidad cristiana, precisamente en estos tiempos difíciles en que las instituciones eclesiales pierden el apoyo popular, eso sí que es un tema de luchas políticas y de poder, venga de católicos, de protestantes o de ortodoxos ‘oficiales’.


Artículo publicado en:













miércoles, 25 de enero de 2017

EMBAJADORES DE CRISTO

25 enero. Reflexión del Prof. Dr. Pedro Langa Aguilar, OSA

EMBAJADORES DE CRISTO

Miércoles, 25 de enero.- « ¡Reconciliaos con Dios! » (2 Corintios 5, 20)

El oráculo de Miqueas anuncia que en los últimos días reinará la justicia (cf. Miqueas 4, 1-5). Y el salmista, por su parte, canta las maravillas de la ciudad de Dios (Salmo 87). Y el vidente de Patmos escribe haber visto un cielo nuevo y una tierra nueva, o sea la ciudad de los elegidos, en contraste total con Babilonia (Apocalipsis 21, 1-5a). A ese don de Dios, a esa ciudad de los elegidos debe apuntar siempre también la santa causa de la unidad. Un cometido, este de la viña del Señor, que presupone igualmente el encuentro con el Señor resucitado, cuyas primeras apariciones señalan la tarea evangelizadora de la reconciliación (Juan 20, 11-18).

Tirando de la típica utopía bíblica, podríamos abrir la compuerta de los interrogantes: ¿Y si las profecías de la Biblia se hicieran realidad? ¿Y si las guerras entre los pueblos se detuvieran y se hiciera de las armas instrumentos de vida? ¿Y si la justicia de Dios y la paz reinaran, una paz que fuera más que la simple ausencia de guerra? ¿Y si toda la humanidad se juntara para una celebración en la que ni tan siquiera se marginara a una persona? ¿Y si no hubiera ya luto, ni llanto, ni muerte? Sería la plenitud de la reconciliación realizada por Dios en Jesucristo. ¡Sería el cielo! Y a ello apuntan, sin duda, los oráculos de la Sagrada Escritura. Sólo que todo lo que en los cielos nuevos y la nueva tierra será una gozosa e irreversible realidad, ahora mismo, en el tiempo que fluye y no vuelve, no pasa de ser una utopía.

Los salmos, los himnos, los cánticos inspirados cantan el día cuando toda la creación llegada a su plenitud finalmente alcance su meta, el día en que Dios será «todo en todos». Hablan de la esperanza cristiana, del cumplimiento del reino de Dios en el que el sufrimiento se convertirá en alegría. En aquel día, la Iglesia será revelada en su hermosura y gracia como el único cuerpo de Cristo. Siempre que nos reunimos en el Espíritu para cantar juntos el cumplimiento de las promesas de Dios, se abren los cielos y empezamos a bailar aquí y ahora al son de la melodía de la eternidad. Puesto que ya podemos experimentar esta presencia del cielo, celebremos juntos. Podemos sentirnos inspirados para compartir imágenes, poesías y cantos de nuestra tradición particular. Estos recursos pueden abrir espacios para que experimentemos nuestra fe común y nuestra esperanza del Reino de Dios.

Lo grande, lo fascinante, lo sublime del ecumenismo es que, vivido en plenitud, puede hacernos vislumbrar el aleluya sin fin de la Pascua de la unidad, cuando la Iglesia, por fin unida para siempre, sea como el inmenso coro polifónico que le canta a Dios sin desentonos ni estridencias como tantas veces ocurría en la tierra, cuando los cristianos peregrinaban divididos. El ecumenismo a tope puede hacernos pregustar la dicha infinita de la unidad de comunión que viven las Tres Personas adorables de la Trinidad. Bueno será, por eso, que, al concluir el Octavario, el corazón unido de los cristianos eleve preces al Dios trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo, le dé gracias por esta Semana de Oración que ha permitido estar juntos, como cristianos reconciliados y unidos en el cántico de alabanza, y por los distintos modos también de hacer nuestra su presencia de amor. Él puede hacer, sin duda, que siempre logremos alabar juntos su santo nombre y podamos por ello seguir creciendo en la unidad y la reconciliación. 

La oración conclusiva que aporta la comisión redactora del material de la Semana es sumamente expresiva: «Gloria canten a ti las humanas y angélicas lenguas con arpas y címbalos. De doce perlas son las puertas de tu ciudad; seremos compañeros de los ángeles en torno a tu alto trono. Ojo ninguno ha visto, ni oído alguno percibió una alegría tal. Seremos felices eternamente en dulce júbilo». No le va a la zaga en contenido y melodía el Sonne der Gerechtigkeit de los corales evangélicos. Cántico a la Christusfest de católicos y luteranos.


La Semana de la Unidad 2017 ha permitido estar juntos, como cristianos reconciliados y unidos en el cántico de alabanza 

Pedro Langa Aguilar



AGENDA SOUC - 2017

25 de enero. Miércoles. 18’30 horas.
Conferencia: “La Iglesia Ucraniana Grego Católica”, a cargo de Nicolás Ostapyshyn, presbítero greco-católico ucraniano.
Salón de actos del Centro Ecuménico “Testamentum Domini”, de la parroquia de la Inmaculada y San Alberto Magno,
CÓRDOBA

25 de enero. Miércoles. 18’30 horas
Celebración de los religiosos y religiosas de Mallorca
Monasterio de Santa Magdalena
MALLORCA

25 de enero. Miércoles. 18’45 horas.
Charla de D. Mariano Arellano (Pastor de la IEE) sobre el lema de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos: “Reconciliación. El amor de Cristo nos apremia” (cf. 2 Cor 5, 14-20), 
Centro Ágora Francesco C/ Santo Domingo.
CÁCERES

25 de enero. Miércoles. 19’00 horas
Vísperas Ortodoxas por la Unidad
Parroquia de Cristo Rey 
Av. Santiago Ramón y Cajal, 5.
MÁLAGA

25 de enero. Miércoles. 19’00 horas 
Eucaristía solemne de clausura.
Preside el Sr. Obispo de Salamanca, Mons. Carlos López Hernández
Catedral Vieja 
SALAMANCA

25 de enero. Miércoles. 19’00 horas
Parroquia ortodoxa Rumana. 
Calle Cardenal Torquemada, 22 (Barrio La Rondilla)
VALLADOLID

25 de enero. Miércoles 19’30 horas. 
Acto de Clausura de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 2017 
Dirige D. Aurel Nae, Sacerdote de la Iglesia Ortodoxa Rumana.
Parroquia de la Dormición de Sta. María. Iglesia Ortodoxa Rumana 
C/ Florentino Ballesteros, 23 (Las Fuentes). 
ZARAGOZA

25 de enero. Miércoles. 19’30 horas
Eucaristía de clausura del octavario
Basílica de San Vicente.
ÁVILA

25 de enero. Miércoles. 20’00 horas
Catedral Santa María la Real de la Almudena. Clausura de la SOUC. 
Acoge la archidiócesis de Madrid de la Iglesia Católica-Romana.
Preside el Emmo. y Rvdmo. Sr. Cardenal Arzobispo de Madrid Carlos Osoro Sierra.
Predica el Rvdo. Simon Wolfgang Döbrich, pastor de la Iglesia Evangélica de Habla Alemana de Madrid.
Calle de Bailén, 10, (Metro Opera).
MADRID 

25 de enero. Miércoles. 20’00 horas.
CELEBRACIÓN ECUMÉNICA
Iglesia de Santo Domingo (Franciscanos) 
CÁCERES

25 de enero. Miércoles. 20’00 horas
Parroquia San Pablo
c/ Dr. Sánchez Sanjulián, 8. Ed. Montreal (La Goteta)
ALICANTE

25 de enero. Miércoles. 20’30 horas
Reconciliados con Dios (2 Cor 5, 20)
Oración Interconfesional en la parroquia de la Sagrada Familia, con predicación del párroco Israel Risquet y Delegado de Ecumenismo, Manuel Portillo.
SEVILLA

26 de enero. Jueves. 20'15 horas
Oración por la Unidad de los Cristianos
Santa María
Avda. de España, 47
MAJADAHONDA (Madrid)


martes, 24 de enero de 2017

EL MINISTERIO DE LA RECONCILIACIÓN

24 enero. Reflexión del Prof. Dr. Pedro Langa Aguilar, OSA

EL MINISTERIO DE LA RECONCILIACIÓN

Martes, 24 de enero.- «Dios nos reconcilió consigo por Cristo y nos confió el ministerio de la reconciliación. Porque en Cristo estaba Dios reconciliando al mundo consigo, no tomando en cuenta las transgresiones de los hombres, sino poniendo en nosotros la palabra de la reconciliación» (2 Corintios 5,18-19).

¡Magnífico y colosal apóstol Pablo interpretando la misericordia de Dios con los hombres! Sus tiernas y delicadas imágenes nos permiten afirmar que la palabra reconciliación se mueve por las páginas de la Sagrada Escritura como un bálsamo relajante y cauterizador. Es como el aceite suave y reconstituyente que aplica el Buen Samaritano a las heridas del hombre molido a palos al borde del camino. O como el líquido elemento mezclado con aromas para derramarlo suavemente, lentamente, gradualmente hasta reblandecer la dura protuberancia del hematoma. Tiene por eso la reconciliación una buena dosis de recuerdo hiriente al venir a cerrar heridas y olvidar injurias. Lo cual quiere decir que las presupone. Pero la reconciliación aporta, sobre todo, serenidad y quietud al alma que vuelve así a la inicial armonía con Dios 

José se reconcilia con sus hermanos (cf. Génesis 50, 15-21). Atrás quedan las injurias, el dolor, la angustia del padre a quien se hace creer que ha perdido para siempre al hijo, y también la villanía de los hermanos que fueron capaces de venderlo como a esclavo. Pero el encuentro es una de las páginas más bellas de la Biblia. Como la del hijo pródigo. El bienestar que el re-encuentro reporta en toda la familia lo corrobora el salmista al afirmar que el reino de Dios trae justicia y paz (Salmo 72). La historia de José demuestra que Dios otorga siempre la gracia necesaria para sanar las relaciones rotas. Y es que la reconciliación está compuesta no sólo de recuerdos negativos, pasados e hirientes. Proyecta de igual modo su amorosa luz sobre el gozoso cuadro que ella siempre procura. Porque la reconciliación es posible gracias al amor. El amor de Dios nos obliga a amarnos unos a otros (1 Juan 3, 16b-21), pero «no de palabra ni de boca, sino con obras y según la verdad» (v.18). Jesús oró por la unidad de la Iglesia (cf. Juan 17, 20-26), poniendo de relieve que dicha unidad es obra de amor y, por ende, de reconciliación.

Pablo estaba convencido de que el amor de Cristo nos apremia a hacer que la reconciliación de Dios cambie nuestra vida. Lutero, Zuinglio y Calvino, por la Reforma, igual que muchos otros católicos –es el caso de Ignacio de Loyola, Francisco de Sales y Carlos Borromeo-, intentaron que la Iglesia occidental se renovara. Desdichadamente, lo que debería haber sido una historia de la gracia de Dios, se torció por el pecado de los hombres y se volvió una historia del desgarramiento de la unidad. El pecado, las guerras, la hostilidad mutua y la sospecha fueron creciendo a lo largo de los siglos.

El ministerio de la reconciliación incluye la tarea de superar las divisiones dentro del cristianismo. Muchas Iglesias cristianas trabajan hoy juntas con mutuo respeto y confianza. Un ejemplo de reconciliación ecuménica es el diálogo entre la Federación Luterana Mundial y el Congreso Mundial Menonita: una vez publicados los resultados de este diálogo en el documento «La sanación de las memorias: reconciliación por medio de Cristo», ambas entidades organizaron juntas una celebración penitencial en 2010 que fue seguida de otras celebraciones penitenciales por toda Alemania y en muchos otros países. Buena ocasión es esta del Octavario para agradecer al Dios de toda bondad por habernos reconciliado, a nosotros y a toda la creación, consigo en Cristo; y para pedirle que nos vuelva capaces a nosotros, a nuestras congregaciones y a nuestras Iglesias para el ministerio de la reconciliación. «Donde haya odio, que sembremos amor; donde haya ofensa, perdón; donde haya duda, fe; donde haya desesperación, esperanza; donde haya tinieblas, luz; donde haya tristeza, gozo».


Martín Lutero el Reformador 

Pedro Langa Aguilar



AGENDA SOUC - 2017

24 de enero. Martes. 17’00 horas. 
Centro Ecuménico Lux Mundi. 
Iglesias: Evangélica Holandesa y Católica 
c/ Nueva, 3 
FUENGIROLA (Málaga)

24 de enero. Martes. 19’00 horas 
Oración Ecuménica
Parroquia Nuestra Sra. del Carmen (Plaza de los Bandos)
SALAMANCA 

24 de enero. Martes. 19’30 horas.
Acto central de la S.O.U.C.: Oración Ecuménica Interconfesional Presidida por D. Vicente Jiménez. Arzobispo de Zaragoza 
Parroquia de Ntra. Sra. del Portillo (Plaza del Portillo). 
ZARAGOZA

24 de enero. Martes. 19’30 horas
Charla-Coloquio: “Del conflicto a la comunión” (Informe de la comisión luterano- católico romana sobre la unidad). 
Intervienen: D. Juan Sánchez (Teólogo protestante en la Facultad de Teología SEUT) Y D. Miguel Ángel Morán Manzano (Rector del Seminario diocesano de Coria-Cáceres). 
Casa de la Iglesia.
C/ General Ezponda 14.
CÁCERES

24 de enero. Martes. 20’00 horas
Iglesia Catedral de los Santos Andrés y Demetrio. 
Acoge la Iglesia Ortodoxa Griega. Patriarcado de Constantinopla.
Preside el Excmo. y Rvdmo. Sr. Metropolita Policarpo, Metrópolis Ortodoxa de España y Portugal, Patriarcado Ecuménico de Constantinopla.
Predica el Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Carlos López Lozano, obispo de la Iglesia Española Reformada Episcopal (IERE – Comunión Anglicana).
Calle Nicaragua, 12. (Metro Colombia)
MADRID

24 de enero. Martes. 20’00 horas
Residencia Monte Bello
c/ Sierra Bernia, 36
(Urbanización La Colina)
LA NUCÍA (Alicante)

24 de enero. Martes. 20’15 horas
Grupo carismático
Parroquia de San Martín. 
Calle san Martín, 10
VALLADOLID

24 de enero. Martes. 20’00 horas
Celebración de las iglesias católicas orientales de Ucrania y Rumania
Templo de Santa Fe
MALLORCA

24 de enero. Martes. 20’30 horas
El ministerio de la reconciliación (2 Cor 5, 18-19)
Encuentro de jóvenes y Oración Interconfesional en la parroquia del Santísimo Redentor
c/ Espinosa y Cárcel, 53.
SEVILLA

24 de enero. Martes. 20’30 horas
Oración
Parroquia de San Antonio de Padua
CÓRDOBA

25 de enero. Miércoles. 18’30 horas.
Conferencia: “La Iglesia Ucraniana Grego Católica”, a cargo de Nicolás Ostapyshyn, presbítero greco-católico ucraniano.
Salón de actos del Centro Ecuménico “Testamentum Domini”, de la parroquia de la Inmaculada y San Alberto Magno,
CÓRDOBA

25 de enero. Miércoles. 18’30 horas
Celebración de los religiosos y religiosas de Mallorca
Monasterio de Santa Magdalena
MALLORCA

25 de enero. Miércoles. 18’45 horas.
Charla de D. Mariano Arellano (Pastor de la IEE) sobre el lema de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos: “Reconciliación. El amor de Cristo nos apremia” (cf. 2 Cor 5, 14-20), 
Centro Ágora Francesco C/ Santo Domingo.
CÁCERES

25 de enero. Miércoles. 19’00 horas
Vísperas Ortodoxas por la Unidad
Parroquia de Cristo Rey 
Av. Santiago Ramón y Cajal, 5.
MÁLAGA

25 de enero. Miércoles. 19’00 horas 
Eucaristía solemne de clausura.
Preside el Sr. Obispo de Salamanca, Mons. Carlos López Hernández
Catedral Vieja 
SALAMANCA

25 de enero. Miércoles. 19’00 horas
Parroquia ortodoxa Rumana. 
Calle Cardenal Torquemada, 22 (Barrio La Rondilla)
VALLADOLID

25 de enero. Miércoles 19’30 horas. 
Acto de Clausura de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 2017 
Dirige D. Aurel Nae, Sacerdote de la Iglesia Ortodoxa Rumana.
Parroquia de la Dormición de Sta. María. Iglesia Ortodoxa Rumana 
C/ Florentino Ballesteros, 23 (Las Fuentes). 
ZARAGOZA

25 de enero. Miércoles. 19’30 horas
Eucaristía de clausura del octavario
Basílica de San Vicente.
ÁVILA

25 de enero. Miércoles. 20’00 horas
Catedral Santa María la Real de la Almudena. Clausura de la SOUC. 
Acoge la archidiócesis de Madrid de la Iglesia Católica-Romana.
Preside el Emmo. y Rvdmo. Sr. Cardenal Arzobispo de Madrid Carlos Osoro Sierra.
Predica el Rvdo. Simon Wolfgang Döbrich, pastor de la Iglesia Evangélica de Habla Alemana de Madrid.
Calle de Bailén, 10, (Metro Opera).
MADRID 

25 de enero. Miércoles. 20’00 horas.
CELEBRACIÓN ECUMÉNICA
Iglesia de Santo Domingo (Franciscanos) 
CÁCERES

25 de enero. Miércoles. 20’00 horas
Parroquia San Pablo
c/ Dr. Sánchez Sanjulián, 8. Ed. Montreal (La Goteta)
ALICANTE

25 de enero. Miércoles. 20’30 horas
Reconciliados con Dios (2 Cor 5, 20)
Oración Interconfesional en la parroquia de la Sagrada Familia, con predicación del párroco Israel Risquet y Delegado de Ecumenismo, Manuel Portillo.
SEVILLA

26 de enero. Jueves. 20'15 horas
Oración por la Unidad de los Cristianos
Santa María
Avda. de España, 47
MAJADAHONDA (Madrid)